“I am a hero”, zombies a la japonesa

Saludos cosmonautas,

debo empezar este post recomendando que os leáis el que hizo en su momento Marc Bernabé en su blog Mangaland sobre este mismo manga del que os queremos hablar desde la Arcadia. Más que nada, porque fue gracias a ese post que descubrí este fantástico manga de Hanazawa Kengo, “I am a hero”. En realidad, me puse a leer el manga incluso antes de leer el post, ya que sólo me hizo falta un tweet de Marc para ponerme a buscar alguna traducción del mismo (que afortunadamente encontré en una magnífica web que me recomendó el gran chusetto). Y quedé realmente impresionado sólo con las primeras viñetas.

Sabiendo ya de antemano que se trata de un cómic “de zombies”, seguramente a muchos les sorprenderá que en el primer tomo apenas pasa nada relacionado con la infección. El autor se atreve, o se da el lujo, de presentarnos poco a poco la historia de su protagonista, Suzuki Hideo, un mangaka mediocre, con tintes otakus y esquizofrénicos, que trabaja de ayudante para otro mangaka. En esas primeras páginas veremos como es su vida, no muy satisfactoria, e incluso se abrirán nuevas posibles líneas argumentales que te pueden hacer pensar que estás ante otro Bakuman (algo más marginal). Pero al final del tomo todo aquello que se había construido hasta el momento se va a pique. Y aunque pueda resultar algo extraño y desconcertante, considero que es un gran acierto por parte del autor, ya que el shock ante el suceso zombie es mucho más impactante, y consigue dejarte esa sensación de que quedan cosas por resolver, y que nunca más serán resueltas. En definitiva, lo que realmente pasaría si el mundo se fuera a la mierda.

Marc Bernabé describía también este manga como tremendamente japonés; y no puedo estar más de acuerdo en esta afirmación. Muchos de los mangas de éxito apenas muestran rasgos de la cultura japonesa, porque pasan en mundos imaginarios, o aunque transcurran en Japón, tienen esa “estética manga” que hasta cierto punto desjaponiza a los personajes. Pero “I am a hero” es uno de esos pocos mangas que he leído en la que los japoneses tienen cara de japoneses. Precisamente, lo que destaca por encima de todo es su fenomenal dibujo. Muy realista, pero no por ello falto de dinamismo y expresividad, ya que el autor se permite deformar a los personajes en plan cómico siempre que sea necesario. También es muy destacable el estilo cinematográfico que utiliza para contar la historia, con algunas secuencias de viñetas simplemente espectaculares (la del avión es tremenda).

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Pero lo japonés de este manga no acaba sólo en el aspecto de sus protagonistas, ya que el comportamiento también encaja perfectamente con las ideas que tenemos sobre los japoneses. Ese respeto por la autoridad, el orden, y el colectivo, tiene su efecto en como el protagonista y los demás personajes afrontan la extrema situación, tardando mucho más en aceptar que las cosas han cambiado de lo que es habitual en las típicas pelis de zombies occidentales. Mostrando esa dificultad para el cambio, que tan japonesa resulta ser. Y eso nos pone de los nervios, ya que uno tiene ganas de gritar: ¡son zombies, mátalos a todos! Pero seguramente su reacción sea bastante más verosímil que la del típico héroe occidental que pasa de ser un mindundi a ser un Rambo en cuestión de minutos. Son estos, y mucho más pequeños detalles, los que configuran “I am a hero” como un acercamiento a la japonesa a la temática zombie. De hecho, los zombies/infectados no son los clásicos al estilo George A. Romero, sino algo mucho más retorcido, y una vez más, algo mucho más japonés. Ya que nos pueden recordar más a una Sadako de “The Ring” e incluso a la saga “Tomie”, que al típico zombie de Robert Kirkman en “The Walking Dead”.

Ya sea por el peso de la tradición, o simplemente por la lógica de la supervivencia, en cualquier tipo de obra de temática zombie se acostumbran a repetir algunos esquemas, y “I am a hero”, aunque consigue escapar de muchos de los tópicos (especialmente en los primeros temas), también tiene que claudicar y mostrarnos algunos de esos tópicos narrativos zombies (y esto no es necesariamente malo). Aún así, siempre lo hace con ese estilo tan propiamente japonés. Un ejemplo claro es la trama argumental que tiene lugar en una pequeña comunidad de supervivientes que viven en la azotea de un centro comercial. Tanto el sitio, como las dinámicas que se establecen entre esos supervivientes, son relativamente frecuentes, pero en este manga os podemos asegurar que son algo más retorcidas y desconcertantes, ¡Japanese style!

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Terminaremos diciendo que Hanazawa Kengo no ha conseguido con “I am a hero” hacer uno de los mejores manga de zombies que existen, sino que ha conseguido hacer una de las mejores obras zombie que hemos tenido el placer de disfrutar. Ya sea por su estilo visual, su narrativa, argumento, personajes, o por esa capacidad de engancharte y no soltarte hasta haberte leído casi todos los tomos, creemos que es una obra que debería editarse en nuestro país, y que puede llegar tanto a los lectores de manga, los lectores de cómic en general, o simplemente a los aficionados a la temática zombie. ¡Que alguien lo edite ya!  (EDIT: Finalmente Norma Editorial edita el manga a partir del 24 de Mayo de 2013. Ya no hace falta recurrir a scans.)