Filosofía y manga: “Así habló Zaratustra” de Nietzsche

Saludos cosmonautas,

no se puede negar que el manga ya es algo establecido en este país, y a pesar de la crisis que ha llevado a reducir drásticamente las publicaciones, hay mucha cultura manga por aquí. Aún así, el conocimiento general que se tiene de los cómics japoneses sigue siendo limitado. Un rápido vistazo a las publicaciones en España nos haría creer que todo el manga está protagonizado por personajes estrafalarios, muchos de ellos con poderes o habilidades sobrehumanas, que hay mucho romanticismo, pero también mucha chica ligera de ropa y exageradamente dotada. Quizás este sea el manga que el público de aquí quiere leer, pero en Japón, liberados de los prejuicios que existen con los cómics (son para críos), el seinen. el manga adulto, es una realidad. Hay que reconocer que en los últimos años se ha hecho un esfuerzo para acercar el seinen a los lectores españoles, se han publicado grandes obras que en algunos casos han tenido relativo éxito, y en otros han sido auténticos desastres.

Pero aún nos queda mucho por descubrir del mundo del manga, y un ejemplo puede ser el de las obras de carácter divulgativo que a menudo se publican en Japón. Fijándonos en uno de nuestros autores favoritos, Shotaro Ishinomori, descubriremos que entre Kamen Riders y Cyborg 009s también tuvo tiempo para crear un manga llamado “Japan Inc.”, que explicaba el funcionamiento de la economía nipona. Pero también hay muchos otros tipos de manga que nos pueden educar en muchos otros campos.

La editorial Herder, que hasta ahora nada tenía que ver con el manga, se ha lanzado a la piscina con un más que curioso trabajo, el “primer manga filosófico en España”. Se trata de “Así habló Zaratustra”, una de las obras más famosas del filósofo Friedrich Nietzsche, de la que proviene la famosa cita “Dios ha muerto”.

Si bien ya habíamos visto a Tezuka abordar el personaje de Buda, nunca antes habíamos visto, y ni siquiera imaginado, que una de las obras filosóficas más destacadas del siglo XIX podrían llegar a publicarse en forma de manga. Lo cierto es que habíamos leído bastante a Nietzsche en la adolescencia, y no podíamos concebir como iba a trasladarse al papel algo tan poético y filosófico (aunque no era “El anticristo”, que ya sería mucho más difícil). Lo cierto es que el autor del manga (sea quien sea, porque no aparecen ni guionista ni dibujante en los créditos) ha optado por el camino más fácil y lógico, simplemente ha tomado algunos de los temas básicos de la obra y ha construido una historia totalmente original.

Aunque hemos estado hablando de seinen, lo cierto es que esta obra tiene mucho de shonen (manga juvenil), y esto es algo que salta a la vista con el estilo de dibujo, que nos puede recordar a algunas de las obras más populares de la actualidad. Pero además, los personajes también encajan en muchos de los estereotipos del shonen; el protagonista “guai” y marrullero, el segundón tímido y poca cosa, la chica despampanante y misteriosa (que ya lleva top y minifalda en el s.XIX). Y esto no se queda aquí, a los puristas de la obra original puede escandalizarles (a mi me hizo gracia) ver como Zaratustra se convierte en el jefe de una pandilla de criminales, en un más que obvio homenaje a “La naranja mecánica”, con gorro y bastón incluidos, y la recreación de la famosa escena en la que dan una paliza a un vagabundo debajo de un puente. Y no os contamos lo que viene a continuación para no spoilear demasiado.

Todo esto deja bastante claro que hay intención de llegar (también) a un público más joven. No se pretende en ningún momento ofrecer un análisis o un resumen de “Asi habló Zaratustra”, de hecho, si ya estáis familiarizados con los conceptos del “eterno retorno”, el de “la muerte de Dios” o el “superhombre”, este manga no va a enseñaros nada nuevo, y puede pareceros de lo más superficial. Aún así, si pensamos en un público joven, seguramente sea la forma más acertada de abordar el tema, a modo de presentación de las ideas básicas. El concepto de la “muerte de Dios” es algo que está muy bien integrado en la trama ya desde el principio, pero quizás no podemos decir lo mismo del “eterno retorno”.  Si bien este segundo concepto es el más fantasioso de Nietzsche su inclusión en la trama acaba pareciendo un truco barato de guión, aunque tampoco desentona con el estilo shonen.

En definitiva, estamos ante un experimento bastante extraño, no es un manga rompedor ni apasionante, pero no por ello deja de ser algo interesante. Es un manga que se lee rápidamente,y que recomendaremos a cualquier joven que quiera iniciarse en la filosofía de Nietzsche, pero también a aquellos que quieran recordar, de una manera más amena, algunos de los conceptos básicos de la filosofía de Nietzsche. No sabemos lo que pensaría el filósofo al ver su obra convertido en un manga, pero ya se lo preguntaremos cuando vuelva, porque volverá, ¿no?

PD: La editorial Herder se está currando mucho la promoción del manga, y para ello ha montado un blog sobre la obra, también ha organizado un divertido concurso bigotil, y se ha abierto una cuenta de Twitter.