ayer anuncié a través de Twitter que no iba a organizar el típico “nexo #TLQM” de blogs para celebrar el Día del Orgullo Friki (que como sabréis se celebra porque fue un 25 de mayo cuando se estrenó Star Wars: A New Hope). No celebrarlo por mi parte responde a lo que ya planteaba en el post del año pasado, no le veo sentido.
Quizás lo mejor es que leáis primero el post del año pasado para entender mi postura, pero a modo de resumen, no veo claro qué objetivo se persigue celebrando la efeméride. ¿Qué es lo que se reivindica? ¿En qué se basa ese orgullo? ¿Y qué necesidad existe para pregonarlo?
No olvidemos que hubo quien aprovechó el tirón del auge del frikismo para organizar una “celebración oficial”, con lo que el “Día del Orgullo Friki” parece tener un dueño, una marca registrada, que teóricamente le legitima a ser el pope de todo esto (y lucrarse un poco gracias a ello). Visto así, los motivos para no querer celebrarlo parecen evidentes. Pero es innegable que esto se ha convertido en algo popular, el público se lo ha apropiado, y querer delimitar lo que es la celebración oficial es como ponerle puertas al campo.
A día de hoy, creo que lo de ser “friki” (término que aborrezco, aunque siga utilizando) ya no es tan “raro” en una sociedad que se ha ido “frikizando” cada vez más. ¿Acaso no triunfan series como “The Big Bang Theory”? ¿No se petan los cines con Los Vengadores? ¿Seguro que eres un bicho raro por gustarte estas cosas? No, en realidad el friki de toda la vida es más mainstream de lo que se piensa, quizás lo que lo diferencia de los demás es lo lejos que lleva esa afición. ¿Es esto lo que se celebra?
Entiendo que hay una historia detrás. Durante décadas el aficionado a los cómics, el rol o la ciencia ficción era retratado de forma estereotípica como el gordo inadaptado social que vive en un mundo de fantasía. Se le marginaba por ello, aunque a menudo Hollywood ya se encargaba de ofrecerle la oportunidad de vengarse. Pero seguía existiendo un componente de burla social, de desprecio por ser aficionado a aquellos productos culturales que se consideraban de segunda. Y creo que durante años, y gracias a nuevas generaciones, sin necesidad de organizar “días del orgullo”, se ha ido ganando respeto por los cómics y cierto tipo de películas o videojuegos. Así pues, como decíamos antes, ya no es nada raro que a alguien le gusten los cómics o se gane la vida hablando de videojuegos. Coño, ¡si Game of Thrones es un best-seller!
Si los Días del Orgullo se celebran para reivindicar una notoriedad o un respeto en la sociedad, creo que esto es algo que ya se ha conseguido (hasta cierto punto). Pero estoy seguro que muchos piensan que aún queda mucho camino por recorrer. Así pues, me gustaría conocer vuestra opinión. ¿Realmente es necesario celebrar este día? ¿Realmente hay algo de lo que estar orgullosos?
lo sabéis, tenemos una norma, no hacer posts sobre “hits del momento” (nótese que nos hemos resistido a hablar de las pelis de Los Juegos del Hambre o Los Vengadores), pero de vez en cuando hay que saltarse estas normas, porque no hay más remedio. Y es que Hora de Aventuras es probablemente una de las series de dibujos animados más TODO LO QUE MOLA que han existido.
Llevábamos un tiempo oyendo hablar de estos dibujos, especialmente por el entusiasmo con el que Cels Piñol hablaba de la serie, pero pensábamos que sería una más de las series de Cartoon Network, que pueden estar bien para un ratillo, pero nada más. Un día, por casualidad, aterrizamos en Boing, y allí nos encontramos con unos dibujos al más puro estilo videojuego de Spectrum. Un par de bichos raros luchaban en la típica mazmorra contra la típica criatura del típico Dragon Quest (un sapo enorme). Aún no sabíamos que eso era Hora de Aventuras, pero nos quedamos pegados al televisor ante semejante alarde nostálgico chiptunero. Fue al terminar el capítulo que atamos cabos, y acabamos convencidos de que esta serie sí era algo distinto.
Días después empezamos a explorar la página web de Boing, y conseguimos ver unos cuantos capítulos. Nos tragamos unos cuantos de golpe, y cada mediodía durante una semana repetimos, con el mismo entusiasmo con el que Cels nos había hablado de la serie. Ya éramos fans.
“Adventure time” es una creación de Pendleton Ward, un tío curioso desde el nombre hasta su aspecto, que aún sin haber terminado sus estudios ya había tenido la idea juntar a un humano y a un perro multiforme en un mundo de fantasía. La idea de esta serie fue rechazada por Nickleodeon, quienes seguramente ahora se dan de golpes en la cabeza, ya que finalmente Cartoon Network apostó por ella sólo con ver el storyboard de ”Enchiridion”.
Pendleton Ward, en teoría tiene sólo 30 años.
“Hora de aventuras” sigue las peripecias de Jake el perro y Finn el humano, dos buenos amigos que se dedican casi que de forma profesional a ser aventureros. Siempre dispuestos a cualquier reto, ya sea rescatar una princesa de las garras del Rey Hielo, salvar al mundo de un agujero negro (que ellos mismos han creado), explorar mazmorras o encontrarse con dragones (para tirarse pedos en su cara). Viven en el País de Ooo, un planeta tierra post-apocalíptico que ha sido reconfigurado gracias a la magia, y en el que viven unas versiones algo alocadas de los típicos personajes de los cuentos de fantasía, espada y brujería. Y hasta aquí todo puede parecer más o menos normal, pero no lo es, en absoluto.
¡LOS CHUCHES!
“Hora de aventuras” es una de esas series que consigue entusiasmar tanto a pequeños como a mayores, porque siempre se puede disfrutar a dos niveles. Si bien hay una cierta lógica en como funciona el País de Ooo, llena de tópicos del mundo de la fantasía, sus autores siempre le dan vuelta y media al asunto. En inglés lo definen como algo “random”, es decir “aleatorio”, ya que cualquier cosa puede pasar, todo puede salir del patrón en cualquier momento para provocar la sorpresa, la carcajada, pero sobretodo, un gran WTF. Uno de los mejores ejemplos de esto son las canciones que pueden arrancar en cualquier momento. Y no son precisamente al estilo Disney.
Pero es que los personajes, si bien basados en tópicos, no son nunca planos. El Rey Hielo es el malo, pero uno no puede dejar de emocionarle su tristeza, y su aire campechano (ehem), la Princesa Chicle es adorable (pero cuidando no se enfade), y los mismos Jake y Finn, siempre ávidos de aventuras, pueden tener un día de lo más vago y rastrero. Por lo demás, hay una serie de personajes secundarios fantásticos (¿un dragón de arco iris que habla en coreano?), que a pesar de encajar a menudo con los típicos tópicos de la fantasía, siempre te sorprenden por algún giro inesperado.
La serie ha enganchado mucho a los roleros aficionados a juegos del estilo Dungeons & Dragons, ya que el mismo autor ha reconocido que es una fuente de inspiración. Pero la cosa no acaba ahí, hay referentes a miles de cosas #TLQM por todas partes, aunque algunas veces sea de forma disimulada (como los pequeños retazos del mundo apocalíptico que se dejan ver sólo de vez en cuando, y que dotan de una historia longeva al universo de la serie). En definitiva, se trata de una serie hecha con mucho cuidado, y que lleva un bagaje detrás muy importante, la clave para que buena parte del público culturalmente disperso la haya recibido con tanto entusiasmo.
Para despidir el post, os emplazamos al blog de Cartoon Network, en el que pudimos colaborar con Cels Piñol para redactar un post sobre el Cosplay y Hora de Aventuras (¡qué ilusión!).
Y un bonus. Aunque lo normal es que seamos nosotros los que entrevistamos, hace poco nos hicieron una entrevista en Otakufreaks. ¡No os la perdáis!
ayer fue un día para recordar en el departamento de Estadística y Mentirología de la Arcadia. Después de casi tres años desde que inauguramos el blog en WordPress (ya llevábamos algunos meses en Blogspot), finalmente superamos la cifra de 500.000 páginas vistas, medio millón.
Que nadie se confunda, esto no son 500.000 visitantes únicos, sino las veces que alguien ha entrado en este blog. Por ahora no tenemos esa información porque la versión de WordPress gratuita que usamos no da esos datos (y sí, tarde o temprano acabaremos pillando servidor, etc.). Estamos muy lejos de muchos otros compañeros de travesía, algunos de los cuales pueden llegar a esa cantidad o doblarla en un solo mes, o en pocos meses, pero para un blog tan particular como este, tan poco mainstream en todos los sentidos, es toda una hazaña.
Así pues, sólo nos queda decir: ¡Gracias Google Images!
Para qué negarlo, en los últimos meses, y no sabemos muy bien el motivo, el tráfico de Google Images ha aumentado considerablemente, consiguiendo que llegásemos a estas cifras antes de lo esperado. La duda que nos corroe es si alguna de esta gente que llega al blog a través de una imagen luego se lee el post o incluso se acaba convirtiendo en lector. A nosotros nos ha pasado más de una vez descubrir posts o blogs interesantes mientras buscábamos imágenes. ¿Es el caso de alguno de vosotros?
Pero ahora en serio.
¡Muchas gracias Cosmonautas! Gracias a todos los que seguís viniendo aquí desde el principio, gracias a los que os acercasteis más tarde, y bienvenidos y gracias a los más recientes. La verdad es que el formato blog hoy en día parece estar en una especie de impasse, que puede llevarlo a la desaparición definitiva en favor del microblogging, o hacia algún tipo de reinvención. Pero algunos de nosotros seguimos creyendo en el blog como una fuente de entretenimiento, e incluso de conocimiento.
También es cierto que ahora mismo vivimos cierta paradoja, tenemos más visitas que nunca, pero eso difícilmente se refleja en el número de comentarios. Somos accesibles desde todo tipo de plataformas, y nuestras emisiones se esparcen por Twitter, Facebook, Google+, e incluso las suscripciones que últimamente han crecido bastante, pero aún así, el nivel de comentarios es más bajo que cuando recibíamos menos de la mitad de visitas que ahora. No podemos explicar los motivos que hay detrás de ello, pero estamos más que seguros que los smartphone tienen mucho que ver. La gente nos lee, pero dejar un comentario desde un terminal móvil sigue dando mucha pereza. De todos modos, nunca nos metimos en esto para recibir los elogios y las palmaditas en la espalda, sino para compartir experiencias y aficiones. Así que no os toméis esto como una queja, sino una simple reflexión sobre como están cambiando los tiempos.
Lo dejamos aquí, agradeciendo una vez más vuestra atención, y aunque no prometemos llegar al millón (porque eso traería mala suerte), sí os aseguramos que nos queda cuerda para rato. Pero antes de irnos, recuperamos al “himno de la Arcadia” que en su día grabamos de forma bilingüe con Ale, en una versión ligeramente distinta (y sin los 8 minutos de repaso al Capitán Harlock que podéis ver aquí):
suele ocurrir, cuando descubres algo por casualidad y te gusta, sin que nadie te haya hecho recomendación alguna, su valor se ve multiplicado por ese factor de descubrimiento personal. Algo así fue lo que nos pasó con esta fantástica serie titulada “Freaks and Geeks”. Aunque no es precisamente una serie muy conocida, parece ostentar el grado de “serie de culto”, algo que descubrimos poco después de empezar a verla, compartiendo nuestro hallazgo en Twitter.
La premisa es sencilla, una serie sobre los estudiantes de un instituto americano,desde el punto de vista de los marginados y los frikis (esos “Freaks and Geeks” del título). Los protagonistas principales son dos hermanos. Lindsay, una chica de 16 años que hasta hace poco era la reina del grupo de “mateatletas”, siempre con sobresalientes y la preferida de los profesores, que actualmente se encuentra en una fase rebelde que la lleva a juntarse con los chicos problemáticos del instituto, los “freaks”. En el grupo encontramos a Daniel, de quien Lindsay está enamorada, que resulta ser el típico chulo-fracasado y de pocas luces (que sale con la algo “marimacho” Kim). Después está Nick, el batería fumeta que vive atemorizado por su padre militar (y está enamorado de Lindsay). Finalmente, el estoico Ken, a quien parece que todo le resbala y se mete con todo el mundo desde su pose totalmente apática.
El otro protagonista es Sam, el hermano pequeño de Lindsay. Seguramente uno de los personajes más prototípicos, el del jovencito enamoradizo, tímido, menos desarrollado que sus compañeros y algo inseguro, pero inteligente y más o menos equilibrado. Su personaje contrasta con Bill, el personaje más cómico de la serie, 100% nerd, desde su aspecto a su forma de caminar, desde sus manías hasta su forma de hablar, pero que acaba convirtiéndose en uno de los personajes con más carisma (y seguramente el más querido por los fans). Por último, está Neal, el personaje judío de la serie, que va de ligón pero no se come un rosco, y cuyos gustos se han quedado algo anticuados. Estos tres forman el grupo de “geeks” del título, un trío que recuerda muchísimo a cierto grupo de frikis investigadores de una universidad californiana.
Sam: “¿Qué es una cerveza sin alcohol?”
Bill: “Es como la cerveza, pero que simplemente no tiene ese ingrediente que te emborracha.”
Neal:” …¿alcohol?”
Bill: “Sí.”
Este elenco de protagonistas y personajes secundarios es uno de los puntos fuertes de “Freaks and Geeks”, hay muchas caras conocidas, y otras que con un poco de ayudan en seguida situaremos. La protagonista indiscutible y que está preciosa en la serie, Linda Cardellini, saltó luego a la fama por su papel en “ER” (Urgencias), pero también fue la Velma de las películas de Scooby Doo, tuvo un papel en “Brokeback Mountain” y aparecía en “Legally blonde” (Una rubia muy legal).
Linda Cardellini (Lindsay)… ¡guapa!
Dentro del grupo de los “Freaks”, tenemos a James Franco, ahora uno de los actores de moda en Hollywood, y que aquí hacía el papel de Daniel. Otro de los “freaks” es también una cara más que conocida para todos los fans de “How I met your mother”, Jason Segel, que en su papel de Nick no dista mucho del Marshall que conocemos de la famosa sitcom. Y para cerrar el trío calavera, interpretando a Ken está Seth Rogen, otro actor habitual en las comedias más populares de los últimos años: ha puesto la voz de “Paul”, y ha aparecido en “Superbad” (Supersalidos), “Knocked Up” (Lío embarazoso), “The Green Hornet”, “Zack and Miri make a porno” (¿Hacemos una porno? de Kevin Smith), e incluso en Donnie Darko. Seth Rogen tuvo un pequeño papel en “Dawson’s Creek”, donde también aparecía en un papel secundario importante Busy Philipps, que interpreta a Kim en “Freaks and Geeks”, la chica mala.
Después tenemos a los “Geeks”, Sam es John Francis Daley, que se ha prodigado más en televisión y quizás es menos popular. En su currículum más actual encontraremos su participación en la serie “Bones”, como el Dr. Lance Sweets. Neal, el chico judío y sobrado, es Samm Levine, que también se ha dedicado bastante a pequeños papeles televisivos (con una aparición en “HIMYM”, e incluso en “Lost”), pero quizás os pueda sonar por ser uno de los “Inglorious Basterds” de Tarantino. Por último, Bill Haverchuck, fue interpretado por Martin Starr, que ha aparecido al igual que Seth Rogen en “Superbad” o “Knocked up”, en el “Hulk” de 2008, y como sus otros dos compañeros, en un episodio de “HIMYM”. No seguiremos, pero os podemos decir que entre los personajes adultos también hay muchas caras conocidas, e incluso míticas (como Biff de “Regreso al Futuro”). Seguramente la serie fue todo un trampolín para todos estos chicos, pero hay que reconocer que realmente lo bordaban en “Freaks and Geeks” (mención aparte merecen los padres de los protagonistas, John Francis Daley está simplemente fantástico – míticas las cenas en casa de los Weir).
Harold: “Tenía un amigo que fumaba. ¿Sabes qué hace ahora? Está muerto. Crees que fumar queda guai, vamos desenterrarle a ver lo guai que se le ve ahora.”
Lógicamente, veremos muchos más personajes, y eso incluye los tópicos de deportistas y animadoras, las empollonas recatadas, los profesores de toda índole, y los propios padres de los alumnos (los cuales reciben un tratamiento menos superficial que en la mayoría de series de instituto). Los temas a tratar también son los clásicos de este tipo de series: la rebelión contra los padres, los abusones, los enamoramientos, el tema de las drogas y el alcohol, las fiestas, las responsabilidades, y en definitiva, el hacerse mayor (siendo un marginado, habría que añadir). Hasta aquí, quizás el argumento puede parecer de lo más corriente y normal, pero en realidad es sólo la base para construir una de las mejores series de institutos que hemos visto en la Arcadia (por no decir claramente que es la mejor).
Sólo para empezar, hay algo bastante original en su planteamiento. En 1999, los creadores se sentían incapaces de recrear con fidelidad los institutos de finales de los noventa, así que prefirieron inspirarse en su propia juventud. De esta forma, la serie se situaba en el curso 1980/1981, cuando lo más habitual en este tipo de producciones es centrarse en la época actual. Esto obliga a recrear una época muy concreta, en la que los productos culturales del momento se convierten en algo crucial. Así pues, la ropa, la música, y también la televisión y el cine del momento tienen una especie de papel secundario de gran importancia para situarnos en el contexto (y de paso, generar complicidades con cierto público, de 30 o más años para arriba). El esfuerzo que hicieron fue notable, aunque eso no impidió que se colara alguna botella de ketchup de plástico (que no llegaron hasta 1990). Y ojo al dato, el productor asegura que en parte se inspiraron en “Harold y Maude” para su aspecto estético (película de culto de la que ya os hablamos aquí). ¿No parece esto ya garantía de buen gusto?
Más allá de la producción, estamos ante una serie de guiones trabajados, que si bien no dejan de perpetuar algunos de los tópicos (¿acaso los adolescentes no ven el mundo así?), existe una voluntad de darle la vuelta a las cosas (a menudo a través de fantásticos diálogos). Las motivaciones y los sentimientos de los personajes tienen su lógica y explicación, y se hace un tratamiento de los temas menos edulcorado de lo habitual. De hecho, los creadores de la serie ya procuraban, deliberadamente, que los episodios no terminasen siempre con un “final feliz”. Se buscaba realismo, y aunque nunca hemos estado en un instituto americano, algunos fans dicen sentirse realmente identificados con la serie. Si la mayoría de obras de este tipo se dirigen a un público igual al que están representando, en este caso quizás apuntaríamos a una audiencia más adulta, que puede ver todos estos temas con cierta perspectiva, y quizás no necesita de la típica moraleja servida en bandeja (eso se deja en manos del espectador).
Antes mencionábamos lo cuidados que están los aspectos culturales de la serie, y ahí es donde encontraremos ese plus culturalmente disperso que hace que la serie nos atrape aún más. Uno de los aspectos más destacables, y más recordados, es la musical. Atención a la lista: Led Zeppelin, The Who, Alice Cooper, Queen, Pink Floyd, Van Halen, Rush, Deep Purple o The Grateful Dead. Son algunos ejemplos de grupos que no sólo forman parte de la banda sonora, si no que se mencionan o directamente forman parte del argumento del episodio (ya sea porque los protagonistas quieren ir a un concierto de The Who, como porque John Bonham de Led Zeppelin acaba de morir). Al parecer, esto hizo encarecer mucho la producción, al tener que utilizar buena parte del presupuesto en pagar los derechos. Esto llegaba hasta tal punto que, en posteriores re-emisiones, se cambiaron algunas de las canciones, y los productores tuvieron que esperar mucho tiempo para encontrar quien les editara el DVD dejando intacta la banda sonora.
Nick Andopolis: “Hey, yo creo en Dios, tío. Le he visto, ¡he sentido su poder! Toca la batería para Led Zeppelin y su nombre es John Bonham, baby!”
Música aparte, hay más elementos que convierten esta serie en una pieza #TLQM en toda regla. Como no podía ser de otra forma, el grupo de “geeks” son los encargados de darle el punto más friki/nerd/(ponga aquí su etiqueta) a los diálogos y también al “product placement” culturalmente disperso. Star Wars es seguramente una de las sagas más citadas durante la serie (Star Trek algo menos), y también aparece en varios pósters o merchandising. Quizás citar Star Wars, hoy en día, no sea algo tan culturalmente disperso como podía serlo hace 15 años (¿antes de Clerks?), pero es que hay muchos más detalles que nos dan pistas sobre la naturaleza geek de sus creadores. Por ejemplo, están las apariciones de los Micronautas, ya sea en los diálogos o en forma de caja (aparecen más de una vez en casa de Neal), y también uno de los grandes momentazos: cuando Bill se disfraza de Doctor Who para ir a un convención de Ciencia Ficción (y eso que Doctor Who nunca fue tan popular en EEUU como ahora). Pero si hay un momento nerd por excelencia es el mítico episodio final, de título “Discos & Dragons”, en el que Daniel, el chulo-fracasado, termina dando un vuelco a su personaje al aceptar jugar a “Dungeons & Dragons” con los geeks, y acaba dándose cuenta de que hay cosas que se le pueden dar bien, más allá de su pose de tipo duro.
Bill Havercuck (Martin Starr) a punto de irse a la SciFi Convention vestido de Tom Baker, el 4º Doctor.
Bill: “Se cree que ser el Dungeon Master le da derecho a jugar con nuestras mentes.”
Harris: “Oh, lo siento. Quizás debería hacer que os encontraseis con gatitos y abuelitas para no disgustaros.”
–
Daniel: “Vale, de acuerdo, seré un enano, pero mi nombre es Carlos.”
Bill: “¿Carlos, el enano?”
Daniel: “Sí, tienes un problema con ello, Gorthon?”
No es extraño que hubiese un nivel de cuidado considerable en todos los aspectos de la serie (desde el guión a la producción), ya que este no era el típico trabajo de encargo, sino una apuesta personal de su creador, Paul Feig, que incluyó muchísimas vivencias personales en los guiones que escribía en hoteles de Estados Unidos, mientras viajaba intentando vender una película. ¿Valió la pena el esfuerzo? Que la serie tenga estatus de culto y que en IMDB la nota no baje del 9, evidencia la fantástica crítica y cariño que se ganó la serie (aparece en muchas listas de “las mejores series de todos los tiempos”). Pero a pesar de todo, “Freaks and Geeks” se canceló en la primera temporada. Los cambios continuos de emisión no favorecieron para nada las audiencias, y en el capítulo 13 la NBC dijo basta. ¿Qué pasó con todos esos fieles admiradores? Pues que presionaron y presionaron, hasta que consiguieron que se hiciesen 3 episodios más. Después volvió a darse la serie como finiquitada. Y los fans volvieron a insistir. Para su re-emisión en otro canal de la FOX se realizaron dos episodios más, cerrando definitivamente “Freaks and Geeks” con el decimoctavo. Una pena (o una garantía para perpetuar su condición “de culto”).
No podemos dejar de recomendar esta serie a cualquiera, pero especialmente para aquellos que quizás estén un poco hartos de tramas y subtramas complejas de la mayor parte de series actuales, y quieran algo mucho más centrado en personajes, diálogos e interpretaciones. En “Freaks and Geeks” se encuentra todo esto y mucho más, demostrando que se merece esa etiqueta de “serie de culto”. Aunque os advertimos que cuando termina el episodio 18 uno se siente algo huérfano, y empezará a echar de menos a todos estos personajes. Para todos aquellos que sufran de esta forma, siempre queda el consuelo de ver “Undeclared”, una especie de continuación universitaria de la serie, que a pesar de no contar con los mismos personajes, sí repite algunos actores y se dan algunos cameos (sus creadores siguen un poco la línea de Kevin Smith, en ese sentido). Además, también podréis ver a Jackson Teller, de Sons of Anarchy, mucho más joven y con acentazo inglés.
Sólo para terminar, una pequeña duda que nos corroe respecto a “Freaks and Geeks”, ¿por qué prácticamente en cada episodio tienen exámenes, si las clases que vemos apenas duran un minuto?
(Ahora tocaría hablar de Parker Lewis, no? ¿dónde están mis cintas VHS?)
hace un par de meses os anunciábamos que íbamos a aparecer en la versión televisiva de un veterano programa de Catalunya Radio llamado Generació Digital. Si no lo visteis, aquí lo tenéis.
Ahora os queremos anunciar que vamos a formar parte del plantel de tertulianos culturalmente dispersos de una nueva edición dominical del programa que se estrena este próximo fin de semana (Domingo 15 a las 16h). No apareceremos cada domingo, ya que habrá una buena lista de colaboradores culturalmente dispersos que se irán turnando para comentar las últimas novedades en el mundo #TLQM, ya sean cómics, películas, series, o temas de interés para el fandom.
Nos hace bastante ilusión volver a ponernos delante de un micro, y es que seguramente muchos no sabéis que ya hace varios lustros hacíamos un programa de humor en Radio Argentona, y otro musical en Mataró Radio. Y aunque ahora sea de forma más esporádica, hacerlo en Catalunya Radio, en este programa, y con tertulianos de lujo como Cels Piñol y Àlex Santaló, entre otros, será fantástico.
Así que recordad, el próximo domingo a las 16h, los que puedan (y no les asuste el catalán), que sintonicen Catalunya Radio (también por Internet en www.catradio.cat) para la edición culturalmente dispersa de Generació Digital (#GDCD). Y recordad también que Generació Digital sigue teniendo su programa habitual los sábados de 16h a 18h, y los miércoles en el Canal 33 a partir de las 23h.
hoy dejaremos las explicaciones para después del vídeo, un unboxing muy especial:
Gekko Kamen, el primer superhéroe televisivo japonés.
Así es, por pura casualidad nos enteramos de que existía una versión VHS en español de la película de este mítico superhéroe, Gekko Kamen, e iniciamos nuestro regateo con el vendedor… conseguimos un relativo buen precio para semejante joya, aunque como suele ocurrir con todo lo que mola, para algunos esto es basura reciclable y para otros oro en paño. Pocos días después, lo tenemos en las manos, y estamos ansiosos por ver la película.
Como explicábamos en el vídeo, Gekko Kamen, fue el primer superhéroe televisivo japonés, bastantes años antes del más famoso rey del tokusatsu televisivo, Ultraman (y 13 años antes de otro Kamen, Kamen Rider). Así pues, desde el 24 de Febrero de 1958 hasta el 5 de Julio de 1959, niños y mayores japoneses se reunían ante el televisor (algunos en la suya propia, otros en la del vecino) para ver los 130 episodios de la serie de este motorista enmascarado (¿de qué me suena esto?). Según dicen, la cancelación se debe a que muchos niños se hicieron daño intentando imitar a Gekko Kamen, si es cierto o no ya lo veremos… el caso es que la serie volvió 13 años después en formato anime, y fue esta versión la que consiguió traspasar fronteras, llegando a México bautizado como “Capitán Centella”.
Lo más curioso de esta edición en vídeo, es la contraportada, ya que en lugar de ofrecer la típica sinopsis con los fotogramas pertinentes, se marcan un texto de varios párrafos que, hemos considerado tan interesante, que lo vamos a transcribir:
“Hace ya 25 años, cuando el JINETE DE LA MASCARA DE LA LUNA, vestido con su blanca bufanda, su blanca máscara y sus gafas de sol se convirtió en uno de los personajes de cómic más populares de todos los tiempos, superando incluso los de Flash Gordon y Superman. Cuando apareció por primera vez en las series de TV japoneses, alcanzó inmediatamente una fenomenal audiencia del 65 por ciento en la TV, lo que virtualmente dejó vacías las calles y plazas de las ciudades. Los niños se sintieron tan impresionados por este personaje, que sus distintivos (bufanda, máscara y gafas de sol) se vendieron por millones. Un gran número de jóvenes japoneses debieron ser hospitalizados diariamente con huesos fracturados, como resultado de tratar de imitar a su “HEROE”. Esto llegó a tal punto que, por la insistencia de un gran número de familias cuyos hijos trataron de “volar desde lo alto”, las autoridades se vieron obligadas a adoptar medidas para prevenir este síndrome. Pero los sentimientos alimentados por la gente hacia el JINETE DE LA MASCARA DE LA LUNA permanecieron inalterables a través de los años. Y ahora, nuestro héroe favorito ha vuelto a nuestro lado, su carácter y sus virtudes de bondad y justicia han permanecido incólumes, pero adaptadas a las realidades del día de hoy. Setsu Asakura, el pintor y escultor mundialmente famoso, diseño su vesturario y Takuya Yura diseñó la motocicleta. La “Super” motocicleta desarrollada de la HONDA de 750 cc, llevó seis meses para su remodelado y cuesta 40.000 dólares.
Con la ayuda de la más moderna y avanzada tecnología japonesa, la potencia de la motocicleta ha sido aumentada de 66 a 150 caballos de fuerza, y está equipada con varios dispositivos tales como los rayos ultras rojos y radar, paracaídas, sistema VTR, pantalla de humo y lanzador de aceite. Debe destacarse que estos dispositivos no han sido concebidos como armas mortales, sino solamente mecanismos defensivos. Este hecho juega un importante papel hoy día, pues existe ya demasiada violencia cotidiana en nuestras pantallas. Esta película debería servir para inspirar a nuestros hijos en el verdadero significado de “valor” y “justicia”.
“El Jinete de la Máscara de la Luna” combina espléndida e impresionantemente las persecuciones en motocicleta a increíble velocidad con maravillosas combinaciones de acción física. En todos los sentidos, nos ofrece la más moderna tecnología, en la que tanto destaca el Japón. No se utiliza un solo truco en aquellas escenas en las que el “bien” se enfrenta a lo “diabólico”. Esta película destaca también por su excelente fondo musical, con la presentación de un magnífico grupo rock-m-roll, THE NORTHERN LITES. “
Por último, queremos hablaros de una famosa parodia del personaje, tan famosa que se podría decir que tiene entidad propia. Se trata de Kekko Kamen, una heroína creada por el mismísimo Go Nagai (autor de Mazinger Z, Devilman, etc.), y que de formar similar a Gekko Kamen viste una máscara, bufanda, unas botas… y nada más, porque el resto de la ropa se la ha dejado en el armario, y por lo tanto, se pasea en cueros.
Para Kekko Kamen ha habido también adaptación en anime, y una serie de películas bastante conocidas, especialmente porque una de las reinas del porno japonés, Maria Ozawa, es la encargada de encarna al personaje.
Y un extra final, una parodia, parodiada; de Gekko Kamen a Kekko Kamen, y de Kekko Kamen a Kekko Kamen Rider.
aunque nos encontramos aún en período vacacional, hacemos un paréntesis para mostraros un dibujo que, para qué nos vamos a engañar, nos hace bastante ilusión. Se trata de un boceto que ha hecho Cels Piñol del recientemente bautizado Hellfire Club: una panda de indocumentados que, entre muchas otras cosas, suelen verse las caras en el Phenomena (durante el cual tejen sus redes internacionales secretas para la dominación mundial culturalmente dispersa).
El dibujo nos sirve de excusa también para repasar algunas de las Entrevistas Pirata de este año. Así que os adjuntamos una relación de “personajes” de izquierda a derecha (con sus nicks en Twitter y links relacionados – sólo tenéis que clicar).
Francesc Blasco (@Skyblasc) Guardián de los tesoros de la GD. En este caso, fue él quien me entrevistó para Generació Digital.
El año pasado tuvimos el grandísimo honor de aparecer en Fan Letal Vintage gracias a Andrés de Crónicas PSN, y este año ya podemos decir que existe un narizón oficial de Urías (aunque falta que Cels “lo pase a limpio”).
EL PROGRAMA SE REPETIRÁ JUEVES 27 A LAS 18.30H EN CANAL 33, Y EL SÁBADO 29 A LAS 21.15H EN CANAL 33. TAMBIÉN PUEDES VERLO EN STREAMING CLICANDO AQUÍ.
Saludos cosmonautas,
“Generació Digital” es un veterano programa de la radio catalana sobre videojuegos y nuevas tecnologías que hace unos meses ha dado el salto a televisión, y se puede ver cada miércoles a partir de las 23h en el Canal 33 (de TV3). Cada uno de los programas tiene un tema principal y un invitado más o menos relacionado con este tema. Esta semana, coincidiendo con la celebración del Saló del Manga de Barcelona, el tema escogido es Japón, un país vital para la llamada “generación digital”. Y adivinad quien saldrá en el programa de hoy…
Jordi Sellas y Gina Tost son los presentadores del programa, aunque cuentan con otro gran equipo de GameMasters (foto).
Aunque la pieza se central será la entrevista a los músicos de Delafé y las Flores Azules, una de las secciones del programa de hoy estará dedicada a aquellas cosas que nos han llegado del Japón, así como a aquellas cosas que no nos han llegado. La noticia es que un servidor es uno de los tres invitados de la sección, así que podréis verme hablando de cosas #TLQM en televisión, con el momento estelar en el que utilizaré mi cinturón de Kamen Rider Decade a modo de demostración. Aún no sabemos exactamente qué partes de la entrevista han acabado en el montaje final, pero en cualquier caso seguro será de vuestro interés. Aunque nosotros no hablaremos de manga, sí lo hará Verónica Calafell de Daruma (a quien seguro conocéis sobradamente), todo un honor compartir “cartel” con ella.
Así que esta noche podéis sintonizar el Canal33 a las 23.10h para una buena dosis de #TLQM. Pero si no os llega la señal a vuestro televisor hay otras opcione. En 3alacarta se pueden ver los programas de TVC en directo. Pero si no podéis hoy, después se podrá ver via streaming. Atentos al blog de Generació Digital.
¡Podéis comentar el programa en Twitter con el hashtag #GDTV!
hace tiempo que le debíamos un post a cierto regalo que nos hicieron dos gallegos que pasaron de visita por Barcelona. Hacía unos añitos ya que nos habíamos conocido a través de nuestros respectivos blogs y twitters, y ya tocaba desvirtualizarlos. Ellos son @UltraLo y @SolidYamagata, dos artistazos que los más viejos del lugar seguro recordarán, sobretodo por ese mítico escuadrón llamado Kamen Sentai Bloggerman.
El regalo en cuestión, un dibujo de un servidor enfundado en traje de Kamen Rider, me ha servido para cambiar de look después de casi 3 años luciendo el revisor de Galaxy Express 999 (que se va de vacaciones una temporada). Pero sobretodo, el regalo es una de las piezas de decoración más bonitas y a las que más aprecio le tenemos en la Arcadia. ¡MUCHAS GRACIAS!
¿pensabais que nos habíamos olvidado de Viruete? ¿que os íbamos a dejar colgados sin terminar la entrevista? ¡En absoluto! Y menos cuando ha sido una de las entrevistas más fáciles de editar, donde prácticamente no hemos tenido que hacer cortes, y cada una de las entregas es monotemática. Todo ello, gracias a la gran capacidad de Viru por contar, explicar, relatar, diseccionar, todo aquello que consideramos cultura Pop. Para nosotros ha resultado ser una entrevista apasionante, con algunas interesantes observaciones sobre algo que, a menudo, se cree no se presta a la reflexión. José Viruete nos describirá los pilares de su página web, www.viruete.com, pero al mismo tiempo hará una radiografía de si mismo, y de la cultura o “subcultura” popular (que dirán algunos).
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