Sant Jordi 2013: Bioko y Las Montañas de la Locura

Saludos, cosmonautas.

Como seguramente sabréis, el 23 de Abril celebramos en Catalunya la Diada de Sant Jordi, en la que nos dedicamos básicamente a comprar y regalar libros y rosas, o a perseguir firmas de los autores del momento. Casi cada año he dedicado un post a recomendar un buen número de libros nuevos o antiguos que para mí merecían ser leídos/regalados. Y este año no será distinto, voy a hacer recomendaciones, pero serán solo dos y con varios nexos de unión a tener en cuenta.

1. Se han publicado recientemente, con no demasiadas semanas de diferencia.

2. Los autores son “amigos de la Arcadia” y han aparecido en la Entrevista Pirata.

3. Ambos escritores son la definición perfecta de autores “culturalmente dispersos” (de hecho, uno de ellos inventó el término).

4. Ambas novelas contienen referencias directas o se inspiran en autores clásicos de la literatura aventurera: Jules Verne aparece en las dos (aunque la cosa no acaba aquí en cuanto a referencias, que por algo son culturalmente dispersos).

5. Las dos me han encantado. Una de ellas la leí en un par de días. La otra, en horas.

6. En las dos novelas, aparecen personajes inspirados en quien escribe estas líneas (vamos, que todas las razones de antes son paja, lo importante es QUE SALGO YO, hahahaha).

En definitiva, los dos libros que tenéis que comprar/leer ya sea por Sant Jordi o cualquier otro día son: “Bioko” de Marc Pastor y “Las montañas de la locura – Electric Boogaloo” de Cels Piñol.

“BIOKO” de Marc Pastor

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Marc Pastor hace básicamente lo que le da la gana, y no es la primera vez ni la última en que diré que esto es bueno. Cuando ganó un premio por su segunda novela, “La mala dona” (La mala mujer), todo el mundo esperaba que siguiese cultivando la novela negra. Pero Marc se sacó de la manga un remake de “La invasión de los ultracuerpos” situado en Barcelona. Un libro lleno de referencias que ya pocos llaman frikis, sino que ahora se consideran “culturalmente dispersas”. Con “L’any de la plaga” (El año de la plaga), consiguió robar el corazón del fandom (el nuestro incluido), y fueron muchos los que pidieron una secuela, o al menos “algo parecido”. Pues no, Marc sigue haciendo lo que le da la gana, y esta vez se inspira en la literatura de aventuras para llevarnos a una isla africana, en la época colonial. Aunque no ha dejado de lado la ciencia ficción, la ambientación es totalmente distinta y puede suponer una sorpresa si sólo conoces “L’any de la plaga”.

Si sois conocedores de la obra de Marc habréis notado que muchos apellidos se repiten, y aunque cada novela se ha situado en una época histórica distinta, se intuye una especie de universo propio; en Bioko es donde se hace más evidente. El protagonista no es otro que Moisès Corvo, el policía que ya conocimos en “La mala dona”, y aquí se explica una de sus grandes aventuras antes de irse a Barcelona a perseguir a “la vampira del Raval”. Una aventura que le lleva a una isla que muchos consideran maldita, donde mandan a los presos para que se pudran, o a los soldados más conflictivos para que no molesten ( y que muy probablemente acabarán muertos de una forma u otra). Siendo Corvo un imán para los problemas, es normal que termine allí, y que al poco tiempo se haya enemistado con un montón de personas. Pero hay otros problemas: asesinatos en masa, revoluciones de los isleños, mujeres despampanantes y una extraña compañía con misteriosos objetivos. Y muchas más cosas que aún no sabemos, pero que seguramente conoceremos en las próximas novelas de Marc Pastor (¡o eso esperamos!).

En definitiva, lo que os espera en las páginas de “Bioko” es, no una, sino muchas aventuras. Aventuras como las de antes, pero contadas con la visión moderna y muy cinematográfica de Marc Pastor; es un crack escribiendo escenas memorables y diálogos geniales (se lo pasa bien escribiéndolas, se nota). De hecho, todas sus novelas deberían estar adaptándose al cine, pero con presupuesto hollywoodiense, porque si no será difícil hacer justicia a la épica y el estilo que derrocha.

¿Pensáis que vais a echar de manos todas las referencias a la cultura popular que aparecieron en “L’any de la plaga”? Pues no sufráis, porque Marc es quien es, un crisol de influencias varias, y aunque sea menos obvio o directo ahí están todos esos referentes: H.G. Wells, Jules Verne R.L. Stevenson entre otros, que se juntan con Lost, Indiana Jones y Quantum Leap. Ahí es nada, de la forma más natural es capaz de mezclar la novela de aventuras (incluso con ilustraciones a la vieja usanza de Oriol Malet) con la de ciencia ficción, meterle dosis de western e incluso unas pinceladas de novela histórica, y encima le sale bien. Dice que le han definido como “autor de transgénero” (en lugar del manido “de género”), y creo que estaremos de acuerdo con eso.

Como os avanzábamos antes, en la novela encontraréis a un personaje de Mataró llamado Osvald Estrada, que comparte lugar de origen, apellido e inicial con cierto bloguero apodado “Capitán Urías” (estoy haciendo todo lo posible para esconder esa mezcla de alegría y egolatrismo desmesurado que me ha provocado este pequeño homenaje).

“Las Montañas de la Locura – Electric Boogaloo”

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Pocas semanas después de pasarme por la Librería Gigamesh para que Marc Pastor me dedicara su “Bioko”, me pongo a leer una nueva novela que precisamente empieza en dicha librería y con la sesión de firmas de otro escritor experto en mezclar la aventura y la ciencia ficción: Jules Verne. ¿Casualidad? Me parece que no, pero es un guiño fantástico, y una buena forma de empezar otra grandiosa aventura, la que llevará a sus protagonistas hasta las mismísimas “montañas de la locura” que tan famosas hizo H.P. Lovecraft en su “In the mountains of madness”.

Hace algo más de un año, a pocos minutos de hacer la primera tertulia Culturalmente Dispersa de Generació Digital, pude ver la fantástica portada que Àlex Santaló hizo para el que iba a ser el nuevo cómic de Cels Piñol (o al menos los primeros esbozos). Sí, Cels tenía en mente hacer un cómic a modo de secuela de la obra de Lovecraft, pero usando los personajes del universo Fanhunter. El caso es que fueron pasando los meses y la cosa no parecía avanzar demasiado, hasta que un día Cels anunció que “Las Montañas de la Locura – Electric Boogaloo” iba a convertirse finalmente en una novela. Después de la sorpresa inicial, llegué a la conclusión de que me daba igual que fuese un cómic o una novela, porque Cels ha demostrado que puede hacer las dos cosas bien, y la mezcla de Lovecraft y narizones prometía. Al cabo de varios meses más, pude ver como el estrés y la presión por terminar a tiempo la novela llevaban a Cels a recluirse en su casa, sin salir, sin apenas respirar. ¿Pero acaso sabe trabajar de otra manera? Me parece a mí que no. Y aunque no nos gusta que se deje la salud en ello, el sufrimiento ha valido la pena, en serio.

La novela tiene lugar en 1937, y el futuro dictador mundial Alejo Crow es ahora un millonario filántropo que pretende seguir los pasos de las fallidas expediciones Pabodie y Starkweather-Moore hasta la Antártida. Pero para conseguirlo primero tendrá que reunir a un pintoresco equipo que incluye una fanpira, la hija de John Konstantin, un par de científicos asiáticos, y otros personajes peculiares que seguramente os sonarán de algo (a pesar de haberse cambiado el nombre).

Si en algo conectan Pastor y Piñol, es sobretodo en el terreno cinematográfico, y ambos comparten ese estilo narrativo sumamente visual que convierte cada escena en una pequeña película que se proyecta en tu cabeza. Es algo a lo que Cels nos tiene muy acostumbrados, y no decepciona en esta novela, como tampoco lo hace con sus habituales referencias que el fandom siempre recibe bien. Quizás la diferencia principal es que ahora el universo Fanhunter se ha mezclado, a la Fringe, con el universo Lovecraft, con la década de los 30, y todo aquí tiene un tono mucho más oscuro… o mejor dicho, tiene un tono menos Technicolor y más sepia.

Escoger novela en lugar de cómic y este contexto más sombrío del mundo lovecraftiano, han dado alas al autor para crear algo que va mucho más allá del puro humor referencial. Y es que hay ocasiones en que esta novela se pone seria. Aquí es donde me ha sorprendido la capacidad literaria de Cels a la hora de crear algunas escenas realmente emotivas y a la vez crudas. Porque no nos vamos a engañar, por mucho que los adore, hay cosas que son difíciles de hacer o explicar a través de los narizones. No creo que pudiese emocionarme igual con “La Escena” de la fanpira Georgina Tost, en formato narizón. Así que chapeau por la decisión, Cels.

Si sois fans de Cels Piñol, estáis tardando en tenerlo ya en vuestras manos. Si sois fans de Lovecraft igual. Si no sois ni lo uno ni lo otro, puede ser una buena manera de empezar a conocerlos a ambos.

Y para los habituales de la Arcadia, os encontraréis en la novela con un japonés de dos metros llamado Urías Matsumoto, al que los uniformes le van cortos y se da con la cabeza por todas partes. Además, de vez en cuando suelta algunos improperios en perfecto japonés. Parece que alguien ha asesorado muy bien a Cels al respecto… ehem 😉

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Salir en una novela de Fanhunter, y que Cels te dibuje.  No tengo palabras.