se podría decir que la mitad de la inspiración para la creación de la Arcadia proviene del maestro Leiji Matsumoto, a quien hace poco le hicimos un gran homenaje de manos de Marc Bernabé, entregándole una de nuestras camisetas TODO LO QUE MOLA (podéis verlo aquí). Y es que si alguien puede vestir esa camiseta con todo el sentido del mundo, es el maestro Matsumoto, porque él es pura y simplemente todo lo que mola.
Pero el otro 50% de inspiración se lo debemos a otro de los grandes. Mejor dicho, a uno de los más grandes, no en vano se le apodó el Rey del Manga (y es que lo de “Diós” ya estaba pillado). Así que teníamos que hacerle otro homenaje, y una vez más, ha sido Marc Bernabé quien ha ejercido de excelente Embajador Arcadiense en tierras niponas para mostrar nuestros respetos al difunto maestro Ishinomori. Así que muchas gracias a Marc por el video, y también muchas gracias a Jordi de los Reyes por actuar de corresponsal también en la Japan Expo de París, y ofrecernos unas cuantas imágenes de la exposición que se le dedicó a Ishinomori.
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ya hace mucho tiempo que no os contamos nada de tokusatsu, y no es que estemos faltos de noticias, pero en realidad hay un motivo por el que aún no lo hemos hecho. Desde ayer empezamos a colaborar con Ramen Para Dos, uno de los grandes en cuanto a información sobre Manga y Anime en España, y lo hacemos para hacer llegar a más gente el mundo del tokusatsu. Esto significa que, a partir de ahora, y de forma más o menos mensual, publicaremos artículos y notícias tokusatseras en Ramen Para Dos, con el ánimo de poner nuestro granito de arena en la popularidad del género.
Esto no significa que abandonemos la temática por completo en la Arcadia. Dejaremos de publicar notícias y novedades, pero no de hacer posts sobre series o personajes en concreto, sin preocuparnos por el interés que pueda tener en un público “más general”. Lo que no podemos dejar de hacer es hablaros de nuestro heroe tokusatsu favorito, así que rompemos el silencio para hablaros de la nueva temporada de Kamen Rider que se estrenó el 5 de Septiembre: Kamen Rider 000.
Imágenes encontradas en TokuRiders. Se pronuncia “ooz”
No sabemos si en esta ocasión la información que ha circulado ha sido menos, y si nosotros hemos estado algo más ocupados, pero lo cierto es que sabíamos poco, o casi nada, de este nuevo Kamen Rider, así que nos ha tomado un poco por sorpresa. Lo que sí habíamos leído es que en principio iba a suponer una gran novedad en el universo Kamen Rider, porque compartiría el mismo mundo que su predecesor, Kamen Rider W. Es decir, que por primera vez hay una continuidad, rompiendo con la tradición de empezar cada nuevo Kamen Rider desde cero (crossovers aparte).
Pero de todos modos, olvidaros ya de los USBs que usaba Kamen Rider W, de los “yonkis” 2.0 que se convierten en monstruos, etc., ya que a pesar de esa continuidad, los malos son distintos, y los buenos también. Ciertamente nos ha sorprendido el “tema” de este nuevo Rider. Si ya estábamos más que acostumbrados al tema de las cartas, y lo de los USB parecía algo muy razonable hoy en día, comprobar que el nuevo Rider funciona como si se tratase de una tragaperras nos ha chocado. Así es, tanto los buenos como los malos funcionan con monedas. ¿Tendrá esto algo que ver con la cantidad de máquinas de bebidas y otros bienes que abundan por Japón?
Habiendo visto el primer capítulo es pronto para pensar como acabará la cosa, Decade prometía mucho y acabó en nada, y Kamen Rider W, aunque nos falta mucho por ver, tampoco ha sido una gran cosa, así que esta vez no queremos tirarnos a la piscina. Lo que sí podemos decir es que parece seguir todos los tópicos y formas de hacer de los últimos años. Con mucha comedia y poco misterio. Es decir, los personajes tienen una vis cómica exagerada, y ya desde el primer episodio parece estar todo muy claro, quienes son los buenos, quienes son los malos, y como funciona “el universo Rider”. En realidad, no deja de ser un esquema que seguramente funciona bien con el público infantil, que parece que ya es el único target que persigue la serie. Lejos quedan cosas como Agito o incluso Kabuto. Habrá que esperar para ver si nos acaban sorprendiendo o no.
¿Has visto ya el capítulo? Si lo has hecho, ya nos dirás que te ha parecido, y si no… aquí lo tienes subtitulado en inglés.
Aunque a muchos no os vamos a contar nada nuevo, podéis hacer clic aquí para leer nuestro estreno en Ramen Para Dos.
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es el sueño de todo fan del tokusatsu, tener su propio traje de Kamen Rider, Aka Ranger, Robotto Keiji, o cualquiera de sus héroes favoritos. Y de hecho, no deja de ser un sueño que prácticamente todos hemos tenido desde pequeños, cuando veíamos los dibujos o las series, queríamos enfundarnos en esos mismos trajes y vivir las mismas aventuras… En realidad, a esa edad, nos bastaba con la imaginación para disfrazarnos con cualquier cosa y así poder sentirnos como nuestros héroes (incluso sin disfraz). Pero aquellos que siguen manteniendo vivo ese niño en su interior, ahora ya no les basta con la imaginación. Quizás está más atrofiada, o simplemente el poder adquisitivo que hemos adquirido permite plantear nuevas posibilidades…
Hace ya uno o dos años, nosotros mismos nos planteamos si existiría por algún lado alguien que se dedicase a hacer trajes de Kamen Rider a medida. Pero no trajes de lycra que imitan el de verdad, en plan disfraz carnavalero cutre, sino auténticas réplicas de los trajes, con su casco, su armadura, etc. Y aunque parezca mentira, encontramos el sitio.
Se llama Hero Cosplay, y aunque al principio se lo tomaron como una especie de pequeño negocio amateur, parece que cada vez son más profesionales en su trabajo, y les avalan sus resultados, unos espectaculares trajes que a muchos nos encantaría probarnos. Ahí van algunos de sus trajes…
Aquí tenemos a Kamen Rider Kabuto y Gattack… ¡quiero el de Kabuto!
Los clásicos nunca pasan de moda, los dos Kamen Rider originales.
Pero no todo son Kamen Riders, también hacen trajes de Super Sentai… seguramente mucho más baratos y fáciles de hacer.
Cuando te pones uno de estos trajes, el traje se apodera de ti y no puedes evitar hacer las clásicas posturitas Sentai.
Seguramente os habrá picado el gusanillo de saber qué puede costar un traje de estos. Nosotros mismos no pudimos resistirnos, y al saber que los hacían a medida (más o menos), les preguntamos cuánto costaría hacer un traje de Kamen Rider Kabuto para un tío de dos metros de alto… ¿qué decís? ¿era barato? ¿era caro? Pues el precio que nos dieron fue de 1350$ (poco más de 1000 euros con el cambio actual). ¿Qué os parece? ¿Caro? ¿Aceptable?
Por supuesto hay que tener en cuenta que lo hacen a medida y con materiales de muy buena calidad, y que el efecto que tienen es prácticamente el mismo que el de los trajes originales. Otro tema es que el que lleva el traje tenga el “tipo” adecuado para llevar un traje así (hehehe). Pero para nuestra desgracia, nuestro poder adquisitivo no nos permite gastarnos alegremente 1000 euros en un caprichito, y de hacerlo, las represalias que podría tomar la Comandante de la Arcadia podrían ser de proporciones cataclísmicas. Así que nos tocará seguir soñando… al menos por el momento.
Pero no son sólo los fans del tokusatsu los que gustan de estos fantásticos trajes. La inspiración para hacer este post nos vino a partir de unas fotos que muy amablemente nos mandó el cosmonauta JIVARE, en las que nos mostraba el fantástico trabajo de un colega suyo con el traje de Iron Man (¡hecho de papel y masilla!). Así que, con su permiso, y con nuestro agradecimiento, ahí van las fotos:
Más trabajos y la evolución del traje en Gatshu Models.
sentimos decepcionaros, pero hoy no os vamos a ofrecer un nuevo episodio de nuestras ya clásicas aventuras en stop-motion de los chibi-riders. Sí es cierto que ahora que ya estamos en verano, que se acercan las vacaciones y divisamos algo más de tiempo libre en el horizonte, no descartamos la idea de ofreceros algún episodio veraniego especial, pero no es lo que nos ocupa hoy.
Mientras navegábamos por los archivos arcadienses de video, nos hemos topado con algo que ya quisimos mostraros hace tiempo, cuando hacíamos los stop-motion de forma regular, y que quedó relegado en el olvido cuando cancelamos la serie. Pero animados por el descubrimiento, es el momento de enseñaros como lo hacíamos, para que os déis cuenta también del curro que suponía hacer sólo un par de minutitos de stop-motion.
Y quien sabe, quizás así nos inspiremos… ;-)
Evidentemente, el trabajo de post-producción también lleva su rato, normalmente más del que se tarda en hacer las fotos. Pero ver como todo ese trabajo tan mecánico y aparentemente aburrido se acaba convirtiendo en algo animado, en algo que se mueve, respira… ¡es todo una satisfacción! El resultado fue el siguiente…
hace nada os hablamos de Garo, una serie tokusatsu muy especial de Amemiya Keita, y ya entonces os prometimos hablar de este gran director tokusatsero, seguramente uno de los más especiales y revolucinarios. Si todo el tokusatsu os parece igual, os invitamos a descubrir a un director que de verdad consigue impregnar sus obras de un sello personal y muy característico.
Amemiya Keita, quien nunca se separa de su sombrero.
Nacido en Chiba un 24 de Agosto de 1959, su carrera ha estado ligada siempre al tokusatsu, empezó dirigiendo series como Dynaman, pero también se encargó de los efectos especiales e incluso de los diseños de personajes en otros proyectos, lo que seguramente le proporcionó unas bases técnicas que iban a influir en el desarrollo de su carrera como director.
Su currículum televisivo pasa también por dirigir series como Jetman, Space Sheriff Jiban (de la misma saga de Gavan), incluso Zyuranger, la serie que originó los Power Rangers, y por supuesto Garo, que ha sido uno de sus trabajos televisivos más recientes. Pero seguramente ha sido a nivel cinematográfico donde más se ha notado su estilo, y donde ha dado pasos agigantados para cambiar la concepción que muchos tenían del Tokusatsu.
Una de sus primeras películas fue “Mirai Ninja”, que consiguió llegar a Occidente bajo el nombre “Cyber Ninja”, y que era una adaptación de un videojuego de Namco llamado Mirai Ninja: Keigumo Kinin Gaiden (未来忍者 慶雲機忍外伝). Con la siguiente escena ya se intuye este estilo particular del maestro Amemiya…
Podéis ver la película entera de Mirai Ninja aquí (doblada al inglés).
Pero si tuviéramos que citar la película más importante de la carrera de Amemiya, esta debería ser, sin duda, “Zeiram”. Una idea original del propio director sobre la lucha de una cazarecompensas interdimensional, que debe acabar con un bicho realmente feo y cruel, y que se encuentra por enmedio un par de electricistas japoneses que lían un poco el asunto.
A día de hoy podríamos decir que se trata de una auténtica película de culto, en la que el estilo Amemiya ya se ha desarrollado en su mayor parte, y lleva el tokusatsu hacia un terreno mucho más adulto de lo que era habitual. Para empezar, el grado de violencia era muy superior (como habréis visto en el trailer), y el guión algo más cuidado. Además, el diseño de personajes no tiene nada que ver con los habituales monstruos de colorines del Super Sentai u otras series tokusatsu, y se asemejan mucho más a las películas de ciencia ficción americanas tipo “Alien”.
“Zeiram” tuvo mucho éxito, y prueba de ello es la secuela que hubo, así como un anime basado en el personaje de Iria y un par de videojuegos.
Con “Zeiram”, Amemiya se ganó la libertad de poder meterse con proyectos más ambiciosos y de repercusión, y poco después sería el encargado de “resucitar” después de muchos años de letargo a nuestro personaje favorito del tokusatsu: Kamen Rider. Keita Amemiya fue el encargado de inaugurar la era Heisei para el personaje, después de 4 años de completa sequía, con un personaje en horas bajas. Y lo que hizo fue darle la vuelta a todo con Kamen Rider ZO. Encargándose también del diseño de los personajes, Amemiya siguió un poco la estela más oscura que había dejado Kamen Rider Black, y la llevó a su terreno, con seres mucho más terroríficos, y un Kamen Rider mucho más oscuro y quizás menos heroico que los demás.
No sería su última participación en Kamen Rider, ya que también se encargaría de convertirlo en un heroe gigante con Kamen Rider J. Y tampoco fue su última aportación a engrandecer el universo tokusatsu del maestro Ishinomori Shotaro. Uno de los proyectos más conocidos actualmente, y además uno de los más especiales y espectaculares por sus resultados fue “Mechanical Violator Hakaider”.
Esta película convierte en protagonista al “malo” de Kikaider, una de las obras emblemáticas de Ishinomori, y lo convierte en una especie de vengador oscuro, pero mucho más humanizado de lo habitual. Todo ello está plagado de referencias culturales occidentales, con cierto trasfondo cristiano (se sitúa en Jerusalem, o “Jesus Town”), y destaca por esa inversión de papeles, donde los supuestamente buenos son los malos, y los supuestamente malos… ¿son buenos?
Por último, dentro del campo cinematográfico, Amemiya se sacó de la manga una película llamada “Moon Over Tao”, que algunos consideran su obra maestra y que nosotros tenemos pendiente de ver desde hace años – así que ya os contaremos.
Tal y como ya anunciamos, su próximo proyecto cinematográfico es “Garo: Red Requiem“, que llevará el mundo del caballero de oro y los Horrors al 3D, en una experiencia que seguramente nosotros no podemos disfrutar. Y aunque desde “Moon Over Tao” y “Garo” han pasado muchos años, esto no significa que Amemiya estuviese parado. Aparte de algunas colaboraciones en filmes corales, y lógicamente la serie de “Garo”, Amemiya también se dedicó al diseño de personajes de videojuegos, trabajando en “Onimusha 2″, “Onimusha 3″ y “Clock Tower 3″, por mencionar algunos de los más populares.
Lo que tenemos muy claro es que la dedicación de Amemiya Keita al tokusatsu va más allá del puro trabajo, lo convierte en pasión. Sólo alguien que realmente conoce y adora tanto a unos personajes puede sacarse de la manga algo como “Kamen Rider ZO” o “Mechanical Violator Hakaider”. Además, sus proyectos personales siempre han demostrado un gran cuidado por ofrecer productos de la mayor calidad posible (aunque el presupuesto no acompañase siempre, y eso hay que tenerlo en cuenta).
Pero seguramente, su mayor logro ha sido trasladar un género que para muchos estaba destinado a los niños, en algo completamente adulto, mucho más complejo y “realista” (si se nos permite usar el vocablo), dejándonos por el camino auténticas joyas cinematográficas del tokusatsu.
¿Alguien dijo homenaje a Terminator 2?
Fue gracias a la desaparecida revista Cine Asia que nosotros conocimos a este director, y también que le dimos un empujón a nuestro tímido interés por el tokusatsu. En buena parte , aunque no exclusivamente, hemos sacado información para este post de un revelador artículo de Domingo López en el número 19 de Cine Asia (¡echamos de menos esa revista!).
Aunque queríamos esperar a terminarla para hablaros de esta serie tokusatsu, la subida de adrenalina que nos ha dado uno de sus episodios nos ha empujado a agarrar el teclado para hacer un post sobre Garo, uno de los proyectos recientes y más personales de Amemiya Keita (por favor, quítense el sombrero ante este maestro del tokusatsu, al cual le debemos un señor post).
Garo es una serie tokusatsu de espada y brujería, que nos cuenta la historia de unos guerreros makai que protegen al mundo de los “Horrors”, unos seres demoníacos que se apoderan del cuerpo de algunos humanos aprovechándose de su lado más oscuro. Añádase una chica mona que se ve envuelta en todo el lío, y ya tenemos una historia que mezcla la pura acción fantástica con el melodrama.
Una de las obsesiones de Amemiya ha sido siempre convertir lo que es principalmente un género infantil, en algo para adultos, precisamente él fue uno de los responsables de convertir a Kamen Rider en un personaje oscuro en los noventa. Así pues, Garo tenía que ser diferente. Para empezar, la serie se emitía en horario nocturno dando rienda suelta a la violencia, al erotismo, y también al terror. Pero hay otros detalles. Por ejemplo, aunque realmente existe un “henshin”, en el que el protagonista se convierte en un caballero de armadura dorada, Koga sigue vistiendo y luchando como un héroe en todo momento.
Pero también es muy destacable el papel que juegan los efectos especiales en esta serie, haciendo honor al género. Y es que la mayor parte de las luchas con los héroes y villanos “transformados” están generadas por ordenador. Algo comprensible, si tenemos en cuenta la complejidad de los diseños, que harían poco viables las coreografías espectaculares con las que nos deleitan si intentara realizarlas un especialista enfundado en la armadura (ojo, sí veremos a alguien vestir la armadura, pero en planos algo más estáticos o de poco movimiento). El gran mérito de Omnibus Japan, la empresa de efectos especiales, ha sido hacer unas animaciones más que decentes para una serie de televisión (mucho mejores que las que podemos ver actualmente en Kamen Rider, a pesar de las críticas), y es que hay que tener en cuenta que esto no es una película de gran presupuesto, sinó una serie semanal con sus limitaciones.
De hecho, estos límites técnicos, presupuestarios y de tiempo tienen un efecto en el propio personaje. Según cuenta el propio director, Garo solo puede convertirse durante 99,9 segundos, no tanto como un homenaje a Ultraman, sinó porque esto ponía un límite razonable a la cantidad de animación por ordenador que había que realizar en cada batalla.
Aparte de las luchas computerizadas, ya hemos mencionado que hay mucha acción real, sin transformaciones, y hay que reconocer que el trabajo es más que destacable. Y el mérito lo tienen sus actores que quisieron protagonizar ellos mismos las escenas para darle mayor realismo. Los resultados les dan la razón. Con la ayuda de las clásicas técnicas del cine de Kung Fu (los cables), y también de los llamados “hombrecitos verdes” (una idea muy original), así como las coreografías de un fantástico director de acción, los resultados son espectaculares. Muestra de ello es el capítulo siete en el que, por primera vez, se enfrentan los dos héroes de la serie, en una auténtica batalla al más puro estilo Hong Kong.
Lo curioso, y triste a la vez, es que el propio director de acción dice haberse inspirado entre otras cosas, en el cine americano, aspirando a hacer algo similar. Cuando la realidad es que el cine americano lleva muchos años copiando descaradamente (vale, en algunos casos homenajeando) todo lo que se ha hecho en materia de acción tanto en China como en Japón. Y es una pena que los directores japoneses no sean capaces de reconocer sus grandes méritos.
El anillo parlachín de Garo, el Pepito Grillo de la serie. Quien le pone voz es Kageyama Hironobu, famoso cantante de anime, que también es el autor de la canción principal de Garo.
Podríamos seguir hablando un buen rato de muchos de los detalles y otros aspectos interesantes de Garo, y es que la srie ha acabado captivándonos. Pero reconocemos que al principio nos costó un poquito más entrar en ella, y no fue hasta el cuatro o quinto capítulo que realmente empezó a convertirnos (el séptimo ya fue definitivo). Y curiosamente el propio Amemiya decía que Garo había que verla un par de veces para empezar a disfrutarla de verdad. Y al menos para nosotros así ha sido.
La buena notícia es que esta no es otra de tantas series tokusatsu de las que hablamos habitualmente por aquí, y que es difícil de conseguir. Selecta Visión editó toda la primera temporada (y única) y una de sus pelis hace ya unos pocos años, en una edición de lujo y con un buen número de extras interesantes, entre ellos el making of (y no, ¡no me pagan por decir esto!). Tened en cuenta que es la única serie televisiva de tokusatsu editada en España hasta el momento. Habrá que apoyarlo, ¿no?
Si queréis ver un tokusatsu diferente, que se aleja de las temáticas habituales del género, y que tiene un tono mucho más adulto (algunos dicen que cambió la concepciíón del género, aunque eso ya lo hizo el propio autor en Kamen Rider), ¡ya estáis tardando! ¡Garo!
y finalmente llegó el día en que Kamen Rider Decade, la serie que celebraba los 10 años de los Riders de la era Heisei, llegaba a su conclusión. Lo cierto es que no sentó muy bien que su último episodio, hace ya unos cuantos meses, nos dejara en un estado de coitus interruptus al anunciar que el desenlace de verdad llegaría con una película meses después. Y aquí la tenemos por fin, en una especie de peli-fusión de Kamen Rider Decade y Kamen Rider W.
Pero no os esperéis en absoluto una película en la que aparezcan los dos riders compartiendo una misma historia, ya que en realidad se trata de dos películas distintas que, al final, brevemente llegan a cruzarse de forma bastante gratuita e injustificada, lo cual nos hace plantearnos el porqué de la necesidad de hacer una peli conjunta. ¿Será porque W ha tenido más éxito que Decade? En cualquier caso, sí podemos decir que la aportación de la parte de W es interesante, ya que nos contará hasta cierto punto el origen de todo, los sucesos de la “Begins Night”, en la que Shotaro y Philip se conocen y se convierten en Kamen Rider.
En cuanto al final de Decade, podemos decir que sigue la línea general de toda la serie. Es decir, un auténtico lío en el que apenas se entiende nada. Un auténtico sin sentido que nos deja con más preguntas que respuestas. Con un cambio de actitud de su protagonista que difícilmente se puede entender. La aparición no de Shocker, sinó de Super Shocker que aún tiene menos sentido, y un personaje bueno que al final resulta ser un villano pero que después vuelve a ser bueno como si nada (¿me he perdido algo?). En fin, que incluso la hypeada y decepcionante “All Kamen Riders vs. Dai Shocker” ya no nos parece tan mala.
Una vez más, y como siempre, es una película que hay que ver si eres seguidor de la saga Kamen Rider, porque quieres saber como acaba (aunque sea un final bastante estéril), y porque si te ha gustado más Kamen Rider W que Decade, al menos tendrá su utilidad. Pero no, no la recomendaría a nadie que no esté ansioso por saber el final y el principio de estos dos personajes. Una vez más nos han demostrado que detrás de las películas existe mucho más interés en crear hype, merchandising y vender entradas de cine a los chavales japoneses que en hacer auténticas aportaciones a la mitología Kamen Rider, como sí lo fueron películas como Shin Kamen Rider, Kamen Rider J o Kamen Rider ZO… Una auténtica pena.
Seguramente lo más interesante que verás en toda la película.
A todo esto, y para darnos más argumentos a nuestra crítica final, a estas alturas es posible que sepáis ya que van a sacar una enésima película de Kamen Rider Den-O (cuando la anterior era la definitivamente ultimíssima película, tal y como lo fue la penúltima…). ¡Aunque en realidad serán tres películas!, parece que es la última moda esto de hacer packs, en este caso con un episodio dedicado a Kamen Rider New Den-O, otro a Zeronos, y por último uno dedicado a Diend (suponemos que quieren darle más cancha a este personaje de Decade, con uno de los peores diseños de traje de la historia de la franquícia). Se titulará Kamen Rider × Kamen Rider × Kamen Rider The Movie: Cho-Den-O Trilogy (仮面ライダー×仮面ライダー×仮面ライダー THE MOVIE 超・電王トリロジー), una auténtica pesadilla de título, ¿no podría llamarse simplemente Kamen Rider: Cho-Den-O Trilogy? En fin, aquí tenéis el trailer de la gallina de los huevos de oro llamada Kamen Rider Den-O, ¿cuánto nos apostamos a que ésta no es la última?:
¿Empiezo a sonar como el típico fan intransigente? Seguramente sí, pero es que hay que reconocer que no paran de darnos motivos.
Os dejamos con los making of de la película de Kamen Rider Decade y W:
después de la resaca del Día del Orgullo Friki que vivimos intensamente en la Arcadia, parece que nos siguen llegando regalos a la Arcadia por el cumpleaños de Urías, y además tienen que ver con algunos de los elementos del collage #TLQM. Nos ha llegado un paquete de Japón que nos ha hecho mucha ilusión recibir. Un paquete que nos ha mandado Marc Bernabé, que tiene mucho que ver con un interesantísimo proyecto que lleva entre manos ahí en Japón, y que además le tiene muy ocupado últimamente.
Supongo que a estas alturas deberíamos cortar el rollo y mostraros exactamente qué contenía este misterioso paquete… ¡atentos los amantes del manga clásico!
De entrada, esto parece que sólo es uno de los trabajos del padre del gekiga, Yoshihiro Tatsumi, del cual el propio Marc Bernabé hizo una reseña. Pero si yo no puedo leerlo… ¿por qué me lo ha mandado? Mejor si lo abrimos…
Aunque puede parecer una ilustración más del manga… pero está hecho del puño y pluma del mismo Tatsumi, que gracias a Marc se curró un dibujo para la Arcadia. ¡Incluso tiene su sello!
Pero hay más cositas. Aquí tenemos un anuncio de la próxima película de animación basada en su vida que tenemos muchas ganas de ver, también autografiado, y unas viñetas de “Black Blizzard” (mítico manga que ya comentamos aquí).
¿Alguno de vosotros es uno de los 500 de “Aula a la deriva“? Nosotros sí, y es por eso que nos hace una ilusión tremenda haber conseguido este enorme autógrafo de Umezz (¿o Umezu?), el excéntrico mangaka, con auto-caricatura incluída (en la parte de arriba). ¡Otra auténtica joya!
¿Recordáis la visita de Marc Bernabé a una tienda de tokusatsu femenino que nos llevó a hacer un post sobre el género? Pues parece que aparte de mandarnos unas fotos, Marc también consiguió una carátula de DVD con el autógrafo de la propia estrella tokusatsera. No, muy famosa no es, ¡pero anda que no tiene gracia esto!
Por último sólo me queda agradecerle a Marc enormemente todos estos detallazos que ha tenido conmigo, ¡mil millones de gracias!
PD: ¡Nos ha dicho un pajarito que podemos esperar otro paquetito de Japón! Y también queremos enseñaros otro par de regalos y autoregalos muy arcadienses, pero todo a su debido momento :)
hoy seguimos tirando de nuestros corresponsales en Japón para traeros un nuevo post, y aunque siempre hemos dicho que nuestros colaboradores son de lujo, hoy nos avala el premio Expomanga 2010 al Mejor Profesional del Manga/Anime en España, y es que dicho premio ha sido otorgado a nuestro querido corresponsal Marc Bernabé, el ilustre traductor, difusor y arquéologo del manga, que ha visto desde Japón como se veía reconocido su trabajo en el evento madrileño. Desde aquí queremos felicitarle por este premio más que merecido, que esperemos que le sirva para insuflarle toda la energía que necesita para llevar adelante un interesantísimo proyecto que tiene entre manos. Aunque estamos seguros que a Marc no le hacen falta premios para poner toda esa pasión y voluntad en sus proyectos. Y ya que estamos, felicitar también a los amigos de Ramen Para Dos por haber conseguido otro premio en Expomanga 2010, el del mejor medio de comunicación, ¡felicidades rameneras!
Pero vamos allá con el material que nos ha llegado de manos de Marc, y es que ha hecho un descubrimiento muy interesante en Akihabara. Se trata, ni más ni menos, de una tienda especializada en Tokusatsu Femenino. Es posible que algunos tengáis los ojos como platos ahora mismo (O_O), pero es que el tokusatsu femenino, aunque minoritario, existe.
Antes de seguir adelante, os advertimos que no somos en absoluto unos expertos en este tipo de Tokusatsu, así que ya pedimos de entrada disculpas si cometemos algunos errores en nuestras apreciaciones (y de hecho, agradeceremos toda la información posible).
Aquí tenéis este cartel que anuncia la presencia de esta tienda, y en el que ya se presenta este mundo de heroínas en trajes de spandex, lycra y otros materiales nada nobles, pero 100% #TLQM. Lo que tenemos claro a partir de nuestro contacto con este tipo de tokusatsu, es que normalmente estamos hablando de producciones independientes. Es decir, Gojiras y Kamen Riders están apoyados por grandes estudios tipo Toei o Toho y cadenas de TV como Asahi TV, y por lo tanto hablamos de grandes presupuestos, pero para que las chicas se conviertan en las auténticas protagonistas (y no unas side-kicks como en la mayoría de Super Sentai), hay que cavar un poco más hondo, e irse incluso a producciones amateurs.
Pero hay otra característica que a menudo, por no decir casi siempre, hemos podido encontrar en este tipo de producciones: el toque erótico-festivo que tienen las series tokusatsu protagonizadas por chicas. De hecho, esto es más que obvio si vemos más en detalle este póster publicitario de una serie que precisamente incluye en su título referencias a Akihabara, el paraíso de las gravure idols (modelos japonesas, normalmente muy ligeras de ropa).
De hecho, cuando buscamos información sobre este tipo de series, básicamente nos topamos con producciones que incluyen este tipo de modelos, y también con productoras que se dedican exclusivamente a editar series o películas directas a DVD del género tokusatsu, siempre con un toque erótico prominente, es decir, planos de culos, tetas, e incluso planos de entrepiernas cuando la heroína propina un golpe al malo maloso de turno. (y a veces incluso van un poco más allá e incluyen escenas mucho más subidas de tono, escenas lésbicas, etc). Para muestra, el siguiente video de la productora de esta misma serie que os mostrábamos en foto. Advertencia: su contenido puede ser algo compremetedor.
Pero no por alternativo, independiente, amateur, minoritario o gravure, significa que esto sea cosa de cuatro gatos. Hay productoras como Zen Pictures cuya línea Akiba Heroine tiene incluso versiones dobladas al inglés, listas para que el público internacional pueda descargarse sus películas directamente al ordenador, ofreciendo a los otakus internacionales la posibilidad de disfrutar de los trajes ajustados y las curvas de estas chicas guerreras.
Aún así, no todos los tokusatsu femeninos son tan subiditos de tono como los que hemos visto hasta ahora. Aunque sin perder este toque “pinku“, es decir, incluyendo aún pequeñas escenas sugerentes (que podrías encontrar en cualquier anime/manga de Mine Yoshizaki), hay otras series con algo más de historia, y quizás con más pretensiones más allá de ser un producto de usar y tirar (y limpiar en algunos casos…), como parecen ser la mayoría de estos “gravure toku”.
Las Vanny Knights… vestidas.
Hablamos de las series de las Vanny Knights o las Jikuu Keisatsu Wecker, y es que ésta última incluso ha llegado a emitirse en Asahi TV, el feudo de Kamen Rider y los Super Sentai, y tiene ya 9 años de historia, que para una franquicia de este tipo es bastante (podéis descargar un episodio subtitulado en inglés clicando aquí).
Coñas aparte, ¡me gustan mucho algunos de estos trajes femeninos!
Wecker Signa, una de las últimas versiones de las Wecker, esto ya tiene una pinta más seria, ¿no? (Aquí podéis ver el primer episodio.)
Y hasta aquí nuestra breve introducción al mundo del tokusatsu femenino, en el que solo os hemos mostrado la punta del iceberg, y es que si hubiésemos querido enseñaros más, correríamos el riesgo de que clasificaran el blog para mayores de 18 años.
¡Y una vez más gracias a Marc Bernabé por las fotos!
como prometimos en su momento, hoy retomamos nuestros análisis de series y personajes tokusatsu, y lo hacemos una vez más con un personaje que nació del pincel del grandísimo y venerado maestro Ishinomori Shotaro (¡maestro! ¡maestro!).
Robotto Keiji (ロボット刑事) apareció en el Shonen Magazine y en televisión en 1973, es decir, enmedio del boom del tokusatsu televisivo que habían suscitado otras creaciones de Ishinomori como Kamen Rider o Himitsu Sentai GoRanger. Aquí nos cuentan la historia de K, un robot con forma humanoide que se pone al servicio de la policía para combatir a la maléfica organización robotil llamada BAD. Sus grandes capacidades robóticas convierten a K en una gran detective, pero al mismo tiempo está listo para la acción, y cuando conviene sabe repartir guantazos. Según dicen, la historia del detective robot se inspira en los relatos de “Yo, Robot” del grandísimo Isaac Asimov, ejemplo de ello es que está programado para no dañar a los humanos (aunque sí a los cyborgs). Pero a un servidor le sigue recordando más a “Bóvedas de Acero” del mismo Asimov…
Una de las peculiaridades de este personaje, en comparación con lo habitual en estos arquetípicos personajes “ishinomoriescos”, es que no tiene forma humana alguna. Es un robot de pies a cabeza, por lo tanto no tiene parte humana en plan cyborg, ni tampoco apariencia humana como Kikaider (aunque sí forma humanoide, claro). Pero todo eso no le impide vestir con su mítico traje compuesto por americana roja, pantalones blancos, y gorra, guantes y zapatos amarillos (¡qué bien conjuntado!). Esto no quita que no necesite “transformarse”, sigue existiendo un “henshin”, ya que cuando tiene que luchar sus colores y su forma cambian (teniendo incluso distintos colores para distintos estados de ánimo). Lo cierto es que esta forma de lucha nos recordará muchísimo al diseño del propio Kikaider. Y para muestra…
Aquí la versión de “batalla” en el manga y que tanto recuerda al mítico Kikaider. Como se puede ver, usan fotografías de la serie de TV. Como varias obras de Ishinomori, tanto el manga como la serie de TV salían casi al mismo tiempo (lo cual hace difícil saber qué fue lo primero en crearse).
La misma foto que aparece en el manga, pero aquí se puede observar más el detalle. Y a continuación un fragmento de la serie en el que aparece otra de sus “curiosas” formas…
Nuestra historia de persecución de este personaje empezó hace ya unos dos o tres años cuando lo vimos referenciando en un programa de la BBC llamado “Japanorama”, que a estas alturas muchos de vosotros conoceréis. No solo se hablaba de este personaje, si no que el presentador de “Japanorama” llegó a vestirse como él para presentar el programa. Lo que más nos atrajo de Robotto Keiji fue ese contraste entre su naturaleza robótica y la elegancia dandy de su traje. Era algo que desafiaba todo sentido estético, sobretodo el de los clásicos personajes robóticos, que acostumbran a ser completamente de metal, o tienen apariencia humana, ¡pero no es tan habitual ver a un robot metálico presumido!
Pero detrás de esto, también parecía haber un personaje interesante, un James Bond robótico, un Sherlock Holmes con tuercas, pero sin duda, lo que nos robó el corazón fue su estilazo. Y ahora por fin hemos podido empezar a ver la serie, y por el momento no nos ha defraudado, más bien ha superado nuestras expectativas (que no eran muy altas, deberíamos reconocer). Aún así, precaución a los neófitos del tokusatsu, la serie tiene casi 40 años, y se nota.
En estas viñetas se hace más que obvia la influencia de Tezuka, y también nos dan una buena muestre del tono “noir” que podía tener el manga, algo que también se transmitió a la serie de TV.
Como ya os contamos, actualmente hay un fansub que ha subtitulado al inglés un montón de series tokusatsu interesantes, y entre ellas, y con un buen número de episodios, está Robotto Keiji (podéis acceder al fansub clicando aquí). Es una mangífica oportunidad de ver por fin a un personaje icónico de la era dorada del tokusatsu televisivo, y uno de los personajes más carismáticos de Ishinomori Shotaro.
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