Archivos en la Categoría 'Libros'

23
abr
12

Libros, libros, libros. Sant Jordi 2012

Saludos cosmonautas,

como hemos hecho más de una vez en anteriores 23 de Abril (Diada de Sant Jordi en Catalunya, el día de la rosa y el libro), hoy toca haceros algunas recomendaciones arcadienses para regalar o compraros para vosotros mismos.

Las Nieblas de Avalón de Marion Zimmer Bradley

Ahora que gracias a Game of Thrones o El Nombre del Viento se ha puesto tan de moda la literatura fantástica de carácter más o menos medieval, os queremos recordar un libro que leímos hace ya unos cuantos años, pero que nos sorprendió gratamente.

Las Nieblas de Avalón nos cuenta la archiconocida historia del Rey Arturo desde un punto de vista muy distinto al habitual, el de las mujeres de la historia. Casi siempre, las historias de caballeros han sido contadas a través de los ojos de los hombres, y las mujeres han tenido un papel puramente testimonial. Marion Zimmer Bradley quiso darles voz a estas olvidadas. Aunque la historia empieza a contarse desde el punto de vista de Igraine, madre de Morgana y Arturo, poco después será la famosa hechicera la que tome el relevo.

El libro va a sorprender a aquellos que conocen bien los mitos artúricos, ya que aquí la historia cambia considerablemente. No porque el argumento sufra alguna variación, sino porque se incide en detalles que convierten la historia en algo más real y menos mítica. No sólo el punto de vista femenino humaniza más la historia, sino también la importancia que toma la cuestión religiosa en la historia. Es muy interesante el enfoque del tema del paganismo de un Avalón enfrentado al cristianismo, que poco a poco va ganando terreno e influencia por encima de la antigua religión.

Una original y apasionante forma de reinterpretar los mitos del Rey Arturo. (Y si os quedáis con ganas de más o queréis haceros un pack temático, podéis leer nuestro post sobre Camelot 3000, y de paso ver la peli “Excalibur”, fabulosa – existe un telefilm de la novela, pero no vale la pena).

Guerra Mundial Z de Max Brooks

Aunque este libro ya es bastante famoso, seguramente lo es más la Guía de Supervivencia Zombie del mismo autor (que no deja de ser una curiosidad divertida). El hijo de Mel Brooks parece que se ha convertido en todo un autor zombie, y con este libro sorprendió con una propuesta original para contar la enésima apocalipsis zombie.

Como si se tratase de un informe para la ONU años después de la llamada Guerra Z, el autor va buscando testigos alrededor del mundo que le ayuden a explicar la invasión de los zombies y la guerra librada contra ellos para conseguir salvar a la humanidad. Esta idea le da cancha libre al autor para realizar un muy interesante ejercicio literario de temática zombie, con gran variedad de historias originales de supervivencia alrededor del mundo. Situaciones como la vivida dentro de un submarino militar desertor, la experiencia de un hikikomori saltando de piso en piso para escapar, e incluso la historia de como se creó un plan para garantizar la supervivencia de parte de la población a costa del resto. Contadas más o menos de forma cronológica, poco a poco vamos reuniendo pedazos de un mosaico que forma la historia oral de la guerra zombie.

Si os gusta la temática, no lo dudéis. Es uno de esos libros que se lee en pocos días, y no porque sea corto.

Top 10 de Alan Moore & Gene Ha & Zander Cannon

Porque hoy también se pueden regalar cómics (hoy y cada día), os recomendamos uno de los cómics de cabecera aquí en la Arcadia. Seguramente no sea uno de los más famosos de Alan Moore, pero Top10 es probablemente uno de los cómics de superhéroes más originales que hemos leído jamás. La acción se sitúa en Neopolis, una ciudad en la que todos y cada uno de sus ciudadanos tiene superpoderes y se viste como un superhéroe o un supervillano. La acción se centra en los que se encargan que esto no se salga de madre, una superpolicía que tiene que resolver super problemas.

Si ya conocéis a Alan Moore, y sobretodo obras como Tom Strong o Tomorrow Stories, os podréis imaginar lo explosivo de este cóctel. Algunas de las situaciones que se plantean sólo se pueden describir como surrealistas, porque decir que son originales es quedarse corto. Pero aún asi, en el fondo, Top10 no deja de ser como la típica serie de policías, en la que veremos como resuelven casos al mismo tiempo que siguen adelante con sus vidas, no siempre sencillas.

Alan Moore dejó la serie sin acabar después de 12 números, y aunque varios autores han seguido explotando el mundo de Top10, esos primeros siguen siendo las mejores entregas. Por cierto, no os perdáis la cantidad de pequeños homenajes que aparecen en muchas de las viñetas (principalmente a través de pequeños cameos).

Y hasta aquí nuestras breves recomendaciones #TLQM para hoy. Si queréis más, podéis buscar en el blog a través de la etiqueta Libros. Y os animamos a dejar vuestras recomendaciones en los comentarios. Bona diada de Sant Jordi!

16
feb
12

Los juegos del hambre [Sólo puede quedar uno, las distopías juveniles]

Saludos cosmonautas,

cerramos nuestra trilogía sobre distopías juveniles, con la obra más actual y más de moda del momento. La que ha servido de excusa para estos tres posts que nos hablan de competiciones a muerte entre adolescentes. Siempre bajo el mismo lema: sólo puede quedar uno.

Los juegos del hambre (The hunger games) de Suzanne Collins (2008)

No sólo hemos dejado “Los juegos del hambre” para el final por una cuestión cronológica, sino también porque esta novela ha sido acusada varias veces de ser un plagio absoluto de “Battle Royale”, o de haberse inspirado en exceso en “La larga marcha” de Stephen King (y era bueno conocerlas antes). Respecto a la novela de King, creemos que las distancias son considerables y que no hay nada malo en inspirarse en otras obras. Pero es cierto que su parecido con “Battle Royale” es bastante más sospechoso. La autora ha salido al paso diciendo que no conocía la película, manga o novela japonesa, y que su inspiración le llegó haciendo zápping, mientras alternaba imágenes de la guerra de Irak y un reality show. Sus neuronas se conectaron, lo combinó con el mito de Teseo y el Minotauro, y así apareció “Los juegos del hambre”. Cierto es que Battle Royale tampoco fue la primera obra en plantear algo similar, pero algunos de los paralelismos y ocurrencias de Collins a veces resultan muy familiares.

De las tres obras reseñadas, esta es la que mejor nos explica el contexto en el que se desarrolla la acción (las otras apenas se esfuerzan en hacerlo). Aquí nos encontramos con una especie de futuro post-apocalíptico en unos EEUU ahora llamados Panem, un país controlado por el Capitolio, uno de los “distritos” que ganó una guerra años atrás y que ahora dirige con mano de hierro los demás estados del país. La protagonista es Katniss, una jovencita de 16 años que vive en uno de los distritos más pobres y castigados. Huérfana de padre, y con una madre algo ausente, ella es la encargada de conseguir lo necesario para que su madre y su hermana pequeña puedan sobrevivir el día a día. Es una chica espabilada (a veces da un poco de rabia), que suele escaparse de los límites de su ciudad para encontrar alimento en los bosques que la rodean.


Como medida de control y a la vez castigo, el Capitolio organiza cada año un grandioso evento nacional llamado “Los juegos del hambre”. De cada uno de los trece distritos (perdón, doce, uno fue fulminado) saldrán dos participantes escogidos por sorteo, un chico y una chica menores de edad a los que llamarán tributos, que entrarán en una competición a muerte televisada. Y ya sabéis, sólo puede quedar uno. A partir de ahí, los tributos serán preparados por varios asesores de imagen y anteriores ganadores de la contienda, quienes tratarán de convertirlos en candidatos atractivos para posibles benefactores. A diferencia de las otras obras en las que el público existe pero no interviene para nada y su contribución es mínima o nula, en “Los juegos del hambre” el público y las audiencias tienen una influencia directa en el juego que tiene lugar en la “arena” (¿una alusión al espectáculo del circo romano?). Es por eso que la imagen es tan importante. Si le caes en gracia a alguien, es posible que te puedan ayudar en un momento determinado con medicinas, armas o alguna otra cosa. Si les cae mal, no esperes nada, o espera lo peor, ya que los mandamases de “Los juegos del hambre” son casi como seres todopoderosos capaces de hacer cualquier cosa que les venga en gana.

Al caer bajo la etiqueta de “literatura juvenil”, podéis imaginaros que hay una buena dosis de romance entre los protagonistas del tipo “ahora te quiero-ahora no te quiero”, y quizás sea esta una de las partes menos interesantes de la novela (aunque a cambio de aguantar tanta cursilada tienes una buena dosis de violencia y sangre). Pero en realidad, lo que prima en “Los juegos del hambre” es la acción, así como el detalle con el que se nos explica el funcionamiento de la competición (algo que contrasta con el enfoque más psicológico de “La larga marcha” o el interés por las relaciones interpersonales en “Battle Royale”). De esta manera, la lectura nos engancha por dos frentes. Primero descubriendo la maquinaria de “Los juegos del hambre” como espectáculo televisivo centrado en las audiencias.  Si la novela cojea con ese estereotípico romance, no se puede decir lo mismo de su habilidad por crear un mundo diferente, que una vez más se construye llevando al extremo una realidad (la de los reality shows). En segundo lugar, por la trepidante acción (a pesar de ser un poco demasiado buena en todo, Katniss se postula como una de las superheroínas con más personalidad del momento) y los giros argumentales que se suceden uno tras otro. La novela tiene un ritmo endiablado, y es fácil que te enganches y no quieras dejarla hasta llegar al final (nosotros la leímos en tres días).

La historia de “Los juegos del hambre” no termina aquí, ya que las aventuras de Katniss continúan formando una trilogía (que aún estamos esperando que nos llegue a nuestro buzón). “En llamas” y “Sinsajo” son la segunda y tercera parte respectivamente. Además, en breve podremos ver la adaptación cinematográfica de la primera novela, cuyo tráiler es bastante prometedor:

Y así finaliza esta trilogía de posts sobre distopías juveniles, en las que hemos visto un clásico, una película de culto, y la nueva sensación del momento. No os diremos cual es nuestra favorita, ni tampoco os recomendaremos con cual empezar primero para no sesgar vuestro juicio. Pero os podemos asegurar que nosotros hemos disfrutado de todas ellas.

Si os habéis perdido los post anteriores, sólo tenéis que hacer clic en los títulos:

“La larga marcha” de Stephen King

“Battle Royale” de Kinji Fukasaku

14
feb
12

Sólo puede quedar uno, las distopías juveniles: “La Larga Marcha”

Saludos cosmonautas,

sacamos hoy a colación un tema que dentro del mundo de la literatura juvenil cada vez está más en boga, y empieza a desterrar, por fin, a toda esa panda de vampiritas metrosexuales. Hablamos de las distopías.

Por si alguien no está familiarizado con el término, distopía es el antónimo de utopía, y a efectos prácticos sirve para describir historias que suelen transcurrir en un futuro relativamente cercano, en el que la sociedad dista mucho de ser ideal. Normalmente, hablamos de estados totalitarios, policiales o militares, de control de pensamiento, y tanto puede tratarse de una sociedad post-apocalíptica como de un futuro muy avanzado tecnológicamente. Ejemplos hay muchos, y muy famosos: “1984″ de George Orwell, “Un mundo feliz” de Aldous Huxley, “Fahrenheit 451″ de Ray Bradbury, “La naranja mecánica” de Anthony Burgess o incluso “Akira” de Katsuhiro Otomo.

Una de las más recientes distopías es la trilogía de “Los juegos del hambre” (The hunger games) de Suzanne Collins, que aunque se ha enmarcado dentro del mundillo de la “literatura juvenil”, ha sido un éxito tanto entre adolescentes como adultos, y dentro de poco estrenará su versión cinematográfica. Nuestra reciente lectura del primer libro, que devoramos en apenas 4 días, es una perfecta excusa para hablaros de tres distopías literarias muy famosas, que tienen un hecho en común. Las tres tienen como eje central una competición a muerte entre jóvenes, y la premisa siempre es la misma: sólo puede quedar uno.

Ya que la envergadura del post es considerable, lo hemos dividido en tres partes, que responden a tres obras distintas: “La larga marcha”, “Battle Royale”, y “Los juegos del hambre”.

LA LARGA MARCHA (The Long Walk) de Stephen King (1979)

Empezaremos de forma cronológica, y con todo un clásico. Antes de escribir “Carrie”, Stephen King, siendo aún un estudiante, escribió “La larga marcha” (The long walk). Era su primera novela, pero no se publicó hasta años después y bajo su famoso seudónimo Richard Bachman.

“La larga marcha” es una salvaje competición organizada por el Comandante (nada que ver con nuestra Comandante), en la que 100 chavales menores de edad inician una marcha a través del estado de Maine. Los competidores no pueden bajar nunca de los 6,5 Kms por hora, en caso de hacerlo reciben un aviso, y pueden acumular hasta tres avisos. No hay un cuarto, directamente les disparan hasta matarlos. La marcha sigue y sigue hasta que sólo queda un competidor en pie, al cual se le concederá el deseo que pida. Todo ello se retransmite por televisión, y es uno de los eventos más importantes del país, que millones de personas siguen con enfermiza devoción, esperando ver como mueren uno tras otro los participantes.

La premisa es así de sencilla, no hay más artificios, y la acción se centra exclusivamente en esta Larga Marcha. King no se molesta en hacernos una introducción, en situarnos en un contexto, o hacer una presentación de cada personaje. A las pocas páginas, la carrera ha empezado, y todo lo que tengamos que saber se aprenderá sobre la marcha (tutupish). De las tres obras que estamos hablando, “La Larga Marcha” es la que menos esfuerzos hace por explicarnos ese mundo distópico. Casi todo acaba pasando en la mente del lector, ya que el autor sólo le da pequeñas dosis de información, casi siempre en los diálogos de los personajes, que sí conocen la naturaleza de su mundo (pero el lector ignora y debe ir encajando). Hay más preguntas que respuestas: ¿quién es el Comandante? ¿es el mandamás del país? ¿es sólo un militar carismático? ¿por qué se permite algo como la Larga Marcha? ¿qué sacan de provecho con ello? Lo que tenemos claro es que EEUU que no es un país libre, ya que existen escuadrones que se dedican a hacer desaparecer a gente inconforme con la Larga Marcha u otras cuestiones.

Esto último es lo que le pasó al padre del protagonista de la novela, Ray Garraty, un joven de 16 años, que al ser de Maine (como King) se convierte en el “corredor local”, y por lo tanto, en uno de los más populares entre el público que vive en directo la Larga Marcha. De la misma forma que pasa con estos Estados Unidos distópicos, el autor nos dará información en cuentagotas sobre el protagonista o la de aquellas que se acaban convirtiendo en amigos (o enemigos). Aunque poco a poco les iremos conociendo, sus motivaciones nunca están claras del todo. ¿Por qué se han presentado voluntarios a una competición a vida o muerte donde las posibilidades de ganar son 1 entre 100? Una vez más, hay más preguntas que respuestas, pero la intención de Stephen King, como experto en terror, no es hablarnos de un mundo distinto al nuestro, la distopía es sólo una herramienta que le permite crear una situación a través de la cual puede explorar el terror a la muerte; el auténtico tema de la novela. Lo puede hacer a través de los pensamientos de Garraty, pero también a través de los diálogos que ayudan al protagonista a conocer mejor a sus compañeros de carrera, cuya relación irá cambiando con cada zancada, al igual que su estado físico y mental (que a menudo termina en locura). Aquí cualquier problema se magnifica. ¿Una piedra en el zapato? ¿Un pequeño resfriado? ¿Unos zapatos gastados? A la larga, cualquier contratiempo puede darte el pasaporte.

Debemos confesar que al principio de la novela esperábamos que la historia acabaría teniendo algunos giros argumentales, que veríamos las cosas desde otras perspectivas, pero no es así. Todo la novela se enmarca dentro de la Larga Marcha, y aunque parezca difícil aguantar una idea tan simple y monótona como un grupo de chavales andando a 6,5 km por hora, Stephen King lo consigue. La novela puede ser muy angustiosa y excitante a la vez, e incluso hay momentos para las risas, el compañerismo, o la crueldad más perversa del ser humano. En definitiva, todo un tour de force mental, físico y literario.

Por ahora no existe película de “La larga marcha”, aunque existen las intenciones desde hace años. Frank Darabont, conocido sobretodo por The Walking Dead, tiene los derechos para hacer la película, y antes ya ha adaptado otras novelas de Stephen King como “The Shawshank redemption” (Cadena perpetua) y “The Green Mile” (La milla verde).

Haz clic en los links para poder ver los otros posts sobre distopías juveniles:

“Battle Royale” de Kinji Fukasaku

“Los Juegos del Hambre” de Suzanne Collins

28
sep
11

La Fundación de Isaac Asimov: la mayor saga de Ciencia Ficción de todos los tiempos

Saludos cosmonautas,

mientras medio mundo está enfrascado en la lectura o el visionado de la saga de “Canción de Hielo y Fuego” (quizás más conocida por “Game of Thrones”), hoy en la Arcadia vamos a recomendaros otra saga épica, y no falta de misterios o intrigas. Se dice que es la obra de Ciencia Ficción más leída de todos los tiempos, y cualquier lector aficionado al género o la ha leído o debería hacerlo. Estamos hablando de la saga de la Fundación del prolífico Isaac Asimov, seguramente nuestro escritor de Ciencia Ficción favorito, a la vez, uno de los autores que más se aleja de muchas de las costumbres del género en cuestión (o mejor dicho, de ciertas modas del género).

Una vez más debemos agradecer a un amigo que no desistiera en su empeño por hacernos leer el primer libro de la saga. De hecho, Asimov se convirtió después en uno de nuestros escritores favoritos, y desde hace años gana por goleada a otros autores en nuestra biblioteca. Este amigo estuvo varios años intentando convencernos, insistía en que, al estar estudiando psicología, “Fundación” iba a gustarnos (mencionaba algo llamado “psicohistoria”).

En la actualidad, ciencias como la psicología o la sociología están prácticamente en pañales, con poco más de cien años de historia, estamos muy lejos de comprender con cierta precisión el funcionamiento del cerebro, y por lo tanto, el comportamiento humano, tanto individual como colectivo. En “Fundación” se nos presenta un futuro muy, muy lejano, en el que existe una ciencia llamada “psicohistoria”, la evolución absoluta de esas dos disciplinas que se funden con la estadística para, por fin, poder predecir la evolución de la sociedad. A través de esta herramienta, Hari Seldon, un psicohistoriador, prevé que el gran Imperio Galáctico se colapsará, dando un tremendo salto hacia atrás, hacia la barbarie (una idea claramente inspirada en la caída del Imperio Romano y los años oscuros de la Edad Media). Hari Seldon promueve la creación de una Fundación en un extremo de la galaxia, un lugar dedicado a recopilar todo el saber humano en la llamada Encyclopedia Galactica, que permitirá que los 30.000 años de involución previstos se acorten a un solo milenio.

¿No os parece demasiado excitante el argumento? Os puedo asegurar que lo es, y además a lo largo de las siete novelas habrá muchos cambios, y algunos giros de guión propios de algunas series actuales de TV, llegando incluso a convertirse en una novela de aventuras que llevará a los protagonistas a buscar el planeta Tierra (abandonado miles y miles de años atrás). Aunque os podríamos contar algunos de los detalles que hacen esta saga una gran lectura, sería un crimen desvelar algunas de esas sorpresas, así que tendréis que comprobarlo vosotros mismos.

Uno de los mayores atractivos que ha tenido Isaac Asimov para un servidor ha sido siempre su estilo de Ciencia Ficción “soft”, es decir, que se aleja de las complicadas explicaciones técnicas de las cosas, para centrarse más en aspectos sociales, históricos y antropológicos (como es obvio en la Fundación). No encontraremos entonces detalladas descripciones de naves, o tecnologías espaciales, no se harán muchos esfuerzos por explicar como vuelan las naves, o como se administran los planetas. Para Asimov lo más importante es el comportamiento humano, y se podría decir que fue un gran observador y estudioso del mismo. Estas cualidades hacen que sus libros sean mucho más accesibles para todo el mundo, y no requieren en absoluto que el lector sea un entendido en física o matemáticas, o ni siquiera un aficionado a la Ciencia Ficción, para disfrutar a lo grande con las ideas de Asimov.

Pero antes una advertencia. El primer libro, “Fundación”, es seguramente el más “aburrido” de todos, aunque a la vez el más corto. Os daréis cuenta de que es bastante repetitivo en su estructura, y no tiene el ritmo del resto de novelas. Esto se debe principalmente a que, en realidad, este primer libro es una recopilación de 4 historias que se publicaron entre 1942 y 1944 en Astounding Magazine (para el libro se añadió una quinta). Además, lo repetitivo de estas historias se explica en parte por la necesidad de explicar como funciona la psicohistoria, y qué implicaciones tiene en el devenir de los acontecimientos. Pero si superamos con éxito esa primera lectura, os podemos asegurar que lo que vendrá después no para de subir y subir, y seguramente acabaréis comprando las dos secuelas que completan la trilogía original, las dos otras novelas que la siguieron, así como las dos precuelas de la Fundación.

A pesar de que la Saga de la Fundación original consta de estas siete novelas, Isaac Asimov hizo un esfuerzo por conectar esta historia con su primera novela publicada y todas las que siguieron después. Así pues, al principio encontraremos la Saga de los Robots (empezando por los relatos de “Yo, Robot”, para seguir con “Bóvedas de acero”, “El sol desnudo”, “Los robots del amanecer” y “Robots e Imperio”). Esta saga enlaza con la Trilogía del Imperio Galáctico ( “En la arena estelar”, “Las corrientes del espacio” y “Un guijarro en el cielo”), que nos cuenta la formación del Imperio, cientos de años antes de lo ocurrido en el llamado “Ciclo de Trántor” (es decir, la Fundación). En definitiva, tenéis lectura para rato.

Cabe decir que la saga ganó el premio Hugo a “La mejor serie de todos los tiempos” en 1966, un premio que sólo se entregaría una vez y que, tanto el mismo Asimov, como muchos otros, pensaban que se había creado expresamente para premiar “El Señor de los Anillos”. Pero no fue así. Y aunque no sea ni la mitad de famosa que la obra de J.R.R. Tolkien, “La Fundación” tuvo un grandísimo impacto, directo o indirecto, en la Ciencia Ficción en todas sus formas. Por ejemplo, a muchos, la ciudad de Coruscant de Star Wars les recuerda sospechosamente Trantor, y la “Guía del Autoestopista Galáctico” se convierte en la competencia de la Encyclopedia Galactica en la novela de Douglas Adams. Pero hay muchos más ejemplos.

Ha habido varios intentos de convertir la saga en películas, e incluso en serie de TV, hace muchos años que se viene diciendo. Al parecer, New Line Cinema acabó produciendo las películas de “El Señor de los Anillos” después de un intento fallido de llevar la Fundación a la pantalla grande. Lo cierto es que vemos bastante complicado llevar a buen puerto semejante proyecto, pero se agradecería el intento.

Simplemente terminaremos insistiendo en nuestra recomendación. Si jamás habéis leído una novela de Ciencia Ficción, sería bueno empezar por aquí. Y si sois aficionados al género y no la habéis leído… ¿qué coño os pasa?

13
sep
11

Cómics, libros y #TLQM en Vancouver

Saludos cosmonautas,

nuestra visita a la ciudad de Vancouver (que ya os relatamos aquí) no podía ser completa sin tratar el tema de las compras de todo lo que mola. Es una costumbre nuestra la de buscar en cada ciudad que visitamos su lado #TLQM, y esto empieza siempre por buscar las tiendas de cómics locales, aunque uno siempre acaba descubriendo otros sitios interesantes. Así pues, aparte de las obligadas menciones de tiendas de cómics, también os hablaremos de una tienda de camisetas gigante, un bar nostálgico de los años 50, y las tiendas de libros de Vancouver.

Nuestro primer objetivo ya fijado de antemano era la tienda Golden Age Collectables. Se encuentra en la calle Granville, la más céntrica del Downtown (como os contamos aquí), que además está justo delante de un muy buen restaurante japonés y a pocos metros de una estación de metro.

La tienda en cuestión es un largo pasillo que empieza con algunas revistas (varias de importación japonesas, y también otras como Doctor Who Magazine), sigue con varias estanterías de manga, y luego la mayor parte de estanterías centrales y laterales son para el cómic americano (tanto superhéroes, como todo lo demás). Más hacia el fondo encontraremos todo un mostrador dedicado a cómics antiguos, de esos que cuestan dinero, y justo delante cajas llenas también de cómics antiguos de los que no valen tanto dinero. Más hacia el fondo, hay una selección de camisetas nerds, pero no demasiado excitantes. Por supuesto encontraremos un montón de figuras en todas las paredes (principalmente de superhéroes, pero también de Star Wars, Doctor Who y otras series de TV).

Nuestras compras en Golden Age Collectables. 

Dicen que Golden Age es probablemente la mejor tienda de cómics de Vancouver, y probablemente sea verdad. Durante nuestra búsqueda encontramos otra tienda de cómics (ABC Comics & Books Emporium), pero aparte de estar cerrada, parecía tener más libros que cómics. Esto no es que sea malo, pero si vas buscando una buena tienda de cómics, entonces ese no es el lugar.

En la misma calle Granville, pero más hacia el sur, encontraremos una mastodóntica tienda llamada Rock Shop. Aunque uno esperaría encontrarse con una tienda de discos o instrumentos musicales, este local en realidad se dedica a la venta de camisetas. ¡Y tienen miles de ellas!

Lo que llama la atención enseguida es que las altas paredes de la tienda son el lugar escogido para colgar las cientos de camisetas que tienen en exposición, con lo cual todos los clientes que entran a la tienda se van paseando por allí mirando todo el rato hacia arriba, con el peligro de tropezarse con alguno de los mostradores llenos de hebillas, parches, cinturones y otros accesorios para metaleros, góticos y demás. Afortunadamente las camisetas están organizadas por temáticas y resulta sencillo “navegar” por la tienda en busca de lo que quieres (de todos modos tienen varios catálogos en papel para que puedas mirar sin coger tortícolis). Y cuidado, que las camisetas de grupos de música ocupan sólo una parte de la tienda, el resto se reparte entre camisetas de cine y TV (con una increíble selección de camisetas de Evil Dead) y tantas otras cosas que se pueden considerar #TLQM. Había tantas y tantas camisetas que al final, al no poder decidirme a tiempo, me fui de allí con las manos vacías. ¡Vale la pena!

Justo delante de Rock Shop encontramos un sitio ideal para descansar de los largos paseos urbanos y las compras #TLQM. Un bar/diner llamado Templeton.

Lo que tiene de interesante este lugar es que han conservado el bar tal y como era en los años cincuenta. Entrar al Templeton es como hacer un pequeño viaje en el tiempo (si no fuese porque todo tiene pinta de viejo).

Como veis, tanto el mobiliario como la decoración se han conservado, y parece que incluso la carta y como sirven las cosas tiene un aire nostálgico. Nosotros nos pedimos unos típicos batidos, y nos sorprendió ver que nos los servían en una especie de cocteleras metálicas chapadas a la antigua (¡y el batido era muy contundente!).

La decoración de las mesas no podía ser más #TLQM, nosotros nos sentamos en la mesa de Wonder Woman.

Cada mesa tenía este aparatejo con el cual, echando unas monedas, podías escoger las canciones de la máquina de discos.

Y aquí la máquina en cuestión.

Lo bueno de viajar a países de habla inglesa es que uno puede comprar libros que podrá leer sin problemas (si se sabe inglés, claro), algo que echamos en falta cuando viajamos por Asia. Lo cierto es que entre Vancouver y Toronto realmente llegamos a patearnos un montón de tiendas de libros, especialmente las de segunda mano. Y es que como pasa en muchos otros países, pero no en el nuestro, la segunda mano es algo que tiene bastante más de “prestigio” (ya lo vimos con las tiendas japonesas que acuñaron el término “todo lo que mola“, y sobradamente con lo que respecta al cómic antiguo en la FanExpo de Toronto).

En Vancouver descubrimos una pequeña zona donde se encontraban las que debían ser las tiendas de libros de segunda mano más veteranas de la ciudad. En la esquina de Richards Street y Pender Street se encuentra MacLeod’s Books, una de esas tiendas de cuento, con paredes hechas a base de libros, donde en cada rincón encuentras pequeñas montañas completamente desordenadas de libros viejos y no tan viejos a precios asequibles, pero no necesariamente baratos en muchos casos. Al parecer, la tienda es famosa, y gente como Bob Geldof o Madonna son algunos de sus clientes.

MacLeod’s Books (foto)

Estando nosotros allí vimos como un chico vino a vender un ejemplar de “20.000 leguas de viaje submarino”, y comprobamos los grandes conocimientos del dueño, que rápidamente lo identificó como una edición de los años 20 (o simplemente se echó el gran farol). Se lo compró por sólo 10 dólares.

En la misma Pender Street, y a sólo unos metros de MacLeod’s cruzando la calle encontramos otra tienda de segunda mano, Criterion Books, con un propietario que habla algo de español con acento méxicano. La tienda es mucho más pequeña que MacLeod’s, y no parecía que tuviesen un gran control de sus existencias (aunque nosotros también buscábamos cosas muy específicas). Si volvemos a Pender Street, también a unos pocos metros de MacLeod’s, tenemos otra tienda llamada Albion Books. Aquí el tendedero parecía dominar algo más, y nosotros encontramos un libro llamado “Japanland”, en una curiosa edición sin corregir.

Japanland, sobre la búsqueda de una mujer de la esencia japonesa.

Pero más allá de estas tiendas que no recomendaríamos a los que son muy sensibles al polvo (¡qué manía con poner moqueta en todas partes!), hay muchas otras tiendas más nuevas que se dedican al negocio de los libros de segunda mano. Nos llamó mucho la atención que casi todas ellas tienen unos horarios muy particulares, y es que la mayoría de no cierran hasta las 22h, y las hayque están abiertas hasta la medianoche (incluso sábados y domingos). En estas tiendas es normal encontrar una buena sección de cómics, así que también puede resultar interesante si eso es lo único que se busca. En estas tiendas también tienen algunos libros nuevos, y estamos casi seguros que muchos de los que venden como segunda mano en realidad son stocks que no se han vendido, y por lo tanto están como nuevos. Tiendas de este tipo se pueden encontrar por todas partes, y nosotros teníamos una justo delante del Holiday Inn en la calle Broadway.

“¿Era Superman un espía?” Un curioso libro que explica algunas de las leyendas urbanas sobre superhéroes (su origen y su veracidad). 

Por último, tenemos que hacer mención a Chapters, una enorme cadena de librerías que está por todas partes, en la que podrás encontrar cualquier novedad, pero también muchos libros de bolsillo a precios interesantes, muchas revistas de todo tipo (me maravilla que en América se publiquen aún tantas y tantas revistas de variopintas temáticas), y por supuesto no puede faltar una buena selección de cómics.

Y en el próximo post ya abandonamos Vancouver para dirigirnos a las montañas rocosas, en nuestro fabuloso viaje en caravana. Pero en Toronto os seguiremos hablando de cómics, libros y tantos otros sitios interesantes y que merecen nuestro sello #TLQM.

12
abr
11

Entrevista Vampírica: Martín Piñol (3a parte)

Saludos cosmonautas,

hartos ya de recibir amenazas por email, cartas con ántrax (la sustancia, no el grupo), paquetes bomba camuflados como paquetes de Hobby Link Japan, asesinos a sueldo que han intentado acabar con nuestras vidas un par de veces, e incluso el secuestro del Profesor Hurías (que sinceramente, nos da igual), al final hemos cedido a las presiones de Martín Piñol. Hoy, por fin, va a poder hablar de su nuevo libro (la masa ruge con excitación). Nuevo, nuevo… o casi nuevo, porque en breve le tenemos sacando otro libro infantil. Pero hoy no hay secadores mágicos ni cosas raras, lo de hoy es “Una de vampiros“, sangre y mordiscos en Hollywoood… vale sí, esta frase viene en la portada del libro, la hemos copiado, pero es lo que os decíamos, los guionistas de hoy en día ya no son lo que eran, y se repiten mucho (de hecho, esta entrevista es un remake de una película que se hizo de un cómic de superhéroes basado en un libro que se originó en un cuento inspirado en una fábula china que a su vez tenía sus orígenes en los mitos griegos).

¿Te perdiste las dos primeras partes? ¡Muerde los enlaces, muerde!

PRIMERA PARTE

SEGUNDA PARTE

06
abr
11

Entrevista Vampírica: Martín Piñol (2a parte)

Saludos cosmonautas,

¡el escritor más dicharachero del barrio ha vuelto a la Arcadia! Retomamos la entrevista que hicimos a Martín Piñol en el cementerio de Poble Nou de Barcelona para seguir hablando de sus trabajos como guionista (con perlas como el Tomàtic o Saber y Ganar), y hablaremos de sus libros, empezando con “200 locuras para que te quedes conmigo”. Esta última novela no sabemos si te será fácil de encontrar en librerías, pero “Una de vampiros” seguro que sí.

Puedes ver aquí la primera parte de la entrevista.

 

17
feb
11

“Una de vampiros” de Martín Piñol

Saludos cosmonautas,

parece que últimamente nos hemos vuelto muy literarios, y es que ya será la segunda entrada en sólo un par de meses que dedicamos a hablar de libros… esos grandes desconocidos. Pero no os preocupéis, todas estas novelas siguen ostentando orgullosamente las etiquetas #TLQM y #culturalmentedisperso por méritos propios, así que son recomendables para todos los cosmonautas sin excepción. Si antes os hablamos de invasiones de ultracuerpos, esta vez seguimos hablando de “literatura de género”, aunque nos metemos más en el campo del terror que en el de la ciencia ficción. Y es que la historia que nos quiere contar Martín Piñol con su última novela es… “una de vampiros”.


Lo cierto es que el Sr. Piñol es un tipo valiente y cobarde a la vez. Cobarde porque últimamente los vampiros están de moda gracias a esas sagas romántico-gótico-apollardadas que llenan las estanterías y las carteleras dedicadas a los “teenagers”, e incluso a algunos más “agers”. Así que sacar un libro de la temática parece una apuesta segura. ¿O no? También es valiente porque “Una de vampiros” no tiene absolutamente nada que ver con esa perversión de los mitos vampíricos. Ni brillan, ni hay líos amorosos y zoofílicos con una emo rural. Los vampiros de Piñol se queman con la luz del sol y el agua bendita les jode a base de bien. ¡Como tiene que ser! Madre mía… vampiros que brillan a la luz del sol… ¿a quién se le ocurrió semejante bobada?

El argumento de “Una de vampiros” parece sacado de cualquier película de vampiro-exploitation de los años 80, y eso es lo que nos gusta. Nos situamos en Hollywood, donde unos vampiros empiezan a hacer snuff movies para poder financiarse su propia peli de vampiros. Además, los “jóvenes ocultos” secuestran a un chaval a quien Costales, el protagonista de la historia, tenía como misión proteger. A este percal sumadle una especie de Van Helsing ex-marine, mafiosos barceloneses con apellido poético, todo el glamour de los rodajes indie de Hollywood, y ya tenéis una historia de vampiros con gran sabor a serie B y, además, divertidísima. Porque hay sangre, hay insultos, hostias por todos lados, pero también mucho sentido del humor; no podíamos esperar menos de uno de los monologuistas de Paramount Comedy.

Lo cierto es que con lo dicho le sobran méritos a la novela para que entre en nuestra definición de TODO LO QUE MOLA, pero es que a todo esto hay que añadirle su lado culturalmente disperso. Porque de forma parecida a lo que hizo Marc Pastor en “El año de la plaga“, Martín Piñol nos he llenado “Una de vampiros” de un buen número de referencias frikoides para el disfrute del personal. ¿Acaso es la fórmula del éxito que tan de moda han puesto algunas series? Es posible, pero a nosotros no nos ha chirriado en absoluto, porque está hecho de forma natural, porque como le pasa al otro Piñol, cuando uno es fan, no puede evitarlo. Ah, por cierto, Cels Piñol y Martín Piñol no son parientes (por si alguien se lo preguntaba…).

Estamos a pocas páginas del final y ya pensamos en una posible continuación, porque nos gustan los antiheroes como Costales, y porque él mismo pide explícitamente que su historia se convierta en trilogía. Esperemos que así sea, porque harán falta más que una de vampiros, para poder darle una patada y adiós definitivo a los vampiritas de pastel que nos han invadido últimamente. ¡A por ellos Costales! ¡A tu lado, Blade es un simple aprendiz!

Os dejamos con el vídeo de presentación de “Una de vampiros”, pero no sin antes deciros que, muy pronto, tendremos a Martín Piñol en la Arcadia:

 

 

10
feb
11

Entrevista Pirata: Marc Pastor (5a parte)

Saludos cosmonautas,

todo lo bueno se acaba, y hoy concluimos la entrevista con este escritor culturalmente disperso que es Marc Pastor AKA @DoctorMoriarty. Hemos hablado de sus tres novelas, del significado de ser “culturalmente disperso”, pero también de ser escritor y todo el proceso que sigue Marc para construir una novela. Hoy rematamos la cuestión hablando de su vida como blogger (muy dispersa también) y, como no podía ser de otra manera, le preguntamos por sus futuros proyectos. ¡No os la perdáis!

Los blogs de @DoctorMoriarty:

Ronya Mortis (en catalán)

The Movie Snatchers

Los Muertos Andan

Salaequis (+18)

¿Te has perdido el resto de Entrevistas? Aquí las tienes: PRIMERA PARTE, SEGUNDA PARTE, TERCERA PARTE, CUARTA PARTE.

02
feb
11

Entrevista Pirata: Marc Pastor (4a Parte)

Saludos cosmonautas,

y dura, y dura, y dura… ¡cuánto rollo tiene el Doctor! Y lo que nos gusta, no se equivoquen. Además, hoy es una de las entregas cruciales. Aparte de extenderse un poco más en cuanto a las referencias que usa en la novela, Marc Pastor nos cuenta los secretos de una de las mejores escenas de su novela “El año de la plaga“, ¡¡en la que se mezcla la crueldad con la canción “Bajo el mar” de “La Sirenita”!! Y tanto o más interesante que esto, hablaremos, por fin, de qué significa ser “culturalmente disperso”. Aunque en realidad Marc ya lo ha contado en varios sitios… “ser culturalmente disperso es que te guste todo lo que mola”.

¡ATENCIÓN! Alguno se ha quejado de la presencia de spoilers de la novela en el video. Aunque es cierto que se habla un poco del argumento y se comentan algunas escenas, no se está revelando nada demasiado importante respecto a la trama. Os podemos asegurar que no arruinaremos ninguna de las “sorpresas” de “El año de la plaga”. Aunque si sois de los que tienen la piel fina en cuanto al tema spoilers, querréis evitar la pregunta sobre “La Crueldad y la Sirenita” (3:29 a 6:03).

No os perdáis las anteriores entregas: PRIMERA, SEGUNDA, TERCERA.




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