Entradas Etiquetadas con: ‘Osamu Tezuka

11
dic
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Tras la pista de Tezuka con Marc Bernabé

Saludos cosmonautas,

una vez más queremos acercarnos a Japón lo máximo posible, y como conseguir permisos de aterrizaje para la Arcadia en suelo nipón siempre es complicado, resulta mucho más fácil mandar a nuestro reportero dicharachero Marc Bernabé, nuestro corresponsal de lujo en tierras del Dios del Manga. Y es que el vídeo que nos trae hoy Marc sigue un poco la pista del mangaka de los mangakas, en un intento de respirar la atmósfera que rodeó durante un tiempo al maestro.

Sobradamente conocidos son los apartamentos Tokiwa-so, donde un montón de nombres importantísimos del manga moderno se alojaron durante varios años, pero por desgracia ese sitio ya no existe. Pero Tezuka también estuvo un tiempo en un apartamento que sí se ha conservado hasta el día de hoy, y Marc nos hará un breve tour por este lugar tan especial, la Namiki House. Además, también habrá tiempo para pasarse por un templo de Tokyo donde se encuentra la tumba de Osamu Tezuka, para que nuestro corresponsal muestre sus respetos al Dios del Manga.

Esta no es la primera vez que Marc nos lleva a la tumba de un famoso mangaka. Si hoy hemos visto la del Dios del Manga, hace tiempo pudimos ver la del Rey del Manga, Shotaro Ishinomori. ¿Cuál os gusta más?

No os perdáis los posts que hizo Marc Bernabé en las inmediaciones de Tokiwa-so, así como nuestros posts sobre los manga de Osamu Tezuka:

Un paseo por Tokiwa-so con Marc Bernabé 

Leyendo al Dios del Manga (1)

Leyendo al Dios del Manga (2)

Leyendo al Dios del Manga (3)

15
nov
11

Osamu Tezuka: God Of Comics, y el star-system del manga

Saludos cosmonautas,

Hace ya varios meses nos topamos en una librería con un libro llamado “God of Comics: Osamu Tezuka and the creation of Post-World War II Manga”, y hace unos pocos días lo terminamos. Escrito por Natsu Onoda Power (pedazo nombrecito), no se trata de la típica biografía al uso del Dios del Manga, si no un repaso a las distintas facetas del mangaka y el impacto que su trabajo tuvo en el mundo del manga y el anime (que fue tremendo, por supuesto).

Lo más loable de este trabajo es que se aprecia una enorme labor de documentación. Nos queda claro, a veces demasiado, que su autora se ha leído prácticamente todo lo que ha podido de Tezuka o sobre Tezuka, incluyendo otros manga de autores como Fujiko Fujio que narraban esos inicios del manga moderno (entre otros). Esto se traduce en unos análisis bastante profundos sobre algunos aspectos de la obra del maestro mangaka, y destaca sobretodo el capítulo dedicado al Star System de Osamu Tezuka.

Aunque seguramente seremos demasiado pocos los que hemos leído las obras clásicas de Osamu Tezuka editadas por Glénat, es posible que algunos se hayan dado cuenta de que muchos de los personajes de “Metropolis”, “Lost World” o “Next World” se parecen mucho entre si, o que directamente es el mismo diseño de personaje (aunque pueda cambiar de nombre). Posiblemente, lo primero que pensamos es que Tezuka sólo sabe dibujar esos personajes, que es poco original o limitado (algo que, sin duda, está fuera de lugar). Lo que muchos no sabíamos es que, en realidad, estos personajes forman parte de un “star system” de actores creado a conciencia por Tezuka.

Tezuka soñando con la creación de un star system de personajes de manga. 

Esto significa que lo que dibuja Tezuka no son siempre los mismos “personajes”, sino una serie de “actores” que interpretan los distintos papeles que el autor les asigna, y para los cuales cada uno cobra cierta cantidad. No, no es broma, el propio Tezuka hizo la broma de elaborar una lista de los estipendios que recibía cada uno de los actores que tenía en plantilla. Vamos a ver algunos ejemplos.

Aquí la lista de precios de los actores, llegó a hacer algunas fichas con el currículum de cada uno. 


Kenichi es el héroe de la mayoría de las primeras obras, siendo el protagonista del mítico “Shin Takarajima” (“La nueva isla del tesoro”). Seguramente fue uno de los personajes menos versátiles, y más planos del autor (el típico héroe bueno… y soso), y por eso acabó algo arrinconado (¿la típica estrella de cine infantil que no remonta? ¿tenía problemas con el alcohol o las drogas?).

“Mostacho” (Higeoyaji), cuyo nombre “real” es Shunsaku Ban. Es seguramente uno de los más reconocibles personajes deTezuka, y aparecía en las primeras obras haciendo de detective, pero también en Astro Boy haciendo de profesor, y en Black Jack con múltiples papeles. Acabó apareciendo en más de 150 historias, muchas más que su sobrino Kenichi, y creemos que jamás se afeitó el bigote.

Rock, siendo también una estrella infantil como Kenichi, consiguió superar su etapa de éxito infantil reconvirtiéndose en uno de los personajes malvados del plantel de Osamu Tezuka, y es también uno de los más populares e interesantes (precisamente por esa evolución). El Robbie Williams de Tezuka,

Astro Boy fue el típico actor que se encasilla en un papel y difícilmente podrá salir de él sin que los espectadores le vean como el personaje que le hizo famoso (como le suele pasar a cualquier Doctor Who). Pero aunque muchos piensen que no hizo mucho, se le pudo ver varias veces en Black Jack (utilizando pelo de verdad, e incluso sangrando como un humano cualquiera), y llegó a afeitarse la cabeza (a ver si así ganaba un Oscar).

Osamu Tezuka fue, curiosamente, otro de los personajes habituales y con más presencia en los manga del maestro. Aunque en algunas ocasiones hacía de si mismo, otras veces actuaba como una especie de alter ego, o simplemente como un personaje cualquiera (a menudo como médico, ya que en realidad tenía el título de medicina). ¿Un síntoma de megalomanía o un gran sentido del humor?

Encontraréis una guía de todos los personajes y el star system de Tezuka aquí

Con este recurso, lo que conseguía Tezuka era crear una experiencia global a lo largo de toda su obra, de forma que todo se retroalimentaba, y se consiguía que el lector habitual sintiera una proximidad hacia esos personajes (algo que suele pasar con algunas estrellas del cine). Además, esto también le permitía a Tezuka hacer ciertas bromas (con personajes como Hyoutantsugi o Omukaedegonsu – que aparecen sin ton ni son), e incluso jugar con las expectativas del lector (como cuando un actor conocido por sus papeles de “buen chico” se pone a interpretar a un malvado).

En esta escena de un episodio de “Black Jack” vemos al “actor” Astro Boy interpretando el papel de un joven adolescente humano. Él mismo se acuchilla y, sorpresa, sangra. Fijaros que Astro Boy no luce su clásico pelo brillante, está algo despeinado y sudando. 

Pero aparte de esta peculiar faceta, el libro “God of Comics” trata muchos otros temas interesantes de la obra de Tezuka. Empezando por la famosa utilización de recursos cinematográficos que empleó Tezuka. En el libro se explica, por boca del mismo mangaka, que él no fue ni mucho menos el primero en inspirarse en el cine para hacer viñetas, pero quizás sí fue de los primeros en ser plenamente consciente de ello, y por lo tanto, hacerlo de forma completamente deliberada. De hecho, se incluye otro capítulo en el que veremos como Tezuka era muy propenso a citar otras obras, e incluso llegaba a recrear películas en algunas escenas de sus manga.  Con todo esto, el Dios del Manga creó un estilo que acabaría dando forma al manga moderno.

También es interesante la parte en la que se nos explica la tormentosa relación de Tezuka con la animación. Según el propio autor, él se consideraba casado con el manga, y el anime era como su amante: una pasión, que no siempre termina bien y que te acaba chupando todo el dinero. Y hablando de romances, también existe todo un capítulo dedicado al shojo manga que creó Tezuka, haciendo especial hincapié en obras como “La Princesa Caballero”. Por último, pero no menos importante, encontraremos un capítulo dedicado a sus encuentros con otros autores, y repasando algunas de las tendencias que aparecieron durante su carrera. Probablemente fue el gekiga, el manga para adultos, el movimiento que más llegó a amargar a Tezuka, y que él atacó con bastante dureza (aunque al final acabó abrazándolo en cierto modo). Pero es que el gekiga fue en parte responsable de los bajones de popularidad del maestro, que insistía en seguir publicando para niños.

El libro está plagado de citas del propio Tezuka y de otros autores (muchas de ellas de biografías o auto-biografías en formato manga del mismo Tezuka), y eso siempre es de agradecer para todos aquellos que no pueden acceder al material original. Es posible que para aquellos que sí pueden leer japonés y tienen acceso a estas obras, algunos de estos detalles los conozcan sobradamente, pero la autora lo compensa con una buena dosis de análisis, interpretación y contextualización. La única crítica que le haremos es que en ocasiones el estilo a veces puede parecer demasiado “didáctico”, o algunas de las ideas que se plantean son demasiado básicas (o sobradamente conocidas), y quizás se podría haber ido un poco más lejos y profundizar más o explicar más cosas. Pero entendemos que este libro es uno de los pocos que intentan introducir la figura de Osamu Tezuka en Estados Unidos, y por lo tanto, hay que explicar bien de donde sale todo.

En definitiva, si eres un fan de Osamu Tezuka, o tienes un mínimo interés por la historia del manga (algo que no el vendría nada mal al público español), “God of Comics” es una compra obligada, sobretodo si no entiendes japonés (pero sí el inglés). Un libro #TLQM se mire por donde se mire.

Podéis leer más posts sobre Osamu Tezuka en el blog:

Leyendo al Dios del Manga (1)

Leyendo al Dios del Manga (2)

Leyendo al Dios del Manga (3)

10
may
10

Las compras del Saló del Còmic 2010

Saludos cosmonautas,

un año más, en Barcelona hemos podido celebrar una nueva edición del Saló del Còmic, y ya van 28. Aunque creo que no es sorpresa para nadie que la repercusión de este salón ha ido menguando poco a poco frente al Saló del Manga, para algunos sigue siendo una cita ineludible para hacer compras, ver exposiciones, y enterarse de los próximos movimientos del sector.

A lo largo de la semana os mostraremos una o un par de las exposiciones que disfrutamos del Saló, pero antes vamos al tema principal, los cómics, y os vamos a enseñar nuestras adquisiciones.

La Leyenda de Son Goku” del Dios del Manga, Osamu Tezuka, era la obra que se había anunciado para el Saló y que más ilusión le hacía a un servidor, y es que cualquier publicación de Tezuka es para nosotros una gran notícia. Si encima, se trata de una obra que adapta un gran clásico de la literatura china, podríamos decir que es “El Quijote” chino, entonces más regocijo aún. Hace poco me preguntaban si esto era una copia de “Dragon Ball”, tendría que darle un tirón de orejas a todo aquel que piense algo así ;-)

Casualidades de la vida, la Comandante nos regaló para Sant Jordi la obra original, un enorme tomo con páginas finísimas y letra pequeñísima. Y la verdad es que no sabemos si empezar por el libro o por el manga, ¿vosotros qué hariáis?

Otra de las grandes novedades que recientemente había anunciado Ponent Mon, fuera de la esfera manga, era “Alta Sociedad“, el mítico cómic protagonizado por el peculiar Cerebus, de Dave Sim. Es una obra que ha sido aclamada durante años, pero hasta ahora no se había publicado en español. Nosotros compramos en su momento algunos de los número sueltos en inglés, y la verdad es que tenemos muchas ganas de leer la obra por completo.

Pero la mayor sorpresa que hemos tenido en este Saló del Còmic 2010 ha venido de manos de Glénat, al publicar lo que nos parece que son las obras ganadoras de un concurso del Carnet Jove de La Caixa: “Sèrie B” y “Els Fills dels 80“. Las dos han sido publicadas en catalán, y ambas nos han sorprendido por su originalidad y gran sentido del humor. De hecho, ya nos habíamos leído casi por completo las dos durante nuestro trayecto de regreso a casa.

Els fills dels 80” (Los Hijos de los 80), es un cómic satírico creado por Aleix Saló, que hace una radiografía de lo que se ha llamado la generación burbuja, aquellos que nacimos en los 80, y que supuestamente teníamos que ser un generación de primera, gracias a nuestra formación, valores modernos y tantas otras ventajas de las que nuestros padres no gozaron. Pero llegado el momento de la verdad, parece que todo eso no ha servido para nada, y la crisis económica nos ha demostrado que por muy JASP que fuésemos, la vida no es de color de rosa. ¿Y qué podemos decir de la forma que tiene de contarlo Aleix? Pues que nos hemos partido la caja, hemos reído a carcajadas. Y esto no se debe exclusivamente a lo gracioso de las situaciones que plantea, sino también a lo acertadísimas que son algunas de sus reflexiones y descripciones con las que nos hemos visto completamente retratados. Un auténtico 10 para este chico, al que seguiremos de cerca (y a ver si alguien se anima a traducir esta obra al español, de momento, podéis seguir su blog).

Sèrie B“, es la obra de dos hermanos que ya muestran un buen currículum, habiendo publicado en Amaníaco (mítico fanzine barcelonés, que ha servido de catapulta a muchos autores), y actualmente siendo los responsables de una tira en El Jueves. Lo que nos presentan los Deamo Bros. es una serie de historias cortas al más puro estilo ciencia ficción de los 50, con obvias referencias a “La Dimensión Desconocida“, pero dándoles algunas vueltas interesantes y en clave muy catalana en algunos casos. Y lo bueno de esto, es que no por ser un producto “de serie B”, dejan de darnos una buena dosis de crítica social o cultural, siempre con un gran sentido del humor.

A punto de estrenarse la película, y con el positivo feedback que hemos recibido por parte de varias personas, no dejamos escapar la ocasión de hacernos con la brutal obra de John Romita Jr. y Mark Millar, “Kick-Ass“. Siendo sinceros, no sabíamos prácticamente nada de este cómic hasta que vimos que se iba a estrenar la película, pero viendo los dos grandes autores que hay detrás, y con la prometedora premisa de la obra, no había duda que teníamos que leerlo. Pero seguimos con el mismo dilema que con Son Goku, ¿lo dejamos para después o para antes de la peli? ¿Nos decepcionará la peli si leemos antes el cómic? ¿Qué decís?

Por último, y dejando aparte algunos de los manga que compramos mensualmente, nos dejamos caer por el stand de Ediciones B, para hacernos un nuevo ejemplar de las aventuras de uno de nuestros superheroes favoritos… No es Spiderman, no es Superman, no es Batman… ¡es Super López!

Siempre hemos sido grandes fans del personaje de Jan, y aunque hace tiempo que dejamos de leerlo con regularidad, nos sorprende que a día de hoy siga publicando álbum tras álbum, tocando a menudo temas tan cotidianos como el cas que nos ocupa, “Hipotecarión”, un tema que recientemente ha entrado en nuestras vidas. ¡A ver si sigue igual de salud el señor López!

Y hasta aquí nuestro repasillo a las compras del Saló, y dejamos aparcado el tema, de momento, hasta el Salón del Manga… aunque quien sabe si nos iremos antes a algún evento de “por ahí”.

25
feb
10

Leyendo al Dios del Manga: Osamu Tezuka (3)

Saludos cosmonautas,

y ya van tres entregas del repaso que le estamos dando al Osamu Tezuka publicado en España, empezamos con las obras que le encumbraron de joven, y seguimos con algunas de su época más sombría, y hoy seguimos con el Tezuka Oscuro (término inventado por el gran Marc Bernabé), y lo hacemos con dos obras muy distintas: “Bajo el Aire” y “MW”, la primera es una recopilación de historias cortas, y la segunda es una de las obras más bien valoradas del maestro, y que recientemente ha sido adaptada al cine (aunque sin mucho éxito dicen por ahí).

“Bajo el aire” (Kuki no soko), 1968


Este recopilatorio de historias cortas se sitúa justo cuando Tezuka empezaba a demostrar esa faceta más  sombría. Se publicó algunos años antes de la ya muy desarrollada  “Oda a Kirihito”, y tanto en sus argumentos como en su dibujo se puede apreciar la transición de un estilo más infantil a uno más sombrío, con figuras mucho más estilizadas (también más “setenteras”) y temas mucho más retorcidos y pesimistas.

Como suele pasar con la mayoría de relatos cortos, nos encontraremos aquí historias con finales sorprendentes, a menudo cargados de moraleja, o pura crítica. Y temas hay para todos los gustos, desde viajes espaciales a historias de policías y ladrones, pasando por historias de fantasmas, sucesos sobrenaturales, robots, westerns… en definitiva, un compendio de los temas que ya habíamos visto tratar Tezuka y otros que estaban por llegar. ¿Sería esto un ensayo de ideas que tenía para el futuro? Lo parece, habiendo historias que nos pueden recordar perfectamente “MW, “Oda a Kirihito”, “Ayako” e incluso “Adolf”. Pero argumentos aparte, “Bajo el aire” es también un compendio de las bajezas y grandezas humanas, nos habla de traiciones, engaños, violencia, pero también del amor por encima de todo (ya sea entre humanos, robots, o incluso entre hermanos – el tema del incesto es recurrente en la obra de Tezuka por lo visto).

En más de una ocasión se ha dicho que la ventaja de los recopilatorios de historias cortas es que, si una no te gusta, en seguida puedes empezar a leer otra. Afortunadamente, la mayoría de estas historias tienen su interés, pero no se puede negar que algunas otras quedan algo flojas. De todos modos, pensamos que “Bajo el aire” es muy recomendable para todo aquel que quiera acercarse a Tezuka en general, o al Tezuka Oscuro en particular. Siendo un solo tomo, y con tanta variedad, sin duda esta será una buena carta de presentación del Dios del Manga en su etapa más madura (y atención al detalle, incluso aparece él de protagonista en un par de historias).

“MW”, 1976

Un enorme tomo es lo que nos encontramos con esta edición de MW. Y mientras que a algunos puede asustarles tanta página, a otros nos embarga la emoción de ponernos a leer semejante tocho del Dios del Manga. Y no es para menos, como decíamos, “MW” debería ser considerada una de las mayores obras de Tezuka.

La premisa de la historia es bastante simple en realidad, Yukio se ve afectado por el escape del gas MW de las instalaciones militares que “cierto país” tiene en una pequeña isla de Japón,  solo sobreviven Yukio y otra persona, pero el resto de la población de la isla muere. El asunto es completamente ocultado, pero este joven planea una venganza… o al menos eso parece. Pero a partir de ahí, empieza una historia que se va enredando por momentos.

Lo que acabamos descubriendo es un personaje monstruoso, un auténtico psicópata que no duda en asesinar a quien se cruce en su camino. Una de sus peculiaridades es que, por su aspecto, le resulta fácil vestirse de mujer para poder llevar a cabo sus maquiavélicos planes. Pero no está solo en todo esto, el otro superviviente del accidente, que también es su amante, lo sabe todo. Aún así, a pesar de conocer todas las maldades de Yukio, no puede decir nada, y es que todo se lo ha contado bajo secreto confesión (y ahora volved a leer las dos últimas frases con detenimiento).

La religión, las intrigas políticas, la protesta contra la ocupación y los conflictos militares en general, pero también la homosexualidad, e incluso la pedofilia, son grandes temas que ya había tocado anteriormente el autor, pero que aquí se juntan todas en una sola obra de manera sorprendente, e incluso escandalosa. Pero a pesar de estos grandes temas, lo mejor de “MW” es como se adentra en la psicología humana, mostrando su cara más cruel, pero al mismo tiempo nos muestra el amor incondicional que existe entre los dos protagonistas, casi como “padre” e hijo (y esto va con segundas y con terceras).

“MW” nos ha recordado bastante a “Oda a Kirihito” por la complejidad de la trama, pero también porque Tezuka sigue insistiendo en mostrar aquellas facetas más retorcidas de la condición humana. Pero al mismo tiempo hay diferencias. Por un lado, “MW” es una obra que va mucho más al grano, a pesar de su extensión, y se centra mucho más en el protagonista de la historia, a diferencia de “Kirihito”, que quizás es una obra con más personajes e historias paralelas. Por otro lado, en “Oda a Kirihito” vimos a un Tezuka mucho más experimentador en cuanto a la composición de las viñetas, y con un dibujo algo más recargado. En “MW”, parece que el estilo del Tezuka Oscuro está mucho más definido y no es tan experimental, seguramente ya no le hacía falta seguir demostrando que podía hacer manga para adultos.

“MW” es una obra que podemos recomendar con los ojos cerrados a cualquiera que tenga un mínimo de interés por esta etapa de Tezuka, y por ese manga más maduro, adulto y comprometido. Si te gustan las historias de venganzas, de policias, asesinatos, sexo, sexo, y sexo, intrigas políticas, y con tintes históricos, no sé qué haces leyendo esto, deberías estar leyendo “MW” o yendo directo a la tienda a buscarlo, porque este tomo, cosmonautas, hay que tenerlo.

Ahora os dejamos con el trailer de la película (de la cual nos han comentado que se ha suprimido el tema homosexual…), ¡y si está bien ya os lo contaremos!

16
feb
10

Leyendo al Dios del Manga: Osamu Tezuka (2)

Saludos cosmonautas,

hace unas semanas iniciábamos un gran repaso a las obras que se han publicado en España del Dios del Manga hecho hombre, Osamu Tezuka. Y siguiendo nuestra intención de hablar de todas esas obras, hoy queremos continuar con las que publicaron en su momento Ediciones Otaku Manga (Otakuland Distribuciones) y que ahora se encuentran descatalogadas (aunque buscando un poco se pueden encontrar, a menudo con muy buenas ofertas, a un servidor le salieron a mitad de precio).

Ya empezamos reseñando sus obras primerizas, aquellas que dieron forman al manga, y ahora es momento de centrarnos en sus obras más adultas, de esa época bautizada como la del “Tezuka oscuro”, que tantas buenas obras nos dejó.

“Tsumi to Batsuu” (Crimen y Castigo), 1953

En realidad esta obra no entraría en ese Tezuka más oscuro, pero lo cierto es que hacer una adaptación manga de “Crimen y Castigo” de Dostoyevski no nos parece lo más infantil del mundo. De hecho, lo que más sorprende de esta obra es que el estilo de dibujo más infantil de Tezuka se mezcla con una temática mucho más seria y trascendental, y es que si habéis leído la obra del escritor ruso, sabréis que no es precisamente una lectura ligera. Aún así, en casi todo momento se conserva un toque cómico que contrasta con lo que está pasando en realidad y que nos sitúa en el estilo del Tezuka más primerizo.

Pero “Crimen y castigo” también es un buen ejemplo de la experimentación de Tezuka en el arte del manga, y encontraremos aquí algunas secuencias de viñetas muy interesantes, que empiezan a dar indicios de porqué Tezuka no era un mangaka cualquiera. Aún así, este manga es realmente corto y, si has leído el libro, echarás en falta muchas cosas. De hecho, el final parece realmente abrupto, como si estuviese hecho con prisas, perjudicando un poco el conjunto global que, sin ser una maravilla, resulta ser un interesante experimento, y es que no cada día se hacen adaptaciones de Dostoyevski al manga.

Los más incautos se sorprenderán al ver que en esta edición de Otaku Manga “Crimen y Castigo” acaba a mitad del volumen, y es que sin apenas mencionarlo por ningún lado, aquí también se incluye la obra “Lemon Kid” (1953). En este caso, como se hace patente en el título, estamos ante un auténtico Western, sin indios, pero con muchos cowboys y pistoleros. Tezuka se centra en la vida de un muchacho que quiere ser pistolero y acaba siendo un Sheriff, y los problemas que tiene con cierto bandido. Una historia que es bastante más simple que la anterior (lógicamente no tiene tanto trasfondo), pero que se deja leer tranquilamente. Un extra que no hace daño en absoluto.

“Kirihito Sanka”  (Oda a Kirihito), 1970-1971

Y ahora sí, hablamos ya del Tezuka más maduro y siniestro, con una obra publicada en tres volúmenes, y que abarca la temática médica que tan buenos resultados le dió con “BlackJack” (recordad que Tezuka estudió medicina). No queremos desvelaros mucho el argumento de esta obra, y es que va dando algunos giros que no queremos chafaros. Pero os diremos que la historia está protagonizada por un brillante médico llamado Kirihito que está investigando una extraña enfermedad llamada “el mal de Monmo” que solo se ha dado en cierta región de Japón. La trama se va complicando poco a poco hasta llegar a elaborar un cuadro realmente complejo de relaciones en las que se entremezclan las ambiciones políticas, las críticas al sistema sanitario japonés, enigmas médicos, reflexiones sobre la naturaleza humana, y todo ello amenizado con aventuras a través de varios países, romances, muertes, sexo, religión, y tantos otros temas que Tezuka va tocando con mucho estilo.

Y es que eso lo encontraremos a raudales en una obra gráficamente impresionante, haciendo un uso amplio de aquellos recursos narrativos y de composición que en “Crimen y castigo” parecían solo pequeñas tentativas o experimentos. No solo los sucesos que va narrando van a impresionarnos, a menudo por su crudeza, es  también su forma de plasmarlos en viñetas lo que consigue impactar al lector. Y aún así, Tezuka sigue siendo Tezuka. Aunque más refinado y también setentero, su dibujo es reconocible, e incluso se permite ciertas licencias cómicas que contrastan con el tono sombrío de la obra en general.

“Oda  a Kirihito” quizás no sea tan popular o tenga el reconocimiento de “Hitler”, “Fénix” o “Buda”, pero para un servidor es sin duda una gran obra, que ofrece mucho al lector, y que nos tuvo pegados al manga todo el tiempo que duró la lectura.

“Ayako”, 1972-1973

Aunque el escenario era muy diferente, aquí nos centramos en una poderosa família de un entorno rural, hasta cierto punto “Ayako” mantiene similitudes con “Oda a Kirihito”, ya que ambas tratan las artimañas que el ser humano es capaz de perpetrar para conseguir lo que desea, aunque por el camino pierda precisamente su humanidad. En este caso, queriendo tapar los crímenes de una família, para la cual la reputación lo es todo, acaban encerrando a la pequeña Ayako en un sótano, fingiendo su muerte. Mientras, los diferentes miembros de la família seguirán distintos caminos en la vida, aunque todos marcados en cierto modo por el encarcelamiento de Ayako.

Aquí lo que nos encontraremos es una historia de traiciones, incestos, violencia y crueldad, enmarcada en un medio rural que poco a poco se enfrenta a su declive, y en el que las viejas formas de funcionar empiezan a perder su fuerza. Todo esto se mezclará con la historia contemporánea del país, con las intrigas políticas que surgieron a partir de la presencia americana en Japón e incluso con la escalada de poder de una família yakuza.

“Ayako” es otra obra que debería leer cualquiera que esté interesado en esta época oscura del maestro Tezuka, pero aún así hay que reconocer que de las que hemos podido leer de la época es de las más flojas. En algunos momentos parece que la historia pierde fuelle, y es precisamente el amplio abanico de personajes e historias la que hace que en algunos momentos la cosa se tambalee. Aún así, insistimos en que es una obra a tener en cuenta, aunque sea solo porque en “Ayako” seguimos encontrando los grandes destellos de Tezuka y un final bastante redondo.

Y hasta aquí las reseñas de estas tres obras. En la siguiente entrega hablaremos de “Bajo el aire”, una recopilación de historias cortas, y de “MW”, una de las mayores obras del Tezuka oscuro, que hace poco ha sido adaptada  al cine.

14
ene
10

Leyendo al Dios del Manga: Osamu Tezuka (1)

Saludos cosmonautas,

Urías está immerso en una de sus clásicas vorágines obsesivas, cuando se vuelve monotemático y parece que todo lo que vive y respira sea una única cosa. Ahora le ha dado por procurar leerse todo lo publicado en español de Osamu Tezuka, el Dios del Manga, empezando por los tomos únicos, para después seguir completando sus colecciones de Astro Boy, Blackjack y Adolf, y luego proseguir con Buda.

Así pues, en poco tiempo Urías ha añadido a su colección los siguientes manga de Tezuka: “Bajo el aire”, “HW”, “La nueva isla del tesoro”, “Lost World”, “Next World”, “Metrópolis”, “Crimen y castigo”, dejando a algunos pocos más para más adelante. Nos proponemos analizar en este post algunas de esas primeras obras de Tezuka, más infantiles en su mayor parte, pero que nos permitirán observar su evolución como mangaka, dejando el llamado “Tezuka oscuro” para la próxima entrega.

Ésta es la pinta que tenía el Dios del Manga en la época que repasamos a continuación (foto encontrada en Mangaland).

“Shin Takarajima” (La nueva isla del tesoro), 1947

Tenemos que empezar entonces por una de las obras más importantes de la historia del manga, la que puso a Osamu Tezuka en el punto de mira y lo catapultó hacia la eternidad en el panteón de los maestros del manga, ocupando él el lugar más alto. Estamos hablando de “Shin Takarajima”, “La nueva isla del tesoro”, que originalmente se publicó en 1947 en Japón, y fue editada por Glénat en España en el 2008. La historia es una especie de remake de “La Isla del Tesoro” de Stevenson, pero en realidad la historia tiene pocas cosas en común con el libro (yo no recuerdo a Tarzán en la historia original). En cualquier caso, es una obra que cualquier aficionado al manga debería leer si tiene un mínimo interés por su historia, aunque eso no significa que su lectura sea fácil. Y con esto no queremos decir que estemos ante una obra compleja, nada más lejos de la verdad, pero precisamente ese estilo tan simple e infantil puede hacer que más de uno se aburra en seguida. Pero hay que tener en cuenta la naturaleza de la obra, no podemos decir que estemos ante la invención del manga, pero si de la definición moderna de los cómics japoneses. Eran otros tiempos y otras formas de narrar historias, que a pesar de los más de 60 años que han pasado, hoy en día sigue existiendo la influencia del maestro Tezuka.

Además, este tomo incluye también fragmentos del diario del propio Osamu Tezuka de cuando estaba dibujando “Lost World”, donde nos cuenta muchas de sus peripecias, viendo así su lado más personal. Un añadido que no hace más que acrecentar el valor de este tomo que, como ya hemos dicho, debería constar en cualquier biblioteca de manga.

“Lost World”, 1948


En “Lost World” ya nos encontramos a un Tezuka bastante más encaminado e iniciando su “trilogía de Ciencia Ficción”, título que le viene primeramente por sus temáticas, pero también porque estuvo utilizando los mismo personajes en cada entrega (y también añadiría que en todas las obras aparecen “islas misteriosas”). “Lost World” ya es una obra más elaborada que la anterior y que se deja leer bastante mejor, a pesar de que al principio sigue pecando de ese caos característico, en el que las viñetas se suceden de forma algo desconcertante y a veces con poca lógica, pero después está claro que la cosa mejora (o uno se acostumbra a ese estilo narrativo). Si en sus primeros trabajos estaba clara la influencia de las tiras cómicas americanas, en “Lost World” no se corta un pelo y al final hace un gran homenaje a un montón de personajes como Popeye, Betty Boop, El Pequeño Rey y tantos otros (dejando claro que no todo era Disney para él, como se suele decir a menudo).

En “Lost World” nos encontraremos con una historia muy al estilo Julio Verne, una historia de grandes aventuras en un mundo extraterrestre muy propia de la época, donde se empieza a dar forma a personajes como Mostacho o Kenichi, que aparecerán en las posteriores obras (por cierto, ¿sabríais decirnos que otro autor clásico de manga, y muy conocido en la Arcadia, acostumbra a usar los mismos personajes en distintas obras una y otra vez?). Su estilo siguió marcando a un montón de mangakas de la época, y es por eso que es otra obra a tener en cuenta para entender mejor la historia del manga.

“Metropolis”, 1949


Y aquí tenemos una de las obras primerizas y de tomo único más populares del Dios del Manga, “Metropolis”, adaptada al anime hace unos años (aunque de forma muy libre, todo hay que decirlo) y que se inspiró en un solo fotograma de la clásica película del mismo título (ya que por entonces Tezuka no había visto la película). Podríamos decir que a partir de “Metropolis” la cosa empieza a ponerse seria de verdad, con un Tezuka mucho más definido, cuya ejecución es más sobrellevable para el lector actual. Además la carga ideológica de las obras del Dios del Manga empieza a notarse de forma mucho más clara y directa (atentos a la última viñeta). Lo que es interesante también de “Metropolis” es que aquí se fraguó “Astro Boy”, ya que el protagonista de la historia Michi, es un ser artificial con superpoderes, y se introduce aquí también el tema de los robots y la naturaleza semi-humana o completamente humana de estos.

Es posible que a muchos les sea algo engorroso ponerse a leer “Shin Takarajima” o “Lost World”, y puede que “Metropolis” sea una buena opción para empezar a degustar el Tezuka primerizo. Otra obra imprescindible, y ya no solo por su valor histórico. (Y por cierto, ¡el homenaje a Mickey Mouse y a Walt Disney en este manga tiene mucho descaro!)

“Next World”, 1951

Cerrando la trilogía de Ciencia Ficción de esta época más primeriza, puede que “Next World” sea una de las obras más ambiciosas del maestro hasta entonces. Aquí el autor hace un amago hacia temáticas más serias y elaboradas (los conflictos nucleares y la guerra), esa carga ideológica propia de Tezuka es mucho más fuerte en “Next World”, y en realidad está  tratando temas contemporáneos (como la Guerra Fría), aunque salvaguardándose de hacerlo tan directamente al situar la acción en un futuro incierto (eso sí, antes de llegar al Siglo XXI). Aquí nos encontraremos con  un montón de personajes, con varias tramas y subtramas, pero nunca olvidando esa parte cómica tan característica, una mayor compeljidad que ya dista mucho de “La nueva isla del tesoro” e incluso de “Lost World”, a pesar de que solo les separan 4 y 3 años en su publicación. En definitiva, en “Next World” encontraremos un Tezuka rápidamente evolucionado, y una obra de Cienca Ficción que influenció muchísimo en su momento, y que convirtió la Ciencia Ficción en un tema recurrente dentro del manga.

Y con esta última obra cerramos este breve repaso a las primeras obras de Osamu Tezuka, el Dios del Manga. Como ya hemos ido diciendo una y otra vez, estamos ante un pack de obras ineludibles dentro de la historia del manga, unas obras que nos sirven para entender mejor la evolución del manga moderno, y que a la vez nos transportan a otros tiempos, con historias fascinantes, un alto grado de comicidad, y también una buena dosis de mensaje sobre la condición humana. Cualquier aficionado al manga que se precie debería tener al menos estos cuatro títulos en su biblioteca, y por suerte o por desgracia, seguramente podrás encontrarlos en cualquier librería especializada de manos de Glénat.

Por cierto, precisamente en el blog de Glénat, el Glob!, acaban de publicar una entrevista a Urías. ¡No os la perdáis!

Y por último, agradeceros a todos el haber conseguido superar ya las 50.000 visitas desde que iniciamos el blog en WordPress el pasado abril. ¡Muchas gracias a todos!




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