a veces hay especies que se levantan con ganas de contradecir las teorías de Darwin. Muy de vez en cuando aparecen especímenes, hasta el momento desconocidos, que por la lógica de la evolución deberían haber sucumbido a la ley del más fuerte. Pero sus instintos de supervivencia son tan grandes que siguen ahí, resistiendo contra viento y marea. Cosmonautas, hoy queremos hablaros del GAFOTAKU.
Seguramente seremos los primeros en hacer una definición estricta de esta especie, y por lo tanto, nuestra percepción manda. Pero estamos seguros de que el concepto puede enriquecerse y delimitarse un poco mejor. Así que esperamos vuestras opiniones. Pero antes que nada, empecemos con la deconstrucción del término:
GAF + OTAKU = Gafaspasta + Otaku
Seguramente todos estáis familiarizados con ambos conceptos, así que no hace falta extenderse en cuanto a su significado. ¿Pero cuál es el resultado de juntar las dos cosas?
El Gafotaku es aquel lector de manga que no se cierra a ningún tipo de género, estilo o época en cuanto a sus preferencias de lectura. Es un lector de manga todoterreno, que tanto puede disfrutar de un título de la Shonen Jump, como de la última obra de Jiro Taniguchi. También es capaz de sorprenderse con el dibujo y el estilo narrativo de “Bakuman”, y admirar y rendirse ante el talento de Tezuka en “Next World”.
Por todo esto, el gafotaku es un paria, un descastado. No es lo suficiente Narutard como para considerarse el típico otaku adolescente, pero tampoco es un esnob que sólo se acerca al manga si es en una edición de Astiberri o Ponent Món. Intenta abarcarlo todo. Pero precisamente por esto, es un lector sufrido. No tendrá casi nunca problemas para hacerse con obras de estilo Shonen, porque esto es lo que acostumbra a vender más en nuestro país, y seguramente puede quedarse bastante satisfecho si sólo le interesa Taniguchi o algún otro manga ocasional de Mizuki. Pero hay una zona gris en medio de todo esto que es la esencia del gafotaku. Es ahí donde surge su personalidad, su distintivo. Es aquel gusto por el manga antiguo, clásico, que ni los otakus ni los gafaspasta leerán jamás. Es también aquel gusto por obras que se pueden apartar más del típico manga shonen, pero que quizás no es tan “pretencioso” para que entre en el campo gafaspasta. En definitiva, es el amor por el manga sea cual sea su condición, y más basado en un criterio forjado después de años de lectura, que en la última moda (venga del lado que venga). Esto suele implicar que el gafotaku normalmente tiene ya cierta “edad” o “veteranía”, pero eso no significa que no existan lectores más jóvenes que se puedan considerar como tal.
Definitivamente, es un colectivo maltratado. Es un nicho de mercado que quizás no sea lo suficientemente potente como para que las editoriales se arriesguen a editar ciertos títulos. Algún gafotaku desesperado se lanzará a la titánica tarea de aprender japonés para poder leer todo lo que le plazca. Algunos han tenido éxito, pero otros se han vuelto locos. Es por esto que, a menudo, el gafotaku se ve empujado a tirar de scanlations. Pero no es en absoluto su panacea, ya que tampoco abundan los fansubs con un perfil gafotaku (ni siquiera en inglés). Y a pesar de todo, ahí está. Existe, vive y respira, alimentándose de despojos. Y lo que le ayuda a sobrevivir es una esperanza de que algún día todo esto cambie. Aunque querido gafotaku, lo tienes crudo.
El origen del término:
Para entender el término es importante situar el contexto en el que se forjó semejante palabro, que en el fondo no hizo más que describir un pequeño colectivo de lectores manga. Todo surge de una conversación entre Raúl Izquierdo y Marc Bernabé en Twitter, en la que se hablaba de algunos de los nuevos manga que lanzarán Editores de Tebeos (la antigua Glénat España). Raúl era partidario de que estos títulos iban a estrellarse, pero Marc defendía que el colectivo gafaspasta, así como algunos otakus, sí que podrían apoyarlos. Nosotros, que nos veíamos como potenciales compradores, no nos sentíamos identificados ni con un colectivo ni con el otro, y lo hicimos notar: ¡no somos ni otakus ni gafaspasta! A lo que Marc sugirió que quizás era más apropiado hablar de “otapastas” o “gafatakus”. Gafataku nos gustaba, pero ahí entró Chusetto para darle el toque final: GAFOTAKU. Y se hizo la luz. O mejor dicho, alguien echó algo de luz sobre el pobre y desnutrido gafotaku.
Lista de blogs participantes en el NEXO #TLQM Día del Orgullo Friki 2011 más abajo.
Saludos cosmonautas,
hoy 25 de Mayo es el Día del Orgullo Friki. Nerds, geeks, fans, culturalmente dispersos, roleros, webcomiqueros, trekkies, wookies, narutards, y otra gente de la misma calaña se supone que deben sentirse hoy más orgullosos que nunca de ser como son. El “friki” con el tiempo se ha ganado su lugar entre perroflautas, góticos, chonis, tuneros, pijos y tantas otras tribus urbanas, pero lo curioso es que no existe un día del orgullo perroflauta, un día del orgullo gótico, o un día del orgullo choni (afortunadamente). Esto y otras cosas nos llevan a pensar en la existencia o no de un movimiento friki, en su naturaleza, e incluso, de la necesidad de esta celebración.
¿Por qué se suelen celebrar los “días de”? Con las excepciones de montajes comerciales el estilo “día de la madre” o “día del padre”, la mayoría se celebran con intención de reivindicar alguna cosa. Ya sea el papel de la mujer trabajadora, la denuncia de la explotación laboral infantil, o la libertad sexual, lo que se quiere es dar protagonismo por un día a una situación, echar luz encima para denunciarla o reivindicarla. En el caso del Día del Orgullo Gay, lo que se reivindica es que se normalicen unas condiciones sexuales que están mal vistas por buena parte de la sociedad. La reivindicación friki comparte la misma fórmula que la de la comunidad gay, es decir, se habla de “orgullo”.
En la imagen generalizada del friki encontraremos también esa parte de marginación en la sociedad. El nerd, el geek, es el que en las películas americanas siempre acababa dentro de un cubo de basura, el raro que difícilmente podía integrarse en el grupo, ya fuera por su personalidad introvertida, como por tener unas aficiones, un mundo propio, que los demás no compartían. No os descubriré un mundo al deciros que “friki” proviene de la palabra inglesa “freak”, que se puede traducir como “raro”, “insólito”, “monstruo”, “bicho”… es decir, por definición, el friki es un ser raro, no es “normal”, no es como los demás, y por lo tanto, no ha de extrañar que se le trate diferente. Así es como durante la mayor parte de la historia de los “frikis”, si es que podemos hablar de algo así, se han sentido estos sujetos fans de Star Wars, los cómics, el cine de género, o el tokusatsu.
Pero con reivindicaciones como las de hoy, el friki hace tiempo que ha salido del armario y ha proclamado su condición, se siente raro, sí, pero está orgulloso de serlo. Ya no quiere convertirse en un Teen Wolf para ligarse la rubia de la clase, no quiere entrenarse en el gimnasio para partirle la cara al matón de turno (y quedarse con la rubia), en definitiva, ya no siente esa necesidad de ser normal y aceptado por todo el mundo (especialmente por la rubia). Esta voluntad de reinvidicarse tal y como es uno ha tenido su impacto en la sociedad en general. Ya vimos lo que pasó en Japón y los otakus gracias a Densha Otoko, pero ahora en este país cada vez son más y más los que se consideran frikis, e incluso ha empezado a ser algo “cool”. Los periódicos dedican mucho más espacio que nunca a hablar de cómics (aunque rezume gafapastismo), de estrenos de ciertas series o películas, y no hace falta decir que Hollywood ha sido invadido por producciones inspiradas en obras que siempre habían pertenecido al nerd. Aparte de esto, el friki se ha organizado. Hay cientos de jornadas, salones y otras actividades que han perpetrado un sinfín de asociaciones variopintas, y lo hacen por puro altruismo… ¿o deberíamos hablar de proselitismo?
Así es, el friki ya no se contenta sólo con ser aceptado plenamente por el resto de la sociedad, y aunque aún le falta mucho para que se le trate igual que a un aficionado al fútbol o a la prensa del corazón, ya ha empezado hace tiempo una campaña para convertir a más y más gente a su “frikismo”. De hecho, es habitual que muchos recomienden leer/ver/jugar a ciertas cosas a muchos de sus conocidos que no se consideran “frikis”. Y cuando lo hacen procuraran acertar, no recomendarán cualquier cosa, pensarán muy bien qué están recomendando y a quién, porque lo más habitual es que el interlocutor pase olímpicamente o no le encuentre el atractivo que le ha visto el friki. A muchos les hierve la sangre con las ganas de compartir estas cosas, y esto es algo que gracias a los blogs, redes sociales, o Twitter, estas recomendaciones llegan a mucha más gente.
Con esta capacidad organizativa parece que respondemos a la pregunta sobre la existencia de un “movimiento friki”. Existen lazos invisibles que unen a estas personas, comparten referentes, lenguaje e incluso formas de vida. Pero quizás se diferencian del resto de tribus urbanas por ser mucho más heterogéneos y proselitistas, y por buscar activamente un lugar en la sociedad (en contraposición a ciertas tribus cuya existencia se basa precisamente en vivir al margen de ella). Todo movimiento necesita una razón de ser, unas motivaciones, y sobretodo, unos objetivos. ¿Cuáles son los del movimiento friki? Está claro que el primero es ser aceptado, algo que poco a poco va logrando, y quizás el segundo sea convencer a más gente que lea cómics, vea ciertas películas, juegue al rol o a videojuegos.
¿Y qué pasa si se consiguen estos objetivos? Como decíamos, la cultura friki ha inundado el mainstream en los últimos años, y la industria se ha fijado en ello. Ahora ver una película de Thor ya no es nada del otro mundo. “Watchmen”, obra de culto y referente en la historia del cómic, es objeto del merchandising indiscriminado. “Lost” frikizó al mundo, series como “Game of Thrones” aparecen en todos los periódicos, así como la celebración del Salón del Manga de Barcelona, que es ya noticia obligada en casi todas las televisiones. ¿Significa esto que esa “rareza” del friki desaparecería si se extiende mucho más su cultura? ¿Dejarían de ser los tipos raros para convertirse en una pieza más del mainstream? ¿Dejarían de ser frikis?
Si así fuera, el término “friki” perdería todo su sentido, ya no serían gente rara ni monstruos, y no habría que organizar días del orgullo, ni nada parecido (¿orgulloso de qué?). El friki sería uno más, alguien normal y corriente. ¿De verdad es esto lo que quiere el friki? ¿No se habría perdido parte de la esencia e incluso de la diversión? Como occidentales que somos, ¿seremos capaces de vivir con esta contradicción constante?
Pues yo no lo sé, pero por si las moscas sugeriré algo, que se deje de utilizar la palabra “friki”. Me gustaría apostar por extender más el uso de “fan” o “culturalmente disperso”, dos términos que pueden considerarse sinónimos de friki, pero cuyas connotaciones implican una forma distinta de tomarse uno mismo su condición de “aficionado a algo”, menos de tribu urbana, menos de movimiento reivindicativo, sino uno mismo con sus aficiones, compartidas o no.
Y tampoco sé si hay que seguir celebrando el Día del Orgullo Friki, pero en cualquier caso… ¡Feliz día de la toalla!
Como ya empieza a ser tradición, para celebrar, y al mismo tiempo reflexionar, sobre el Día del Orgullo Friki, bajo la bandera del NEXO #TLQM nos hemos puesto de acuerdo un gran número de blogs para escribir una serie de posts. Hay un montón, así que marcad esta página en favoritos para leer cada uno de ellos estos días, ¡todos los merecen!
(paciencia si algún link no funciona, es posible que lo haga más tarde)
hoy os hablaremos de una de esas ocurrencias que de vez en cuando saltan a los medios en Japón, y que tanto ayudan a crear esa imagen de país bizarro y loco que tenemos desde aquí. En esta ocasión vamos a mezclar anime y religión.
Cierto es que la seriedad y la intransigencia que suele mostrar la religión católica apostólica romana es algo que no se puede aplicar a como los japoneses se toman sus varias religiones (sintoísmo, budismo…). Son mucho más pragmáticos en comparación (o más supersticiosos que creyentes), y seguramente es por eso que se puedan producir fenómenos como del Shōeizan Ryōhōji (松栄山 了法寺), templo budista de la rama Nichiren de Hachiōji, ciudad de la región metropolitana de Tokyo.
Hace poco descubrimos que este templo tenía una peculiar forma de encontrar adeptos, publicaron una canción con un videoclip al estilo anime.
¿Alguien se imagina un anuncio de la iglesia de su pueblo al son de Melendi y con un videoclip protagonizado por un Jesucristo dibujado por Francisco Ibañez? Tal y como se ha puesto Intereconomía quizás ahora es más fácil de creer, pero estamos seguros de que si alguna parroquia se atreviera a hacer algo parecido se llevaría más de un improperio.
Gracias a Ale, quien nos ha proporcionado un montón de información sobre este templo, descubrimos que este videoclip es la culminación de algo que empezó de una forma más tímida y anecdótica, pero que poco a poco ha ido digi-evolucionando hasta el producto JPopero-Akiba-kei que es ahora.
El templo empezó a llamar la atención ya en 2009 gracias a unos dibujos que utilizaba para promocionar el templo, al más puro estilo manga/anime. Eso tuvo bastante éxito, y crecieron las visitas, especialmente de hombres jóvenes(¿otakus?). Parece ser que la hermana del monje encargado del templo, había echado mano a sus contactos de estilo Akiba-kei, y consiguió que Ayu Toromi (dobladora de videojuegos e ilustradora) les hiciese esos bonitos y atractivos dibujos, muy kawaii y moe, que se convirtieron en una auténtica sensación.
El cartelito en cuestión (clica aquí para ver un vídeo con más detalles del templo).
Las distintas divinidades “moeizadas” para el templo: Torobenten (とろ弁天), que representa a la diosa Benzaiten (弁財天); Mama (まま) que representa a Kishimojin (鬼子母神); Chibinen (ちびねん) que representa al monje encargado del templo, entre otros.
Todo esto podría haberse quedado en una simple anécdota, pero parece ser que el éxito hizo que el monje, con esa mentalidad tan pragmática que decíamos, pensara en explotar mucho más este curioso enfoque publicitatario. De hecho, y eso de lo más chocante, el templo montó uno de los clásicos “meido cafe”, que tanto triunfan en Akihabara, que contó con la presencia de Toromi.
Con el paso de los meses, y una oportuna anécdota del hombre que encontró trabajo después de visitar el templo, se llegó a la canción de marras… Pero la cosa tampoco se quedó ahí, también se creó una estátua de la diosa Benzaiten (弁財天), que presentó en sociedad la misma ilustradora, quien también había puesto la voz del Single, y se había vestido de Benzaiten para la ocasión.
La estatuilla de Torobenten (とろ弁天), representando a la diosa Benzaiten (弁財天)
Ayu Toromi caracterizada de Benzaiten en la presentación de la nueva imagen del templo.
Una está haciendo cosplay, el otro no, es el monje que ha hecho posible todo esto.
En fin, sacad vosotros mimos las conclusiones, que a veces nos ponemos demasiado pesados con nuestras reflexiones. En cualquier caso es algo que merece estar aquí por su alto componente #TLQM. Lo próximo… ¿un templo dedicado a Kamen Rider?
Os dejamos con la traducción de Ale de la letra de la canción del templo y la presentación de la imagen (pregaria y actuación “en directo” incluídas):
¡Flechazo por el Templo! ¡El Ryōhōji del amor!
Después de cosechar una vida de amor Las almas descansan en el Ryōhōji
(rezando)
* Ahora mismo tenemos una gran promoción de oraciones por tu vida amorosa. Sea tu amor correspondido o no, o incluso si es adúltero, cumplimos los deseos de todo el mundo. Por cierto, también reservamos espacios en nuestro cementerio. Tera! (con eco)
Nos ocupamos de sus difuntos Los guiará la luz de Buda Y déjennos rezar por su amor Si nos visita cien veces su amor será correspondido
(rezando)
Estás preocupado, ¿verdad? Estás sufriendo, ¿verdad? ¿verdad? Ven ahora mismo, ven corriendo En el cerebro no hay “flags” (tipo aventura gráfica)
Flechazo por el Templo Flechazo por el Templo El Ryōhōji del amor del amor del amor
Canta, ríe, baila Tu deseo de amor se cumplirá
Hachiōji del amor del amor del amor Déjà vu, no hay problema Abraza el paraíso Toro Toro Torobenten, ¡sí sí, sisisí!
Gracias a todos por todas vuestras oraciones de hoy Estoy muy, pero que muy contenta Os quiero, de verdad, no es mentira Seguid viniendo a rezar al Ryōhōji en el que canta Torobenten
Flechazo por el Templo Flechazo por el Templo Flechazo por el amor Ryōhōji
hoy retomamos ese viaje al pasado que iniciamos hace unas semanas para recuperar, a partir de revistas de manga y anime de la época, el llamado boom del manga que se forjó a principios y mitad de los años 90. Por ese entonces, gracias a la dragonballmanía, un sinfín de publicaciones aparecían en los quioscos y librerías especializadas, intentando informarnos y educarnos en cuanto a manga se refiere. Y es que por entonces estábamos muy verdes.
Pero hoy no vamos a hablaros de nada que tenga que ver con artistas japoneses, y es que a raíz de la mangamanía, en todos los rincones del Estado empezaron a salir muchos dibujantes que renunciaban a intentar sacar el nuevo Mortadelo o triunfar en Estados Unidos dibujando superhéroes en mallas. Eran aficionados al manga con auténtico talento para el dibujo, y que encontraron en las formas de hacer japonesas su inspiración.
Lo más curioso de todo es que todas estas revistas apostaron por tener a muchos de estos dibujantes en plantilla, que amenizaran las páginas con historias propias. Incluso hubo editoriales que apostaron por publicar sus trabajos, siendo “Sueños” de Glénat, la primera obra “estilo manga” de autores españoles (y con cierto éxito, lo guarrindongo vende y vendía much entonces). Pero Norma Editorial también apostó por ello con un concurso, y Camaleón Ediciones tuvieron la valentía de sacar de golpe toda una serie de títulos que ahora mismo nos recuerdan a la Línea Gaijin actual, también de Glénat. La mayoría de estos autores nos eran familiares precisamente por aparecer en revistas como NEKO, OTAKU o KAME, donde principalmente se les contrataba para hacer parodias de los mangas de éxito del momento. Lo cierto es que, en esto de la parodia, nuestros dibujantes están muy curtidos, y a veces parece que en este país sólo funcionan los cómics que parodian otras cosas. El caso más claro es “Dragon Fall”, uno de los éxitos de la época, pero ahora también tenemos “Pardillos”, entre muchos otros ejemplos. Si un autor quiere hacer algo completamente original parece que tiene que irse lejos de aquí… En fin, ya basta de reflexiones, vamos al lío.
Empezamos por unas páginas que se publicaron en la revista KAME, tituladas “Otaku Files”, guionizadas por el Estudio Inu, y dibujadas por el gran Cels Piñol.
Vale, apostar por Cels Piñol como reclamo no era algo muy atrevido, ya que por entonces gozaba de gran popularidad. Pero lo interesante es ver como Cels trasladó su espíritu “Fan Letal” al mundo del manga.
Nos vamos a NEKO ahora, con una de las habituales parodias que aparecían en cada número. En esta ocasión los autores son Kokomos Studio, y se tiran al recurso fácil, una parodia de “Video Girl Ai”, el manga que lo petaba por entonces.
Veamos ahora otra de las obras que estaban muy de moda entonces, y que me parece que su publicación se ha alargado y aletargado hasta hace poco… Bastard!! A un servidor le gustaba al principio, especialmente por sus continuos guiños al Heavy Metal.
Ahora nos vamos a la revista de Norma Editorial, OTAKU, en la que uno de los autores más populares de entonces, o al menos de los más vistosos y aparentemente con más proyección, nos hablaba de lo estresante que podía ser trabajar para una editorial. Roger Ibañez a los lápices.
En las páginas de NEKO intentaron animar a su público para que mandara tiras cómicas. Para animar a los lectores, empezaron a publicar ellos una propia que al final fue sección fija, se le unieron un par más de habituales, y al final, lo de las tiras de los lectores quedó relegado a la anécdota. Y bueno, casi que mejor viendo la calidad de algunas…
No podía faltar en este repaso una página del mítico Pachún, la mascota de NEKO que casi todos recordamos aún. Era un bonito dibujo de uno de los autores de Mondo Lirondo, una publicación a reivindicar.
Y ahora volvemos a la KAME, donde nos encontramos a un autor con un estilo muy personal, y aunque tampoco era muy “manga” que digamos, se hizo con un lugar en esa oleada de mangakas ibéricos. David Ramírez y su “niñotaku”.
Un bonito repaso a los referentes de entonces, ¿no os parece? En cualquier caso, reiterar lo fugaz que fue este fenómeno, en el que seguramente muchas de las colecciones de estos autores no pasaron del primer o segundo número (tenemos varios de ellos, por no decir todos). ¿Qué habrá pasado con la Línea Gaijin? ¿Habrán cambiado los prejuicios y gustos del personal? ¿O cualquier iniciativa parecida está destinada al fracaso? No es que sea la mejor época para hacer experimentos precisamente, pero tampoco sabemos como ha funcionado por ahora, esperemos que mejor que en los noventa.
hoy queremos contaros nuestra última idea disparatada que se nos ocurrió durante un brainstorming de ideas para el blog, sí, sí, a veces nos reunimos en una sala de la Arcadia y hacemos reuniones de estas, que normalmente acaban con alguien dando portazo y diciendo: “¡menuda sarta de tonterías!”
Pero parece que esta vez, la idea le ha parecido interesante a toda la tripulación, y os la vamos a contar, porque amigos… sin vosotros no podremos llevarla a cabo.
La fantabulosa idea es colarnos en aquellas habitaciones que reúnan los requisitos indispensables para fomar parte de TODO LO QUE MOLA (#TLQM). Llevando más allá lo que hicimos con los tesoros retro de los cosmonautas, y fusionándolo un poco con el concepto del video de Detectives de los Recuerdos de Marc Bernabé, nuestra intención es entrar con una cámara en vuestra habitación e investigar los tesoros #TLQM que tenéis ahí escondidos. ¡Óbviamente seréis vosotros los guías en este tour!
Seguramente una de las habitaciones “frikis” más conocidas de la blogosfera, la de dannychoo.
Así que si tienes ganas de mostrar tu enorme colección de cómics, de figuritas de anime o tokusatsu, si tienes un pequeño museo de los videojuegos (¡retro por favor!), o simplemente crees que tu habitación (o tu casa) merece estar en esta sección… ¡déjanos un comentario!
Eso sí, antes tenemos que hablaros de nuestras limitaciones… y es que unas leyes particulares de este universo no nos permiten movernos muy lejos de Catalunya con la Arcadia. Sólo en contadas ocasiones se abren portales interdimensionales que pueden permitirnos ir a otros sitios (así que si vivís muy lejos de Barcelona, podéis escribirnos igual, y esperar a que se preste la ocasión).
Tampoco hace falta que sea tan exagerado, pero… ¿tienes una colección interesante? (visto en NoSoloSpam).
Lo único que os pediremos es un email con algunas fotos de vuestra habitación, y que nos contéis un poco que es lo que tenéis ahí. En caso de que tengamos un éxito arrollador (lo dudamos), el consejo de sabios se reunirá en concilio para decidir nuestros objetivos principales.
¿Quién quiere ser el primero de mostrar a todos los cosmonautas su habitación #TLQM?
finalmente ha llegado el momento de celebrar el Día del Orgullo Friki en la Arcadia de Urías y el NEXO #TLQM (Todo Lo Que Mola). Como ya os anunciamos, hoy nos hemos coordinado con un montón de blogs para mostraros desde distintos puntos de vista y a través de múltiples facetas lo que es el fenómeno otaku. Desde residentes en Japón a gente que aún sueña con su primer viaje, ilustradores, futuros directores de cine, y sobretodo muchos aficionados al manga y al anime, todos juntos rindiendo homenaje a un concepto, a veces polémico, pero sin duda referente para todos nosotros.
Al final del post tenéis la lista completa de blogs que han participado de la iniciativa (aseguraros de visitarlos todos).
Ya que hoy dedicamos un post al mundo otaku, hemos creído que lo más apropiado era hablaros de una serie de TV que realmente consiguió cambiar la percepción que muchos japoneses tenían del fenómeno, y que seguramente hizo mucho por el orgullo del otaku japonés; se trata de “電車男 / Densha Otoko” (el hombre del tren).
En “Densha Otoko” nos cuentan una supuesta historia real en la que un otaku intenta hacerse con el corazón de una chica despampanante, mientras va superando así todos sus complejos y se convierte también en mejor persona. La historia empieza con este pobre chaval, otaku de pies a cabeza (o “akihabero” como dicen en la serie – “akibakei”), quien después de una tarde de compras frikis vuelve a casa con la famosa línea Chuo de Tokyo. Ahí se encuentra “un ángel”, una chica preciosa que le encandila de mala manera (y a la que le gusta leer Dan Brown en inglés). Pero de repente, un borracho irrumpe en el vagón y empieza a tomarla con el pasaje. A la chica le toca el premio gordo y el viejo borracho empieza a toquetearla… y en un arrebato de rabia y sentido de la justicia otakeril, nuestro friki protagonista se levanta del asiento en una épica y gloriosa escena para decirle que la deje en paz. Ahí empieza una breve y ridícula pelea que acaba alertando las autoridades y terminan llevándose al borracho detenido.
El chico vuelve a su casa, sintiéndose un poco imbécil por el mal papel en su pelea, pero de todas formas se decide a contar su vivencia en un foro de Internet para “solteros amargados”. Y ahí empieza el fenómeno, alguna gente se interesa por su historia y le felicita por su valor, otros simplemente lo ven como un ejemplo más del “patetismo otaku“. Pero todo cambia cuando el protagonista recibe una juego de tazas de la marca Hermes de la chica del tren, en agradecimiento por su gesto. Siendo un regalo muy caro, y teniendo en cuenta lo importante que es el valor de un obsequio para los japoneses, la red se revoluciona, y todo el mundo empieza a fantasear con la posibilidad de que el otaku protagonista inicie un romance con la chica en cuestión, bautizada como “Hermes” a partir de entonces. Ahí empezará todo un proceso para convertir al akibahero en un hombre hecho y derecho que sea capaz de nquistar el corazón de Hermes, siempre con la ayuda, los consejos y el apoyo de los foreros del hilo de solteros amargados.
Esta ha sido una de las primeras series de TV japonesas que llegamos a ver de cabo a rabo (ayuda mucho que hagan sólo 12 episodios y terminen – gracias por hacer las series así), y aunque es cierto que el protagonista es a veces demasiado exagerado, que la cantidad de azúcar le daría un subidón mortal a cualquier diabético, lo cierto es que disfrutamos mucho con “Densha Otoko”, incluso llegamos a encariñarnos con los carismáticos personajes. En realidad es una serie muy dinámica, con muchas cosas pasando al mismo tiempo, muchos personajes, y mucho, mucho humor. Si encima todo ello está rodeado del mundo anime, manga, etc., creemos que es un producto muy #TLQM (todo lo que mola) en varios aspectos . Y casi os podemos garantizar que os engancharéis con el primer episodio y querréis saber lo que pasará en el siguiente, por muy obvio que parezca todo (hemos podido comprobar el fenómeno con estudiantes de japonés, y también con frikis, otakus y no otakus – el 80% se han enganchado).
Pero hablar sólo de la serie sería quedarse algo corto, y es que en realidad deberíamos hablar de lo que fue “el fenómeno Densha Otoko“. Como apuntábamos antes, se supone que la historia está basada en hechos reales, y dicen que realmente existió un hilo en el famoso foro japonés 2chan contando toda la historia al tiempo que ocurría. Es decir, Densha Otoko y Hermes son personajes que en principio existen. Nosotros conseguimos hacernos con el libro que supuestamente reune todas las conversaciones del foro (creemos que se ha traducido al inglés recientemente) y que fue un auténtico best-seller en el momento de la publicación a pesar de su curioso formato literario (en dos meses consiguió vender medio millón de copias).
Aquí tenéis las fotos del libro, no fue nada caro, y aunque poco podemos leer, sigue siendo interesante ver algunas cosas que reconocerán a la primera los que han visto la serie.
Aquí tenemos el arte ASCII que le puso nombre al otaku en cuestión.
Los Hanshin Tigers (que no “henshin”), y otros dibujitos.
El libro dio el pistoletazo de salida y lo primero que se hizo fue llevar la historia a los cines. En marzo de 2005 se estrenaba la película ” Densha Otoko” (The Train Man) y consiguió mantenerse varias semanas entre el TOP10 de películas más vistas. El estilo de esta película es muy distinto al de la serie de TV, mucho más sobrio y pausado (parece una película europea en ocasiones), y sus personajes y situaciones no llegan a ser tan exageradas (aunque alguna que otra ida de olla veremos). Lo bueno que también tiene es como llegan a explicar e integrar el arte ASCII en la película (haciéndolo más comprensible a los neófitos).
No son ni de lejos las tazas de Hermes, es nuestro pack de la edición especial de Hong Kong de la película.
El protagonista de la película hizo un brev cameo en el dorama, siendo él quien acaba apresando al borracho del tren, dejando que el otaku soltara a modo de guiño la frase “que mal he quedado yo y que bien ha quedado él”. A pesar del gesto humilde, lo cierto es que fue la serie de TV la que acabó “partiendo la pana”, su éxito tremendo lo acompañaron también 6 premios de la Academia de las Series de Televisión Japonesa (mejores actor y actriz – aunque no para Hermes, mejor director, mejor opening, y finalmente mejor dorama). Aparte de todos sus adaptaciones audiovisuales, cabe mencionar que “Densha Otoko” tuvo también adaptaciones teatrales y hasta cuatro versiones distintas en manga (algunos posts del NEXO os hablarán de ello).
Hay muchos homenajes al mundo otaku a lo largo de la serie. En realidad fue aquí donde nosotros conocimos el personaje de Keroro (aún no se había editado aquí), ya que el personaje principal siempre llevaba camisetas o colgantes para el móvil de nuestro sargento raneril preferido (que a su vez es un personaje muy apreciado por lo otakus fans de Gundam por sus múltiples homenajes a la serie que, según algunos, dio origen al término “otaku” aplicado a los “frikis”.
Por otro lado, el opening que se llevó el premio es un homenaje muy #TLQM, ya que imitaba una secuencia que realizaron unos primerizos estudios Gainax para una convención de ciencia ficción (¡más friki imposible!)
Opening “Densha Otoko”
Openings “Daicon III & IV” (¡intentad reconocer todos los personajes que aparecen!)
¿Pero por qué hemos escogido “Densha Otoko” en este post dedicado al otaku? Aparte de ser una de nuestras series favoritas de TV, pensamos que el impacto que tuvo esta serie en la imagen que tiene el japonés medio del fenómeno otaku fue realmente importante. Creemos que la enorme popularidad de la historia hizo que el interés por esta subcultura se convirtiera en algo que empezaba a vender de verdad, y prueba de ello es que en las televisiones empezaron a dedicar buenos ratos a hablar de ello. Este redescubrimiento del fenómeno otaku hizo también que se suavizaran las connotaciones negativas que siempre se habían asociado en Japón a los susodichos otakus, pero también que Akihabara se convirtiera de repente en un sitio interés para aquellos que antes ni siquiera se atrevían a pisar el barrio. ¿Tuvo algo que ver también con el boom de los Maid Cafe? Nosotros creemos que en parte algo hizo.
Y no somos sólo nosotros los que pensamos que el fenónemo Densha Otoko tuvo un impacto en Akihabara, los mismos creadores de la serie reflejaron esa nueva situación con un episodio especial de la serie, meses después de que terminara. En esta episodio de hora y media de duración, se mostraba como al hacerse pública la historia la gente “normal” empezaba a invadir Akiba y las televisiones iban a la caza y captura de los otakus. Éstos se vieron relegados entonces a trasladar sus actividades al subsuelo, para poder seguir con sus vidas anónimas y de reclusión. Lo cierto es que el episodio es completamente infumable, sólo apto para auténticos fanáticos, pero esos primeros momentos son impagables.
Aquí son las propias AKB48 las que persiguen a los otakus y no al revés.
Y próximamente os hablaremos de Akihabara@Deep, otra serie dedicada a los otakus de Akiba con constantes homenajes #TLQM. Seguramente mucho menos famosa que Densha Otoko pero… ¿qué pensarán ellos de esta historia?
Ahora ya sabéis que tenéis un montón más de blogs a los que acudir para seguir celebrando el Día del Orgullo Friki, ¡no os dejéis ni uno de ellos, todos se lo han currado!:
¡Muchísimas gracias a todos los blogueros por unirse a la inciativa, por su entusiasmo y dedicación, y por convertir esto en un éxito de participación!
seguramente muchos de vosotros ya sabréis que el 25 de mayo es una fecha señalada para todos aquellos que se autodenominan frikis u otakus, y por extensión, también puede serlo para muchos de los acólitos a #TLQM. Para los que no, decirles que hace unos pocos años se fijó el 25 de mayo como el Día del Orgullo Friki, coincidiendo con el día en que se estrenó la primera de las películas de la saga Star Wars (se dice que fue entonces cuando nacieron los frikis, nerds, y el fandom en general).
Hasta ahora, el NEXO #TLQM, formado por un conjunto de blogs con temáticas afines, había organizado semanas temáticas dedicadas a un interés común para todos, ya fuera el tokusatsu o los videojuegos. Pero esta vez es diferente, la ocasión es distinta, y es por ello que hemos hecho un llamamiento general para unirnos con varios blogs en celebración del Día del Orgullo Friki.
Ya que todos los que han querido participar en esta iniciativa están centrados o sienten una gran afinidad por Japón, era de recibo que dedicáramos nuestros posts al tema “otaku“, que tanto se puede entender como “el friki japonés” (allí), como “el friki de las cosas japonesas” (aquí).
Éste será uno de los grandes protagonistas en la Arcadia y otros blogs.
Así pues, el próximo martes 25 de mayo, una larga lista de blogs van a dedicar un post al tema otaku, cada uno desde su punto de vista particular, desde el terreno que más domina o que más le puede interesar a su autor/es y a sus lectores. ¡Esperamos que visitéis todos los posts, seguro que vale la pena!
Lista de blogs participantes confirmados a día de hoy:
seguimos con las entregas, casi al estilo fascículos, de la conferencia de Héctor García, Kirai, en la Casa Asia de Barcelona, para presentar su libro “Un Geek en Japón“. En esta ocasión, tocando el tema del idioma japonés y los otakus. Como siempre, de una forma amena e interesante al mismo tiempo.
Queda aún una cuarta parte para finiquitar la conferencia, y después seguiremos con las preguntas del público. ¡Esperemos que estéis disfrutando de estos videos!
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