Gackt parece que es un hombre de palabra. Al final del concierto que suponía su debut en tierras catalanas, prometió que iba a volver. Un año después hemos vuelto a verle por aquí, esta vez en una sala bastante más grande (aunque sin agotar las entradas como hizo la primera vez). La lluvia estuvo a punto de impedir que se celebrase el concierto, ya que las goteras del Razzmatazz no debieron hacerle mucha gracia al equipo de Gackt, y un cartel advertía que si volvía a llover podría pararse el concierto. Afortunadamente la lluvia respetó al astro musical japonés, aunque nosotros no seremos tan benevolentes esta vez. Pero vamos por partes.
La primera sorpresa de la noche, para aquellos que estábamos menos informados, fue la aparición de un segundo cantante: “¿dos Gackt?” – pensamos en ese momento. Sin que sepamos muy bien el motivo, parece que Gackt ha reclutado a este tal Jon (de la banda japonesa Fade), un americano de 30 y pocos años, que prácticamente actúa como si fuese un doble suyo (doblando las voces del divo, pero también tomando el protagonismo en algunos fragmentos). Se hizo bastante raro ver a alguien que compartía escenario siendo más que un segundón, algo desconcertante teniendo en cuenta que prácticamente todo se ha centrado siempre en la figura de Gackt (y es lo que esperan las fans). Pero también es cierto que ahora el músico parece dar más importancia a la banda “Yellow Fried Chickenz” que a si mismo, y es que su nombre no aparece en las camisetas, en los CDs aparece bastante pequeño, e incluso ha anunciado que editará un Single bajo el nombre de la banda. Quizás este segundo vocalista sea una vuelta de tuerca más para crear esta banda menos centrada en su figura, pero en el concierto demostró, muy a pesar de Jon, que sigue siendo quien manda y a quien todo el mundo quiere ver (¡ya veremos qué pasa con el becario!).
Aunque la presencia de este segundo cantante podía hacer pensar que el concierto iba a ser muy distinto, si salvamos este detalle, veremos que el concierto fue casi calcado al del año anterior. Después de haber visto ya unos cuantos, tenemos claro que los artistas japoneses, por lo general, dejan pocas cosas al azar. Todas las poses de Gackt y Jon estaban más que ensayadas, todo estaba coreografiado al detalle, incluso para el resto de miembros de la banda. Y si tenemos en cuenta que las canciones fueron casi las mismas, y que incluso el momento “destripe de camisa” fue calcado al anterior, el efecto sorpresa queda totalmente anulado. Aún así, los músicos japoneses son buenos, o muy buenos. Y Gackt es un gran cantante. Así que su labor musical es intachable, lo bordaron, y fue una gozada. De eso no os quepa ninguna duda.
Pero hubo algo que realmente molestó a muchos de los asistentes, algo que ya criticamos el año pasado: los larguísimos momentos “adoremos a Gackt”. Lo del año pasado nos parecía algo relativamente aceptable, sobretodo teniendo en cuenta que los fans tenían muchas ganas de mostrar todo su amor, histerismo, y sostenedores a Gackt. Pero siendo este el segundo concierto en un año, no entendemos esos parones en los que se pasan tranquilamente diez minutos haciendo aplaudir y gritar al público.
Estos largos paréntesis se repitieron unas cuatro veces, y a esto hay que sumarle los 2 o 3 minutos entre canción y canción para darnos cuenta de que, a pesar de que el concierto se alargó casi dos horas (bastante más que el año pasado), en realidad el número de canciones que tocaron fue prácticamente el mismo. Si bien a las fans más locas les puede gustar todo esto, y es lo que estaban deseando hacer (aunque acabaron tan agotadas que apenas gritaron para el bis), a aquellos que venimos a ver un concierto nos puede echar para atrás. Reconocemos que esa parte de diva de Gackt nos gusta hasta cierto punto, básicamente porque nos reímos mucho con ese juego del cantante, pero como suele pasar con todo, si te pasas, aburre. Y es posible que todos aquellos curiosos que vinieron por primera vez para ver quien era este tal Gackt, es posible que no vuelvan nunca más a uno de sus conciertos. Y es que a pesar de el buen hacer musical de la banda, pagar 40 euros y que de las dos horas de concierto más de una tercera parte del concierto consista en ver a los protagonistas en plan diva, no será del agrado de muchos.
Y con esto llegamos a otra de las críticas que deberíamos hacerle a Gackt; la promoción. Como ya hemos dicho, los japoneses nunca dejan nada al azar, y en el terreno musical, que a veces puede ser algo más laxo en algunos temas, no es una excepción. El control mediático parece que es absoluto, y todo tiene que pasar por su filtro (¿de ahí que en las revistas japonesas en lugar de “críticas” todo sean alabanzas y peloteos? – parece que los blogs europeos pecan de esto también). Queremos pensar que el desconocimiento de como funciona la prensa musical en Europa sea la responsable de su negativa, una vez más, a dar entrevistas. Quizás, al ver que no podrán controlar lo que se publica, prefieren evitar completamente la prensa. Pero, ¿de verdad le beneficia a Gackt no aparecer en los medios? Estamos más que convencidos de que no.
Gackt demostró en su primer concierto que podía agotar las entradas de una sala de capacidad media (media-baja), algo que no ha conseguido aún ninguno de los grupos de JRock que ha pasado por aquí. Pero al hacer el salto a una sala de más envergadura como es Razzmatazz, aunque parece que la asistencia fue decente, el resultado no es todo lo bueno que quizás esperaban. La mayor parte del público sigue siendo el mismo, no ha variado, no ha crecido, y son aquellos que sin promoción alguna se enterarán de todas formas. Nos parece de cajón que cualquier banda, por muchos fans radicales que tenga, necesita promocionarse en todos los países o ciudades a las que va. Y promocionarse con un cartel en la calle no sirve de mucho si el público no sabe quien eres, algo que sí se consigue apareciendo en revistas, radios, blogs/webs, y televisión. Lógicamente no esperamos encontrar a Gackt en los medios más generalistas (aunque no lo descartamos), pero está claro que hay canales a través de los cuales los músicos japoneses pueden llegar con gran efectividad a su público potencial, y conseguir que el número de asistentes a futuros conciertos vaya en aumento.
A pesar de las críticas que le lanzamos, siempre desde el más profundo respeto y admiración, tenemos claro que estaremos en el próximo concierto. Porque a pesar del exagerado divismo, Gackt y compañía siguen siendo grandes músicos, sus canciones siguen siendo un buen ejemplo de que se puede hacer música comercial sin renunciar a la calidad ni a la contundencia, y aunque las pausas sean algo irritantes, disfrutamos cada una de las canciones que tocan en directo, ¡esperemos que la próxima vez sean más!
este es un post que me veo obligado a hacer por demanda popular, y es que los comentarios via Twitter, así como una ligera mención en el post sobre el concierto, han provocado una buena cantidad de risas y peticiones para que mostremos la camiseta que Urías, inocentemente, compró en el concierto de Gackt. Hemos comprobado además que no hemos sido los únicos en llevarnos una sorpresa…
La camiseta es harto sencilla, sólo tiene un poco de texto, pone “Yellow Fried Chickenz” en un costado…
La verdad es que en el stand del merchandising, tal y como estaba expuesta, tenía buena pinta, y no parecía tan “femenina” como realmente es… pero estábamos intrigados, ya que no veíamos ni por delante ni por los costados que se hiciese mención alguna a Gackt, algo de esperar en cualquier camiseta de concierto. Así que le pedimos a la Comandante que mirase por detrás, para ver que ponía, y después de una gran carcajada nos contó lo que llevábamos escrito bajo el cogote…
Una gota de sudor fría nos recorrió la espalda… Gackt nos la había metido doblada… ¡y por detrás! ¡donde más duele!
ya hemos dicho por activa y por pasiva que no conseguimos entrevistar a Gackt, pero esto no significa que nos rindamos fácilmente. Aquí en la Arcadia somos luchadores natos, ¡que por algo tenemos una bandera pirata! Así que antes del concierto (podéis leer la reseña aquí), empezamos a dar vueltas por Barcelona para ver si conseguíamos toparnos con el nuevo rey del pollo frito (amarillo).
Mamonaku Films presenta un nuevo video que supone nuestra primera incursión en el mundo de la prensa rosa #TLQM. ¡Busco a Gackt!
y finalmente llegó el día, el día en que una cantidad nada desdeñable de corazones adolescentes, y no tan adolescentes, se rompían al unísono cuando Gackt aparecía en la Sala Salamandra de Hospitalet de Llobregat, en Barcelona. Hacía meses que esperábamos, y a pesar de no haber podido poner la guinda del pastel con esa ansiada entrevista, fue un día feliz.
Hace ya unos cuantos años que seguimos las andaduras de “la gakuta”, que así es como le llamaban en un LiveJournal muy divertido dedicado al artista (desaparecido hace años), una de nuestras primeras fuentes de información sobre el ex-Malice Mizer, y después de haber intentado ir a algún concierto suyo en Japón, de forma infructuosa, y desear con pocas esperanzas que llegara a tocar en Europa, finalmente se presentaba una ocasión que no íbamos a dejar escapar.
Aunque llevábamos años esperando este día, parece que no nos lo tomamos tan en serio como algunas fans. Según fuentes fidedignas, hubo gente haciendo cola delante de la Sala Salamandra durante cinco largos días. Y la cantidad de mierda acumulada en la calle, así como unas esterillas ya abandonadas cuando se abrieron las puertas del recinto, eran una buena prueba de ello. El fenómeno fan nunca deja de sorprendernos. Y reconforta nuestra mente, porque así no nos vemos tan locos nosotros mismos. En cualquier caso, pasadas las siete entrábamos en la sala, bien acompañados por nuestros amigos de Ramen Para Dos, para darnos cuenta de que definitvamente Gackt había conseguido llenar la sala, y colgar, literalmente, el cartel de “entradas agotadas”. En esos primeros momentos, había una larga cola para hacerse con el amplio y variado stock de merchandising de la gira “Yellow Fried Chickenz”. Nosotros haríamos lo mismo durante el concierto, cuando no hay absolutamente nadie, para hacernos con la camiseta (de la cual nos arrepentimos…) y el CD pertinentes.
Un supuesto “secretario de Gackt”, anunciaba por microfonía, y con un decente y soez inglés, las distintas normas del evento, entre ellas la estricta prohibición de sacar fotos o hacer grabaciones, incluso con el móvil (y hubo alguien que comprobó que no eran amenazas en vano). El muy chistoso secretario anunció que se apagarían incluso las luces de emergencia, y que en caso de haber una, practicaríamos todos juntos el harakiri para morir con dignidad. Increíble. Y así pasó el rato hasta que…
Las luces empezaron a apagarse lentamente, los miembros del Gackt Job (la banda de Gackt), ocupaban sus huecos en un escenario mucho más pequeño de lo que están acostumbrados. Y sí, por fin, una presencia llenaba de golpe el local, se subía a una pequeña plataforma expresamente para él, y se desataba la histeria en la Salamandra. Gackt había llegado, y cuando empezaba “ZAN”, uno o dos sujetadores volaron directamente hacia el escenario para darle la bienvenida.
El sonido no empezó muy bien. Apenas se oía a Gackt, y el resto era un poco barullo, pero el técnico estuvo atento y bajó la música y le dió más protagonismo a la voz. No podemos quejarnos de no haber podido oír a Gackt, pero lo cierto es que la música ha quedado en un segundo plano, una auténtica lástima si tenemos en cuenta que los miembros de Gackt Job son muy buenos. Así pues, los solos de Chachamaru, a quien algunos confundieron con una mujer cuarentona, se intuyeron más que se escucharon, pero parecían realmente buenos…
Siguieron más o menos con el mismo orden que en “Are you fried chickenz?”, el recopilatorio que se ha sacado de la manga para promocionarse en Europa, y por lo tanto, el segundo tema fue “Dybbuk”, que no es uno de nuestros temas favoritos precisamente, pero que queda bien en directo (a pesar que parte de la voz sea en un playback como una catedral). Con constantes “motherfuckers” y “brothers and sisters”, Gackt nos mostraba su lado más agresivo, y contenía hasta cierto punto esa faceta más amanerada que también les conocemos. Quizás fuera para conseguir la complicidad de los “brothers”, es decir, los hombres de la sala, que cabe decir fueron muchísimos más de los esperados. ¡Somos muchos, reivindiquemos nuestra hombría a pesar de ser fans de Gackt!
Pero que ninguna chica (y algunos chicos) se asuste, Gackt tuvo un montón de lindezas para ellas, con su elenco de poses más que estudiadas las encandilaba a todas, y ese paquetón que mostraba también las llevaba a todas locas (algunas aseguran que iba sin calzoncillos, nosotros creemos que en realidad era un calcetín paquetil). Además, ese día, un montón de catorceañeras experimentaron su primer orgasmo, acompañadas de sus padres, cuando Gackt se arrancó violentamente la camisa, sacándole el ojo a más de una fan con los botones que salieron disparados, pero ellas más que contentas. Mucho erotismo, pero eso sí, nada de alcohol en las barras debido a la presencia de esas mismas menores.
Y Gackt contento de sentir el calor del público, tanto, que no le importó pasar uno, dos o tres ratos con la música en “stand by”, disfrutando de los gritos de las “sisters”, los “brothers” y toda la “family”. Algo que, sinceramente, se hacía un poco pesadete, y con la cantidad de tiempo que dedicaba a animar el público, bien podría habernos ofrecido uno o dos temas más. Pero había necesidad de adoración, mucha gente llevaba años esperando poder aclamarle, y a Gackt eso le daba confianza, la seguridad de saber que no se había equivocado con esta gira europea.
Al final, como parece que ha ido haciendo en toda la gira europea, Gackt prometía volver y nos hacía prometer a nosotros lo mismo. Y puede estar seguro de que nosotros estaremos ahí… intentando entrevistarle.
En definitiva, podemos decir que el primer desembarco de Gackt ha sido por la puerta grande, arrasando en toda Europa, y ofreciendo un directo más que sólido, (tanto en lo musical como en lo vocal) algo que nosotros no dudábamos en absoluto, y nos ha reconfortado poder comprobar que esa pedazo de banda, y este gran vocalista y showman, son reales, y no un producto prefabricado de tierras lejanas. Hemos comprobado estos días que el control sobre la carrera musical de Gackt es muy grande, que todo está diseñado al milímetro, pero cuando hay talento, se nota.
ADVERTENCIA: Ya que el tema en cuestión es fácilmente polemizable, queremos, ya de entrada, advertir que no se ha escrito este post con ánimo de ofender a nadie, ya sean artistas, fans, promotores, o cualquiera que pueda sentirse aludido. Si existe una dosis de crítica en este escrito es, sin duda alguna, una crítica constructiva. Admitimos que nuestro desconocimiento de algunos entresijos puede llevarnos a hacer apreciaciones erróneas, y si es así, pedimos disculpas por ello. Pero también creemos que es muy positivo que se hagan reflexiones de este tipo, especialmente cuando estamos hablando de un fenómeno emergente como es el de las bandas japonesas que empiezan a tocar fuera de sus fronteras.
Apenas quedan unos días para que se celebre el primero concierto de Gackt en nuestras tierras, y después de varios días de contacto con los promotores del concierto, muy amablemente nos han hecho saber que el artista no tiene intención de dar entrevistas, y ni tan siquiera pases de prensa o de foto para cubrir el evento. Sabíamos que sería difícil conseguir audiencia con el mismísimo Gackt, no era la primera vez que lo intentábamos, y ya partíamos con pocas esperanzas (por no decir casi nulas). Entendemos que Gackt, muy legítimamente, podría estar interesado en aparecer exclusivamente en los grandes medios (prensa, TV), y no en blogs como este, y ni tan siquiera en Ramen para Dos, pero a no ser que Gackt disponga de un cobertura informativa “propia”, esto de decidir que no se va a conceder ninguna entrevista ni pase de prensa nos parece, simplemente, un error.
Los promotores del concierto nos han dado su opinión al respecto, y simplemente entienden que lo que Gackt quiere con este concierto es tener un acercamiento íntimo con los fans, algo que es más difícil que pueda hacer en Japón. También nos ha recalcado, y estamos de acuerdo con ello, que las bandas japonesas suelen tener un contacto mucho más directo con sus fans, y por lo tanto, la prensa no es tan vital como suele serlo para las bandas occidentales. Pero aún así, Gackt no es aquí la mega-estrella que es en Japón (algo que X Japan ya han comprobado al intentar montar un macro-concierto en París y fracasar), y por lo tanto las reglas de juego deberían ser algo diferentes, al menos mientras siga siendo un artista cuyo nivel de penetración es muy bajo aún… recordemos que es difícil, o imposible, encontrar un CD suyo en las tiendas de discos del Estado Español (ai, ¡cuánto les deben los grupos japoneses a las descargas “ilegales”!).
En cualquier caso, no sabemos qué aspiraciones tienen las bandas niponas en general, y Gackt en particular, cuando vienen a tocar a España, pero si lo hacen debe ser para conseguir llegar a más público, aunque casi nos digan lo contrario en este caso. No se puede decir que en este país el Visual Kei sea un fenómeno de masas, y aunque Gackt haya sido el primero de estos grupos japoneses en colgar el cartel de “entradas agotadas” en Barcelona, eso no significa que su poder de convocatoria esté al mismo nivel que los grandes de aquí (volvemos a remarcar que el contexto es muy distinto). Las entrevistas y las crónicas de conciertos hacen que se hable de un artista antes y después del concierto, dicen que no existe la “mala publicidad”, y creemos que si alguien necesita que se hable de ellos son las bandas japonesas de Visual Kei y el propio Gackt, al menos si quieren conseguir una mayor proyección a nivel internacional. De hecho, os animamos a buscar por Internet cuales son los pasos necesarios para cualquier banda para promocionarse, dar conciertos es indispensable, pero en algún punto siempre aparecerá también “contactar con la prensa”.
Como habéis visto en la Arcadia, nosotros ya tuvimos ocasión de entrevistar algunas de las primeras bandas de Visual Kei en pisar estas tierras, pero ahí también pudimos comprobar el poco aprecio que sienten por la cobertura mediática. El principal problema, que se ha discutido mucho, es la prohibición de sacar fotos o videos en los conciertos. Lógicamente esto no es nada nuevo si hablamos del público, es una simple medida de control de la imagen del artista, no quieren ni conciertos piratas, ni fotos suyas corriendo por ahí sin que tengan constancia de ello. Y hasta aquí es entendible. Pero el empeño que ponen en ello es exageradísimo, tanto, que incluso prohiben a la prensa sacar fotos (y está claro que la prensa es mucho más controlable y censurable si así lo estiman).
Llegados a este punto, se nos plantea un dilema: ¿hacemos o no hacemos una crítica del concierto?
¿Sería de recibo que le hagamos promoción a un artista que no quiere cobertura mediática? Está claro que es una decisión nuestra hacerlo o no (en cierto modo, ya lo hacemos), y teniendo en cuenta que no nos ganamos la vida en ello y que todo lo que hacemos en el blog es por puro placer, podríamos hacer un post porque como admiradores del artista lo íbamos a disfrutar. Además, seguramente a muchos de nuestros lectores les interesa. Pero cuando estábamos en una revista más o menos profesional no había duda de que si no había ni pases ni entrevistas ni CDs promocionales, no se iba a hablar de un grupo. Ahí había una inversión de dinero importante, y por lo tanto, a nadie se le pasaría por la cabeza pagar por CDs o entradas de conciertos para luego hacer promoción de las bandas, a quien poco les cuesta dejarte entrar o mandarte un CD promocional (que prácticamente nunca son como los CDs que se ponen a la venta, son de cartón – si es que aún lo hacen así y no los proporcionan en mp3, hace años ya que no estamos en el mundillo). Pero hay que tener en cuenta también que, a pesar de no ser “profesionales” (y ese es otro debate hoy en día), nosotros hemos puesto “nuestros servicios” a su disposición, hemos gastado un tiempo en contactar con los promotores, en hablar con gente para que nos ayudara, y todo ello para hacer una entrevista al músico, que en definitiva es promoción gratis para él, ¿todo este tiempo tiene valor? ¿tiene un precio?
Así pues, no tenemos muy claro aún si Gackt se merece que hagamos una reseña del concierto o no. ¿Realmente no concede entrevistas ni pases de prensa porque lo único que pretende conseguir con estos conciertos es hacer un “regalo” a los fans? ¿O simplemente no le dan valor a la cobertura mediática que se le puede dar al concierto?
seguimos con los lunes dedicados al Visual Kei, sinónimo de menos visitas y comentarios en el blog, a pesar de que es un tema tremendamente interesante (para nosotros). Empezamos este ciclo para preparar el terreno para el próximo concierto de Gackt, y era de recibo hablaros de la banda que le introdujo al mundo, la banda que le forjó como artista, y que es una de las bandas más importantes y especiales que ha parido el Visual Kei: Malice Mizer.
Aunque siempre se ha dicho que X Japan o Shazna son los padres del estilo (aunque en realidad hay precedentes más antiguos), para muchos, la máxima expresión de lo que es Visual Kei, el grupo definitivo y definitorio son estos Malice Mizer. Lo tienen todo. En lo estético, han sido seguramente el grupo que más lejos ha llevado la preocupación por su aspecto y han sido capaces de crear una cosmogonía especial en cada disco. En lo musical, encontraremos tanto los devaneos electrónico-góticos que hemos visto en algunas bandas Visual, como el Rock/Metal más habitual (aunque decir que la música de Malice Mizer es “normal” tampoco es muy acertado). Ellos fueron los líderes de la 2a ola de bandas Visual Kei, y fue a través de ellos que el resto del mundo acabó descubriendo el Visual Kei, y por lo tanto, los primeros responsables de sentar las bases del estilo, al menos para los ojos occidentales.
La historia de Malice Mizer empieza en 1992, y ya desde el primer instante su música era una extraña criatura que mezclaba sonoridades góticas, un poco al estilo Darkwave, con el Rock, el Metal, y unas maneras “afrancesadas” importantes. En lo estético, aún eran una banda independiente, que empezaba, y eso se notaba en su indumentaria, pero no por ello ejaba de ser llamativa y muy influenciada por el rollo andrógino gótico de los ochenta. De hecho, si algo llama la atención de muchas bandas de Visual Kei, es que a principios de los noventa estaban adaptando unos estilos estéticos y visuales que en Occidente ya empezaban a dejarse atrás. Aunque, como suele ocurrir, los japoneses lo llevaron a su terreno para hacerlo a su manera.
De esta época, aparte de algunos Singles, encontraremos el disco “Memoire”, el único con el vocalista Tetsu, y que como decíamos es un embrión bastante formado de lo que estaba por llegar musicalmente. Pero estaba por llegar uno de los cambios más trascendentes para la banda, y después de un año sabático, llegaba un nuevo vocalista llamado Gackt. Aunque Gackt Camui se sentía más confiado como batería (que era lo que hacía en su banda anterior), parece que Mana, líder indiscutible de Malice Mizer, se interesó en él por su voz, y podemos decir que acertó en el cambio. Uno sólo tiene que escucharse “Voyage ~sans retour~” (1995), donde aparte de hacerse evidente un giro hacia un registro musical más histriónico, dejando un poco el Gothic/Darkwave para acercarse a una concepción más clásica, más barroca, brillaba con luz propia la aportación de Gackt, con una interpretación más comedida que la de Tetsu, pero también más potente en muchos sentidos.
Seguramente con más presupuesto, y con unas ideas mucho más claras de lo que querían ser, Malice Mizer dieron un gran salto estético, y empezaron a tener una identidad propia, alejándose de esa imagen andrógina gótico-ochentera típica de muchas bandas Visual Kei, para empezar a recorrer un camino hacia la sofisticación más absoluta, convirtiendo a cada miembro en un personaje que podría haber salido de algún cuento de hadas. Y esto es algo que también se trasladó a los conciertos, un aspecto que realmente cuidaban al máximo, hasta el último detalle, convirtiendo sus actuaciones en una mezcla de musical, teatro y concierto de Rock. Para ejemplo, los siguientes videos:
Habiendo demostrado que Malice Mizer eran algo grande, y que no podía quedarse en lo independiente, en 1997 ficharon para Nippon Columbia. Esto significaba más presupuesto aún, una auténtica oportunidad para llevar Malice Mizer a lo más alto tanto estéticamente como musicalmente. Aparecieron varios Singles, e incluso grabaron un cortometraje, y finalmente lo recogieron todo en el disco “Merveilles”, para nosotros, el mejor disco de Malice Mizer con mucha diferencia, en el que aparecen algunos de sus temas más trabajados y más definitorios del estilo Malice Mizer, y lógicamente con la mejor producción en cuanto a sonido (aunque siguen manteniendo algunos de sus temas más electro-petardos). Aquí es donde las guitarras dobladas típicas de la banda suenan mejor que nunca, donde la mezcla de influencias de la banda realmente ha cristalizado en una identidad única, demostrando que nadie puede sonar como Malice Mizer.
No hace falta decir que los conciertos para este disco fueron de lo más espectacular, inmortalizando a ese Gackt alado, como un ángel caído. Aunque en realidad, fue a partir de entonces cuando Gackt realmente levantaría el vuelo y Malice Mizer caería en desgracia.
Cuando Malice Mizer gozaba de su mejor momento musical y estético, y por supuesto su mejor momento de popularidad, Gackt abandonaba la banda para iniciar immediatamente su exitosa carrera en solitario. Y si este no era suficiente revés para la banda, a los pocos meses moría Kami, el carismático batería, víctima de una hemorragia subaracnoidea. Poco después aparecería un EP con algunos temas que Kami había compuesto, pero desde entonces la banda daría un cambio drástico en su estética e incluso su música, un giro mucho más oscuro tanto musical como estético, dejando atrás los colores para empezar a vestir de negro. Algunos describen esta nueva étapa como más “victoriana”, y en realidad encaja bastante con la estética de la banda en su siguiente trabajo. Cabe decir que desde entonces, Kami nunca fue sustituído de forma permanente, y la banda utilizó baterías programadas, o baterías de sesión para sus siguientes trabajos.
Con algunos Singles, el fichaje de Klaha como nuevo vocalista (aunque tardó en ser presentado “oficialmente”), y finalmente con el disco favorito de los góticos llamado “Bara no seidou”, Malice Mizer empezaban una nueva era para la banda. Los ramalazos poperos o petardos que aparecieron en la época Gackt fueron suprimidos sin piedad, aunque mantenían esa mezcla de sonidos clásicos de estilo barroco, con ese toque electro-gótico, e incluso el Heavy Metal, las composiciones eran mucho más largas, más complejas, y sin duda, mucho más oscuras y depresivas. De hecho, hicieron un gran número de temas instrumentales, repletos de órganos y violines, que eran acompañandos de videos mucho más tétricos de lo habitual, y dejando de lado ese toque kitsch de la época de Gackt (en muchos aspectos nos recuerdan a Lacrimosa).
Aunque sea algo atrevido asegurar esto, podríamos decir que fue este disco el responsable de que el Visual Kei empezara a germinar en Europa, o al menos, en España. Estos sonidos y esa estética victoriana parecía encajar a la perfección con cierto colectivo, y seguramente fueron los góticos los primeros en empezar a escuchar Malice Mizer, los primeros en empezar a mostrar un gran interés por las bandas japonesas, y en los primeros años del siglo XXI, uno podía meterse en una discoteca gótica de Barcelona y comprobar como el público se volvía loco escuchando la siguiente canción, “Beast Of Blood”:
Pero cuando Malice Mizer empezaban a ser famosos fuera de Japón, ya hacía algunos años que la banda había anunciado que cesaba sus actividades hasta nuevo aviso. La época de Klaha fue corta, aunque rica en Singles y videoclips, y muy importante a la hora de abrir las fronteras del Visual Kei.
Todos los miembros de Malice Mizer siguieron con otros proyectos en solitario, aunque el más notable y de más éxito fue el de Mana y sus Moi Dix Mois (llevándoles incluso a Barcelona en una ocasión). Y aunque se ha comentado en más de una ocasión que algunos de ellos han expresado su voluntad de volver a la escena, no parece que existan unos planes sólidos para que esto ocurra.
En cualquier caso, ahí queda el legado de Malice Mizer, importantísimo para entender qué es el Visual Kei. Aunque, a pesar de ser todo un referente, pocas o ninguna banda ha conseguido llevar sus propuestas tan lejos como lo hicieron Malice Mizer, que conviertieron una banda de Rock en un auténtico engendro artístico con múltiples facetas.
si sois aficionados a la música japonesa, y más concretamente al JRock o al Visual Kei, a estas alturas ya os habréis enterado de que el 20 de Julio una de sus mayores estrellas actuará cerca de Barcelona. Estamos hablando de Gackt, artista del que ya hemos hablado varias veces por sus recientes apariciones tanto como actor como músico en Kamen Rider Decade. Como fans declarados que somos, compramos las entradas el mismo día que salieron a la venta, y suerte que lo hicimos, porque parece que se agotaron en uno o dos días.
En cualquier caso estamos contentos y excitados de, por fin, poder asistir a un concierto suyo, y eso ha dado pie a que iniciemos desde hoy y hasta el día del concierto, un post semanal dedicado a la música japonesa. Nos centraremos sobretodo en el Visual Kei, estilo en el que Gackt se dió a conocer junto a los míticos Malice Mizer, seguramente uno de los grupos Visual Kei más populares e influyentes de los años noventa.Y empezaremos con un plato fuerte, una entrevista que le realizamos a Mana, el guitarrista y cerebro de Malice Mizer y Moi Dix Mois, a quien tuvimos el placer de entrevistar por email hace ya algunos años para la revista Hell Awaits, cuando en España el Visual Kei apenas se conocía. No es lo que llamaríamos una gran entrevista, pero tiene su valor porque, aunque no pondríamos la mano en el fuego, creemos que esta es posiblemente la única entrevista que se ha publicado en España a este enigmático artista hasta el momento (o al menos lo era en 2005).
A continuación reproducimos de forma íntegra la entrevista publicada en Hell Awaits en 2005:
Hace poco hicimos un par de reportajes sobre ese estilo que poco a poco está dando que hablar en varios circuitos musicales. El Visual Kei, ese peculiar estilo japonés, como un pequeño virus, ha empezado a infestarnos de forma gradual (podéis leer un post iniciático sobre Visual Kei clicando aquí).
La lejanía de Japón hace que todo lo que llega a España sea con cuentagotas, los cuatros Cds y Dvds de importación pueden no ser suficientes para un fan (y además si tienen precios astronómicos), la información de primera mano o en castellano es casi inexistente, y de momento solo se han realizado unos pocos conciertos en Europa. Aún así, pasito a pasito esto va a más, y hemos querido poner nuestro pequeño grano de arena con un reportaje y ahora con esta exclusiva entrevista.
Mana ha sido la musa indiscutible del movimiento Visual Kei, creando todo un culto de fans a su alrededor. Su espectacular transformismo y su peculiar música definió a una de las mayores bandas del movimiento, los ahora inactivos Malice Mizer. Poco después de la separación, Mana no quiso parar y creó Moi Dix Mois, una especie de continuación de lo que llevaba haciendo con Malice Mizer, pero de una forma más personal, con sonidos mucho más Metal, e incluso Metal Extremo. “Nocturnal Opera” es el título del segundo disco de la banda, y solo una pequeña excusa para abordar a Mana (podréis escuchar uno de sus temas en nuestro Cd Sampler), ya que fue el interés que hay alrededor del personaje lo que nos empujó a la complicada tarea de concertar una entrevista, y con algo de paciencia y buenas maneras, conseguimos que Mana respondiese a unas preguntas por email.
Mana no habla inglés, y un servidor solo sabe cuatro palabras de japonés, y es por ello que contamos con la inestimable ayuda de su management para traducir del inglés al japonés, y del japonés al inglés las preguntas y respuestas. No es de extrañar que en la traducción se haya perdido un poco, y se puede ver que en algunas ocasiones Mana no responde exactamente a lo que le preguntan, y además lo hace de una forma escueta, algo típicamente japonés y muy acorde con el personaje de Mana (cuyo rasgo característico es no hablar en público). Pero teniendo en cuenta que esta puede ser una de las pocas, o incluso la única entrevista realizada por un medio español a dicha personalidad, podemos perdonar la parquedad de palabras, y esperamos que disfrutéis leyéndola, tanto como disfrutamos nosotros haciéndola.
El movimiento Visual Kei se está popularizando entre la subcultura española, especialmente en clubes góticos y entre los aficionados al Anime y al Manga. Pero parece que en Japón el “boom” del Visual Kei acabó ya hace unos años. ¿Es popular actualmente en Japón?
El “boom” del Visual Kei, que fue generado por la prensa, ya se acabó, pero hay muchas bandas del llamado Visual Kei.
Visual Kei es un término nuevo para muchos de nuestros lectores, ¿podrías explicarlo?
Los medios de comunicación son los que etiquetan a las bandas como Visual Kei. El Visual Kei no es un género musical.
¿Como empezó un movimiento como el Visual Kei? ¿Cuáles fueron las primeras y mejores bandas del estilo?
Nadie puede definir una cosa así, porque difiere entre la gente. Por supuesto, ¡yo creo que Moi Dix Mois y Malice Mizer son las mejores!
Antes de que hablemos de Moi Dix Mois, y considerando que Malice Mizer fue una banda muy grande e importante, ¿qué te gustaría contarnos respecto a Malice Mizer? Fue una banda especial que consiguió muchas cosas.
Malice Mizer es un grupo totalmente artístico que está muy lejos del concepto de banda que usa una técnica teatral para actuar o bailar, así que puedo decir que es algo completamente diferente respecto a Moi Dix Mois.
La pregunta del millón: ¿por qué se separaron Malice Mizer?
Todas las cosas llegan a su final. Creo que la gran energía que tenía cada uno creció demasiado.
Mana & Gackt en Malice Mizer.
Fundaste Moi Dix Mois después de acabar con Malice Mizer, ¿qué querías conseguir con la nueva banda? ¿Estás satisfecho con el progreso de Moi Dix Mois?
Moi Dix Mois es yo mismo. Este es el proyecto para crear mi propia música, y es mi misión.
¿Qué tipo de sonido define Moi Dix Mois?
Es un sonido clásico y dramático que armoniza un ritmo a toda velocidad con tristes pero bellas melodías.
¿Qué bandas y estilos te han influenciado a ti y a Moi Dix Mois de forma más particular?
Bien, Goblin, Back, musicales, ballet, Slayer y los primeros de Motley Crue son una influencia considerable.
Una de las cosas que más impresiona del trabajo que has hecho en Malice Mizer y Moi Dix Mois son todas esas melodías gemelas que has creado con las guitarras. ¿Pero usas mucho sintetizador? En muchas ocasiones nos parece que oímos uno, y en realidad se trata de las guitarras.
Eso depende de cada canción, pero normalmente compongo con los teclados. He aprendido de forma totalmente autodidacta ya que nunca he estudiado teoría musical. Me imagino una melodía en mi cabeza, después busco un tono que sea apropiado, usando los teclados. Mi forma de componer es la perfecta inspiración.
¿Te gusta el Metal? ¿Qué estilos prefieres?
Me gusta el Heavy Metal. La música oscura y rápida es mi favorita, por eso escucho a menudo Black Metal y Death Metal.
Muchas veces se habla de las letras de tus bandas, pero al no saber japonés lo tenemos difícil para entenderlas. ¿De que hablan? ¿Son un reflejo de tus emociones o solo una ficción que tu creas?
Difiere entre discos. Expresé mis emociones en “Dix Infernal” (el primer disco de Moi Dix Mois – ndr.). Para “Nocturnal Opera” cree una historia en mi cabeza, y después escribí las letras que encajaban con mi historia.
Parece que tienes cierta fascinación por la cultura europea de los siglos XVII y XVIII, ¿qué puedes contarnos al respecto? ¿Qué es lo que te atrae tanto? ¿Es una pura cuestión de imagen o también es una cuestión musical?
Empezó a gustarme Bach, y empezando por aquí, comencé a desarrollar un interés por la música europea. Creo que las calles estrechas y la magnífica arquitectura gótica es algo bello.
¿Qué otros intereses tienes aparte de la música? ¿Te gusta el cine? ¿Leer?
Me encanta ver películas, “La profecía”, “El más allá”, “Suspiria”, “Drácula”, etc. Tanto las películas como los libros, me encanta el misterio, lo oculto y el horror gótico.
El interés por la música japonesa, y el Visual Kei, ha crecido mucho en Europa, ¿qué opinas al respecto?
Eso es interesante. ¿Se interesan solo por la música o hay otras razones? Realmente me preocupa eso.
Recientemente bandas como Déspairs Ray y Blood han tocado en Europa, además tu fuiste invitado a una convención en París. ¿Sería posible que a partir de ahora el Visual Kei estuviese más presente en Europa? Con más ediciones de Cds y Dvds, conciertos de bandas del estilo, etc.
No lo sé exactamente, pero es un placer ser reconocido en Europa. Moi Dix Mois dará algunos conciertos en Alemania y Francia en marzo del 2005. Me gustaría editar mis discos en España, y estoy muy contento de recibir emails y cartas del extranjero.
Quiero dar más conciertos y editar más Cds, con el propósito de propagar Moi Dix Mois por el mundo.
Finalmente, te pediré que añadas lo que creas que nos hayamos dejado, y piensa que esta entrevista la van a leer muchos de tus fans españoles.
Llegan emails muy apasionados de España. Me gustaría aprovechar la ocasión para daros las gracias. Nunca he estado en España, así que espero poder ir y veros ahí. Finalmente, aprecio mucho a Hell Awaits por haber realizado esta entrevista.
(Lo cierto es que unos años después tuvimos ocasión de ver a Mana y Moi Dix Mois en acción en Barcelona, dejándonos un gracioso video como recuerdo.)
Seguiremos la semana que viene con más posts dedicados al Visual Kei, con más entrevistas y artículos musicales.
empezamos a cerrar ya la semana NEXO #TLQM dedicada al Tokusatsu, y lo hacemos con un personaje muy querido en la Arcadia y por muchos de los cosmonautas que nos visitan a diario, estamos hablando de un personaje que en realidad son muchos, pero que es inimitable al mismo tiempo: Kamen Rider.
Ayer hablamos de Cyborg 009, la obra seguramente más longeva de Shotaro Ishinomori, pero quizás Kamen Rider sea la obra que más impacto ha tenido, especialmente por su formato televisivo, una serie que se inició hace 38 años y que hoy en día sigue fiel a su cita los domingos a las 8 de la mañana en Asahi TV. Como ya sabéis, nosotros os hablaremos del Kamen Rider televisivo (algo que ya hicimos hace tiempo, pero no estamos muy satisfechos con ese post) mientras que Marc Bernabé hablará del manga en Mangaland y Adrián Montiel hablará de la publicidad en Publicidad Japón.
¡Henshin!
El personaje original fue creado en 1971 por la pluma y el talento de Shotaro Ishinomori, uno de los mayores contribuyentes al desarrollo del tokusatsu (Kikaider, Inazuman, Akumaizer 3, Robotto Keiji, los GoRangers…). La serie de TV fue estrenada el 3 de Abril de 1971 en la cadena Mainichi Broadcasting System (que ahora es Asahi TV, la misma de los Super Sentai, Doraemon o Shin-chan) y, como decíamos antes, sigue en antena hoy en día. Aunque hay que tener en cuenta también que hubo un importante parón durante los años 80 y los 90, con solo un par de temporadas de Kamen Rider Super-1 y Kamen Rider Black en los 80, y unas pocas películas (aunque muy buenas) en los 90. En el año 2000, se inicia de nuevo la franquícia en lo que se conoce como la era Heisei de Kamen Rider, que lógicamente es la que más se ha alejado de las premisas de Ishinomori, al fallecer este en 1998. Lo que aún no hemos podido confirmar del todo es si fue primero la serie o el manga. Marc Bernabé nos comenta que es posible que se pensara primero en la serie, pero que se acabara publicando el manga con antelación. En cualquier caso todo fue muy simultáneo, y como dice Ale, “da igual”.
El opening de la serie original
Como ya comentábamos en el post de ayer, los orígenes del Kamen Rider original (y muchos de los siguientes) son muy parecidos a los de Cyborg 009. Tenemos al archienemigo Shocker, la clásica organización terrorista con planes de dominación mundial, que está secuestrando a personas, convirtiéndolas en cyborgs, y después les lava el cerebro para que se conviertan en sus fieles soldados. Pero una de sus víctimas logra escapar justo antes de que consigan eliminar su consciencia, se trata de Takeshi Hongo.
Lo que viene a continuación es lo habitual, Kamen Rider luchará cada semana con alguno de los esbirros de Shocker u otras amenazas, enfundado en su chandal estilo adidas y esa especie de caparazón verde a lo Tortugas Ninja, ¡mítico traje! Afortunadamente no estará solo, ya que al poco tiempo el propio Takeshi salvará también a otra víctima de Shocker, Hayato Ichimonji, quien se convertirá en el segundo Kamen Rider.
Aquí tenemos a Kamen Rider Ichigo (1) y Kamen Rider Nigo (2).
Esa primera serie de 98 capítulos que se alargó hasta 1973 fue solo el principio, y después de los originales empezaron a salir nuevos Kamen Rider prácticamente cada año. Pero teniendo en cuenta que el diseño de los subsiguientes personajes era distinto, y que especialmente en los nuevos Kamen Rider de la era Heisei no hay continuidad alguna entre los argumentos, ¿por qué sigue llamándose Kamen Rider? Pues por la misma razón que los Super Sentai siguen siendo Super Sentai, a pesar de que cada año tenemos uno nuevo. Hay unas reglas a seguir, aunque a veces las reglas están para saltárselas:
1.- El protagonista tiende a ser un chico joven. Y añadiríamos que guapo también, especialmente en los últimos años ya que parece que están intentando atraer al público femenino, y más concretamente a las madres de los niños que siguen la serie, utilizando actores muy jovencitos y guapetones.
2.- De alguna forma u otra, se “convierte” en un héroe con armadura (usando un cinturón y gritando la palabra “henshin”, que significa “transformación” o “cambio”). Interesante la importancia aquí de la tecnología para dotar al héroe de poderes – sin transformarse no tiene poder alguno – , especialmente si lo comparamos con los clásicos superhéroes americanos que tienen sus poderes todo el tiempo (normalmente de origen alienígena o por alguna mutación extraña). De ahí que los cinturones que usan los Riders sean siempre un nuevo aliciente, aparte de otra forma de aumentar el merchandising de la serie.
3.- La mayoría de trajes están inspirados en saltamontes (una de las reglas que más se ha obviado en la era Heisei).
4.- El Kamen Rider utiliza una motocicleta (aunque en algunos casos solo de forma anecdótica, especialmente en la era Heisei, aunque Kamen Rider W parece que empieza a recuperarlo).
5.- Prácticamente todos los Kamen Rider pueden mejorar sus habilidades y transformarse en una versión superior de si mismos (hay ataques especiales, trajes diferentes, algo que también se ha explotado mucho en la era Heisei – ¡seguramente para vender más figuritas!).
6.- Todos los Riders tienen un “golpe definitivo”, que para casi todos siempre ha sido la famosa “Rider Kick” (algo que ya hemos visto de forma parecida en otras series Tokusatsu, como Ultraman).
7.- El héroe lucha contra una organización con oscuras intenciones que normalmente tiene que ver con su transformación en Kamen Rider. Un elemento muy “ishinomoriano” y que da mucho juego para hacer tramas con intrigas y misterio.
A pesar de que la mayor parte de su audiencia sean niños, Kamen Rider siempre ha destacado por ser un Tokusatsu más adulto en comparación con los Super Sentai (que se emiten justo antes). Ishinomori siempre ha tratado de darle un enfoque más oscuro a este personaje, en contraposición con los coloridos GoRangers, y ha compartido con Kikaider esa parte torturada de la psicología del personaje, que maldice su condición de cyborg: hasta cierto punto humano, pero no del todo. En definitiva, Kamen Rider siempre será un outsider, visto muchas veces como un enemigo de la sociedad, a pesar de estar defendiendo al ciudadano de a pie en muchas ocasiones (aunque en muchas otras se trata de una lucha y una venganza personal). Eso es algo más que obvio en las películas que aparecieron en los años 90, en las que encontraremos altas dosis de violencia, enemigos terroríficos, e incluso algunos desnudos. Pero desde la aparición de Den-O en 2007, el Kamen Rider actual ha empezado a infantilizarse cada vez más, con cada vez mayores dosis de humor simplón y un montón de gadgets destinados al merchandising más infantil (aunque algunos adultos también picamos cuando se trata de cinturones molones que no podemos abrocharnos ni en broma). Recomendamos encarecidamente a todo aquel que crea que el Tokusatsu en general es demasiado infantil, que le eche un ojo a las películas de Kamen Rider J, Kamen Rider ZO y Shin Kamen Rider, seguramente los films que más se acercan a la idea original del maestro Ishinomori. (Encontraréis una lista de todas las series, películas y Kamen Riders en la Wikipedia.)
Uno de los enemigos de Kamen Rider ZO (no tan apto para el público más infantil).
El trailer de Kamen Rider J, el único de ellos que se convertía en gigante al estilo Ultraman.
Otra de las grandes bazas de Kamen Rider es precisamente que no se trata del mismo héroe cada vez, ni siquiera el mismo villano. Esto significa que cada vez se puede desarrollar una nueva historia, plantear el “mito Kamen Rider” desde otro punto de vista, en otro contexto y con otros resultados. Algo que incentiva la creatividad, lo cual es siempre positivo, pensamos, a pesar de que en algunas ocasiones hay que reconocer que se les va la pinza a los guionistas. Pero todo esto no ha evitado que se cumplan las habituales fantasías de todo fan, los crossover. En realidad han sido una constante ya desde la primera secuela de Kamen Rider. Ya que en algún momento u otro, ya sea en la propia serie de TV, en episodios especiales, o incluso en películas que poco o nada tienen que ver con la trama, hemos podido ver a los distintos Kamen Rider unir sus fuerzas o incluso luchar entre ellos. El más reciente ejemplo, y seguramente el más ambicioso, ha sido la película de Decade. La serie que celebraba los 10 años de los Kamen Rider de la era Heisei, se ha atrevido a mezclarlos a todos con los Riders de la era Showa. ¡Estamos pendientes de ver el resultado!
Los Riders de la era Showa, con algunas ausencias.
Kamen Rider Black junto a sus predecesores.
¡Aquí tenemos a toda la familia Kamen Rider al completo para la película de Decade! Más información y tráiler aquí.
A modo de conclusión, queremos reflexionar respecto a las debilidades y fortalezas del personaje de Kamen Rider. Una franquicia que, como todas las que hemos tratado a lo largo de esta semana, ha tenido un impacto muy grande en la cultura japonesa, convirtiéndose en un personaje querido tanto por niños como adultos. Pero seguramente su problema ha sido lo que antes presentábamos como una virtud; no estamos hablando de un único personaje, si no de 26 o más, y por lo tanto, es más difícil que se consolide como un poderoso icono de la misma forma que lo consiguieron Gojira y Ultraman. Seguramente el Kamen Rider original es el que más poder simbólico puede tener, pero quizás conecta menos con las nuevas generaciones.
Pero volvemos a insistir en que eso es también una virtud en muchos aspectos, y apelamos a esa libertad creativa que nos ha permitido disfrutar de muchos Kamen Riders distintos, algunos más adultos, otros más infantiles, un poco para cada uno. Así pues, si uno quiere introducirse en el mundo de Kamen Rider, creemos que es crucial acertar con el primer Rider que vemos, ya que puede marcar mucho nuestra opinión. Así pues, para aquel público que esté buscando tramas más serias, quizás les recomendaremos empezar por Agito, Kuuga o incluso Kabuto. Si lo que uno busca es un Tokusatsu más oscuro, las pelis de los 90 que hemos comentado (J, Shin, Zo…). Pero si buscas niñas guapas, chicos monos, y simpáticos monstruos algo tontorrones, quizás estás buscando a Den-O. Lógicamente, si lo que te gusta es todo el encanto retro del tokusatsu, entonces te valdrán las series de la era Showa, aunque son mucho más difíciles de encontrar. En cualquier caso, siéntate a disfrutarlo… ¡henshin!
Puedes encontrar todos los Kamen Rider de la era Heisei subtitulados en inglés en TV-Nihon, y algunos en español en Tokuniverso (también encontrarás Ultraman ahí).
El Héroe Tokusatsu más Musical
Algunos se preguntarán el porque de este título, pero es que en los últimos años la franquicia Kamen Rider ha destacado respecto a las demás por cuidar mucho más todo el aspecto musical. No es de extrañar entonces que se hayan implicado a artistas Pop y Rock de renombre a la hora de componer los openings de la serie (algunos ejemplos pueden ser Aikawa Nanase en Blade, y más recientemente Gackt en Decade). Es tal el nivel de comunión entre música y Kamen Rider que se llegó a crear en el 2000 una banda oficial para interpretar las canciones del retorno de Kamen Rider en la era Heisei: los Rider Chips. Mientras que al principio solo eran tres músicos sin vocalista, y echaban mano de artistas invitados, en el 2006 consiguieron un vocalista permanente. Ellos han sido responsables de muchos de los temas que hemos podido escuchar en Agito, Ryuki, Faiz, Blade y Kabuto, pero también han versionado algunos temas clásicos o aportado música para la máquina de pachinko de Kamen Rider.
El opening de Kamen Rider versionado por Rider Chips y Hiroshi Fujioka (el Kamen Rider original) a la voz.
Pero a partir del 2007 Rider Chips dejaron de ser la banda principal de Kamen Rider y se renovó la idea. Para empezar, el trabajo ya no se limitaba solo a los openings, o las “battle songs” (las canciones que suenan mientras se suceden las batallas) si no que van a editarse muchos más Singles con los temas que se pueden escuchar a lo largo de la serie y también otros temas inspirados que no necesariamente tenían lugar en la serie. Con Den-O, el Kamen Rider más sobreexplotado a nivel comercial, ya se empezó a sacar un sinfin de Singles e incluso a involucrar a los actores en la grabación. Aquí un ejemplo, con los Imajin cantando el opening de Den-O…
¡Para mi mucho mejor que el opening original de Den-O!
Con Kamen Rider Kiva esto llegó al sumum, y fue directamente nuestro Kiva el encargado la mayor parte de las canciones de la serie junto a su “grupo” Tetra-fang.
Y tampoco se quedaron ahí, si no que cada uno de los protagonistas acabó grabando algún tema inspirándose en sus personajes. Algunas fueron en solitario, otras a dúo, e incluso a coro…
¡Madre e hija juntas! (Pero no revueltas.)
Y la fabulosa organización Aozora en sus distintas generaciones.
Por último, una de las mejores canciones que se han hecho seguramente para Kamen Rider Decade (pura objetividad), de manos de Gackt:
No hemos podido encontrar material que mostraros con grupos que se hayan inspirado en Kamen Rider para hacer sus canciones, pero si buscáis en Spotify encontraréis un grupo llamado Berserk, con una divertida canción llamada “Kamen Rider Love Song”. Aparte de esto, lo que sí encontraremos son versiones de los openings:
Primero un ejemplo de como una Boy Band japonesa destroza todo el poderío del opening de Kamen Rider, los responsables son los archiconocidos W-inds:
Después una versión femenina muy setentera, aunque somos incapaces de descifrar el nombre de la artista:
Y para el final, las mejores versiones de todas, las de Animetal:
hoy Urías quiere hacer una confesión: “Me gusta Gackt.” (Se entremezclan los gritos de terror, los alaridos histéricos, las risas nerviosas, y las burlas de algunos desalmados.)
¡Callaros todos! – grita Urías. Dejad de lado vuestro prejuicios, vergüenzas… y mal gusto en algunos casos, aunque sea solo por unos minutos. Estoy aquí para defender a la diva japonesa de lo que yo he querido llamar el “Metal-Rock-Pop-gacktuno”, una extraña mezcla que va de un extremo a otro pero que, por extraño que parezca, llega a tener cierto sentido. Y es que Gackt, ese artista casi total (que tanto se dedica a interpretar, como a componer, a actuar, e incluso a hacer de modelo – aunque parece que solo hace bien una de esas cosas – adivinad cual), lleva años mezclando algunos hits del Pop-Rock más amable, con algunos temas de raíces Metal que pocos artistas en una posición como la suya se atreverían a publicar (por miedo a perder fans, claro está). Pero amigos, esto es Japón, y parece que cualquier cosa sea posible, por mucha paradoja y mandanga que se ponga por enmedio.
Gackt, o “la gakuta” como lo llaman algunos, empezó en esto del showbiz con una de las bandas de Visual Kei más importantes, más veneradas, y más influyentes… nada más y nada menos que Malice Mizer. Y no solo eso, si no que sus dos discos con Gackt de vocalista marcaron la etapa dorada de la banda, editando probablemente sus dos mejores discos, uno de los cuales sería para nosotros de lo mejor que se ha editado dentro del Visual Kei, “Merveilles” (buuuuh, buuuh, abucheos del público). ¡De acuerdo! – Urías hace callar a las multitudes. “Merveilles” tiene paja, hay que reconocerlo, pero también tiene 3 o 4 temas que ya valen todo un disco. Y para muestra… ¡la gakuta en acción con Malice Mizer!
Pero su relación con Mana, líder indiscutible de la banda, llevó a Gackt a tomar una decisión que su asesor financiero nunca le ha discutido, emprender una carrera en solitario. Lo cierto es que su primer Single no se alejaba mucho de las sonoridades de Malice Mizer, ni siquiera de la estética y los conceptos, no sin más, el tema se llama “Mizerable”…
Seguramente era necesario hacer algo como “Mizerable” antes de seguir adelante, tanto para no descolocar a sus ya existentes fans, como quizás, para expresar que su salida de Malice Mizer no le había dejado tan mal sabor de boca. Pero una vez solucionado el tema, Gackt se puso a experimentar, y a sacar su lado más Pop y menos siniestro (aunque en realidad siempre ha procurado mantener y alimentar su faceta más gótica). Ahí va su segundo Single, cualquier parecido con “Mizerable” es pura coincidencia… (¡y lo que mola esa línea de bajo!)
Gackt siguió alternando Singles más potentes y dramáticos con otros temas más animados de Pop Rock, pero creemos que uno de sus mayores logros ha sido llegar a esa fórmula que le permite mezclar temas frágiles, delicados, con épicas explosiones de Rock duro, casi Metal en intensidad, y con un gran trabajo en todos y cada uno de los instrumentos (violín, batería, guitarra, bajo o piano), y es que el chico nos parece un gran músico (tanto puede tocar el piano, como la guitarra, la batería, y si no nos falla la memoria, también la trompeta).
A Gackt le gusta el teatro, y sus conciertos son buena muestra de ello, y esto le ha llevado a convertirse en actor en varias ocasiones, protagonizando una película junto a Hyde de L’Arc~en~ciel y a Wang Leehom titulada “MoonChild” (película solo soportable si eres muy, muy fan), también hizo un papel en el Drama de época Fuurin Kazaan, y como ya comentamos en su momento, ha hecho el papel de Riderman en Kamen Rider. Pero a pesar de todo, seguimos pensando que sus habilidades interpretativas son por ahora algo limitadas (aunque de todo se aprende, y Gackt ha demostrado que puede aprender), pero lo cierto es que su inclinación para el dramatismo se desarrolla bien cuando se trata de dar espectáculo en los conciertos. Sobreactúa, sin duda, hace el payaso, también (aunque muchas fans no se den cuenta), pero todo ello también afecta a lo musical, dando como resultado estos temas que se basan en grandes golpes de efecto. Aquí uno de los mejores ejemplos…
A pesar de nuestra insistencia sobre la variedad y el atrevimiento que muestra Gackt en sus composiciones (algunos temas son piezas muy avantgarde que pocos Poppys podrían soportar), como buena diva que es, la gakuta ha pasado por varias fases musicales. Así pues, hemos tenido momentos muy dulces, momentos en los que prácticamente solo sabía parir baladitas que podrían fulminar a un diabético por su elevado nivel de azucar, y otros en las que el Hard Rock, el Metal y el toque oscuro dominaban. Por un lado tenemos el infumable “Love letter”, un disco de baladas difícil de digerir de un tirón, con composiciones sosas, aburridas y poco inspiradas. Lo único que salvaríamos de ahí, es la única pieza que no era una balada, más que nada por su PV, que es raro, raro…
Pero Gackt reaccionó rápido, y para despertar a todos aquellos que nos quedamos profundamente dormidos con sus baladitas, prometió que volvería con la segunda parte del concepto que había iniciado con su álbum “Moon”, y así parió “Diabolos”, en el que volvería a enfundarse en cuero negro para ofrecernos temas más contundentes y oscuros… aunque lo cierto es que le faltó un poco de variedad y daba la sensación que estaba algo falto de ideas. Pero claro, mejor eso que volver a las baladas…Y además, esto ha marcado el inicio de su etapa más friki, ya que desde entonces ha hecho canciones inspiradas por Gundam, Final Fantasy, Kamen Rider…
GUNDAM
FINAL FANTASY
Lo cierto es que con los dos últimos temas que ha dedicado a Kamen Rider nos ha sorprendido la gakuta ofreciendo algunos riffs muy potentes y metaleros (que por desgracia pasan algo desapercibidos por una producción que no quiere asustar a las amas de casa que adoran a Gackt, y que deben ser muchas). Puede que el mejor ejemplo sea este último vídeo, “The Next Decade”, un tema que podrían firmar los mismos In Flames en algunos fragmentos, y en el que veremos la gakuta actuando como Riderman, repartiendo leña.
Y aquí dejamos este repasito a la carrera de Gackt, en el que nos hemos dejado un montón de cosas por explicar, (podéis pedir más detalles y posts en los comentarios) pero pensamos que ya hemos dañado suficiente nuestra reputación por hoy. Solo diremos que Gackt tiene muchos números para ser uno de esos artistas infumables, una de esas divas que por poco que hagan van a cosechar el éxito. (por una base de fans a los que les preocupa mucho más su imagen que su música) Pero nosotros respetamos a Gackt porque, a pesar de todo, creemos que sigue arriesgándose a menudo con sus nuevos caminos, que sus temas siguen siendo una buena muestra de trabajo intenso, aunque sea solo a nivel técnico y no tanto compositivo en algunos casos. Y si alguien que acaba de hacer temas oscuros que hablan de suicidio y Jesucristo, puede darse la vuelta y aparecer de esta guisa, es que debe tener una mente muy perturbada, y eso nos gusta.
Sí es Gackt, no es coña no, es el primero de una serie de Singles que celebran sus 10 años de carrera.
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