Megijima, la isla de los demonios

Saludos, cosmonautas.

Hoy queremos compartir una de las visitas más particulares que hicimos en este último viaje a Japón. Se trata de uno de esos sitios que rara vez se encuentran en las guías de viajes, ya sea porque no es una atracción a medida de los turistas extranjeros, o porque seguramente no ofrece las espectaculares vistas de sitios como Miyajima o Nara. Y aunque la visita no justifique hacer todo el trayecto hasta Takamatsu, en Shikoku, de verdad creo que será divertido para cualquiera que tenga nociones del folklore japonés. Más concretamente, hay que conocer la historia de Momotaro, ese niño nacido de un melocotón y que realizó un viaje hasta la isla de los demonios para acabar con ellos. Pues bien, al parecer esa isla existe, y se llama Megijima.

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Megijima se encuentra a 20 mins en ferry desde Takamatsu, una de las ciudades principales de entrada a la isla de Shikoku. En Agosto salen de Takamatsu desde las 8h de la mañana hasta las 18.30h, más o menos hay un ferry por hora, pero en temporada baja sólo los hay cada dos horas y hasta las 18h. Para volver, el último sale a las 18.10h en Agosto y a las 17:20h el resto de meses. El precio  son unos 360yenes para adultos, 180 para niños.

La isla en realidad es muy pequeña, y buena parte de la gente que va en Agosto lo hace para bañarse en sus playas o reservar una mesa en sus chiringuitos. Parece un sitio que apenas empieza a ser explotado, y ni siquiera la atracción de la isla de los demonios parece atraer grandes masas, y eso es bueno. Una vez se llega allí hay dos opciones para llegar hasta la cueva: coger un autobús (sale uno cada dos horas), o subir a pie por la carretera. En nuestro caso, nos decantamos por lo segundo, y a pesar del insufrible calor que soportamos (os aseguro que ha sido el día que más he sudado en mi vida), tuvo sus ventajas. Al llegar a la cueva estábamos completamente solos, ya que llegamos cuando uno de los autobuses ya se había ido, y nos marchamos cuando llegaba el siguiente.

Estos graciosos Oni te indican el camino a seguir si vas a pie.

Pero basta ya de cháchara, ¿queréis ver la cueva de los demonios? ¡Vayamos juntos con Momotaro!

http://youtu.be/OedAbhNVSEg

Una vez se ha visto ya la cueva de los demonios, aún quedan un par de opciones para aprovechar la visita a la isla. Lo primero es subir un poco más desde la cueva para subirse a un mirador desde el cual se tiene unas vistas espectaculares de toda la zona del mar interior japonés, e incluso unp puedo dirigirse hacia el sur a contemplar de cerca la estatua que se puede ver en el vídeo. Y como os decíamos antes, otra opción es la que toman la mayoría de visitantes de la isla, que es disfrutar de la playa de Megijima. Hay varios chiringuitos en los que tomar algo o comer, pero os advertimos que la mayor parte de las mesas están reservadas para todo el día.

Este piano-barco muestra el supuesto lugar en el que Momotaro llegó a la isla.

Al igual que a Momotaro, a nosotros también nos acompañó un perro por el camino.

 Dentro de la cueva había algunas figuras espeluznantes.

Nuestro encuentro con el Rey de los Demonios.

Pasando el rato con unos amigos de más o menos mi tamaño.

 Hay partes del camino por las que hace tiempo que nadie pasa. ¡Glups!

Las vistas desde el mirador, y esto es sólo una pequeña parte de las vistas.

Un apunte para terminar. El ferry que lleva a la gente desde Takamatsu hasta Megijima y Ogijima se llama “Meon”, y chistes aparte, parece ser que fue el protagonista de una película de la que sus habitantes parecen estar orgullosos. Así que si queréis saber un poco más de Megijima, quizás dicha película sea una buena referencia.

La peli del “Meon”

Y el bar del “mareo”.