Entradas Etiquetadas con: ‘Viajes

05
oct
11

Ruta por Canadá: en busca de los osos negros de Blue River

Saludos cosmonautas,

después de hacer una de las primeras paradas importantes en nuestro trayecto, proseguimos nuestro camino hacia el Parque Nacional de Jasper. Pero en Pyramid Campground habíamos encontrado un folleto sobre un “Bear Safari” (safari de osos) que se hacía en Blue River, a medio camino de Jasper. Teniendo en cuenta que sólo habíamos visto un oso hasta ese momento (corriendo como un loco por la carretera), decidimos dormir en Blue River para a la mañana siguiente apuntarnos al safari.

Allí encontramos un camping para caravanas (privado), bastante más sencillo que la mayoría que habíamos visto, pero con un personal muy agradable. Lo que no esperábamos es que al llegar al camping tendríamos un espléndido comité de bienvenida: una horda de mosquitos.

Os podemos asegurar que jamás hemos pisado un sitio que tuviese semejante cantidad de chupasangres. Con sólo bajar de la caravana, decenas de mosquitos emprendían su ataque sobre nosotros, provocando escenas de pánico entre los campistas. Afortunadamente estos mosquitos eran bastante grandes y algo bobos, y era fácil eliminarlos, pero aún así era una quimera intentar despejar el lugar. Los dueños del camping hacían lo posible colocando estratégicamente espirales de incienso alrededor de su oficina y los baños, y la pequeña tienda se abastecía de todo tipo de productos anti-mosquitos, algunos de los cuales ni siquiera sabíamos que existían. Por suerte, y a diferencia de nuestros mosquitos, parece que estos se iban a dormir pronto, y por la noche la mayoría habían desaparecido (la hoguera que encendimos también ayudó en algo). Mis compañeros sufrieron durante todo el viaje, pero un servidor… ni una picada.

Espirales anti-mosquitos y repelentes, el kit básico de supervivencia en Blue River.

Una mosquitera para la cabeza, y visto lo visto, no parece una tontería.

A la mañana siguiente los mosquitos volvieron al ataque mientras nos dirigíamos al safari de osos (a unos pocos kilómetros al norte del pueblo). Allí descubrimos su ingenioso sistema para sacárselos de encima, que consistía en cuatro o cinco espirales de incienso anti-mosquitos, y ventiladores gigantes. ¿Una chorrada? Lo parecía, pero funcionaba. Nos dimos cuenta de ello cuando lo apagaron por unos pocos minutos, y los chupasangres volvieron a la carga rápidamente.

Pero no estábamos ahí para contemplar los mosquitos, nosotros habíamos venido a ver osos, y para ello íbamos a pagar 70 dólares canadienses, (unos 50 euros, no es barato, pero es lo que hay). El tour de una hora y pico, se realiza con una pequeña lancha (con poco más de 10 personas), y un guía que hará lo posible para que termines dejándole propina en su buzón correspondiente (y lo hizo bien). Después de una breve explicación de lo que íbamos a hacer, y de pedir nuestra colaboración avisando en caso de avistamiento, la lancha empezó su camino.

El oso, y Urías, esos dos grandes mamíferos.

Rápidamente llegamos a un lago rodeado de bosques y montañas, un paisaje que sin animales ya era suficientemente espectacular. Aún así, la tripulación escrutinaba concienzudamente orillas y márgenes para amortizar de verdad esos 70 dólares viendo algún animal. A los 10 minutos conseguimos ver dos águilas en pleno proceso de pesca, volando de una orilla a la otra, de árbol en árbol, y lanzándose hacia el agua intentando pescar algo.

Espectacular.

La tranquilidad era absoluta, y era nuestra lancha lo único que la perturbaba.

Intento fallido.

En ese momento, sin saberlo nuestra cámara ya había cazado en un extremo del plano, lo que habíamos venido a buscar. Pero fue la Comandante quien con sus propios ojos lo avistó y alertó al personal de la lancha. Ahí estaba, el oso negro. Nos acercamos un poco más a la orilla, la lancha pasó a modo eléctrico, y se hizo el silencio (que había sido absoluto, de no ser por los “click”, “pip”, “chick”, de las cámaras réflex y digitales que disparaban sin descanso).

Fue impresionante ver tan de cerca uno de estos grandes mamíferos, y el oso, consciente de su momento de protagonismo, tuvo la delicadeza de soltar un enorme zurullo ahí mismo. Al poco rato descubrimos que el oso no estaba solo, y apareció uno mucho más grande, al que le siguió otro algo más pequeño. Según nos dijo el guía, éramos unos afortunados, ya que lo habitual en estos safaris es ver uno, y gracias (aunque tampoco vimos otros animales que sí suelen verse – y vete a saber, quizás se lo dice a todo el mundo).

Pero si el pasaje ya estaba sorprendido y maravillado, aún quedaba la última proeza del oso cagón; se echó al agua y empezó a nadar hacia la otra orilla (acompañado del “ooooh” de la tripulación).

Y algunos dudaban de que uno oso pudiese nadar…

Y si eso no era suficiente, descubrimos que los otros dos osos se dirigían hacia un pequeño cementerio indio, aún en uso por algunos de los nativos americanos, y cuyo tótem era de los más auténticos que vimos durante este viaje. ¿Pero para qué soltaros todo este rollo si lo podéis ver? ¡Dentro vídeo!

EL CONSEJO DEL CASTOR: hogueras

En las montañas de Canadá, el verano es muy suave y por las noches no hace nada de calor. En la mayoría de campings se puede hacer fuego, previo pago de unos dólares (incluye leña). Os recomendamos que lo hagáis por varios motivos. Lógicamente está el calor que ofrece, es una buena forma de cocinar sin tener que ensuciar la cocina, ahuyenta a los mosquitos… ¡y se pueden hacer marshmallows!

SIGUE TODA NUESTRA RUTA CANADIENSE CLICANDO AQUÍ

08
sep
11

Ruta por Canadá: Vancouver

Saludos cosmonautas,

como ya leísteis en el itinerario, Vancouver fue la primera parada de nuestro viaje, y también el punto de partida para la ruta en caravana. Teníamos algo más de un par de días enteros para descubrir una ciudad que es bastante más pequeña de lo que uno imagina. Y es que siendo la ciudad principal de la costa oeste de Canadá cabría esperar alguna metrópolis del tipo Toronto, pero lo cierto es que la ciudad no llega a los 700.000 habitantes (aunque si se cuenta el área metropolitana de Great Vancouver ya llegan a los 2.3 millones). Lo bueno de esto es que puedes visitar todo lo que te pueda interesar de la ciudad en poco tiempo (y a nosotros no nos sobraba).

La mayor parte de Vancouver tiene el mismo aspecto que las típicas ciudades norteamericanas: una cuadrícula de largas calles, sin nada especial que destaque. Nuestro hotel era el Holiday Inn Broadway, en una de las calles principales, que no estaba exactamente en el centro, pero que tiene el metro muy cerca, y cogiendo un “Aquabus” podías llegar al Downtown en pocos minutos. Allí es donde se encontraban la mayor parte de los intereses de la ciudad, tanto a nivel comercial como cultural, e incluso tienen ahí el Stanley Park (un parque entre urbano y natural de considerable tamaño que había sido habitado por nativos americanos – o First Nation como les llaman allí).

En esta foto (que no es nuestra), se puede ver perfectamente como el “Downtown” tiene un espacio bien delimitado, la pequeña “isla” verde es Stanley Park. 

Una vez en Downtown, la arteria principal es la calle Granville, donde se concentra la oferta de tiendas, restaurantes y locales nocturnos. Un sitio que se anima muchísimo durante la noche, de hecho, según las opiniones de algunos que se hospedaron en el Downtown, se anima demasiado (por eso nos quedamos en Broadway). Parte del jaleo proviene de la gran cantidad de “homeless” que pululan por el centro de Vancouver, algo que seguro sorprenderá a cualquiera, y que parece ser una de las principales preocupaciones de la ciudad. En alguna guía habíamos leído que podían llegar a ser conflictivos y peligrosos, pero en ningún momento presenciamos ninguna situación violenta y sólo en una ocasión llegamos a sentir algo de inseguridad (pasando al lado de un callejón donde se pasaban drogas sin pudor alguno), nos bastó con cruzar la calle.

No deja de sorprender que en un país tan rico como Canadá y donde no parece faltar el trabajo (por los anuncios que vimos en muchas tiendas y restaurantes) se vea tal cantidad de vagabundos en una ciudad relativamente pequeña como es Vancouver (casi llegan a los 2.000). Al parecer, el principal problema es que los precios de la vivienda son elevadísimos (en parte por culpa de las Olimpiadas de invierno), y eso es un problema cuando hablamos de una ciudad lluviosa con una media de 0ºC en invierno, y que puede llegar a bajar hasta casi 18 grados bajo cero.

Algo que también puede sorprender al viajero observando a los habitantes de Vancouver es la gran cantidad de asiáticos que hay. De hecho, según nuestra guía, más del 50% de los habitantes de Vancouver son de origen asiático (e incluso los modelos que se usan para los anuncios reflejan esa realidad). Huelga decir que muchos de ellos son inmigrantes de segunda, tercera, o cuarta generación, que seguramente hablan mejor el inglés que el chino. De hecho, aseguran que la Chinatown de la ciudad (a poca distancia de Downtown) existía incluso antes de que se formara Vancouver como ciudad. Es la segunda más grande de Norteamérica, después de la de New York, y allí encontraréis un montón de restaurantes de comida china, tiendas de souvenirs (canadienses o chinos), e incluso una tienda con figuras #TLQM que tiene unos precios escandalosamente altos (a pesar de su aspecto destartalado). También veréis incluso más vagabundos que en Downtown, ya que Chinatown está muy cerca de la zona donde se suelen concentrar la mayor parte de ellos.

A pesar del tema de los homeless que tanto escandaliza a algunos viajeros (por las opiniones que hemos podido leer en la red), parece que la gente de Vancouver es bastante civilizada. Sorprendentemente civilizada. De hecho, parece que los estadounidenses incluso se ríen de lo cívicos que pueden ser los canadienses (coñas de South Park aparte). Atención a como funciona el sistema de pago del metro de Vancouver:

Por último, una de las zonas que seguro utilizan los habitantes de Vancouver para desconectar es el Stanley Park. Pegado al Downtown, es un parque bastante grande y muy bien acondicionado para hacer largos paseos o pequeñas excursiones. Nosotros lo recorrimos en bicicleta, seguramente la mejor opción, y no creemos que merezca la pena dedicar demasiadas horas viéndolo a pie (hay varios sitios para alquilar bicicletas por el camino que va al parque saliendo desde el centro de convenciones).

Parece mentira que uno se encuentre a pocos minutos del mismo centro de Vancouver, ¿verdad?

No abandonamos Vancouver aún, en nuestro próximo post hablaremos de algunas de las tiendas #TLQM que pudimos visitar en Granville y otras partes del Downtown: ¡cómics y libros a cascoporro!
04
sep
11

¿Qué se ve desde la torre más alta de Toronto?

Saludos cosmonautas,

¡hemos vuelto! ¡tan tontos como siempre!

Aunque vais a ver algunos vídeos de nuestro viaje a Canadá, esta vez vamos a enfocarlo de forma distinta, e intentaremos parecer un blog de viajes de verdad relatando con detalle el itinerario que hicimos durante 20 días por el segundo país más grande del mundo. Os puede servir de punto de partida para futuros viajes, pero también para saber algo más de la cultura norteamericana en general, y canadiense en particular. Y aunque habrá mucho osito, mucha ardilla y muchos ríos y montañas, no os creáis que no hemos dado rienda suelta a nuestras pasiones #TLQM ;-)

14
jul
11

Canada, Oh Canada!

Saludos cosmonautas,

después de darle muchas vueltas al asunto finalmente ya podemos decir que el viaje veraniego está decidido al 100%, con todos los billetes necesarios. Nos disponemos a recorrer un montón de kilómetros montados en una autocaravana familiar, pero que en realidad serán sólo unos pocos para el que es el segundo país más grande del mundo: Canadá.

Después de varios veranos seguidos sufriendo el calor y la humedad asfixiante de China, Japón, Istanbul o Nueva York, finalmente nos hemos decidido por viajar hacia el norte, donde podemos incluso pasar frío (será casi como una experiencia nueva). Pero aparte de buscar el frío, también queríamos alejarnos un poco del turismo urbano que también ha dominado nuestros últimos viajes. Estos dos factores abrían varias posibilidades. Noruega, Islandia o Escocia podrían haber sido candidatas, pero también había ganas de irnos algo lejos del viejo continente (sin tener que pasar por Asia). Por lo tanto, la opción canadiense, cuyos paisajes naturales maravillan a tantos, parece una buena decisión.

El problema con preparar un viaje a Canadá es precisamente su tamaño. A no ser que pases varios meses ahí, es imposible ver una “muestra representativa” del país en un tiempo razonable, así que tienes que tomar una decisión en función de lo que más te puede interesar y no estresarte por no poder verlo “todo”. La decisión principal puede ser si te vas a centrar en el lado este del país o el oeste. Al este está “la civilización”, con las ciudades de Toronto, Montreal, Quebec, y también algunas tierras de pescadores (poblaciones fundadas por vascos, nada más y nada menos). Al oeste, las famosas montañas rocosas y Vancouver.

Ya que nuestra intención era ver más montaña que ciudad, la decisión final ha sido empezar por Vancouver y poder visitar la gran cantidad de parques naturales que allí se pueden encontrar, desde la isla de Vancouver hasta Calgary. Pero no vamos a renunciar totalmente al este, ya que hemos decidido pasar los últimos 3 días en Toronto (atraídos por la gran mezcla de culturas que nos han prometido, y alguna que otra tienda #TLQM que no puede faltar). No es que en la parte este del país no se puedan encontrar parajes naturales, eso es algo que domina todo Canadá. Pero es cierto que si te quedas ahí es fácil que acabes centrándote más en el rollo urbanita. Por otro lado, la parte central del país tendremos que dejarla para otra ocasión.

Estas son las vistas que puede ofrecer el parque Jasper, ¡estamos ansiosos!

Ahora que ya tenemos fechas seguras llega el momento de empezar a hacer itinerarios y reservas. Aunque esta vez serán pocas noches las que pasaremos en hoteles, y muchas en la caravana. Puede ser toda una experiencia dormir sabiendo que a poca distancia estarán los osos grizzly, los caribús, e incluso las orcas o los leones de mar.

Dicen que los grizzly no se dejan ver con facilidad. ¿Tendremos suerte?

05
jul
11

Entrevista Pirata: Albert Casals (4a parte)

Saludos cosmonautas,

finalmente llegamos al final de esta gran entrevista con un viajero peculiar. Para aquellos que aún no le conocen, Albert Casals es un joven que lleva viajando por el mundo desde los 16 aos, solo y sin dinero, y además en silla de ruedas. Sus aventuras se han publicado en dos libros (“Un mundo sobre ruedas” y “Sin fronteras”), y se ha convertido en un personaje bastante popular (apareciendo incluso en Buenafuente).

Con esta 4a parte cerramos nuestra larga entrevista, y lo hacemos hablando de frikismos, e incluso de magia. Y es que los que hayan leído sus libros sabrán que Albert acostumbra a usar la magia para encandilar a niños y mayores, cosa que seguro le ha ayudado en más de una ocasión a conseguir alojamiento. Albert nos hará un truquito, y nos explicará qué es para él todo lo que mola de viajar. Por último, una pequeña explicación para los que, como un servidor, leyeron su último libro, y se quedaron con las ganas de saber como frenó el camión sin frenos al que se subió.

Para ver partes anteriores: PRIMERA PARTE, SEGUNDA PARTE, TERCERA PARTE.

26
jun
11

Entrevista Pirata: Albert Casals (3a parte)

Saludos cosmonautas,

después de una semana rara, volvemos a la actividad regular, y lo hacemos con la 3a parte de la que ha sido por ahora una de las entrevistas pirata más demandadas por vosotros. A través de Twitter, algunos habéis preguntando cuando veríamos la siguiente entrega. Pues no os haremos esperar más, y hablaremos de las decenas de anécdotas de los viajes de Albert Casals alrededor del mundo, y nos pararemos a hablar con algo más de detalle de Japón, uno de los países por los cuales Albert siente una atracción especial… ¡la atracción de todo lo que mola!

Y en la próxima entrega, trucos de magia y despedida.

¿No has visto las anteriores? Haz clic: PRIMERA PARTE, SEGUNDA PARTE.

13
jun
11

De viaje con el Doctor

Saludos cosmonautas,

aprovechando que teníamos días festivos, cierto “doctor” nos invitó a pasar un par de días con él en un mundo curioso y extraño, plagado de unos seres de forma estirada, estrafalario lenguaje, y algo de borderío. Un mundo muy cercano en realidad, aunque muy lejano por muchos motivos. Uno de ellos, no aceptar nuestra moneda intergaláctica de curso legal.

Le sacamos algunas fotos al bueno del “doctah” durante nuestro viaje por ese extraño mundo:

Recién llegados a ese extraño mundo.

Sufrimos un pequeño ataque de una cría de Ebirah, nada que no solucionase el “destornillador sónico”.

Y aquí una foto sacada desde la Arcadia, despidiéndonos del Doctor. ¡Un placer!

09
jun
11

Entrevista Pirata: Albert Casals (2a parte)

Saludos cosmonautas,

después del éxito que ha tenido la primera parte de la entrevista a Albert Casals, ya tardábamos en ofreceros su continuación. En esta segunda parte seguimos indagando en su forma tan particular de viajar, le planteamos si todo el mundo sería capaz de hacerlo, y si la silla de ruedas le ha ayudado o le ha perjudicado.

Si no habéis visto la primera parte, no sé a qué estáis esperando, dejad de leer esto y haced clic aquí.

02
jun
11

Entrevista Pirata: Albert Casals (1a parte)

Saludos cosmonautas,

a veces, conseguir una entrevista pirata puede ser complicado. Cuadrar agendas con ciertos invitados puede resultar más difícil que entender ciertos principios de física cuántica. Por ejemplo, nos costó ocho meses citarnos con Cels Piñol. Pero nuestro entrevistado de hoy se lleva la palma. En 2009, en nuestros tiempos de Blogger, hablamos de su libro “Un món sobre rodes”, y ya desde entonces quisimos entrevistarle. Lo primero que hicimos fue mandarle un email a la cuenta que él mismo ofrecía en el libro. Esperamos semanas, meses, y no hubo respuesta. Luego lo intentamos a través de su editorial, pero no consiguieron ayudarnos (nuestro invitado no tiene móvil y es difícil de localizar). Por una de esas casualidades de la vida tenemos una amiga que había dado clases a uno de sus amigos. Gracias a ella conseguimos el número de su amigo, quien acabó proporcionándonos el número fijo de nuestro objetivo. Y sí, conseguimos hablar con él. Pero… al estar siempre para arriba y para abajo, tampoco conseguimos citarnos y decidimos desistir.

Pero hace casi un par de meses nos enteramos de que iba a editar un nuevo libro, entonces pensamos que eso nos daría otra oportunidad. Volvimos a contactar con la editorial y accedieron a concedernos una entrevista. Pero por enfermedades, por trabajo, y por mil historias varias, tardamos varias semanas en conseguir, en un día lluvioso, entrevistar al inquieto Albert Casals. ¡Habían pasado casi un par de años desde que decidimos hacerle una entrevista hasta finalmente conseguirlo!

Os estaréis preguntando el porqué de tanta insistencia. Albert a estas alturas es un viajero conocido, especialmente en Catalunya. Ha viajado solo por el mundo desde los 15 años, sin apenas dinero, durmiendo en parques o donde le ofrezcan cobijo, y no habiendo cumplido aún los 21 ya ha estado en casi 60 países. Además, también se considera un friki, un otaku. ¿No creéis que es una combinación perfecta para la Arcadia? Nosotros lo pensamos, y aunque ha costado mucho, ha valido la pena. Así que poneros cómodos para escuchar la historia de este chico que a su corta edad, y en solitario, se ha recorrido ya medio mundo. Ah, y lo ha hecho en silla de ruedas.

¡La semana que viene la segunda parte!

27
abr
11

La típica y tópica ruta por el centro de Londres

Saludos cosmonautas,

hoy empezamos con la primera entrega de los vídeos sobre nuestro viaje a Londres para mostraros y sugeriros una ruta turística que se puede hacer fácilmente a pie y en relativo poco tiempo. Muchos de los viajes que se hacen a Londres son cortitos, así que es bueno tener ya preparadas algunas rutas. La que os proponemos a continuación es de lo más típico, y te te permite ver en menos de un día algunos de los sitios más famosos de la capital inglesa: Picadilly Circus, Buckingham Palace, el Big Ben y el Parlamento, Westminster, el Soho, etc.  Y entre tanto monumento también haremos algunas de las cosas típicas: beber cerveza y ver musicales, dos cosas que también pueden hacerse a la vez.

Todo esto se puede hacer a pie y sin gastar una sola libra (aparte de la comida y el musical, claro). Pero si sois algo vagos y queréis moveros en autobús o en metro, os recomendamos que os hagáis con una Oyster Card, con la cual pagaréis siempre el precio más bajo por cada trayecto (pagar billetes individuales es una auténtica ruina). Estas tarjetas se pueden recargar con el dinero que quieras y cuando la devuelves te van a dar de vuelto todo el dinero que no hayas gastado.

Seguiremos contando más cosillas de nuestro viaje próximamente.




¿Quieres contactar con El Capitán?

mailonpix.com

Haz click para recibir los últimos posts sobre TLQM en tu email

Únete a otros 1.565 seguidores


Sigue nuestras travesías en Twitter

Bookmark and Share

Reportaje sobre bloggers en Japón

CAMISETAS TLQM

Archivo de naufragios

Tesoros enterrados

BlogUniverso

Nyusu.fm BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog Add to Technorati Favorites Bitacoras.com
Wikio – Top Blogs – Ocio
Creative Commons License

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.565 seguidores