Sobre la normalidad en Japón, aclaremos algunas cosas

Saludos cosmonautas,

el post del martes lo ha petado, sin duda. Ya sea por la portada en Menéame, Facebook, o el RT de Santiago Segura, hemos llegado a un número de visitas que difícilmente se repetirá. Esto ha hecho que el post lo lean miles de personas. Cuando te expones tanto, las críticas son de esperar, es normal, y no hay que obsesionarse demasiado con ellas e intentar no tomárselo como algo personal. Algunos han hecho críticas de forma educada, otras con mal gusto (los que no suelen dejar su email), pero la mayoría de comentarios que critican el post evidencian que se ha hecho una lectura algo selectiva, fijándose sólo en algunos detalles y olvidando otros. Y por supuesto, ha habido una gran malinterpretación de las intenciones de este post. Intentaré aclarar algunas, en un único intento de despejar dudas (no habrá más), aparte de ofreceros nuevos testimonios de la situación en Japón, y alguna que otra reflexión.

Los comentarios que realmente han dolido son aquellos que me acusan de ignorar toda la catástrofe que se vive en todas aquellas prefecturas en las que el tsunami ha tenido un efecto devastador, así como aquellas zonas cercanas a Fukushima que han sido evacuadas. Esto es lo que escribí al respecto, pero parece que muchos han preferido ignorarlo:

“Está claro que lo que está pasando en Miyagi es desolador. Las imágenes y las historias que nos llegan de las consecuencias del tsunami son terroríficas, y los problemas en las centrales nucleares mantienen a todo el mundo en vilo. Hay que informar de todo eso, queremos saber qué ha pasado y lo que podemos esperar.”

Posiblemente no fui todo lo dramático que algunos esperan/desean, que no haya soltado algún #prayforjapan quizás me convierte en una persona sin sentimientos. No sé si todos aquellos que critican mi falta de sensibilidad tienen amigos en Japón,  pero yo los tengo, y me preocupa su estado. Ya en las primeras horas después del terremoto procuré saber de todos ellos lo antes posible. Aunque algunos no se lo crean, también me duele ver toda la destrucción que ha causado el terremoto/tsunami y los problemas que sigue ocasionando la central de Fukushima, por supuesto. Pero yo no puedo hablar de lo que está pasando allí, porque no tengo esa información. Y sobretodo, porque el post no pretendía tratar en ningún momento de lo que había pasado en esas prefecturas, sino la imagen que estaban dando los medios sobre como se estaba viviendo la situación en el resto de Japón, que creemos que es exagerada e incluso, cada vez tenemos más ejemplos, manipulada.

Ha habido otros que han llegado a la conclusión de que el post quería dar la sensación de que “en Japón no pasa nada”, y que por eso nosotros también éramos sensacionalistas. Nadie ha dicho eso en ningún momento, volved a la cita anterior. Por supuesto que ha habido una gran catástrofe en Japón, y sigue siendo un país en alarma, no sólo por el tema nuclear, sino porque hay miles de damnificados. Pero todo lo que está ocurriendo en ciertas zonas de Japón no está afectando todo el país; Japón tiene una superficie de 337.835 km2 con la particularidad de ser un territorio alargado formado por 4 islas principales, por lo tanto, ir de una punta a la otra te lleva unas varias horas en tren bala o en avión. Al menos tres personas que conocemos y viven en Kyushu, la isla más al sur, aseguran que la vida allí sigue con una normalidad absoluta, y que si se han dado cuenta de la catástrofe ha sido gracias a los medios. También nos llegan respuestas parecidas de gente que vive en Kansai, la zona de Osaka, Kyoto, Nara, Kobe, etc.  Encontraréis muy buenas explicaciones sobre porqué sigue esa normalidad en este blog.

Mapa con las centrales nucleares afectadas, que coincide con el área más afectada por el terremoto y el tsunami (fuente). ¿Os hacéis una idea de la escala que tiene Japón?

Pero es que los testimonios de gente que vive en Tokyo se podrían contar por centenares, y la mayoría dejan claro que, a pesar de que hay menos gente por las calles, que de vez en cuando se cortan las líneas ferroviarias (para ahorrar energía), y que ciertamente en algunos supermercados se agotan algunos productos. Muchos de ellos siguen haciendo una vida normal. Hemos encontrado ejemplos en los comentarios del mismo post, de algunos habitantes de Tokyo:

ManuelTokyo:

Se está haciendo todo lo que se puede (literalmente) por las víctimas directas. La gente en Tokio aun se debate entre quedarse o irse hacia el sur, pero no reina el pánico, sino la calma.

María José González:

Efectivamente, NO estamos en el caos ni mucho menos.Vivimos con mucha preocupación una catástrofe sin precedentes pero desde Kansai,la vida sigue igual.Da pavor leer los titulares de los periódicos. (Leed también su otro comentario aquí.)

No podéis dejar de leer el comentario de Atsuko, que también nos cuenta como están viviendo la situación sus familiares en Saitama. Y se muestra indignada por el trato que están dando los medios al tema. Aquí está.

Otra cosa que no se debe olvidar es que el post en cuestión se escribió un lunes, un día antes de que la situación en Fukushima empezara a ser preocupante de verdad. Ahora no podemos negar que esto sí ha afectado los ánimos de muchos en Tokyo, y que principalmente extranjeros han empezado a abandonar la ciudad (las embajadas de ciertos países así lo han aconsejado). Pero algunos también lo han hecho empujados por las presiones de sus familiares, que están preocupados precisamente por lo que oyen en las noticias. Otros, simplemente han optado por dejar Tokyo buscando algo más de paz, más cansados de las réplicas que por el pánico nuclear. Del caos general al pánico nuclear, pero así nos contaban como se vivía en Tokyo un martes. Y de hecho, la mayor parte de comentarios que citábamos también nos llegaron el martes.

Más críticas: “te basas sólo en unos pocos medios para criticar lo que han hecho todos los demás”. No voy a hacer una lista enorme de ejemplos en un post que ya es muy largo, eso en primer lugar. Pero aquí tenéis un foro que se dedica a reunir las exageraciones y manipulaciones de los medios (ahora abanderados del hashtag #nobuscanlaverdad). Otros dicen que me he basado en lo que dicen tres o cuatro españoles que viven ahí. Bien, no los he contado a conciencia, pero si cuento de memoria todos los que tengo en Twitter, otros blogs que he leído, y también algunos comentarios en el propio post, me salen más de 15 personas a las que sigo y que han estado informando a menudo de lo que estaba pasando. ¿Todos los periodistas han consultado a tanta gente?

Otros defienden la actuación de los medios argumentando que si la noticia es la normalidad, entonces no hay noticia. Está claro que venir a Japón para decirle a todo el mundo que en Tokyo la gente hace su vida normal no tiene mucho sentido. Menos lo tendría irse a Fukuoka para comprobar el impacto que ha tenido el tsunami. En eso estamos de acuerdo, la noticia está en Miyagi, en Sendai, en Fukushima, está en las poblaciones arrasadas por el tsunami y el terremoto. Pero las noticias han generalizado en exceso. Hablan más de caos en Japón, que de caos en ciertos lugares concretos. Se han cebado mucho en Tokyo, seguramente porque es donde están los periodistas, y en lugar de callar y largarse a la zona realmente afectada, han buscado o incluso fabricado la noticia en el lugar más cercano. Seguramente algunos saltarán ahora diciendo que qué coño estoy diciendo de inventarse las noticias. Aquí tenemos una imagen del Facebook de @Anagotchi de portada en Menéame:

Lo de las mascarillas es HILARANTE. Nota cultural: en Japón siempre hay gente con mascarillas, no porque sean paranoicos, sino porque se previenen contra la alergia o porque están con gripe y no quieren contagiar a los demás. Ahora que entraremos en primavera y aumentará mucho el número de máscaras, ¿cuántos medios lo asociarán con el pánico nuclear? Podéis leer más extensamente en el blog de Ana Sora como ha ido el tema.

El ejemplo de Ana Sora me da para una lectura sobre como ciertos periodistas (y no digo todos) construyen sus reportajes. Pensamos que la famosa profesionalidad periodística requiere que un profesional se informe bien, que consulte todas las fuentes posibles, que contraste opiniones y posturas, y cuando tenga todo, intente ofrecer una explicación lo más objetiva y certera posible de una situación. Primero se buscan los testimonios, luego se escribe la noticia a partir de ellos. No soy periodista, pero creo que esto sería lo más correcto. Pero la invitación que le hacían A Ana Sora parece indicar otra cosa, que ellos ya tienen una historia, y lo único que buscan son testimonios que se ajusten a su guión. El mundo al revés.

Algo que también me gustaría dejar claro es que no son todos los medios los que han pecado de amarillismo. Los hay que han hablado con gente viviendo en Japón y han constatado esa tranquilidad. De hecho, en RAC1, han entrevistado a gente que conocemos y no les han cerrado el micro cuando han hablado de normalidad (mientras sí hemos leído vía Twitter que a algunos les ha pasado). Incluso a habido una periodista de rtve que nos ha linkado y ha usado nuestra viñeta para un post suyo (a pesar de ser especialmente críticos con otra periodista de rtve). Es decir, que los hay que no se encierran en su propia visión de como deberían ser las cosas (y no como son).

Y es que esta es una de las mayores quejas. No estamos diciendo que no haya pasado nada grave, no estamos diciendo que Japón sea ahora mismo una balsa de aceite. Pero da la sensación de que algunos ya han escrito el guión de la tragedia, y no quieren que nada les haga cambiar una línea. Si te sales de lo escrito, no interesas. Si no hablas de desgracias con lágrimas en los ojos y encima hablas de normalidad, entonces es que estás ciego y no te  das cuenta de lo que pasa a tu alrededor. Y te lo dice una persona en un plató, a miles de kilómetros del lugar de los hechos. Como están diciendo ya muchos en Internet #nobuscanlaverdad, quieren construirla a su manera.

Seguiremos atentos a como evoluciona la crisis en Fukushima, y mandamos nuestros mejores deseos a todos aquellos que por el motivo que sea se preocupan por Japón y todos los que viven allí. Pero lo mejor que podemos hacer para ayudar es actuar con esa calma, esa serenidad, que ellos están mostrando al mundo.

Y si todavía hay alguien que no está convencido de la normalidad en Tokyo, atención al vídeo de HOY de @marcbernabe:

http://www.youtube.com/watch?v=-fnxHICZZvA

EDIT: varios españoles residentes en Japón firman una carta en la que protestan por como los medios están informando de la situación. Podéis leerla aquí.

Más feedback de bloggers en Tokyo: aquí tenemos a Javi en Lavandeira.net