Archivos en la Categoría 'Crónicas desde Cipango'

11
Jun
10

Probando bebidas japonesas

Saludos cosmonautas,

hoy queremos hacer un experimento, y vosotros, queridos cosmonautas, habéis sido escogidos como conejillos de indias para ello, ¡qué ilusión! En realidad no tenéis que hacer mucho, dejadlo en nuestras manos.

Hoy os mostraremos un video que es un clásico entre los clásicos de los blogs sobre Japón, la prueba de bebidas. Aunque nuestro modus operandi ha sido distinto, ya que no vamos a catar “esa última bebida rara que ha sacado Pepsi”, sino que vamos a pillar lo primero (o lo más raro) que encontremos en cualquier máquina de bebidas, y dejarnos sorprender.  Este video lo grabamos a lo largo de nuestro último viaje a Japón, el viaje que hicimos para hacer nuestro hypeadísimo y esperadísimo reportaje “Crónicas desde Cipango“. A estas alturas podemos confirmar que, a pesar de los imprevistos que hemos sufrido a nivel técnico, la cosa va viento en popa y esperamos llegar a la fase de post-producción este mismo verano.

¿Y dónde está el experimento entonces? Os daréis cuenta enseguida de que el video es un poco raro, ya que lo hemos doblado. El original estaba en catalán, y como muchos no ibáis a entenderlo, hemos pensado que sería bueno probar como queda esto del doblaje, y que es algo que seguramente haremos en algunas partes de “Crónicas desde Cipango“. Otra opción eran los subtítulos, pero lo cierto es que doblar este video ha sido mucho más rápido que ponernos a escribir parrafadas, y de cara al reportaje, suponemos que es mejor escuchar que tener que leer un buen rato. En cualquier caso, aquí tenéis el video, ¡a ver qué os parece!

04
Feb
10

Procrastinator: The Movie

Saludos cosmonautas,

desde ya hace un montón de tiempo llevamos un proyecto más o menos secreto entre manos, una película, a medio camino entra la ficción y el documental, que quiere tratar el tema de la procrastinación. Un mal del cual Urías ha sido diagnosticado recientemente, y que le tiene bastante fastidiado y entretenido a partes iguales. Si no sabéis en qué consiste la procrastinación, haréis bien de clicar aquí. En cuanto a este proyecto, hay que decir que no hemos escatimado en medios, y ahora podéis ver el primer tráiler:

¿Regulero? Sí, pero lo que me he reí cuando se me ocurrió la idea. Pero vamos, seré sincero. En realidad esto es un toque de atención que me hago a mi mismo, una autoparodia que tiene que ver con mi eternizado proyecto “Crónicas desde Cipango“, que como muchos sabéis está en el candelero desde hace mucho tiempo. Tanto por la gente que lleva siguiendo este blog desde casi los inicios, muchos de ellos precisamente atraídos por la idea de este documental, como sobretodo por respeto a aquellos que se prestaron a aparecer en el documental, creo que estoy en la obligación moral de terminar el proyecto de una vez.

Excusas tengo muchas. Desde la inmensa cantidad de trabajo que he tenido precisamente después de volver de mi viaje a Japón, hasta los propios proyectos que han surgido para el propio blog (las entrevistas pirata, las semanas temáticas TLQM, y tantos otros rollos), y por último, y lo que me ha frenado bastante, los problemas que he tenido con el Sony Vegas, y que me han hecho plantearme de verdad cambiar de programa (pero hacerlo a estas alturas significaría tirar por la borda el trabajo más complicado y que ya tenemos hecho, seleccionar las partes de las entrevistas que más nos interesan).

Aparte de todo esto, como queremos hacerlo bien, hay varias cosas que me había planteado hacer para este documental que para mi solo resultan realmente complicadas, como es la creación desde cero de una banda sonora (tengo ya algunos pocos, pero cutres temas), y toda la parte más gráfica del documental (ya que, a pesar del carácter amateur del proyecto, quiero darle un aspecto decente). Por último, está también el tema del doblaje, parte en la que me veo muy limitado por no tener los mejores medios para grabar una buena voz en off.

Son un montón de cosas, sí señor, pero esto si sigo al mismo ritmo esto puede acabar eternizándose y perdiendo todo el sentido. Es por ello que ha llegado el momento de poner “Crónicas desde Cipango” como mi mayor prioridad, y si esto significa tener que pedir ayuda, creo que estoy dispuesto a ello (después ya veremos si realmente alguien me ayuda así por el morro, hahaha). No descarto también que esto tenga cierta repercusión en este blog, ya que seguramente no podré dedicar todo el tiempo que dedicaba ahora a hacer algunos vídeos o a la realización de los stop-motion (que seguramente voy a poner en stand-by de forma indefinida).

No suelo hacer este tipo de reflexiones a través del blog, por varios motivos, pero en esta ocasión creo que era necesario. Es una forma de espolearme a mi mismo, de establecer un compromiso con todos vosotros, los cosmonautas. Un compromiso que voy a cumplir en los próximos meses.

¡Gracias por vuestra paciencia!

PD: Y a pesar de todo este rollo, tened en cuenta que soy un procrastinador, así que en cualquier momento puedo postergar de nuevo todo esto para hacer otras cosas xD ¡Soy un enfermo, joder!

24
Sep
09

CdC: Tiendas Frikis de Japón y Udon

Saludos cosmonautas,

aunque algunos puedan pensar que ya nos hemos olvidado de nuestro proyecto “Crónicas desde Cipango“, lo cierto es que está más vivo que nunca. Hemos vuelto a tener algo de tiempo libre (en la Arcadia hay mucho ajetreo cada día), y el montaje ha avanzado bastante, así que puede que en unos meses terminemos el proyecto. A medida que vamos montando tenemos que ir descartando algunas de las cosas que se grabaron por varios motivos, a veces es porque no tienen interés alguno, porque no hay suficiente calidad de imagen… pero a veces, simplemente porque no acaban de encajar en “Crónicas desde Cipango“. Aún así, hay cosas que creemos que valen la pena, y en plan extras del DVD os hemos prepardo un vídeo con una entrevista que hicimos a Ale sobre un lugar llamado “omochasoko” (también conocido como “tienda guarra de carretera”). Además, el vídeo desvelará porqué pocos días después de llegar a Japón ya teníamos tanto material que tuvimos que crear la Friki-Caja y mandarla a casa por correo (si no habéis visto el vídeo, clicad para ver el Friki-Tetris). Pero la cosa no acaba ahí, ya que Ai y Ale después nos llevarán a comer un poco de udon, y aprenderemos algunas cosas curiosas al respecto…

Por cierto, muchas gracias a todos los que seguís votando La Arcadia de Urías en los premios Bitácoras 2009, nos ha sorprendido aparecer en la posición 37 de los Mejores Videoblogs, ¡estamos contentos!

16
Jul
09

Arcadia Reloaded: Así que quieres aprender japonés…

Saludos cosmonautas,

Debemos confesaros que las dos últimas semanas están siendo bastante duras aquí en la Arcadia, la carga de trabajo que solemos tener durante el mes de Julio nos está poniendo las cosas difíciles para seguir con nuestro post diario. Pero aquí seguimos un día más, viendo aún un montón de tareas de reparación de la nave por hacer, pequeñas expediciones a planetas remotos que gestionar, y controlar al cocinero para que no acabe con todas las existencias de ron. Pero para momentos críticos como este existe la Arcadia Reloaded, una idea que tuvieron algunos de nuestros lectores más nuevos (y otros más veteranos), para que recuperásemos aquellos posts que habían quedado un poco en el olvido, allá en la “dimensión Blogger”. En esta ocasión queremos recuperar un texto muy interesante para todo aquel que se plantee aprender japonés (y de paso reivindicar de nuevo su traducción), así como unas muy entretenidas y curradas páginas que os ayudarán con ello. Como siempre, hemos añadido algo nuevo al post, para que no nos tachen de simples reposteadores (y para que no haya confusiones, el viaje a Japón que mencionamos en el post ya se ha hecho, y aunque el documental está algo estancado, prometemos que antes de acabar el año lo habremos terminado – ¡esperemos que mucho antes!).

Habréis notado que hace varios días que en la Arcadia de Urías las cosas están algo paradas, pero lo cierto es que entre bambalinas nos estamos moviendo mucho para preparar nuestra próxima y casi inminente expedición a Japón. Ya hemos contactado con un montón de personas que nos ayudarán en nuestro cometido (¡y algunos de ellos son bloggers muy reputados!) y tenemos prácticamente todo el viaje listo. Pero como toda expedición a un país lejano, es importante prepararse mínimamente para los encontronazos culturales, y una de las mejores maneras de caer en gracia a los nativos, es hablando el mismo idioma que ellos (o al menos hacerles ver que lo intentamos). Para ello, hemos puesto a Urías a estudiar como un loco, y lleva una semana no haciendo nada más que eso, aprender japonés. Le hemos dado un par de webs que sin duda alguna le ayudarán a aprender, al menos, algunas cosas básicas para desenvolverse en Japón, y que aquí recomendamos a todo cosmonauta que quiera visitar tierras niponas.En primer lugar tenemos Escucha Japonés, la web de Ale y Ai, (los integrantes de la Game Boy Rock Band Pepino) con unos fantásticos y divertidos vídeos llenas de frases más que útiles:

Y por cierto, que nos mencionaron en uno de sus episodios (¡uno muy útil!), ¡gracias Ai y Ale!

En segundo lugar tenemos Japoneando, el proyecto de David Esteban/Flapy, que también es una forma entretenida de aprender muchas frases y palabras útiles e imprescindibles. Y mientras que Ale está acompañado de la belleza de Ai, Flapy ha sido incluso más listo… ¡se ha rodeado de tres! ¡Menudo gambitero está hecho! ;-)

Ya sabemos que no es Navidad (en todo caso, con este calor, sería la Navidad australiana), pero con el siguiente vídeo veréis a todos los integrantes de Japoneando, y además a Flapy en uno de sus mejores momentos.

Nos ha parecido también interesante hablaros de la página web de NHK, la cadena nacional nipona, que a menudo tiene cursos de varios idiomas en su parrilla televisiva. Pero no solo proponen una ayuda a los japoneses para aprender otros idiomas, si no que también quieren que los extranjeros aprendan japonés de una forma amena y sencilla. Pinchando aquí, accederéis a su página web en español con una radionovela sobre Leo, un chico que va de viaje a Japón para aprender Aikido (recuerdo un poco a nuestro querido Tío “Karate” Tosca) y que por el camino va aprendiendo algunas expresiones. No hay duda de que tanto Escucha Japonés como Japoneando son bastante más originales y divertidos, pero no deja de ser una herramienta útil para ir escuchando el idioma.

Pero no corran tanto amigos, antes de empezar a aprender japonés, hay cuatro cosas que nuestros comsmonautas deberían saber. Para ello, os reproducimos a cotninuación un texto muy interesante que hace años corría en inglés por Internet ( http://www-unix.oit.umass.edu/~thoureau/japanese.html, aunque ya no funciona), y que un servidor se puso un día a traducir al español (y cabe decir que por la red encontrarán dicha traducción adaptada a otras hablas hispanas, aunque sin dar crédito ninguno ni al original ni a la traducción…).

No os perdáis el texto, porque realmente vale la pena leerlo, sepamos o no japonés, queramos o no aprenderlo. Pero más que seguro que muchos se lo pensarán dos veces después de leerlo:

ASI QUE QUIERES APRENDER JAPONÉS…

Has comido en algunos restaurantes japoneses, visto algún anime, conocido alguien japonés, y tenido una novia japonesa. Y ahora, en una parte de tu pequeño cerebro, piensas que el japonés sería un buen idioma para aprender. ¡Podrías traducir videojuegos! ¡o manga! ¡o incluso anime! Conocer chicas japonesas, ¡impresionar a tus amigos! ¡Quizás vayas a Japón y te conviertas en un dibujante de anime! ¡Síi! ¡Suena como una gran idea!

Así que vas a la biblioteca, te llevas algunos libros con títulos como “Como aprender japonés estudiando cinco segundos al día mientras conduces tu coche de ida y vuelta a la oficina de correos” y “Japonés para completos, totales, y absolutos tontos que no deberían procrear”. Hey, ya aprendiste un par de palabras leyendo manga/viendo anime/en una página de Internet :)). Excitado e impresionado con tus nuevos conocimientos, empiezas a pensar: “Quizás, solo quizás, ¡podría hacer esto para vivir! ¡o buscar un título universitario en japonés! ¿Gran idea, no?

TE EQUIVOCAS.

No importa cuantos animes hayas visto, cuantas novias japonesas hayas tenido o libros hayas leído. No sabes japonés. No solo eso, obtener un título universitario en el idioma maligno no es DIVERTIDO o remotamente sensato. Prisioneros de guerra iraquíes son forzados a estudiar japonés. El término “holocausto” viene de las raíces latinas “holi” y “causm”, que significa “estudiar japonés. Se entiende la idea.

Así que, viendo tantos corderos yendo entusiasmados al matadero, creé esta Guía con CONSEJOS REALES para estudiar japonés. O, realmente, para NO estudiarlo.

Razón uno

Es muy difícil

Esto debería ser obvio.

A pesar de lo que te digan en libros, tutoriales en Internet o tus amigos, el japonés NO es simple, fácil o inclusive con sentido (el vocabulario japonés se determina tirando trozos de sushi a un tablero de dardos con las sílabas pegadas). Los japoneses esparcen este rumor para atraer a tontos Gaijin a sus garras.

No solo no es simple, probablemente sea uno de los idiomas más difíciles que se te puede ocurrir querer aprender. Con TRES escrituras totalmente diferentes (ninguna tiene sentido), multitud de inútiles y confusos niveles de cortesía, y una estructura gramatical completamente demente, el japonés ha destruido el alma de patéticos Gaijin desde su concepción. Veamos algunos de estos elementos mencionados antes así te haces una idea de a lo que me refiero.

El sistema de escritura japonés

El sistema de escritura está divido en tres partes diferentes y completamente dementes: hiragana (“las letras garabateadas”), katakana (“las letras cuadradas”), kanji (“cerca de cuatro millones de personificaciones de tus peores pesadillas”).

El hiragana se usa para escribir palabras japonesas usando sílabas. Está formado por muchos caracteres que son diferentes y que no se parecen entre si de ninguna manera. El hiragana se desarrolló juntando un grupo de japoneses ciegos, sordos y tontos para que dibujaran cosas en pedazos de papel sin tener idea de porque lo hacían. Los dibujos resultantes se llamaron “hiragana”. El príncipe que inventó estos caracteres, Yorimushi (hombre-arbusto-asno hediondo) fue inmediatamente asesinado a mazazos. Pero no te preocupes, porque no usarás hiragana casi nunca en la “vida real”.

El katakana es usado solo para escribir palabras extranjeras en un fuerte y mutilador acento japonés, así no tienes ni idea de lo que estás diciendo aunque esté en inglés (NdeT: y sepas inglés). Sin embargo, si recuerdas una regla simple para el katakana verás que puedes leer japonés muy fácilmente. Cuando encuentres algo escrito en katakana, ¡es una palabra en inglés! (nota: también se usa katakana para palabras extranjeras que no vengan del inglés. Y también sonidos, y palabras japonesas). Todos los caracteres katakana parecen iguales y es imposible, inclusive para los japoneses, notar la diferencia. No te preocupes, porque no usarás katakana casi nunca en la “vida real”.

Los kanji son letras que fueron robadas a los chinos. Cada vez que los japoneses invadían China (que era bastante a menudo) se llevaban algunas letras, así que ahora tienen como tropocientos millones. Cada kanji está compuesto por trazos que deben ser escritos en un orden específico, y tienen un significado específico, como “caballo” o “niña”. No solo eso, sino que se pueden combinar para formar nuevas palabras. Por ejemplo, si combinas los kanji para “pequeño” y “mujer” obtienes la palabra “carburador”. Los kanji también tienen diferente pronunciación dependiendo de la posición en la palabra, su antigüedad y que día sea. Cuando los colonizadores europeos llegaron a Japón por primera vez, los intelectuales japoneses sugirieron que Europa adoptase el japonés escrito como idioma “universal” entendido por todas las partes. Ésta fue la causa de la Segunda Guerra Mundial años más tarde. No te preocupes, porque no usarás kanji casi nunca en la “vida real”, ya que la mayoría de japoneses no leen desde hace mucho tiempo y en la actualidad pasan la mayoría del tiempo jugando a Pokemon.

Niveles de cortesía

Los niveles de cortesía tienen su origen en la antigua tradición japonesa de obediencia absoluta y conformidad, un sistema social de castas, y completo respeto por la autoridad jerárquica arbitraria, que muchas empresas estadounidenses creen que será muy beneficiosa cuando sea aplicada como técnica administrativa. Tienen razón, por supuesto, pero nadie es muy feliz por ello.

Depende de a quien le hables tu nivel de cortesía será muy diferente. La cortesía depende de muchas cosas, como la edad del interlocutor, edad de la persona a la que se habla, hora del día, signo del zodíaco, grupo sanguíneo, sexo, si son Pokemon de agua o de piedra, color de los pantalones, etc. Para un ejemplo de los niveles de cortesía en acción, fíjate en el siguiente ejemplo:

Profesor de japonés: Buenos días, Juan.

Juan: Buenos días.

Compañeros de clase de japonés: (gritos de horror y shock)

A fin de cuentas, comprender los niveles de cortesía está fuera de tu alcance, así que ni lo intentes. Simplemente resígnate a hablar como una niña por el resto de tu vida y reza a Dios para que nadie te pegue una paliza.

Estructura gramatical

El japonés tiene lo que se puede llamar una estructura gramatical “interesante”, pero también se podría llamar “confusa”, “aleatoria”, “falsa” o “maligna”. Para poder comprender esto bien examinemos las diferencias entre la gramática española y la japonesa:

Oración en español:

Juana fue a la escuela

Oración en japonés:

Escuela la Juana a fue Mono Manzana Carburador.

La gramática japonesa no es para gente de corazón débil o de mente lenta. Es más, los japoneses no tienen palabras para “mí”, “ellos”, “él”, “ella”, que cualquiera pueda usar sin ser terriblemente insultante (por ejemplo, la palabra japonesa para “tú”, escrita en kanji, se puede traducir como “espero que un mono te arranque la cara”. Es por eso que la oración “¡Él acaba de matarla!” y “¡Yo acabo de matarla!” suenan exactamente igual. Se supone que debes deducir esto del “contexto”, que es una palabra alemana que significa “estás jodido”.

Razón dos

Los japoneses

Cuando la mayoría de extranjeros piensan en los japoneses, piensan en una persona: educada, respetuosa, complaciente (seguramente también piense: chino). De todos modos es importante aprender donde empieza la verdad y donde terminan nuestros estereotipos occidentales.

Sería irresponsable de mi parte hacer generalizaciones de un grupo tan grande de personas, pero TODOS los japoneses tienen tres características: “hablan” inglés, se visten muy bonito y son bajitos.

El sistema escolar japonés está controlado por el gobierno japonés que, por supuesto, es imparcial (título de un reciente libro de historia japonés: Demonios blancos intentan arrebatarnos nuestra tierra sagrada, pero el poderoso padre-emperador los rechaza con vientos de Dios: La historia de la Segunda Guerra Mundial). Por eso todos los japoneses han tenido el mismo curso de inglés, que consiste en leer “Los cuentos de Canterbury”, mirar algunos episodios de M*A*S*H, y leer el diccionario de inglés de principio a fin. Armados de este extenso conocimiento del inglés, los niños japoneses emergen de la escuela preparados para participar en negocios y asuntos internacionales, exclamando oraciones notables y memorables como “You have no chance to survive make your time” (no tienes oportunidad de sobrevivir gana tu tiempo), y agregando a sus propios productos eslogans en inglés como “Just give this a Paul. It may be the Paul of your life” (Solo dale a esto un Pablo, puede ser el Pablo de tu vida), al lado de una máquina tragaperras.

En segundo lugar, todos los japoneses visten extremadamente bien. Esto coincide con la idea general del orden y aseo japonés. Todo tiene que estar en el lugar correcto para los japoneses o una pequeña sección del lóbulo derecho de su cerebro empieza a tener ataques y empiezan a exhibir comportamiento violento y errático hasta que el desorden es erradicado. Inclusive DOBLAN SU ROPA SUCIA. Estar desaliñado no es tolerado en la sociedad japonesa, y alguien con una pequeña arruga en su camisa, que pensó podía esconder usando un buzo con capucha encima (que posiblemente tiene escrita alguna frase pegadiza en inglés como “Spread Beaver, Violence Jack-Off” (“concha abierta, paja violenta”)), serán golpeados hasta morir con teléfonos móviles.

Por último, los japoneses son todos bajitos. Realmente bajitos. Es como gracioso. Como no quieren dejar que sean altos a los europeos y a los africanos, los japoneses sin ayuda de nadie han puesto de moda zapatos con suelas gigantes, así pueden parecer de altura humana real, cuando en realidad su altura sugiere que están relacionados con los enanos o los hobbits.

La cultura japonesa también es muy “interesante”, lo cual significa “confusa” y en muchos casos “peligrosa”. Su cultura esta basada en el concepto “dentro del grupo/fuera del grupo”, en el que todos los japoneses están “dentro” de un gran grupo, y TU estás “fuera” de ese grupo. Además de este sentido de alienación, Japón produce dibujos, y una amplia variedad de productos consumibles con los cuales te saturan 24 horas al día, siete días a la semana. A los japoneses también les gustan monstruos luchadores que viven en tus pantalones, bañarse con ancianos y suicidarse.

La comida japonesa es lo que alguna gente llama “exótica”, pero la mayoría de la gente la llama “repugnante”, o quizás, en algunas áreas, “basura”. La comida evolucionó en la antigüedad cuando el único ingrediente era el arroz. La gente se harto tanto del arroz, que empezaron a comer cualquier cosa que encontraban desde algas marinas hasta a otra gente. Esto derivó en la creación de maravillosas comidas como el “natto”, que es una especie de judía pero que sabe a ácido de batería, y el “Pocky”, que es un palito con diferentes tipos de cobertura, entre sus sabores están aserrín y fresa.

A pesar de la variedad de comidas, los japoneses han tenido éxito en hacer que cada cosa que coman, hasta las ciruelas, tenga gusto de carne ahumada.

Razón tres

Tus compañeros de clase

Como si aprender japonés no fuera poco, las clases de japonés tienden a atraer la clase de alumno que te hace desear que un enorme cometa choque contra la tierra. Hay algunos tipos básicos de alumnos que siempre te cruzarás en las clases. Entre estos están el Freak Del Anime, el Sabelotodo y el Ciervo Sorprendido En La Carretera.

El Freak Del Anime es el más común, y uno de los más molestos. Generalmente puedes notar un par de señales de alerta que te dejan identificarlo antes de que sea tarde: se pone la misma camiseta de Evangelion todos los días, tiene más de un llavero con motivos de anime, usa gafas, dice frases en japonés que obviamente no entiende (como “¡Sí!¡Nunca te perdonaré!”), se refiere a ti como “-chan”, hace referencias a puntos oscuros de cultura japonesa en clase, y generalmente no aprueba. Debes ser extremadamente cuidadoso para no dejarle oler tu miedo o lástima, porque si lo hace se te pegará y consumirá tu tiempo y paciencia, dejando una cáscara sin vida. Desesperado por compañía humana, te invitará a reuniones, exposiciones de anime, convenciones, y un montón de otras cosas que no te interesan.

El Sabelotodo generalmente tiene una novia o un novio japonés, y debido a esta “fuente interna” en la cultura japonesa, se ha convertido en un experto académico en todo lo que sea japonés, sin siquiera haber leído un libro en toda su vida. Usualmente lo puedes detectar buscando estas señales: tener una sonrisa arrogante, contestar más de su cuota de preguntas, la mayoría de ellas mal, hacen preguntas al profesor sobre varios temas y luego discuten las respuestas (un intercambio típico: alumno: ¿qué quiere decir “ohayô”?, profesor: quiere decir “buenos días”, alumno: mi novia dice que…), estar equivocado, hablar mucho de comida japonesa y estar equivocado, dar respuestas largas e innecesariamente detalladas que están mal y no aprobar.

El Ciervo Sorprendido En La Carretera es un alumno que tomó la clase porque: a) pensó que sería divertido, b)pensó que sería fácil, c) necesitaba un par de créditos para graduarse. Estos últimos tienen una máscara de terror y pánico desde el momento que entran en clase hasta que se van, porque todo lo que pueden oír en su cabeza es el agudo grito que hace su futuro mientras se va por el retrete. Generalmente no aprueban.

Aunque la mayoría de estudiantes de japonés son inteligentes, divertidos y trabajadores, ninguno estará en tu clase.

Conclusión

Si puedes superar la dificultad, sociedad y tus compañeros, encontrarás que el japonés es divertido y gratificante. Nosotros nunca lo sabremos, ya que no hemos llegado tan lejos. Pero estoy seguro de que TU eres diferente.

Nota del autor: Este artículo, aunque tiene algunos datos verdaderos, es una broma y debería ser tomada como tal. En realidad soy licenciado en japonés, aunque lo encontré difícil, amo el japonés y pienso que todos los que quieran aprender deberían probarlo.

Solo tendrías que estar preparado para sufrir mucho dolor.

¡FELIZ APRENDIZAJE!

Versión original del texto en inglés:

http://www-unix.oit.umass.edu/~thoureau/japanese.html

30
Jun
09

CdC: Cocina Japonesa, un avance

Saludos cosmonautas,

Esta semana, para seguir promocionando un poco ese reportaje llamado Crónicas desde Cipango que algún día llegará (esperemos que antes de Octubre), rescatamos un vídeo que hace tiempo tenemos colgado en el canal de YouTube de Mamonaku Films. Es uno de los vídeos que más visitas ha recibido, y es que trata sobre un tema muy popular, la cocina japonesa. El vídeo es un avance de algunas cosas que aparecerán en el montaje final (ya que uno de los mayores atractivos de nuestros repetidos viajes a Japón ha sido siempre la comida). Es un vídeo largo, pero creo que si no tenéis el estómago lleno lo podréis aguantar y acabaréis con muchas ganas de comer comida japonesa (o incluso coger un avión y plantaros en Japón). Hablaremos de shabu-shabu, kushikatsu, okonomiyaki, takoyaki… y alguna que otra curiosidad en forma de Shinkansen. Además, el viaje culinario nos lleva desde Shikoku hasta Tokyo, pasando por Osaka.

Si algo tengo claro es que, una de las razones de querer volver a Japón una y otra vez es  su comida. Bueno, y ahora por la canción de Pepino.

Solo quería agradecer a los tres amigos que aparecen en el vídeo por su hospitalidad durante mi segundo viaje a Japón, y también el haberme ayudado a descubrir tan fabulosas delicias. Uno de ellos está preparando un blog sobre sus experiencias de estudiante en Japón (¡esperamos ese blog con ganas!)

25
Jun
09

CdC: La mierda de Japón, o el síndrome de diógenes.

Saludos cosmonautas,

Siguiendo con nuestras entregas dentro del marco de “Crónicas desde Cipango”, hoy hacemos una entrada que puede horrorizar a aquellas mentes ordenadas, pragmáticas, poco frikis, y en general, toda aquella persona con poco apego a las cosas materiales.

Urías, como tanto otro frikazo, sufre ligeramente de uno de los síntomas del síndrome de diógenes, es decir la acumulación de desperdicios. El problema es que cuando viaja dicho síntoma se agudiza, entonces se pasa los días acumulando papelitos, entradas, regalitos promocionales, y cualquier cosa que pueda conseguir del país… ¿con qué fin? La verdad es que no lo sabe muy bien. Pero cuando vuelve a casa, se encuentra con una bolsa llena de mierda, y pocas veces se atreve a tirarla, “por si algún día necesito algo…”

Hoy hemos decidido exponer al mundo buena parte de la basura que ha acumulado durante sus 3 viajes a Japón, a ver si con la exposición pública de sus vergüenzas es capaz de superar su problema.

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Esto es de lo más típico, los pañuelos con publicidad que se reparten por la calle. De los dos primeros viajes nos acostumbramos a ello y en el tercero ya no nos preocupamos de llevarnos pañuelos de casa. Pero esta última vez no nos dieron ni uno, a pesar de pasearnos delante de los repartidores con actitud dispuesta. ¿Será que escogen mejor a quién lo reparten por la crisis?

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Esto de las cosas más inexplicables, tickets de compra y facturas. Se entiende que se guarden un par de días, ¿pero para qué guardarlos más? Los hay con dibujitos, algunos son de combinis, otros de tiendas de música, y no podía faltar uno de Mandarake.

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Mapas, mapas, folletos y folletos.  Lo cierto es que algunos de ellos ha valido la pena guardarlos, no hemos tenido que buscar nuevos y es una práctica más ecológica, ¿no?

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¿Sabéis decirme a qué dos lugares pertenecen estos dos mapas? ¡Es fácil!

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La primera vez fuimos en Agosto, nos los dieron todos en Odaiba. TV Asahi es la televisión que emite Kamen Rider, Yurikamome es el tren que te lleva hasta Odaiba (en el blog de Tosca podéis ver un vídeo), y el del pachinko me hace especial gracia…

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…está anunciando, entre otras, una máquina de Kamen Rider :D

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Aquí tenemos un periódico deportivo, y una revista en español que encontré en el Instituto Cervantes de Tokyo.

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Dentro del periódico parece que hay un anuncio de un Maid Café (corregidme si me equivoco).

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¡Y sale Hulk Hogan!

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Dentro de una bolsa de Disk Union encontré todos estos flyers y publicidad. ¡Heavy Metal!

Closet Child es una tienda de música Visual Kei de segunda mano, una de las tiendas está en una pequeña calle junto a Takeshita Dori (la tarjeta de la foto sirve para ganar “puntos” que se convierten en descuentos).

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Esto es un clásico de los viajes de Urías. Una hoja excel con el viaje programado (aunque se suele cumplir solo el 50%), una muy útil hoja de horarios y recorridos de trenes del buscador Hyperdia (que recomiendo a todo aquel que esté preparando un viaje a Japón), mapas para encontrar los hoteles, y chuletas sobre los transportes de Tokyo.

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Esto nos lo dieron en un restaurante cerca de Pontocho, en Kyoto. ¿Sabéis lo que es?

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Los emails de los entrevistados de “Crónicas desde Cipango” con el día y hora de la cita, también están las preguntas de la entrevista, y la hoja que me pasó Oskar con su respuesta a mi pregunta (para leerla, aquí).

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Carta de Magic The Gathering encontrada por el suelo en Akihabara.

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Las bolsas de tiendas también son consideras un “souvenir” para Urías. Algunas de ellas de tiendas famosas de Akihabara, pero también hay una de Nakano Broadway (el otro Akihabara).

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Urías tiene la manía de guardar también los billetes, y las chorradas que dan en el avión y los hoteles… (aunque el Japan Rail Pass es bonito).

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Al final hemos encontrado unos souvenirs del primer viaje de 2007 que no llegamos a regalar, y unos muñecos de Keroro que estaban aún en sus bolsitas de plástico (el muñequito de Keroro está en otra parte).

Lo de Urías parece no tener remedio, hay unas cuantas cosas más que guarda, pero ya sería aburrir de tanta basura (si es que no os habéis aburrido ya). La buena notícia es que gracias a este post, Urías se ha animado a tirar algunas cosas, y a ordenar un poco más todo el caos que supone guardar tanta porquería.

23
Jun
09

Post especial: ¡el post número 100!

Saludos cosmonautas,

Viendo hace poco el informe de Bitácoras sobre el estado de la blogesfera hispana, lo cierto es que llegar a 100 posts hoy en día se puede considerar un mérito. En realidad pensamos que lo suyo es seguir al pie del cañón después de varios años, y por lo tanto nuestra admiración a todos aquellos que  seguís al pie del cañón, y que seguís llenando mi feed :) Pero habiendo llegado a una efeméride tan proclive a la celebración, el número 100, no hemos podido evitar congratularnos por ello y hacer un post especial (en un día también especial, el 23 es nuestro número) a modo de repaso de las andadas de nuestra Arcadia y nuestro ilustre pasajero, ese chaval inquieto y a veces tocapelotas que llamamos Urías.

La verdad es que tampoco hace tanto que empezamos (exactamente el 22 de Diciembre del 2008, así que llevamos ya 7 meses y un día), pero lo que al principio era un blog que se iba actualizando cada tres o cuatro días, con las ideas aún no demasiado claras, y principalmente sacando cosillas de aquí y de allí, se ha ido convirtiendo en una costumbre diaria (intentamos no fallar ni un día, fin de semana aparte), además cada vez más apostamos por la creación de contenidos propios, incluso llegando a hacer un documental sobre Japón (que como ya sabéis está cociéndose a fuego lento).

Está claro que si no fuera por todos aquellos fieles lectores que hemos ido ganando día a día no tendríamos este empuje, así que en primer lugar gracias a todos los que comentáis cada día (ya sabéis quienes sois), pero sin olvidar a los muchos que leen pero aún no han comentado (¡esperamos que lo hagáis algún día!). Tambien debo decir que entre los que comentan a menudo, algunos han ayudado mucho a que este blog sea descubierto por otros, así que gracias por esto también (están en el blogroll del blog, a tu derecha).

Hagamos un repaso entonces a lo que ha sido del blog hasta hoy:

Tenemos 100 posts, con 41 categorías, 118 tags, 789 comentarios (lo que hace una media de 7,89 comentarios por post, aunque sea un dato engañoso, porque al principio nadie comentaba nada), y desde que nos mudamos a WordPress hace un par de meses llevamos contabilizadas más de 6500 vistas totales (serían unas 3000 y pico al mes, que no está nada mal con el poco tiempo que llevamos y por tocar habitualmente algunos temas no muy populares), y lo cierto es que hemos observado una clara tendencia al alza. :D

Hasta el momento, los posts más vistos han sido:

1º El post sobre el mechero de Saddam Hussein. Donde os mostramos un vídeo sobre un curioso mechero.

2º Toda la verdad sobre Ikusuki y el Gatostiable. Donde desvelamos una terrible verdad sobre el Tío Tosca.

3º El pequeño saltamontes nos ha dejado. Donde hablamos de la muerte de David Carradine, el actor de Kung Fu.

4º Esto no es una campaña contra Air France, ¿o sí? Donde os contamos la experiencia que tuvimos volviendo de Japón.

5º Comiendo Tenka no Taiyaki con Ale. Donde nos encontramos con Ale de Pepino en Fukuoka para comer peces rellenos de judías.

(Hay que decir que El Auténtico Final del Gatostiable está escalando posiciones rápidamente.)

Pero aparte de estos posts, que tuvieron un éxito considerable en comparación con el resto, también queríamos hacer un repaso de algunos posts que nos gustan especialmente o que pensamos que es bueno recuperar para aquellos que nos han descubierto recientemente.

Es bueno empezar por uno de los primeros, en el que hicimos una declaración de principios sobre el ocio, y que tiene mucho que ver con los orígenes de la Arcadia de Urías.

Uno de los temas estrella de este blog ha sido el Tokusatsu, la mal llamada “ciencia ficción japonesa”, y nos hemos centrado mucho en hablar de nuestro héroe favorito, Kamen Rider. A petición de los lectores, os hemos enseñado incluso la fantabulosa colección friki de Urías sobre Kamen Rider (y otros de los posts que triunfó fue el que hicimos con Ale mientras intentábamos meter parte de ese material en una caja, un auténtico friki-tetris). Pero no solo de Kamen Rider vive el toku-fan, así que hemos tenido tiempo para otras creaciones del maestro Ishinomori Shotaro, como Kikaider e Inazuman. Pero como en el tokusatsu no puede faltar sentido del humor también nos hemos reído con sus idas de olla particulares, y también con entrañables parodias. Como decíamos, apostamos por la creación de contenidos, y uno de nuestros proyectos con más éxito han sido los breves cortos en stop-motion de unos pequeños Kamen Rider (Episodio 1, Episodio 2, Episodio 3, Episodio 4, Episodio 5, Episodio 6, Episodio 7).

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Aquí tenemos los grandes protagonistas de los stop-motion de la Arcadia de Urías.

Nos gusta la música, y eso lo podéis notar a menudo. Entre otros géneros hemos hablado de un estilo muy japonés y vistoso llamado Visual Kei (un tema que deberíamos retomar en breve), y sin dejar Japón también hemos hablado de enka y un sorprendente cantante al que hemos imitado, pero también nos hemos ido a China para hablar de música electrónica con sentido del humor. A todo esto, como habéis visto, a Urías también le gusta cantar, y lo suyo son cosas tan dispares como el Metal Extremo de The Bleeding Sun, o el EBM de su proyecto en solitario Urías.DSC00191

Parece que Decade y Kuuga son grandes fans de The Bleeding Sun.

Pero lo mejor de todo es que, siendo fans del tokusatsu, a través de la Arcadia de Urías hemos podido ser testimonios del nacimiento de un nuevo grupo Sentai, los Kamen Sentai Bloggerman, incluso hemos visto su transformación, y su primera misión, la responsable de la formación del grupo, y que llevaron a cabo incluso antes de revelarse como superhéroes: ayudar a Ale y Micaela a ganar un concurso.

También os hemos hablado bastante de cómics, y le tenemos especial cariño a un personaje llamado Gamma Teruo (y para el cual seguimos reivindicando una reedición). Los videojuegos, aunque poco, también han aparecido por aquí, pero quizás uno no esperaría que sería para hablar del fundamentalismo islámico de Nintendo.

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Den-O tiene todos los números de Gamma El Hombre de Hierro, pero quiere más.

Al principio éramos un poco tímidos, pero poco a poco nos hemos ido lanzando a la hora de hacer aparecer a Urías ante la cámara, hace poco os hablaba de su particular Tamagotchi, pero el proyecto más ambicioso ha sido Crónicas desde Cipango, reportaje sobre Japón que como decíamos está en preparación. Pero Urías va desvelando poco a poco algunas de las cosas que no aparecerán en el reportaje (como el clásico reportaje fotográfico de los sakura), y otras historias interesantes de su viaje a Japón (¿sabéis cuál se supone que es el barrio más peligroso de Japón? ¿y cuál es “el otro Akihabara“?). Por cierto, que de Japón nos trajimos un recuerdo, muy apropiado en estos tiempos de gripe cochina, y aprendimos un poco de japonés con muy buenas ayudas y sentido del humor.

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Kiva aprendió japonés gracias a Escucha Japonés y Japoneando. Ahora quiere aprender español.

Pero no todo empieza y acaba en Japón, hay más mundo, es por ello que nuestra próxima expedición tendrá como destino el sur de la China. Y para anunciarlo hemos empezado un repaso a nuestro primer viaje por ese país.

Y hasta aquí nuestro informe de lo que ha sido la Arcadia de Urías hasta hoy. Pero seguimos mirando hacia delante y pensando en ir creciendo poco a poco, cada día con nuevos e interesantes proyectos. ¡Esperamos que sigáis acompañándonos como hasta ahora!

¡Muchas gracias a todos!

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Los Kamen Rider miran al horizonte, pensando en cómo serán sus próximas aventuras… (bueno, Kuuga no, Kuuga mira a cámara.)

10
Jun
09

CdC: Tokyo Tower y homenajes varios…

Saludos cosmonautas,

esta semana, para seguir con nuestros posts dedicados a “Crónicas desde Cipango“, queremos hablaros de uno de los mayores símbolos arquitectónicos de Tokyo, la copia más famosa de la Torre Eiffel de París, la Tokyo Tower.

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Daba la casualidad que cuando fuimos a visitar la Tokyo Tower estaban en plena celebración del 50 aniversario de la susodicha, y por ese entonces habían preparado una iluminación especial (eufemismo que significa “horrible”). Lo normal era que esa iluminación estuviera encendida solo a ratos, pero hubo otra casualidad, y es que ese mismo día se celebraba el 50º aniversario de boda del emperador, y por ese motivo dejaron la iluminación “especial” toda la noche, bravo…

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Lo cierto es que, a pesar de su reconocida cualidad icónica, veréis que para los viajeros no es siempre una prioridad, y como en nuestro caso, no ha sido hasta el tercer viaje, y de forma imprevista, que la hemos visitado. En su contra está el hecho de que se puede subir a otros edificios más altos para contemplar fabulosas vistas de Tokyo, y además gratis. Por otro lado, la Tokyo Tower está muy mal situada, por no decir que está a tomar por culo de cualquier cosa interesante, y es por ello que hay que ir expresamente hasta ahí, sin mucho más que hacer aparte de eso (no es precisamente un barrio muy bonito el suyo).

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Las vistas desde la Tokyo Tower.

DSCN2884Un cristal en el suelo de la parte más alta de la torre para poder observar “el abismo” hasta el suelo.

Pero como decíamos, la Torre de Tokio es un icono viviente, que aparece una y otra vez cuando alguien quiere retratar Tokyo, y hemos querido mostraros algunos ejemplos de la Tokyo Tower como actriz secundaria en muchas películas/mangas/series.

Empezamos con una ya mítica escena del anime del también mítico manga Detroit Metal City:

La peli “Always”, que ganó varios premios de la Academia Japonesa, empieza cuando todavía no ha acabado de construirse la torre, es interesante ver como se va terminando a lo largo de la película:

Uno de los bichejos favoritos dentro del DaiKaiju Eiga, Mothra, también ha tenido lo suyo con la Tokyo Tower:

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Y Gojira no podía faltar aquí, pero la mejor imagen que encontrado de nuestro monstruo japonés favorito ha sido ésta:

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Y la tortuguita más ramera tampoco podía fallar, ¡Gamera!:

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La siguiente pone los pelos de punta:

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También ha sido un recurso habitual en los manga de las Clamp, en este caso, Card Captor Sakura:

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04
Jun
09

Esto no es una campaña contra Air France… ¿o sí?

Saludos cosmonautas,

seguimos contando algunas de las peripecias que vivió Urías en su viaje a Japón para la elaboración del ya casi hypeado reportaje “Crónicas desde Cipango“.  Pero en esta ocasión no vamos a hablaros de ningún lugar de Japón, si no que queremos contaros la experiencia que supuso para Urías el viaje de regreso a Catalunya.

No podemos negar que la reciente tragedia aerea de Air France ha sido lo que nos ha empujado a escribir el siguiente post, pero también es cierto que teníamos nuestros reparos en hacerlo por miedo de parecer oportunistas, sensacionalistas, o incluso alarmistas. Por ello, preguntamos a nuestros followers de Twitter, qué pensaban ellos al respecto, y nos animaron a seguir adelante con ello. Pero antes de cederle la palabra a Urías, aclarar que con este post no queremos iniciar ningún tipo de campaña en contra de Air France, si no simplemente hablar de una experiencia que vivimos. Nuestras quejas respecto a Air France, que son muchas, quizás las dejaremos para otro post. Y también queremos aclarar que, a pesar de todo, seguimos pensando que volar en avión es muy seguro.

Os dejamos con el relato de Urías:

Era 11 de Julio, habían sido 11 días de viaje por tierras niponas, recorriendo lugares que ya empiezan a ser familiares, descubriendo otros nuevos,  maravillándome con nuevas delicias culinarias (que eso siempre es importante),  entrevistando a gente interesante y, más importante aún, haciendo nuevos amigos. Pero todo ello llegaba a su fin, al menos en cuanto a su fase de experiencia directa, y teníamos que volver a Catalunya.

Salía del aeropuerto de Narita pronto por la mañana, y esta vez tocaba Air France (vine con KLM). Después de varios vuelos largos con ellos debo confesar que les tenía cierta animadversión, así que ya iba preparado para que el vuelo de regreso fuera menos agradable que el de ida. Pero no esperaba que lo fuera tanto.

Empezamos mal. Ya al facturar se anunciaba que no había hora determinada para la salida del vuelo, y que nos avisarían cuando se hubiese fijado. Cuando me tocó facturar la amable azafata me propuso cambiar mi vuelo por otro de KLM que salía algo más tarde, pero que me daría tiempo suficiente para volver a Barcelona. Lógicamente quitarme de encima Air France y poder volver con KLM era una buena idea, así que acepté… pero a los pocos minutos me dijeron que el vuelo Amsterdam-Barcelona estaba completo, y que por lo tanto ya no podía hacerse el cambio. Debería haber insistido. Debería haber aceptado volver más tarde a Barcelona, o incluso hacer una escala más. ¿Pero qué podía saber yo?

Al poco rato se anunciaba la hora de salida del vuelo de Air France. Pero era un espejismo. El vuelo se iba retrasando cada vez más, y al final nos contaron que había un fallo técnico en el avión y que estaban procurando arreglarlo. Nos “compensaron” el retraso regalandonos una botella de agua… ¡Evian, claro!

A las dos horas o más de espera, finalmente embarcamos. Al principio yo era feliz, había conseguido ocupar la zona de enmedio, teniendo casi tres asientos disponibles para un servidor, el cuarto lo ocupaba un chico japonés que en seguida desconectó del mundo con sus auriculares y se puso a dormir a pierna suelta.

Pero a las dos horas de trayecto, más o menos, cuando ya estabamos entrando en el continente cerca de Vladivostok, llegó el anuncio del comandante: “Señoras y señores pasajeros, estamos sufriendo dificultades técnicas con uno de los sistemas del avión (¿hidropónicos? – algo así). El avión consta de tres de estos sistemas, y actualmente tenemos dos funcionando, aunque con uno es suficiente. Pero para mayor seguridad hemos decidido volver al aeropuerto de Narita.”

Lo primero que pensé fue… “Mierda, con el retraso que ya llevamos y esto, ahora seguro que no puedo coger el vuelo a Barcelona.” Pero al poco pensé… “Bueno, quizás debería preocuparme más el hecho de que el avión en el que estoy volando tiene una avería, ¿no?” Por el momento, mantenía la calma, pero en el fondo empezaba a estar cagado de miedo. Me dije a mi mismo que no pasaba nada, que teníamos dos sistemas más, que volvíamos porque eran muy precavidos… también pensé: “bueno, puede que hoy vaya a morir”. Y es que, por muy convencido que uno esté de la seguridad del avión, cuando te dicen que hay un problema, y si encima no tienes ni puñetera idea de cual es ese problema, empieza a flaquear toda es confianza en la ciencia aeronáutica. Pero yo mantenía la calma, en serio. Mientras tanto, el japonés de al lado seguía durmiendo.

Pero poco a poco los nervios empezaban a apoderarse de los pasajeros. No era para menos. Cerca de mí una chica empezó a llorar, y todo el mundo se puso de golpe muy nervioso. Y es que empezamos a ver como el avión empezaba a perder combustible por las alas… “Esto ya es definitivo, nos caemos.” Eso es lo que debieron pensar muchos. Pero al cabo de unos minutos el comandante nos tranquilizaba. El combustible se estaba desechando a posta para el aterrizaje en el aeropuerto de Narita, al ir cargados con el combustible para llegar a París, el avión pesaba demasiado para hacer un aterrizaje en condiciones, es decir, sin que nos comiéramos el suelo. Uno simplemente esperaba que tiraran suficiente combustible para no estrellarnos, pero que guardaran también el suficiente para poder llegar… Por otro lado, también pensé que el comandante podría haber explicado el detalle del combustible antes de hacerlo, más que nada para que no cundiera el pánico…

Pero la tranquilidad no duró mucho. Una hora antes del aterrizaje uno de los sobrecargos empezó a subir las ventanillas del avión de forma un tanto brusca. Pidiendo a la gente que hiciera lo mismo sin la habitual simpatía que en principio les caracteriza (aunque hablamos de Air France…). Entonces nos pidieron que nos abrocháramos el cinturón, que pusieramos la mesilla en su sitio, el respaldo recto, etc. Lo típico que se hace antes de aterrizar, pero aún faltaban muchos minutos. Eso escamaba un poco. Suménle a esto que las azafatas hacía rato que habían dejado de mostrar la típica sonrisa y la suya ya era cara de preocupación (incluso pude ver a una de ellas con los ojos llorosos). El caso es que mi forma de comprobar si las cosas van bien a bordo de un avión es ver si las azafatas sonríen y están tranquilas (en cierto modo como pasa en los quirófanos, si la gente habla y ríe no hay problemas), en esta ocasión, ellas no servían para tranquilizarme. Es más, ellas iban atendiendo a todo el mundo, explicando lo que pasaba y tranquilizando al pasaje… pero a mi no me dijeron ni “mu”, quizás porque iba solo, quien sabe, o porque mi cara era imperturbable… hasta que al final fui yo el que pregunté: “oye, si falta más de una hora para aterrizar, ¿por qué tenemos que prepararnos ya?” Y amablemente contestó: “Es el procedimiento habitual en los aterrizajes de emergencia.” Y yo pensé: “Wow, que feliz soy, voy a hacer un aterrizaje de emergencia, que tranquilo estoy…” Despertaron al japonés que tenía a mi lado para que se colocara bien, pero él seguía imperturbable.

Y finalmente llegaba la hora de la verdad, estábamos llegando a Narita, y estoy seguro que en ese momento incluso los no creyentes empezaron a creer en Dios y a rezar… Había llegado la hora de comprobar si habíamos lanzado suficiente combustible al mar… o no.

“¡Patapam!” Tocamos el suelo… “Vrrroooooooom” Empezamos a frenar. Y “ÑIIIIIIiiiiiiiii…” Frenamos, nos paramos, y el avión se quedó enmedio de la pista. Sí, estábamos vivos. “Fiiiiu…” Pero el avión no podía volver por si solo a la terminal, creo que estaba seco de gasolina. Y estalló la euforia. La gente aplaudía, lloraba, reía, se hacía fotos… Yo miré al japonés de al lado, y le sonreí, me devolvió la sonrisa aunque como si no fuera con él la cosa (a día de hoy me sigo preguntando si entendió lo que pasó o si realmente era un tío tan imperturbable como parecía).

Yo también me hice una foto justo en el momento de tocar tierra:

DSCN2902Aquí la felicidad absoluta en el momento del aterrizaje (aunque con la cara completamente desencajada).

DSCN2903Y aquí suspirando profundamente… ¡estoy vivo!

Después de todo esto, venía la gran odisea de recolocar a los 200 o 300 pasajeros en otros vuelos para que volvieran a casa (aparte de volver a pasar los controles de inmigración – volvía a Japón otra vez) . Algunos se quedaron una noche más en Tokyo, otros decidimos pillar lo primero que fuera… y a volar otra vez. Al final fueron más 30 horas lo que acabé tardando en volver, cuando deberían haber sido 17 máximo.

En todo caso, seguramente no sabré nunca hasta qué punto era peligrosa la situación que vivmos a bordo de ese Airbus de Air France, quizás no había para tanto, quizás era un problema menor y realmente fueron muy precavidos, quizás con dos sistemas íbamos más que sobrados… es decir, puede que todo este miedo estuviera solo en nuestra mollera, la mía y la del resto de los pasajeros. Pero, cuando uno está ahí arriba, cuando uno no tiene control alguno sobre la situación, nos pueden pasar muchas cosas por la cabeza, y normalmente malas. Pero aquí estamos, contando la historia. Y seguramente mi miedo a volar se ha incrementado un poco. Pero sigo pensando que es mejor coger un avión que un coche. Eso sí, me pensaré dos veces antes de volver a volar con Air France.

Por cierto, para compensarnos cuando estábamos de vuelta en Tokyo… nos dieron otra botella de agua… ¡Evian claro!

28
May
09

CdC: La libreta de “Crónicas desde Cipango”

Saludos cosmonautas,

Como cada semana os llevamos algunos contenidos en relación al reportaje “Crónicas desde Cipango“, que está creando un hype mayor que el “Chinese Democracy” de los Guns ‘n’ Roses (esperemos que después no sea tan decepcionante como el disco :P). En todo caso, concebimos este proyecto como algo global, y por lo tanto, estos contenidos a través del blog no son “simples extras” si no parte del total del proyecto.

Hoy os queremos hablar de nuestra libreta de viaje. En una era en la que todo el mundo va por ahí con sus mini-portátiles, PDAs, etc., nosotros reivindicamos el papel de la palabra escrita en ídem y por eso decidimos comprarnos una de esas libretitas tan “cool” y gafaspasta como son las Moleskine. Era su versión de viaje que venía con separaciones para hablar de alojamiento, vistas, gente, comida… no estaba mal, aunque nosotros utilizamos las categorías como nos vino en gana.

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La famosa Moleskine, que parece que utilizaron Picasso, Van Gogh y Hemingway entre otros…

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Apuntando cositas de camino a Nagasaki en el Kamome Limited Express.

Siempre que teníamos tiempo (y ganas), nos dedicamos a apuntar algunas reflexiones, cosas que nos gustaban, las que no, cosas que teníamos que hacer (algunas las hicimos y otras no), o incluso ideas para el montaje final de “Crónicas desde Cipango”. Hemos pensado que sería interesante que os mostraramos algunos fragmentos, que traducimos para los que no sepáis catalán:

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Pag.1

Pag.1 “Arriba en el avión, horas y horas viendo ríos y montañas, sin ningún indicio de vida humana. Ni siquiera en la costa. Impresionante. Y nosotros pensábamos que lo habíamos urbanizado todo. Afortunadamente aún queda suelo no urbanizado.”

“El mar de Japón es aparentemente tranquilo y ordenado. Una capa de nubes empieza a cubrirlo com si alguien hubiese dejado caer una bolsa de algodón encima de ese azul imperturbable.”

“Empiezo a cagarme en todo pq no paro de ver montañas japonesas nevadas, y yo no he traído demasiada ropa de abrigo…”

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Pag.2

Pag.2 “Me lo miro todo cmo si fuesen escenas de un manga o una peli japonesa. ¿Pero realmente son personajes de manga? (En el Narita Express.)

“Estoy viendo mis ‘primeros sakura’. Con el frío que hace aún quedan muchos por florecer… Pero ya queda poco. La verdad es que estos sakura florecidos son una imagen bastante mágica. ¿Por qué vuelve locos a los japoneses?”

¿Os ha parecido interesante? Proximamente más.




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