Archivos en la Categoría 'Japón'

15
Mar
10

¿Demasiado mayor para la Japan Weekend?

Saludos cosmonautas,

pues como dice el título, esa es la sensación que le dejó a un servidor la tan anunciada y sobrevalorada “Japan Weekend” de Barcelona. Debo decir que mi información sobre el evento era mínima, y que tampoco acabo de entender cual es la intención que tienen sus organizadores. Tal y como se ha promocionado siempre, a mi me había parecido que era un evento que trataba ir algo más allá del típico “salón”, centrándose más en toda la cultura del ocio japonés desde otro punto de vista, quizás ligeramente menos comercial. Pero lo que de verdad me he encontrado es con una especie de evento de relleno, entre “salón” y “salón”, que ni siquiera ofrece algo distinto, no aporta nada diferencial, convirtiéndose entonces en el hermano pobre del salón de salones del manga, el de Barcelona. Supongo que es muy fácil empequeñecerlo al lado del mayor evento que se hace en la península, y que seguramente el Japan Weekend de Barcelona, en comparación con los otros salones que se hacen por España, es más que decente… pero el evento se sigue haciendo en Barcelona. Y visto así, pierde todo el interés para un servidor.

Yo fuí a buscar un fin de semana que me acercara a la cultura japonesa, y lo único que hice fue dar un par de vueltas por las tiendas, hacer unas compras mínimas, y aburrirme en las gradas mientras esperaba una exhibición de para-para. El lugar destinado a las charlas era pequeñísimo, lo de los videojuegos una anécdota, y todas esas otras actividades relacionadas con la cultura japonesa que se anunciaban… bueno, no supe encontrar ninguna. Quizás me rendí demasiado rápido, apenas dos horas y ya cruzaba la puerta de salida para no volver. Pero lo cierto es que la sensación que me quedaba era de que ahí sobraba. Me explico. No pongo en duda que este tipo de eventos son la excusa perfecta para los aficionados al manga/anime para reunirse, para hacer cosplay, para compartir sus intereses, para “hacer comunidad”… ahí es donde la cosa falla. No es lo que yo busco, no es lo que necesito, y seguramente la edad tenga mucho que ver en ello, y es que además, me apostaría lo que fuera a que la media de edad es bastante más baja que en el Salón del Manga.

Con la frustración encima, y aprovechando que teníamos con nosotros a los cosmonautas Madam Beus y Epi69blas, decidimos desquitarnos de la decepción pateando por Barcelona haciendo una visita turística con paradas técnicas a tiendas como Continuarà Cómics, Discos Revólver y Freaks… y este fue el resultado (creo que sí, que nos pasamos un poquito, pero es que a esos precios…):

Esto lo compramos en la Japan Weekend por 2 euros. La verdad es que la figura tiene su gracia por ese juego de perspectivas que hace con los distintos personajes en tamaños distintos. Es curioso y una imagen muy potente y muy Super Sentai. No soy de comprar este tipo de “escenas”, pero esta valía la pena siendo tan barata.

No tenemos referencia alguna de este anime, nadie nos lo ha recomendado, no hemos leído nada al respecto. Solo tenemos un nombre, el de Shotaro Ishinomori (ya sabéis, El Rey del Manga, creador de Kamen Rider, Cyborg 009, etc…), y eso para nosotros ya es suficiente. Aparte de esto, tenemos entendido que algunos de sus personajes hacen algunos cameos en esta obra. Ya os contaremos si vale la pena.

Y llegamos a Continuarà Cómics, para encontrar, por fin, las obras de Ponent Mon a un precio de auténtica risa, si no fuera porque en realidad da más pena que otra cosa, porque estos precios tan bajos nos indican que las series han sido canceladas y descatalogadas. Ya os hablamos en su momento del fracaso de Aula a la Deriva, pero muchos otros títulos de la editorial, que hay que reconocer que ha arriesgado mucho apostando por cierto tipo de manga (más adulto, menos comercial). Es por eso que ahora se pueden encontrar un montón de tomos a precios tan ridículos como 3 y 4 euros. Aquí arriba tenéis los 3 volúmenes de Ebichu que compramos y que nos faltaban (por ahora ya no saldrán más de este desternillante y pervertido hámster ama de casa).

Nos sorprendió encontrarme este manga, que no teníamos ni idea que había sido publicado por Ponent Mon (¿quizás sea ese uno de sus fallos?). Conocíamos el título por el dorama que existe, pero que aún no hemos podido ver. Por eso nos picaba la curiosidad y compramos este primer tomo, a sabiendas de que no podríamos leer el 2, al menos en un corto-medio plazo.

Ya teníamos el libro dedicado a Japón, en el que varios artistas (japoneses y no japonses creaban obras inspiradas en el país nipón). No habíamos comprado antes el de Corea porque el precio era demasiado elevado para el interés que nos suscitaba en su momento. Pero a 4 euros, y con un creciente interés por Corea, no había dudas. A su lado tenemos “En la prisión”, una recomendación de Montse Akane, de la que siempre hemos oído cosas buenas.

Por último, pero no menos importante, tenemos dos obras de Yoshihiro Tatsumi, el autor del magnífico “Una vida errante”, que no podía faltar en nuestra biblioteca. Una pena que la cosa no haya funcionado con este autor tan importante para el manga más adulto, y es que como contaba él mismo en la obra que mencionábamos, él fue uno de los padres del gekiga. Esperad una reseña de estas dos obras, a ver si llega a tiempo antes de que no queden ejemplares disponibles.

No solo de lectura vive el hombre, y cuando uno se encuentra por solo 6 euros el último disco de la que puede ser la banda catalana de Metal Extremo más importante del momento, cuyo éxito ha traspasado fronteras, y que encima son amigos, no había duda alguna, tenía que caer. Más allá del hecho, poco frecuente, de que canten Death/Black Metal en catalán, y que se hiciesen famosos por sacar un primer disco con letras de Miquel Martí Pol, estamos ante la obra de 4 talentosos muchachos de Terrassa, y que os recomendamos para saber lo que se cuece por estas tierras en cuanto a Metal Extremo. Ahora mismo están de gira por España. Su nombre: Vidres A La Sang.

Y aquí os dejamos con nuestro “capricho final”. Estuvimos dudando durante un buen rato si comprar o no esta Enciclopedia de la Cultura Pop Japonesa, y al final cayó, somos así… lo cierto es que no conocemos otra obra como esta, y aunque ya haya quedado algo antigua (es de 1997), eso a veces lo convierte en más interesante, ya que muchas cosas se pierden con el tiempo al dejar de valorarse. No se trata de ningún ensayo, ni de una especie de historia de la cultura Pop japonesa, es una enciclopedia como bien indica el título. El fallo es que es demasiado reducida, y se echan en falta muchísimas cosas, empezando por obviar a figuras como Shotaro Ishinomori, cuya contribución al Tokusatsu televisivo creo que es comparable a Godzilla y Ultraman. Pero ya os contaremos más una vez lo hayamos leído de cabo a rabo.

04
Mar
10

un geek en japón: kirai en casa asia (3a parte)

Saludos cosmonautas,

seguimos con las entregas, casi al estilo fascículos, de la conferencia de Héctor García, Kirai, en la Casa Asia de Barcelona, para presentar su libro “Un Geek en Japón“. En esta ocasión, tocando el tema del idioma japonés y los otakus. Como siempre, de una forma amena e interesante al mismo tiempo.

Queda aún una cuarta parte para finiquitar la conferencia, y después seguiremos con las preguntas del público. ¡Esperemos que estéis disfrutando de estos videos!

Aquí tenéis la primera y segunda parte.

26
Feb
10

un geek en japón: kirai en casa asia (2a parte)

Saludos cosmonautas,

tal y como prometimos, hoy os ofrecemos la segunda parte de la conferencia de Kirai que dió durante el ciclo “Asia Geek” en Casa Asia de Barcelona (si te perdiste la primera parte, clica aquí). En esta ocasión el tema se centrará en la comunicación, incluyendo tanto el transporte ferroviario como las telecomunicaciones. Héctor nos contará cosas bastante interesantes sobre el desarrollo de la comunicación en Japón, y las razones que puede haber detrás de su forma de hacer las cosas.

¡Conitnuará la próxima semana!

19
Feb
10

Un Geek en Japón: Kirai en Casa Asia (1a parte)

Saludos cosmonautas,

ya hace meses que acudimos al ciclo de conferencias “Asia Geek” que organizaba Casa Asia en Barcelona (ya os contamos una de las conferencias aquí). Una de las charlas más esperadas por todo el mundo, y que congregaron mayor número de personas fue la presentación del libro “Un Geek en Japón” a manos de su mismos creador, uno de los bloggers españoles más famosos, y referencia indiscutible para todo el Nexo Japón: Hector García, alias “Kirai”.

La Arcadia de Urías no podía desaprovechar la ocasión, así que intentamos arreglar una entrevista con Héctor y pedir permiso a Casa Asia para grabar la conferencia. Lo primero no pudo ser, ya que Héctor andaba bastante ajetreado, pero sí lo segundo. Así que hoy os ofrecemos el primer corte de varios que vendrán, ofreciendo casi íntegra la conferencia de Kirai. ¡Esperamos que la disfrutéis tanto como nosotros! ¡Y cuidado con los campos de distorsión de la realidad!

¡Continuará!

17
Feb
10

Dazaifu y el museo Showa, un museo #TLQM

Saludos cosmonautas,

es miércoles, y como ya es tradición, volvemos con un post sobre viajes pero que esta vez vamos a enlazar con la temática #TLQM, aunque bueno, todos sabemos, y ya lo dijo Pau, que viajar es #TLQM.

Volvemos una vez más a nuestro viaje a Japón del 2009, cuando iniciamos el reportaje Crónicas desde Cipango, y concretamente a nuestro paso por Fukuoka para entrevistar a Ale. Para hacer la entrevista, nuestro anfitrión escogió Dazaifu, uno de sus lugares favoritos de la zona (y donde hicimos muchas fotos de los sakura). Ahí se puede encontrar un bonito conjunto de templos que, al no ser tan populares a nivel turístico, acostumbran a ser mucho más agradables de visitar, sin aglomeraciones,  sin conservantes, ni colorantes, pero con el mismo sabor de siempre (el sabor de las semillas de soja).

Estuvimos un rato paseando ese fantástico lugar, y buscamos un sitio apartado y tranquilo donde grabar a nuestras anchas. Eso sí, con toda la calma del mundo y disfrutando del sitio.

Pero aparte de la naturaleza y los templos sintoístas, hubo otra cosa que llamó nuestra atención, el siguiente cartel:

Lo que estaba anunciando era que ahí cerca había un “Museo de la Era Showa”, es decir, de la época que va de 1926 a 1989. A efectos prácticos, en realidad era un museo de #TLQM, sobretodo con material de las décadas de los 60, 70 y 80. Pero antes de entrar al museo había una tienda con un montón de discos, juguetes, y otras cosas #TLQM antiguas (aunque algunas eran ya de la era Heisei, la actual).

Desde Ultraman a El Puño de la Estrella del Norte, GeGe No Kitaro, e incluso… el maldito gatostiable.

Como los “Superdiscolandia” que tenía yo de pequeño, pero estos con Kikaider, Devilman y bueno, Superdiscolandia también tenía Comando G.

Un montón de cosas que nos transportan a una época que no hemos vivido, pero que curiosamente nos llama más la atención.

Estuvimos un buen rato curioseando, y al final compré un Single en vinilo de Space Sheriff Gavan. La verdad es que no nos hizo falta entrar en el museo, y es que con la cantidad de cosas que tenía a la venta, ya nos dimos por satisfechos, pensando que el pequeño museo que había detrás de una cortina no iba a dar para muchas más sorpresas.

Aprovechamos para visitar un rinconcito que sonará a todos aquellos que tengan el libro de fotografía de “Soñar con Japón“. La foto es casi idéntica, ¿quién creéis que hizo la del libro?

Cuando el sol empezaba a caer, ya de vuelta a Fukuoka, me despedía de Ale delante del Mandarake (aunque antes hice unas cuantos compras). Era el mismo lugar en donde nos habíamos encontrado por casualidad dos días antes.

¡Fue un gran día!

03
Feb
10

Paseo por Kyoto: ¿Geisha, maiko o turista?

Saludos cosmonautas,

ayer mismo en el blog de Flapy escuchaba su colaboración en un programa de radio en el que hablaba de las geisha y las maiko, y en la que conseguía derribar algunos de los tópicos que los menos avezados a la cultura japonesa suelen tener en mente cuando oyen la palabra “geisha”. Esto hizo que recordara mis paseos por Kyoto en 2007, en mi primer viaje a Japón, de como conseguimos ver una geisha o maiko auténtica (difícilmente las distingo) y como unas turistas disfrazadas nos engañaron a nosotros y a un montón más de turistas.

Después de soportar el calor asfixiante del agosto japonés, un paseo nocturno sienta de maravilla, y parece que uno llega a activarse más, a pesar de haber sudado la gota gorda durante todo el día viendo templos sin descanso. Así pues, nos dirigimos a Gion, con la intención de iniciar nuestra “caza de geishas”. Sí, éramos un poco inocente, pensábamos que las íbamos a encontrar por todas partes… pero no.  La primera noche empezamos a explorar algunos de los locales de postín que había por la zona, intentando ver entre esas ventanas de madera si veíamos a alguna geisha en acción. Pero parece que no hubo suerte.

Al día siguiente, tocaría celebrar el Obon en Kyoto, con unas increíbles hogueras (ya os contaremos…), y acabados los festejos nos dirigimos hacia Pontocho. Empezamos a pasear por esa clásica calle exageradamente estrecha, pero llena de restaurantes, bares y otros locales de diversa índole. Y ahí, de repente, tuvimos la gran sorpresa. Casi por accidente, casi sin darnos cuenta, y gracias a que un servidor se encontraba cámara en mano en ese momento registrando todo nuestro paseo…. ¡la pillé! Aunque fueran solo unas décimas de segundo, pero pude captar su huída y captarla para la posteridad.

¿Cómo sé que era una geisha (o una maiko) auténtica? Pues precisamente porque apareció y desapareció a toda prisa, evitando atraer las miradas de los turistas que nos apelotonábamos por la estrecha Pontocho. Y es que lo suyo esla discreción. Eso confirmaba que era verdadera, y es que las que no lo son, no dudan en pasearse, posar y sacar a relucir sus encantos.

Precisamente esto es lo que nos encontramos al día siguiente. Paseando ya en pleno día por Kyoto, bajo el sofocante sol, los ojos como platos al encontrarnos “geishas” en cada rincón. ¿Pero qué pasaba? Dos días intentando encontrar una geisha, apenas con suerte, ¿y resulta que el domingo era su día de paseo y salían todas a la calle? No, eso no podía ser verdad. Y no lo era. ¡Demasiado fácil!

Incautos gaijin. ¡Son falsas! ¡Son turistas como tú! Solo que por un módico precio se han vestido de geishas o maikos, y hala, a posar como si fueran auténticas señoras del arte, para gozo de turistas bobalicones como nosotros. Seguramente están cumpliendo los deseos de mucha gente que va a Kyoto precisamente para ver algo así, así que tampoco hacen daño a nadie (y si lo hacen de alguna forma, contádmelo) y sí que alegran a un montón de visitantes, pero vamos, que al fin y al cabo te están dando gato por liebre.

¿Dan el pego?

20
Ene
10

Mi paseo por Miyajima

Saludos cosmonautas,

para pasar el resacón lolicon de ayer, volvemos a la carga con uno de nuestros posts viajeriles para rememorar el paseo de Urías, en Mayo de 2008, por uno de los destinos turísticos de Japón ineludibles. Estamos hablando de Miyajima, una pequeña isla justo delante de Hiroshima que se cuenta entre una de las 3 mejores vistas del país nipón. Estamos seguros que si sois lectores habituales de blogs sobre Japón, o si habéis podido viajar hasta ahí, la imagen del torii flotante os debe de sonar… Pero que es lo cuente el propio Urías…

Lo especial de esta isla es que se considera que es sagrada, toda ella, y por lo tanto está repleta de templos sintoistas y budistas por todas partes, y a pesar de ser un sitio muy explotado turísticamente se ha sabido respetar su encanto natural. Muchos que la han visitado recomiendan pasar la noche ahí, no solo para poder quedarse más tranquilo en la isla cuando se va el último ferry, si no para poder contemplar la belleza del lugar a lo largo de todo el día. Además, la isla invita a dar largos paseos y en unas pocas horas no hay tiempo suficiente.

En mi caso, no tuve la ocasión de poder pasar la noche en la isla, y es que ese viaje del 2008 fue una auténtica locura (fui de Osaka a Kochi, de Kochi a Tokyo, de Tokyo a Osaka, y de Osaka a Miyajima en una semana más o menos). A pesar de todo el cansancio acumulado, pronto por la mañana llegaba a Hiroshima y me dirigí hacia el embarcadero. Por unos pocos segundos perdía el ferry, ¡maldita sea! Pero al poco tiempo ya salía otro, prácticamente vacío. De hecho, en la parte de arriba, donde se podían contemplar las mejores vistas, solo estábamos una chica y yo, y debajo unas pocas parejas de jubilados. Pero al rato, los que estaban abajo empezaron a subir armados con sus cámaras, y es que ya se empezaba a divisar esto:


Unas cuantas fotos al torii después, llegabamos al embarcadero de Miyajima, la isla sagrada. Entonces me di cuenta de lo afortunado que era de haber escogido ese día para ir a Miyajima, y es que era el día después de que se acabaran las fiestas de la Golden Week, con lo cual la isla estaba casi desierta. No tendría la oportunidad de pasar la noche ahí como me hubiese gustado, pero al menos tendría la oportunidad de pasear tranquilamente, hacer fotos, vídeos sin tener que cruzarme apenas con nadie, ¡una gozada! De hecho, había más ciervos que personas.


Rápidamente el reducido grupo de visitantes que llegamos con el ferry nos disipamos, yo puse la directa hacia el torii, dispuesto a sacar fotos desde todos los ángulos posibles. En seguida dejaba atrás a la mayoría con mis grandes zancadas, y me seguía maravillando por la tranquilidad que se respiraba en el lugar, y esa sorprendente ausencia de gente en uno de los lugares más turísticos de Japón, ¡y eso es mucho turismo!

En seguida me planté delante del torii y empecé a mosquearme un poco. Y es que una especie de “tour guiado” con un pequeño bote, llevaba a algunos turistas a pasearse por debajo del torii, chafando mis intentos de hacer la foto del torii en todo su esplendor. Esperé un buen rato, y al final se marcharon, pero en muchas de las fotos que guardo de mi visita, aparece la barquitas de marras.

A pesar de seguir fascinado por ese torii flotante, al girar la vista atrás uno se daba cuenta de que estaba en el templo de Itsukushima (del cual forma parte el torii), una preciosa construcción sintoísta sobre las aguas que es patrimonio de la humanidad. La verdad es que la sensación de pasear por ese lugar sagrado, con el agua bajo los pies, con toda serenidad, invitaba a la meditación… pero no tenía tiempo, tenía que seguir con mi excursión, eso sí, sin correr, con paso solemne, disfrutando cada una de mis zancadas.

Lo que no os he contado es que cuando baja la marea, el torii es accesible desde este templo a pie, una experiencia que nos guardamos para la próxima visita que hagamos (y prometemos quedarnos en esta mágica isla a pasar la noche).

Seguimos disfrutando un buen rato del templo, y es que cualquier rincón parecía fotografiable y/o grabable,  pero una de las cosas que más ilusión me hizo encontrarme ahí fue lo siguiente:

Se trata de un antiquísimo teatro Noh, una antigua forma de teatro (por decirlo de alguna manera) del cual hice un trabajo mientras estudiaba literatura japonesa. Un trabajo que disfruté mucho, leyendo algunas de las obras clásicas del género, y aprendiendo los entresijos del Noh, algo difícil de entender si no tienes la formación/información adecuada. Sé que Ale está aprendido algo de Noh últimamente, y estoy esperando que nos cuente algo un día de estos.

A través de las fotos queda claro que éramos muy pocos los que ese día pisábamos la isla, y eso era una gran ventaja, sin duda alguna. Pero para alguien como yo, que viajaba solo por esos mundos de Dios (o de los dioses, en este caso), también fue una desventaja cuando quise sacarme la foto de rigor con el torii detrás. Estuve un rato paseando por la orilla, esperando que alguien se acercara y poderle pedir el favor, y costó lo suyo. Al cabo de un rato me encontré una pareja de salaryman haciéndose fotos (en realidad uno de ellos sacaba fotos al otro, que claramente parecía ser su superior), y así tuve la papeleta solucionada (aunque me sacó la foto con una cara un poco rara).


Llegados a ese punto, con el torii fotografiado desde todos los ángulos, llegaba el momento de adentrarse en los bosques de la isla, y prácticamente ser uno más entre los ciervos (recordé todo lo aprendido viendo Bambi, me até bien las zapatillas, y andando que es gerundio).

En ese momento, mientras andaba por pequeños caminitos enmedio del monte, estaba pletórico. Estaba andando completamente solo, disfrutando de unos paisajes maravillosos. Era una de esas sensaciones que uno puede tener cuando viaja solo y está haciendo algo muy especial, cuando uno se siente satisfecho consigo mismo, pero al mismo tiempo, se echa en falta el poder compartirlo con otras personas (aunque esto, en realidad, forma parte de esa misma sensación). Así que aparte de los puntuales turistas con los que me podía cruzar, los únicos compañeros de viaje eran los ciervos, y la verdad es que no tienen grandes dotes de conversación, y en seguida caíamos en los tópicos de siempre (que si el calor, que si la poca afluencia de gente, etc).


Pero aparte de paisajes y colores increíbles, Miyajima también ha aparecido en muchos blogs por otras razones. Un clásico de la blogosfera del Nexo Japón, los carteles “engurish”. En las que uno no puede evitar sonreír o incluso reírse a carcajadas de algunas de las fabulosas traducciones de los carteles turísticos.

Pero en Miyajima también hay lugar para carteles simpáticos y muy cachondos, es todo un clásico, el rey de los carteles turísticos de Miyajima, el famoso cartel: La estación del teleférico a 8 minutos andando (¡6 si corres un poquito!).

Después de haber recorrido unos cuantos caminitos, y sentarnos a disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad de Miyajima, decidimos que ya era hora de llenar el estómago. Así que bajamos de nuevo al pueblo para degustar una de las especialidades de la isla, las ostras rebozadas. La verdad es que no estaban nada mal, aunque me empacharon un poco. Una vez acabé de comer, justo enfrente del restaurante me encontré con una bonita pagoda. Para variar, como la mayoría de pagodas que me he encontrado en mis distintos viajes a países asiáticos, no se podía entrar. Así que me quedé contemplándola desde fuera, sorprendido también por esa palmera sujetada por cuatro palos.

Justo delante había un templo que parecía muy antiguo, todo de una madera ya oscurecido por el paso del tiempo. Ahí dentro me topé con unos fabulosos dibujos que me sorprendieron mucho, tenían una gran expresividad y mucho movimiento. ¡Parecía un manga!


Otro rato de paseo para bajar la comida, unas pequeñas compras en una tienda de souvenirs (también vacía para variar), y el tiempo empezaba a apremiar, tenía que volver al ferry y volver a Hiroshima para poder ver el museo, pero eso es algo que quizás os cuente otro día. Por ahora, nos depedimos de los cervatillas, pero no es un adiós, si no un hasta pronto, porque os aseguro que a Miyajima voy a volver.

Ai Urías, qué cursi eres, hijo mío…

12
Ene
10

Marc Bernabé en una tienda TLQM

Saludos cosmonautas,

a estas alturas no hace falta contaros lo que es TLQM, pero quizás algunos no recuerden o ni siquera sepan que el origen de la expresión es fraguó en una entrevista que le hicimos a Ale sobre las tiendas de segunda mano de Japón, en las que venden Todo Lo Que Mola. A raíz del vídeo muchos quedaron alucinados con este tipo de tiendas, y es que no hay para menos.

Ahora resulta que Marc Bernabé hizo un descubrimiento en uno de sus últimos viajes a Japón, una tienda llamada “Detectives de los Recuerdos” que encaja perfectamente en la definición de lo que es una tienda TLQM ™. Lo mejor de todo es que se aventuró a grabar un vídeo mientras se adentraba en la tienda. El resultado fue excelente, y nos sentimos tremendamente halagados de que Marc depositara su confianza en la Arcadia para editar y publicar el video. Aprovechamos también la reciente visita de Ale a la Arcadia para hacer algo especial con el material de Marc, e intentamos emular los típicos programas televisivos nipones, donde algunos famosos comentan los videos, se ponen comentarios chorras… ¡a ver qué os parece el resultado! Y os recomendamos ver el video más de una vez porque hay tantos detalles en cada plano que a uno se le pueden escapar un montón de cosas interesantes.

¡Cuenta en los comentarios qué cosas has visto y cuáles te han llamado más la atención!

Aquí tenéis la tienda en cuestión, en Omiya (Saitama), recordad que estará ahí por tiempo limitado. Y si váis, ¡no os olvidéis del Capitán! ;-)


View Larger Map

29
Dic
09

Japonofilia: Como empezó todo

Saludos cosmonautas,

lo cierto es que no teníamos pensado postear esta semana (aparte de la bromita de ayer), y de hecho será difícil que lo hagamos en las próximas entre la fiesta de fin de año y una expedición a tierras alicantinas que nos hace mucha ilusión (por múltiples motivos que tarde o tempranos serán revelados). Pero el amigo Jockey, del blog Genjutsu “Ilusiones diarias”, nos ha lanzado una especie de meme que nos hacía gracia contestar, sobretodo porque estamos época de recapitulaciones, valoraciones, recuerdos, etc., y por lo tanto es un buen momento para echar una mirada atrás y ver lo que nos ha llevado “hasta aquí”, es decir, a est “japonofilia” blogger que muchos compartimos en lo que Jockey ha llamado la “japonosfera” y por aquí hemos llamado el Nexo Japón.

Es difícil empezar por algo concreto, creo que esto es algo que se venía forjando poco a poco, incluso antes de darme cuenta de que lo que estaba alimentando mi infancia eran en buena parte manifestaciones culturales japonesas. Como muchos otros podría hablar de “Dragon Ball”, y antes incluso de “Dr. Slump”, o también “Ranma 1/2″, pero es que ya antes había alucinado con “Comando G” y “Ulysses 31” (a pesar de los pocos recuerdos que tengo, pero ahí están entre algunos surcos de mi corteza cerebral), también con la “Pequeña Polon“, “Heidi” (en las reposiciones, que no soy tan viejo), y estoy seguro que hubo más anime pero que ahora mismo no puedo recordar. “Dragon Ball” fue un punto de inflexión,  de eso no hay duda, y el fenómeno de las fotocopias es un claro ejemplo del inicio de una vida de “frikismos”, pero no necesariamente el definitivo, ya que creo que la película de “Akira” fue lo que realmente me acabó marcando profundamente y lo que me llevó a interesarme por más cosas. En este sentido, creo que “Dragon Ball” tenía interés por si mismo, y no necesariamente llevaba a todo el mundo a interesarse por otras series (quizás “Fly” intentó explotar ese interés, pero no llegó a acercarse al impacto de “Dragon Ball”, y diría que ni siquiera al de Arale), pero “Akira” sí era algo diferente y espectacular (al menos en su momento), algo que habría las puertas a un tipo de animación distinta, más adulta, algo a lo que no estábamos acostumbrados. A pesar de ser aún un niño, Akira me estaba diciendo que los dibujos animados no tenían porque ser solo una cosa de niños. En ese momento fue providencial la aparición de un “noche de manga” en el Canal 33 (la segunda cadena de TV3) en la que un jovencito Óscar Valiente (ahora en Norma Editorial) presentaba algunos animes que luego un servidor se grababa en VHS. Ahí descubrí todo un mundo con animes como “Grey” (que si no recuerdo mal fue el primero), y también “Golgo13″ o “Royal Space Force“, la primera película de Gainax que se había vendido como la nueva “Akira” por su fantástica animación, pero creo que pocos deben recordarla a día de hoy. Lo que hizo ese programa fue empezar a generar esa sensación de “mundillo”, de  una”escena manganime”, y claro está, alimentaba el interés.

Paralelamente a esto, y no necesariamente interrelacionado en mi cabecita por entonces, estaba el tema de los videojuegos. Después de años jugando con el Spectrum y el MSX, llegaban de Japón unos aparatos que servían para jugar, y que suplicamos mi hermano y yo a nuestro padre que nos lo comprara unas navidades. Era la Master System II, al cabo de poco llegó la Megadrive (sí, al principio yo era de Sega, y no llegué hasta Nintendo al cabo de un buen tiempo con la Super Nintendo). Supongo que al empezar a interesarse uno por los videojuegos, la atención se dirigía irremediablemente a Japón, y las imágenes de juegos con caracteres japoneses que estaban por llegar, o incluso aquellos que no llegarían nunca, empezaban a fascinar.

Pero de la época de “Akira” y “Dragon Ball” habría que añadir otro paréntesis, el del cine de acción hongkonés. Manga Films se lanzó no solo a traer anime (y a calentar al personal con la saga de Urutsukidoji), si no también a sacar los VHS del mejor cine de acción que se ha hecho jamás, el de Hong Kong, sobretodo gracias a la unión del director John Woo y el actor Chow Yun Fat. Aunque por entonces quizás era demasiado pequeño para acceder fácilmente a todo ese material, y pocas fueron las películas que pude ver, sin duda me marcaron esas portadas, esos trailers, y todas esas coreografías imposibles. Lógicamente no estamos hablando de Japón en este caso, pero sí de un despertar del interés por todo lo asiático en general.

Pero lo que realmente se desarrolló fue el interés por el manga, poco a poco el cómic japonés se hacía un lugar en los quioscos. La verdad es que es incomparable la oferta que había entonces con la que hay ahora. Antes podías estar casi enterado de cualquier manga que se publicaba, pero ahora es algo inabarcable. Recuerdo también que en esa época apareció también la Shonen Magazine, la B’sLog de entonces, aunque con una selección de títulos bastante más potente que la “versión actual”, pero al cabo de un tiempo fracasó (como tantos otros títulos). Por entonces hubo dos obras que me engancharon de mala manera, todas ellas obras muy romanticonas, como son “Video Girl Ai” y “Kimagure Orange Road” (las hormonas de adolescente iban como locas por ese entonces – bah, en realidad siguen más o menos igual).  Pero también hubo otros que me marcaron como los primeros tomos de “Bastard!!” (con tantas referencias al Metal era imposible no pasárselo bien) o “El Puño de la Estrella del Norte”. En su momento ya lo contamos, pero lo cierto es que podemos citar “Gamma, el Hombre de Hierro” como uno de los manga que más hicieron para forjar esa atracción por Japón, al ser un manga que mostraba como ninguno de los que se había publicado hasta entonces lo que era la “vida real” de un japonés. Pero la serie se canceló. Y justamente en ese momento, en el mundo del cómic se daba un nuevo fenómeno. Los cómics americanos de toda la vida empezaron a recibir las influencias del manga, y una portada con una Pícara dibujada al estilo manga, en la Saga del Apocalípsis, me llevó de vuelta al mundo de Marvel Cómics, abandonando el manga durante un montón de años.

Después de dejar el manga y de dejar también de seguir las colecciones Marvel (principalmente por meterme de lleno en el mundo de la música, y por qué no decirlo, por echarme novia), ¿qué fue entonces lo que renovó mi interés por “lo japonés”? La cosa vino de manos del cine de terror, del cual me había convertido en un auténtico fanático. La revista Fangoria publicaba un artículo sobre “ringu (the ring)“, una sencilla película japonesa, pero que ponía los pelos de punta. Esa película fue el inicio de la llamada “New Wave Of Japanese Horror Movies“, una ola de pelis de terror novedosas y muy excitantes que pondría de moda el cine asiático en general (“Dark Water”, “Ju-on”, “Kairo”, “Audition”…). Y sí, eso hizo que mi interés volviese a girar alrededor de Japón de una forma más intensa, pero también podría decir que más madura. Ya no solo me interesaba ver películas, si no que sentía un interés general por su cultura, por sus costumbres…

…y para rematarlo todo, llegó la música.

Debía correr el año 2002 o 2003, y en la redacción de Hell Awaits Magazine, la publicación sobre Metal Extremo en la que escribía por entonces, corría un CD con unos curiosos vídeos. Una banda japonesa con unos vestidos espectaculares, con una puesta en escena brutal, y unos videos muy llamativos. ¿Qué era eso? No tenía ni idea, y además ni siquiera podía escucharlo, así que simplemente me quedé con esa imagen en la retina durante mucho tiempo. Un tiempo después leía la notícia de que Marty Friedman, exguitarrista de Megadeth (uno de mis grupos favoritos), se largaba a Japón para tocar con una popular cantante de Rock japonesa, una tal Aikawa Nanase. Mi interés por Japón hizo que investigara un poco más y empecé a escuchar a Aikawa Nanase a dosis regulares. Eso hizo que recordara que en su momento me había quedado prendado de un grupo japonés con unos espectaculares vestidos. Al haberme metido ya en Internet buscando a Aikawa Nanase, fue mucho más fácil dar finalmente con mi objetivo, así que al final los encontré, unos pavos que parecían mujeres llamados Malice Mizer, luego descubrí lo que era el Visual Kei, y ahí tiene otro frente abierto en lo japonés.

Supongo que en ese momento algo hizo click en mi cerebro, los cabos empezaron a atarse sin que me diera cuenta, y más tarde ya me pasaba el día leyendo blogs sobre Japón, óbviamente el de Kirai, también el de Ale, Flapy, Óskar… y al final, después de un par de viajes a Japón, después de ponerme a estudiar algo de japonés, y finalmente embarcarme en una segunda carrera universitaria de Estudios de Asia Oriental… nació la Arcadia, que sin ser un blog “sobre Japón”, es más que evidente de donde procede la mayor parte de la inspiración.

(Seguro que me he dejado un montón de detalles, así que espero vuestros comentarios, que ya me están ayudando a reconstruir mi historia.)

26
Nov
09

De como la lié en el baño de Asahi TV

Saludos cosmonautas,

hace nada pude ver un vídeo del Tío Tosca en el que experimentaba con un baño nipón. Lo cierto es que es un clásico de los blogs de temática japonesa, y como no quiero ser menos, he querido hacer el mío, pero como siempre lo haré un poco “diferente” (por no decir, cutre, regulero a más no poder, o ¡menuda estafa, que me devuelvan mi dinero!).

Prometo atenerme a las consecuencias de la publicación de semejante patraña:

(Teniendo en cuenta que en todos los tags estoy poniendo “Asahi TV”, ¿creéis que si lo ven se mosquearán y me pedirán una indemnización millonaria? ¿o un dedo quizás? xD)




Bookmark and Share

Archivo de naufragios

Sigue nuestras travesías en Twitter

Haz click para recibir los últimos posts sobre TLQM en tu email

BlogUniverso

BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog Add to Technorati Favorites Bitacoras.com
Creative Commons License