No te fies ni de un eucaliptus: El año de la plaga

Saludos cosmonautas,

creo que la historia que voy a contar a continuación, la de como me compré este libro y me lo terminé en apenas 4 días, es una historia que se ha repetido varias veces. Es una historia de contagios. Fue Maria, una cosmonauta, la que me habló primero de “L’any de la plaga” (o “El año de la plaga”), me sugería para una Entrevista Pirata que me pusiera en contacto con Marc Pastor, el autor de la criatura. Maria me aseguraba que el libro me iba a gustar, confío en su ojo clínico, y al día siguiente ya me lo había comprado.

Poco después, tenía la ocasión de entrevistar a Cels Piñol (la semana que viene podréis ver la primera parte), y si Maria había conseguido convencerme de comprarlo, Cels consiguió contagiarme todo su entusiasmo por la novela. Aunque nos acabábamos de conocer, Cels ya estaba seguro de que iba a gustarme. Con sólo unas pocas páginas leídas contacté con el autor para proponerle una entrevista, y al terminar el libro, me di cuenta de que aquellos que me lo habían recomendado me habían captado perfectamente. A mí, y a mi concepto de “todo lo que mola“. Porque “El año de la plaga” es un libro 100% #TLQM, no os quepa ni una duda.

Desde cierto punto de vista, el libro se podría considerar como “muy friki”, y es que el autor ha apoyado su historia en un despliegue increíble de referencias a un montón de películas, libros, cómics, series e incluso música. Unos referentes que serán tremendamente familiares para aquellos que estén entre los 30 y 40 años, básicamente los que crecieron en los años ochenta con las películas de Indiana Jones, la Jungla de Cristal y Terminator, pero también en los noventa, con Sensación de Vivir, Friends y otras lindezas noventeras. Cabe decir que no todas esas referencias son obvias, para identificar algunas de ellas uno tiene que tener una buena capacidad para retener detalles inútiles e irrelevantes, como es el caso de Víctor Negro, el protagonista de la novel·la, a quien esa facultad le salvará la vida (algo que nos recuerda mucho a Fanhunter, ¿verdad?).

Víctor Negro es trabajador social, a pesar de ser poco amigo de las multitudes. Básicamente se encarga de que abuelos y otra gente con problemas esté bien cuidada. Pero en un caluroso mes de agosto, en Barcelona, empiezan a pasar cosas raras. Suicidios y comportamientos extraños hacen saltar las alarmas, una mutación de la gripe amenaza con virulencia el mundo, al tiempo que aparece otro virus que cura a la gente. Aunque Víctor está más preocupado por su migraña y que su novia le haya dejado, pronto se verá envuelto en un bizarro misterio que amenaza toda la humanidad, el apocalipsis está a la vuelta de la esquina y lleva una planta de eucalipto bajo el brazo.

No volverás a ver jamás los eucaliptus como simples plantas.

Es una historia de aquellas que te mantiene pegado al libro, con el que disfrutas de cada escena, cada diálogo y cada referencia, pero aún así giras las páginas ansiosamente para ver como transcurre este casi-remake de “La invasión de los ultracuerpos“. Esto es algo que ha reconocido el propio autor, y lo mejor es como se juega precisamente con esta obvia conexión, y la importancia que tiene en el desarrollo de la historia. Por cierto, quizás no el 100%, pero diríamos que un 90% de las referencias las hemos pillado sin problemas – ¿vale, Cels? 😉

“El año de la plaga” es una novela trepidante, con mucho ritmo y acción, angustiosa a momentos, divertida en otros, con diálogos geniales y frases antológicas (como la grande: “Soy anestesista. Sé lo que me hago“). Es también un caramelo para el fandom, y encima tiene el valor de rebelarse contra la palabra friki introduciendo un nuevo y glorioso concepto: “culturalmente disperso” (¡hermanamiento con “todo lo que mola” ya!). Pero que nadie se crea que sólo lo sabrán apreciar los “culturalmente dispersos”, ya que esta novela tiene motivos de sobras para enganchar a cualquiera sin necesidad de entender todos sus referentes. En definitiva, una obra de culto, una obra TODO LO QUE MOLA apta para el gran público. ¡Y cuidado que se contagia a un ritmo endiablado!

http://www.youtube.com/watch?v=X4IgZSuGgsY

Marc Pastor, el autor, aparte de trabajar en “el CSI catalán”, es también un twittero y bloguero de pro, y es que no sólo tiene una cuenta de Twitter con bastantes seguidores (@DoctorMoriarty), sinó que además regenta varios blogs temáticos: Ronyamortis (en catalán y el más variado), The Movie Snatchers (nos habla de películas), Los Muertos Andan (los zombies como protagonistas), y también Salaequis (curioso blog pornográfico). Todo un descubrimiento este señor, que esperamos poder presentaros en breve.

Imagen sacada del blog de Berto Romero.