Archivos en la Categoría 'Crítica'



12
sep
11

Kamen Rider Fourze: celebrando el 40 aniversario de la franquícia

Saludos cosmonautas,

hacía mucho, mucho tiempo. De hecho, ni recordamos la última vez que os hablamos de Tokusatsu, ni cual fue la última reseña que hicimos de Kamen Rider (clicad aquí si no conocéis a nuestro superhéroe japonés favorito). No es que nuestro interés por el género haya decaído realmente, pero sí es cierto que los últimos Kamen Rider no han conseguido entusiasmarnos en absoluto. Cada nuevo Rider suponía para nosotros otra oportunidad de reengancharnos, pero hasta ahora ni Kamen Rider W ni Kamen Rider 000 lo han conseguido del todo.

Este año es especial, se celebra el 40 aniversario del estreno de la franquicia. El personaje original empezó sus andaduras en 1971, y desde entonces ha recorrido un largo camino con transformaciones de todo tipo (ojo al doble sentido de la frase). Se supone que Kamen Rider Fourze es el encargado de “celebrar” ese legado, y aunque las premisas más básicas se siguen respetando, la forma de contar las historias y el tipo de personajes que aparecen están a años luz del original, y también de lo que se hizo hace poco más de diez años con el renacimiento del personaje (un retorno auspiciado por el mismo Shotaro Ishinomori, padre de la criatura que no llegó a ver como volvía a la pantalla y triunfaba de nuevo).

Por supuesto que han pasado 40 años desde el original, y que ya estamos en la segunda década del siglo XXI, así que no podemos pedir que se hagan las cosas igual que se hicieron hace 10 años. Pero los responsables de la franquicia parece que ya se dirigen sólo hacia el público infantil, con protagonistas cada vez más jóvenes, tramas mucho más simples, y un protagonismo de los “accesorios” del personaje que huele demasiado a Sentai y su predilección por el merchandising.

De hecho, el mismo Shotaro Ishinomori fue el creador de dos longevas franquicias que se sirven desde hace años en un cóctel matutino los domingos: Kamen Rider y Super Sentai. Hasta hace pocos años parecía que había una clara línea que separaba ambas series, siendo la primera más adulta que la segunda (llegando incluso a hacer algunas películas no aptas para niños). Si estos límites ya se estaban desdibujando con las últimas encarnaciones del motorista enmascarado, con Kamen Rider Fourze, a priori, parece que ya se han borrado completamente. El opening es bastante revelador:

Aún así, nos hemos llevado alguna sorpresa con los dos primeros episodios de Kamen Rider Fourze. Tampoco era difícil teniendo en cuenta que esperábamos lo peor, pero parece que por ahora el humor infantil y algo tonto se mantiene dentro de unos límites aceptables, y que no hay ningún personaje tan estridente como la insufrible y multipateable Akiko de Kamen Rider W. Pero lo que nos hace temer lo peor es el marco en el cual se situará la acción.

Parece que en Kamen Rider Fourze vamos a ver como se mezclan los típicos tópicos de los doramas de instituto japonés, con los típicos tópicos de las películas de adolescentes americanos, incluyendo a animadoras y jugadores de fútbol americano, nerds (aquí son otakus), empollones y delincuentes. Esto también significa que la media de edad sigue bajando en Kamen Rider, y que ese giro hacia el estilo Super Sentai se afianza (incluyendo algunos robots). La historia se centrará en una especie de grupo de “astronautas juveniles” y “club de fans de Kamen Rider” (más Super Sentai imposible), que luchan contra humanos que se convierten en monstruos a partir de unos pequeños gadgets llamados “switch” (interruptores), algo que nos recuerda demasiado a los USBs de Kamen Rider W.

Estamos obligados a hablar del traje, y aunque parece que a veces los diseñadores jueguen a ver quien hace el traje más horrible, visto en acción el traje de Kamen Rider Fourze tiene un pase, y deducimos que esa caracono tiene que ver con la temática aeroespacial de la serie (ayuda algo entender esta idea – aunque aún no comprendemos esos símbolos que parecen sacados de los mandos de la Playstation). Aún así, lo que no nos gusta en absoluto son los mamotretos que utiliza el Rider para luchar, describirlo como “ortopédico” se queda corto. Pero sí nos agrada que la moto vuelva a ser una moto de verdad, y no un mastodonte ultraconvertible. Aunque no descartamos que la cosa cambie, por ahora el vehículo tiene un aire bastante añejo.

¿Es el traje de Fourze un homenaje a Uchū Tetsujin Kyōdain, otro personaje de Shotaro Ishinomori?

Dejamos para el final un pequeño spoiler que abre esperanzas respecto al tono nostálgico y de homenaje que supuestamente debería tener la nueva serie. Al final del segundo episodio, una de las otakus señalará al protagonista y le llamará “Kamen Rider”, luego veremos como muestra en su iPad una página web “sobre leyendas urbanas” que habla de los distintos Kamen Rider que han aparecido a lo largo de los años, y donde se pueden ver vídeos estilo YouTube con el Kamen Rider original, Kamen Rider RX o Kamen Rider Kuuga.

Ahora sólo queda esperar como se desarrolla la serie, y es que Kamen Rider tiene tendencia a evolucionar de forma lenta al principio y mejorar después… o solía ser así.

02
ago
11

Gackt, Barcelona 2011: medio concierto al precio de uno entero

Saludos cosmonautas,

Gackt parece que es un hombre de palabra. Al final del concierto que suponía su debut en tierras catalanas, prometió que iba a volver. Un año después hemos vuelto a verle por aquí, esta vez en una sala bastante más grande (aunque sin agotar las entradas como hizo la primera vez). La lluvia estuvo a punto de impedir que se celebrase el concierto, ya que las goteras del Razzmatazz no debieron hacerle mucha gracia al equipo de Gackt, y un cartel advertía que si volvía a llover podría pararse el concierto. Afortunadamente la lluvia respetó al astro musical japonés, aunque nosotros no seremos tan benevolentes esta vez. Pero vamos por partes.

La primera sorpresa de la noche, para aquellos que estábamos menos informados, fue la aparición de un segundo cantante: “¿dos Gackt?” – pensamos en ese momento. Sin que sepamos muy bien el motivo, parece que Gackt ha reclutado a este tal Jon (de la banda japonesa Fade), un americano de 30 y pocos años, que prácticamente actúa como si fuese un doble suyo (doblando las voces del divo, pero también tomando el protagonismo en algunos fragmentos). Se hizo bastante raro ver a alguien que compartía escenario siendo más que un segundón, algo desconcertante teniendo en cuenta que prácticamente todo se ha centrado siempre en la figura de Gackt (y es lo que esperan las fans). Pero también es cierto que ahora el músico parece dar más importancia a la banda “Yellow Fried Chickenz” que a si mismo, y es que su nombre no aparece en las camisetas, en los CDs aparece bastante pequeño, e incluso ha anunciado que editará un Single bajo el nombre de la banda. Quizás este segundo vocalista sea una vuelta de tuerca más para crear esta banda menos centrada en su figura, pero en el concierto demostró, muy a pesar de Jon, que sigue siendo quien manda y a quien todo el mundo quiere ver (¡ya veremos qué pasa con el becario!).

Aunque la presencia de este segundo cantante podía hacer pensar que el concierto iba a ser muy distinto, si salvamos este detalle, veremos que el concierto fue casi calcado al del año anterior. Después de haber visto ya unos cuantos, tenemos claro que los artistas japoneses, por lo general, dejan pocas cosas al azar. Todas las poses de Gackt y Jon estaban más que ensayadas, todo estaba coreografiado al detalle, incluso para el resto de miembros de la banda. Y si tenemos en cuenta que las canciones fueron casi las mismas, y que incluso el momento “destripe de camisa” fue calcado al anterior, el efecto sorpresa queda totalmente anulado. Aún así, los músicos japoneses son buenos, o muy buenos. Y Gackt es un gran cantante. Así que su labor musical es intachable, lo bordaron, y fue una gozada. De eso no os quepa ninguna duda.

Pero hubo algo que realmente molestó a muchos de los asistentes, algo que ya criticamos el año pasado: los larguísimos momentos “adoremos a Gackt”. Lo del año pasado nos parecía algo relativamente aceptable, sobretodo teniendo en cuenta que los fans tenían muchas ganas de mostrar todo su amor, histerismo, y sostenedores a Gackt. Pero siendo este el segundo concierto en un año, no entendemos esos parones en los que se pasan tranquilamente diez minutos haciendo aplaudir y gritar al público.

Estos largos paréntesis se repitieron unas cuatro veces, y a esto hay que sumarle los 2 o 3 minutos entre canción y canción para darnos cuenta de que, a pesar de que el concierto se alargó casi dos horas (bastante más que el año pasado), en realidad el número de canciones que tocaron fue prácticamente el mismo. Si bien a las fans más locas les puede gustar todo esto, y es lo que estaban deseando hacer (aunque acabaron tan agotadas que apenas gritaron para el bis), a aquellos que venimos a ver un concierto nos puede echar para atrás. Reconocemos que esa parte de diva de Gackt nos gusta hasta cierto punto, básicamente porque nos reímos mucho con ese juego del cantante, pero como suele pasar con todo, si te pasas, aburre. Y es posible que todos aquellos curiosos que vinieron por primera vez para ver quien era este tal Gackt, es posible que no vuelvan nunca más a uno de sus conciertos. Y es que a pesar de el buen hacer musical de la banda, pagar 40 euros y que de las dos horas de concierto más de una tercera parte del concierto consista en ver a los protagonistas en plan diva, no será del agrado de muchos.

Y con esto llegamos a otra de las críticas que deberíamos hacerle a Gackt; la promoción. Como ya hemos dicho, los japoneses nunca dejan nada al azar, y en el terreno musical, que a veces puede ser algo más laxo en algunos temas, no es una excepción. El control mediático parece que es absoluto, y todo tiene que pasar por su filtro (¿de ahí que en las revistas japonesas en lugar de “críticas” todo sean alabanzas y peloteos? – parece que los blogs europeos pecan de esto también). Queremos pensar que el desconocimiento de como funciona la prensa musical en Europa sea la responsable de su negativa, una vez más, a dar entrevistas. Quizás, al ver que no podrán controlar lo que se publica, prefieren evitar completamente la prensa. Pero, ¿de verdad le beneficia a Gackt no aparecer en los medios? Estamos más que convencidos de que no.

Gackt demostró en su primer concierto que podía agotar las entradas de una sala de capacidad media (media-baja), algo que no ha conseguido aún ninguno de los grupos de JRock que ha pasado por aquí. Pero al hacer el salto a una sala de más envergadura como es Razzmatazz, aunque parece que la asistencia fue decente, el resultado no es todo lo bueno que quizás esperaban. La mayor parte del público sigue siendo el mismo, no ha variado, no ha crecido, y son aquellos que sin promoción alguna se enterarán de todas formas. Nos parece de cajón que cualquier banda, por muchos fans radicales que tenga, necesita promocionarse en todos los países o ciudades a las que va. Y promocionarse con un cartel en la calle no sirve de mucho si el público no sabe quien eres, algo que sí se consigue apareciendo en revistas, radios, blogs/webs, y televisión. Lógicamente no esperamos encontrar a Gackt en los medios más generalistas (aunque no lo descartamos), pero está claro que hay canales a través de los cuales los músicos japoneses pueden llegar con gran efectividad a su público potencial, y conseguir que el número de asistentes a futuros conciertos vaya en aumento.

Por ahora, este vídeo, que publicamos el año pasado, sigue siendo vigente:

A pesar de las críticas que le lanzamos, siempre desde el más profundo respeto y admiración, tenemos claro que estaremos en el próximo concierto. Porque a pesar del exagerado divismo, Gackt y compañía siguen siendo grandes músicos, sus canciones siguen siendo un buen ejemplo de que se puede hacer música comercial sin renunciar a la calidad ni a la contundencia, y aunque las pausas sean algo irritantes, disfrutamos cada una de las canciones que tocan en directo, ¡esperemos que la próxima vez sean más!

24
may
11

NEXO #TLQM: ¿existe un movimiento friki?

Lista de blogs participantes en el NEXO #TLQM Día del Orgullo Friki 2011 más abajo.

Saludos cosmonautas,

hoy 25 de Mayo es el Día del Orgullo Friki. Nerds, geeks, fans, culturalmente dispersos, roleros, webcomiqueros, trekkies, wookies, narutards, y otra gente de la misma calaña se supone que deben sentirse hoy más orgullosos que nunca de ser como son. El “friki” con el tiempo se ha ganado su lugar entre perroflautas, góticos, chonis, tuneros, pijos y tantas otras tribus urbanas, pero lo curioso es que no existe un día del orgullo perroflauta, un día del orgullo gótico, o un día del orgullo choni (afortunadamente). Esto y otras cosas nos llevan a pensar en la existencia o no de un movimiento friki, en su naturaleza, e incluso, de la necesidad de esta celebración.

¿Por qué se suelen celebrar los “días de”? Con las excepciones de montajes comerciales el estilo “día de la madre” o “día del padre”, la mayoría se celebran con intención de reivindicar alguna cosa. Ya sea el papel de la mujer trabajadora, la denuncia de la explotación laboral infantil, o la libertad sexual, lo que se quiere es dar protagonismo por un día a una situación, echar luz encima para denunciarla o reivindicarla. En el caso del Día del Orgullo Gay, lo que se reivindica es que se normalicen unas condiciones sexuales que están mal vistas por buena parte de la sociedad. La reivindicación friki comparte la misma fórmula que la de la comunidad gay, es decir, se habla de “orgullo”.

En la imagen generalizada del friki encontraremos también esa parte de marginación en la sociedad. El nerd, el geek, es el que en las películas americanas siempre acababa dentro de un cubo de basura, el raro que difícilmente podía integrarse en el grupo, ya fuera por su personalidad introvertida, como por tener unas aficiones, un mundo propio, que los demás no compartían. No os descubriré un mundo al deciros que “friki” proviene de la palabra inglesa “freak”, que se puede traducir como “raro”, “insólito”, “monstruo”, “bicho”… es decir, por definición, el friki es un ser raro, no es “normal”, no es como los demás, y por lo tanto, no ha de extrañar que se le trate diferente. Así es como durante la mayor parte de la historia de los “frikis”, si es que podemos hablar de algo así, se han sentido estos sujetos fans de Star Wars, los cómics, el cine de género, o el tokusatsu.

Pero con reivindicaciones como las de hoy, el friki hace tiempo que ha salido del armario y ha proclamado su condición, se siente raro, sí, pero está orgulloso de serlo. Ya no quiere convertirse en un Teen Wolf para ligarse la rubia de la clase, no quiere entrenarse en el gimnasio para partirle la cara al matón de turno (y quedarse con la rubia), en definitiva, ya no siente esa necesidad de ser normal y aceptado por todo el mundo (especialmente por la rubia). Esta voluntad de reinvidicarse tal y como es uno ha tenido su impacto en la sociedad en general. Ya vimos lo que pasó en Japón y los otakus gracias a Densha Otoko, pero ahora en este país cada vez son más y más los que se consideran frikis, e incluso ha empezado a ser algo “cool”. Los periódicos dedican mucho más espacio que nunca a hablar de cómics (aunque rezume gafapastismo), de estrenos de ciertas series o películas, y no hace falta decir que Hollywood ha sido invadido por producciones inspiradas en obras que siempre habían pertenecido al nerd. Aparte de esto, el friki se ha organizado. Hay cientos de jornadas, salones y otras actividades que han perpetrado un sinfín de asociaciones variopintas, y lo hacen por puro altruismo… ¿o deberíamos hablar de proselitismo?

Así es, el friki ya no se contenta sólo con ser aceptado plenamente por el resto de la sociedad, y aunque aún le falta mucho para que se le trate igual que a un aficionado al fútbol o a la prensa del corazón, ya ha empezado hace tiempo una campaña para convertir a más y más gente a su “frikismo”. De hecho, es habitual que muchos recomienden leer/ver/jugar a ciertas cosas a muchos de sus conocidos que no se consideran “frikis”. Y cuando lo hacen procuraran acertar, no recomendarán cualquier cosa, pensarán muy bien qué están recomendando y a quién, porque lo más habitual es que el interlocutor pase olímpicamente o no le encuentre el atractivo que le ha visto el friki. A muchos les hierve la sangre con las ganas de compartir estas cosas, y esto es algo que gracias a los blogs, redes sociales, o Twitter, estas recomendaciones llegan a mucha más gente.

Con esta capacidad organizativa parece que respondemos a la pregunta sobre la existencia de un “movimiento friki”. Existen lazos invisibles que unen a estas personas, comparten referentes, lenguaje e incluso formas de vida. Pero quizás se diferencian del resto de tribus urbanas por ser mucho más heterogéneos y proselitistas, y por buscar activamente un lugar en la sociedad (en contraposición a ciertas tribus cuya existencia se basa precisamente en vivir al margen de ella).  Todo movimiento necesita una razón de ser, unas motivaciones, y sobretodo, unos objetivos. ¿Cuáles son los del movimiento friki? Está claro que el primero es ser aceptado, algo que poco a poco va logrando, y quizás el segundo sea convencer a más gente que lea cómics, vea ciertas películas, juegue al rol o a videojuegos.

¿Y qué pasa si se consiguen estos objetivos? Como decíamos, la cultura friki ha inundado el mainstream en los últimos años, y la industria se ha fijado en ello. Ahora ver una película de Thor ya no es nada del otro mundo. “Watchmen”, obra de culto y referente en la historia del cómic, es objeto del merchandising indiscriminado. “Lost” frikizó al mundo, series como “Game of Thrones” aparecen en todos los periódicos, así como la celebración del Salón del Manga de Barcelona, que es ya noticia obligada en casi todas las televisiones. ¿Significa esto que esa “rareza” del friki desaparecería si se extiende mucho más su cultura? ¿Dejarían de ser los tipos raros para convertirse en una pieza más del mainstream? ¿Dejarían de ser frikis?

Si así fuera, el término “friki” perdería todo su sentido, ya no serían gente rara ni monstruos, y no habría que organizar días del orgullo, ni nada parecido (¿orgulloso de qué?). El friki sería uno más, alguien normal y corriente. ¿De verdad es esto lo que quiere el friki? ¿No se habría perdido parte de la esencia e incluso de la diversión? Como occidentales que somos, ¿seremos capaces de vivir con esta contradicción constante?

Pues yo no lo sé, pero por si las moscas sugeriré algo, que se deje de utilizar la palabra “friki”.  Me gustaría apostar por extender más el uso de “fan” o “culturalmente disperso”, dos términos que pueden considerarse sinónimos de friki, pero cuyas connotaciones implican una forma distinta de tomarse uno mismo su condición de “aficionado a algo”, menos de tribu urbana, menos de movimiento reivindicativo, sino uno mismo con sus aficiones, compartidas o no.

Y tampoco sé si hay que seguir celebrando el Día del Orgullo Friki, pero en cualquier caso… ¡Feliz día de la toalla!

Como ya empieza a ser tradición, para celebrar, y al mismo tiempo reflexionar, sobre el Día del Orgullo Friki, bajo la bandera del NEXO #TLQM nos hemos puesto de acuerdo un gran número de blogs para escribir una serie de posts. Hay un montón, así que marcad esta página en favoritos para leer cada uno de ellos estos días,  ¡todos los merecen!

(paciencia si algún link no funciona, es posible que lo haga más tarde)

La Arcadia de Urías – ¿existe un movimiento friki? <– si quieres linkar sólo a un post que sea este

Captain’s Weblog de Cels Piñol – Dawn of the Freaks 

Dekabase Command Room – Honrando a los ancestros

Dos mineros en Japón: Crecimiento del movimiento Friky

EVILS~ – De profesión friki…¿o no puedo serlo?

FrikixCore – Orgullo friki y parejas

Genjutsu – Ilusiones diarias – Eres un Friki

Gocha Gocha – Digue’m “friki”, friki!!

HeliosHyperion – Día del orgullo friki

Jaume Estruch Blog – ¿Eres un Friki?

Linkshänder: Sincretismo

El Manga que sólo Dios conoce – MQQQEEE Vol. 61: Otaku no Musume-san

Los Mangas de Max –  “Dia del orgullo Friki”

Megapéutico – ¿Por qué orgullo friki?

Nere y Lorco se van a… – Segundo paso

Nihoneymoon - El día que friqueamos peligrosamente

Niponadas (by Marc Bernabé) – ¿Qué es un otaku?

el Pachinko – Bakuman

Paella de Kimchi: El K-Pop y el frikismo que viene

Pepinismo – Riviera, la tierra prometida

Publicidad Japón – Publicidad Japón ¿Cómo empezó todo?

One of the crowd – ¿Friki? ¿y eso en qué consiste?

Ramen Para Dos – Los Mangas, Animes y Doramas de Otakus

Roy D. Mustang: NEXO #TLQM: ¿friki o simple aficionado?

Samurai Studio – Los frikis vs la sociedad

Sobran las palabras – ¡Friki!…; Gracias!

Ultra Lo Heroína Cotidiana – Orgullo Friki y Gallego

Un blog anagnórico -No soy friki, soy hobbit de nivel 12

Ahlmogabar – Dia del orgullo ¿”FRIKY”?

Cristomc Blog! – Todos somos (o fuimos) frikis

12
may
11

Cómics de culto: Camelot 3000

Saludos cosmonautas,

hoy seguimos con la segunda entrega (de tres) de cómics de culto ochenteros que a nuestro parecer merecen estar en nuestro panteón #TLQM. Pero el caso de hoy es algo distintos ya que os vamos a hablar de una obra que no leímos en su momento, aunque sí conocíamos.

Cuando era más pequeño, aunque era un gran lector de cómics, no tenía los hábitos que uno va cogiendo con la edad y, paralelamente, con el aumento del poder adquisitivo. Así que por ese entonces me abastecía de cómics cuando podía o me dejaban, y eso hacía que fuera difícil seguir cualquier serie regular. Al final lo que le quedaba a uno era una colección de números sueltos de Factor X, Spiderman, Los 4 Fantásticos, Superman, Batman…

Puede que os estéis preguntando a qué viene tanto rollo, pero ahora veréis el motivo. De aquella época ochentera tengo grabados en la mente los anuncios de otras series de Ediciones Zinco que aparecían en algunas colecciones. Ya de mayor me di cuenta de que siempre estaba viendo los mismos, porque releía una y otra vez los mismos cómics. Eran unos anuncios muy simples, pero creo que ayudaron mucho a consolidar algunos iconos comiqueros en mi cabeza.

Para mí, esta era la imagen definitiva, icónica, de superhéroes como Batman y Superman. Esas eran las proporciones, así tenían que dibujarse los músculos, sus caras y esos eran sus colores y sus logos. Pero en estas páginas encontré otro anuncio, un anuncio de un cómic que jamás había visto, con un personaje más o menos desconocido…

Por supuesto sabía quien era el Rey Arturo, pero esto de Camelot 3000, ¿que podía ser? ¿Un Rey Arturo del futuro? Me gustaban los colores de su traje, a esa edad el amarillo era mi color favorito, y si se combinaba con rojo y azul ya era la bomba. Veía ese anuncio muchas veces, pero nunca me tropecé con un número de Camelot 3000. Hasta 20 años después, y en Jerez. Allí me encontré con un gigante recopilatorio de esta maxi-serie, y con 30 euros pude cerrar el círculo.

Con el tiempo me he dado cuenta de que este personaje que me tenía intrigado era el protagonista de lo que podríamos llamar una cómic de culto de los años 80. Esos proyectos, en un principio, modestos, de bajo perfil, pero que por su calidad causan un gran impacto. Y esto es lo que pasó con esta obra de Mike W. Barr y Brian Bolland. El primero, fue el creador de “Batman y los Outsiders”, de “Batman: El Hijo del Demonio” entre otros, y Bolland, es conocido principalmente por haber dibujado al Juez Dredd, el ahora reeditado cómic de Batman “La broma asesina”, y a muchos otros personajes de DC. Su unión en este proyecto hizo que una idea tan particular como esta haya acabado recibiendo alabanzas incluso 25 años después de su publicación, ganándose el título de obra atemporal, de la misma forma que ellos transportaron los mitos eternos de Excalibur y Arturo Pendragón al año 3000.

 

Porque esto es lo que pasa en Camelot 3000. La historia empieza en dicho año, cuando la tierra está a punto de perecer ante una invasión alienígena. Un joven inglés, huyendo de los bichos verdes acaba tropezando con la tumba de Arturo Pendragón, y sin quererlo, le despierta (y no, no vuelve como un zombie). A partir de entonces empieza la búsqueda de los Caballeros de la Mesa Redonda, quienes se reencarnan con más o menos suerte. De hecho, esta es una de las gracias de este cómic, que se toma poco en serio a si mismo. Así pues, veremos como Perceval se reencarna en una especie de hombre mutante y tonto, Galahad es ahora un guerrero samurai a punto de hacerse el seppuku… pero el caso más gracioso y a la vez dramático es el de Tristán, que se reencarna en el cuerpo de una mujer (con los consecuentes líos mentales lésbicos, transexuales y machistas, que acarrearán más de un problema).

¡Tristán e Isolda! ¿Es rollo lésbico? Tristán asegura que no.

A todo esto hay que añadirle los personajes de Merlín, Morgana (la medio hermana de Arturo), a Mordred (el hijo bastardo, en ambos sentidos), y lo que nos encontraremos es la recreación de los mitos artúricos que todos conocemos. Tendremos la Excalibur, un Nuevo Camelot (que se encuentra, como no, en el espacio), la búsqueda del Santo Grial, e incluso los mismos líos amorosos entre Lancelot y Ginebra, que 2000 años después siguen siendo incapaces de resistir esa atracción mutua, para tortura del Rey Arturo.

No hace falta decir que el dibujo de Bolland es de auténtico lujo, y que la historia engancha como pocas, obligándote a leer el tomo entero en poco tiempo. Hay muchos detalles de gran calidad, viñetas fantásticas (nos hizo gracia ver la viñeta en la que aparecía el dibujo de los anuncios que vimos de pequeños), y giros de guión impactantes (que lógicamente no os vamos a contar). Si os gustan las historias del Rey Arturo, no podéis dejaros perder esta versión a lo Space Opera de estas historias eternas de amores y odios fratricidas, magia y espadas. Pero si no conocéis los mitos del Rey Arturo, esta es una genial oportunidad de conocerlos, y de leeros uno de los grandes cómics que se parieron en los años ochenta.

Arturo, Lancelot y Ginebra contra los alienígenas, ¡no se puede ser más culturalmente disperso!

¿El Eterno Retorno? Cometiendo los mismos pecados que en el pasado.

Ahora puedes leer nuestra reseña de otro cómic de culto: “Los Micronautas”.

25
mar
11

Terremoto en l’Empordà: éxodo masivo de catalanes

Un terremoto de 2,5 sacudió ayer la comarca catalana del Empordà. La magnitud del terremoto fue MÁS DEL DOBLE que uno, y la situación actual en poblaciones cercanas al epicentro es dantesca. El caos se ha desatado en Catalunya iniciando un éxodo masivo hacia el interior y la vecina Francia.

URÍAS DE VALGRIS Enviado especial en TARRAGONA

Nos encontramos a escasos kilómetros del epicentro del desastre. En Tarragona, a la hora de escribir esta crónica (las 22h), no hay ni un comercio abierto. Es imposible comprar pan, leche o papel de váter. Parece que ha cundido el pánico entre la población y han hecho acopio de emergencia, obligando a los comercios a cerrar sus puertas desde las 21h. Esta tarde nos hemos desplazado a Comarruga, población cercana, para ver qué ambiente se respiraba en esta población costera, aún más cercana a Sant Feliu de Guíxols, el epicentro de la catástrofe. Nos hemos encontrado decenas de edificios delante de la costa completamente vacíos. Parece que todo el mundo ha huido lo más rápido posible, dejando atrás pueblos fantasmas. Acostumbrados como estamos de ver estas poblaciones rebosantes de actividad, y con las playas abarrotadas, la imagen que dan ahora es realmente triste, desoladora e incluso, como se ha dicho desde Bruselas, apocalíptica.

Peatones barceloneses observan edificio que se tambalea por el terremoto (imagen de archivo).

Hablamos con una de las pocas personas que encontramos en la calle a quien le preguntamos porque no ha huído aún. Nos contesta en catalán: “on coi vols que vagi Verge Santa? Què redimonis s’empatolla vostè?” Que vendría a ser algo así como: “coño, tengo que volar lejos de aquí, ¡Virgen Santa! Se ha desatado el infierno!”. Un testimonio estremecedor de la tensión que se está viviendo en Catalunya ahora mismo. En la televisión autonómica catalana, vemos a un habitante ampurdanés que asegura que ha visto como la taza que tenía sobre el escritorio ha temblado un momento, escalofriante.

Ahora ha llegado el momento de que el pueblo catalán se prepare para reconstruir sus pueblos y ciudades. Los catalanes son un pueblo acostumbrado a las batallas perdidas, y estamos seguros de que su espíritu combativo, así como ese carácter “ahorrador” que les caracteriza, les ayudará a superar este bache en el terreno emocional y económico.

En las próximas horas intentaremos conseguir un coche para acercarnos algo más a la zona cero, aunque parece ser que es difícil encontrar gasolina ahora mismo. Vamos a poner en peligro nuestras vidas acercándonos a Sant Feliu de Guíxols, pero nos han advertido de que alguna especie de grupo organizado ha aprovechado el caos para tomar las carreteras y te hacen pagar para usarlas. Es un escándalo que se aprovechen de esta desástrofe para hacer dinero, parece que los instintos más bajos de la humanidad afloran en momentos así.

Éxodo masivo en Barcelona. Una barcelonesa recorre calles prácticamente vacías a causa del pánico (imagen de archivo).

09
mar
11

MAD MEN: tabaco, alcohol, machismo y publicidad

Saludos cosmonautas,

en la Arcadia tenemos algunas normas, no muy estrictas, sobre aquellos contenidos que queremos presentaros. Una de ellas es que, en general, no queremos hacer reseñas de cosas nuevas y ampliamente conocidas. Es decir, no hacemos críticas de las películas que hay en la cartelera, tampoco comentamos las nuevas series que se han estrenado o que siguen en antena. Sobretodo porque queremos hablar de aquellas cosas que han consolidado su estatus de #TLQM, algo que normalmente requiere tiempo.

“Mad Men” es la última serie a la que estamos enganchados, especialmente gracias a la Comandante. Una serie que sigue en antena, y que por eso no tocaría hablar de ella, pero teniendo en cuenta lo rápido que se mueve esta nueva dimensión paralela de las series, parece que “Mad Men” ya no está tan de moda, especialmente porque este año ya no ha ganado los Emmy habituales (pero llevaba ya 13 y 4 Globos de Oro).

Cierto es que “Mad Men” es una serie que le habían recomendado expresamente a un servidor, principalmente por tratar un tema con el que estamos bastante familiarizados en nuestro día a día. Los “Mad Men” del título hacen referencia a esos locos publicistas del New York de los años 60 (aunque la serie empieza un poco antes), unos personajes que viven una vida bastante loca, parecida a la de los “ejecutivos agresivos” de los 80, y que básicamente se creen los reyes del mundo.

Pero más allá de contarnos el día a día de las oficinas de la agencia publicitaria Sterling Cooper, la serie no deja de ser un repaso de la historia de los Estados Unidos en los años 60. Un momento en el que se estaban gestando cambios importantes y profundos en la sociedad americana, pero que aún no habían explotado, y por lo tanto se seguía funcionando con algunos de los valores de la “América post-WWII”. Los hippies aún no habían llegado (aunque algunos aparecen), y viendo como se comportan algunos de los energúmenos protagonistas, parece que realmente eran necesarios.

Y es que en Mad Men nadie se salva. Nadie es perfecto, y mucho menos Donald Draper y sus colegas. No esperéis una serie en la que tenemos los personajes “buenos” y los personajes “malos”. Aquí cada uno tiene su defectos y debilidades, por no decir que la mayoría de los hombres que aparecen son unos auténticos calaveras despreciables con grandes cualidades: machistas, racistas, adúlteros, alcohólicos y lo peor de todo… ¡fumadores!

En “Mad Men” se ha pretendido hacer un ejercicio que pocas veces vemos en series y películas que pretenden recrear una época, han procurado que el comportamiento de los personajes, hasta sus más simples gestos, encajen con la realidad de los años sesenta. Han cuidado mucho los detalles, tanto, que incluso a veces se pierden demasiado en ellos y te distraen (y no lo decimos por la ropa interior femenina auténticamente sesentera que llevan y enseñan a menudo las chicas). Así pues, veremos como prácticamente todo el mundo es fumador, incluso las mujeres embarazadas fuman delante de sus otros hijos, y las teorías que aseguran que el tabaco es perjudicial, se ven como una tomadura de pelo.

Fuman y beben tanto, que incluso te vuelve a parecer que fumar sea la próxima nueva moda.

Sus personajes beben, también de forma constante. Cualquier excusa es buena para abrir la botella y celebrar el desenlace de una reunión con el cliente. Y nos muestran a un ex-alcohólico con sus más que comprensibles problemas a la hora de socializar dado su obligada condición de abstemio. Ni siquiera un infarto parece motivo suficiente para dejar de beber y fumar como cosacos.

Las mujeres tienen también un papel importante en la serie, a pesar del título, pero ellas siguen ocupando un lugar de segunda en la sociedad. O son secretarias (siempre dispuestas, a lo que sea), o son amas de casa a las que sólo les preocupa impresionar a sus invitados con una buena cena. La mayoría tienen muy claro cual es su lugar, y aunque sufren por ello, la mayoría aceptan su condición como buenas esposas o mujeres solteras que únicamente pueden aspirar a encontrar un buen marido que las retire.

Pero esto es algo que poco a poco vamos viendo que empieza a cambiar. Una de las secretarias acaba trabajando codo con codo con los hombres, aunque la puteen colocando en su despacho la fotocopiadora (un nuevo gran invento). Y ojo, que quien más quiere putearla no son los hombres, sino las propias mujeres. La mujer del protagonista es la perfecta ama de casa estilo Grace Kelly, y aunque vive resignada su vida en los suburbios, cuando su equilibrio de perfección se rompe se da cuenta de que quizás no quiere que esto sea así. Y la mandan al psiquiatra, mientras su marido se pasa el día retozando con algunas de sus clientas.

A pesar de tanto estereotipo, hay que insistir en que la mayoría de los personajes tienen una personalidad compleja y nada plana. Cuando vemos a un personaje como “el bueno”, fácilmente nos decepcionaremos al ver algunas actitudes que empañan totalmente esa imagen. Al mismo tiempo, veremos personajes que de entrada nos parecen despreciables, que tienen algunos gestos que nos sorprenden. Ah, y todos, todos, mienten. Constantemente. Pero en cierto modo, los guionistas lo tienen fácil para jugar con nosotros en esta montaña rusa de aprobación y desaprobación que sentimos en cada episodio. En parte, la serie funciona precisamente porque juegan con nuestra perspectiva, con nuestros valores de “jóvenes y no tan jóvenes del siglo XXI”, algunos de los detalles que nos muestran nos parecen de escándalo: ya sea porque tenemos una mayor conciencia ecologista, porque en algo hemos avanzado en la igualidad de las mujeres, o porque fumar es el nuevo pecado original.

Pero ese cuidado en los detalles, una de las grandes cualidades y ganchos de la serie, puede ser también una de sus debilidades. Como decíamos, a veces uno se pierde en los detalles. Todos esos tics que nos escandalizan centran toda nuestra atención, algo que va en contra del desarrollo argumental. Una de las críticas más feroces hacia la serie afirma precisamente que Mad Men está totalmente vacía en cuanto a argumento, algo con lo que estaríamos parcialmente de acuerdo, aunque aún nos faltan algunas temporadas por ver. La serie va avanzando poco a poco, pero no parece que exista una gran trama que es lo que nosotros le pediremos a una serie para que nos enganche del todo. Está claro que la cuidadísima ambientación, que el esmero con el que han querido recrear las actitudes y valores de los primeros años sesenta son uno de sus grandes bazas, un atractivo importante que hace que recomendemos la serie. Pero si la cosa tiene que quedarse ahí, ese gancho inicial perderá su fuerza.

Habría muchísimas más cosas a comentar de la serie, pero lo mejor será que le déis una oportunidad a su primera temporada, si aún no la habéis visto, y nos lo contéis. Pero para terminar queremos haceros notar el impacto que ha tenido “Mad Men” en las modas que ahora nos llegan de Estados Unidos. Quizás sea casualidad, pero seguro que más de uno se habrá dado cuenta de que últimamente nos llegan un montón de cantantes y grupos con un sonido y una estética claramente inspirados en los años 50 y 60 americanos. Y ni siquiera se intenta “modernizar” ese sonido, simplmente se recrea hasta el último detalle. Productores, diseñadores y artistas americanos, sinceramente, ya cansa.

 

07
mar
11

Jugando con la muerte de Bruce Lee

Saludos cosmonautas,

seguro que la mayoría recordáis a Uma Thurman en Kill Bill vol.1 enfundada en ese traje de motorista amarillo y unas rayas negras. Un look impactante e icónico que muchos de vosotros sabréis era un homenaje a Bruce Lee (como tantas cosas en esa película), un tributo basado en el traje que vistió el artista marcial en “Game of Death”, película que se estrenó 5 años después de su muerte.

Posiblemente seréis menos los que sepáis que, en realidad, Bruce Lee no pudo terminar de rodar “Game of Death”, ya que al ser contratado para rodar “Enter the Dragon” (Operación Dragón), su gran desembarco en Hollywood y película que le convirtió en leyenda internacional, dejó todo lo que estaba haciendo con intención de retomar el rodaje unos meses después, y completar este proyecto tan personal. Pero Bruce Lee murió un mes antes del estreno de “Operación Dragón”, dejando la película  inconclusa.

Raymond Chow, poseedor de los derechos de la película inacabada, contrató a Robert Clouse, director de “Operación Dragón”, para que cogiera el metraje que Bruce Lee había rodado de “Game of Death” y terminara la película. Pero había un problema, al parecer sólo se habían rodado unas pocas escenas, habría que hacer uso de dobles durante la mayor parte del metraje.

Sin duda, se trataba de una locura, y a pesar de tener un gran éxito de taquilla, la película fue recibida de forma muy negativa por los fans y la crítica. No había para menos. Se aprovecharon sólo 11 minutos de las grabaciones que había hecho Bruce Lee, y su idea original se desechó por completo creando un nuevo argumento que, en el fondo, era una excusa para justificar, no sólo esos 11 minutos originales, sino también la dudosa apariencia de los dobles de Bruce Lee (un dudoso honor que recayó en Yuen Biao y Kim Tai Chung).

Pero cambiar el argumento no fue lo peor. El montaje aprovechó algunas imágenes de anteriores películas de Bruce Lee (no tan conocidas para el público no asiático), utilizando algunos primeros planos del actor que cantaban como una almeja, ya fuese porque la calidad de la imagen era muy distinta, o porque el fondo no tenía absolutamente nada que ver con la escena (hay un momento en el que se puede ver un primer plano de Bruce Lee con un fondo de papel pintado, y en la escena en cuestión se supone que el fondo es gris). Si esto os parece de una cutrez extrema, lo más ridículo llega en el momento en el que se decide poner una foto de Bruce Lee pegada a un espejo y al doble poniéndose detrás, intentando fingir que esa es su cara. Parece un chiste, pero no lo es.

Fotograma de la chapuza en cuestión. En movimiento se puede ver mucho mejor el truco.

A todo esto, hay que añadirle cierta morbosidad al argumento de la película. En primer lugar, se podría decir que el argumento de la película utiliza la vida y muerte de Bruce Lee para crear una historia de venganza. Aquí Bruce Lee se convierte en Billy Lo, un exitoso actor de artes marciales al que veremos rodando películas como “Furia Oriental” o “El Furor del Dragón” (y así seguían aprovechando el metraje de sus antiguas películas, además de proclamar que Chuck Norris aparece en ella, aunque nunca pusiera los pies en el rodaje de “Game of Death”). Unos mafiosos empiezan a extorsionar a Billy Lo, pero al no ceder, estos urden un plan para asesinarlo. Durante la grabación de la escena final de “Furia Oriental”, un mafioso se mezcla entre los falsos pistoleros de la escena y le dispara una bala auténtica a Billy (una escena retorcidamente profética, que sí se convirtió en real para su hijo, Brandon Lee, en el rodaje de “The Crow”). Pero Billy Lo no muere, aunque así lo hacen creer a la opinión pública montando un funeral. Y fue aquí donde mostraron la falta total de escrúpulos, mostrando imágenes del auténtico funeral de Bruce Lee, incluyendo capturas de su cuerpo sin vida. A partir de aquí, empieza la historia de venganza de Billy Lo, que ahora ha sufrido cierta desfiguración en la cara y utilizará diferentes disfraces para llegar hasta sus enemigos (¡qué oportuno!).

Los trucos a los que se recurre para el uso de los dobles.

En definitiva, aunque la película cuenta con esos 11 minutos del auténtico y original Bruce Lee, e incluso algunas escenas interesantes incluyendo al gran Sammo Hung (que dirigió las coreografías), el resultado final es un auténtico despropósito. Un corta y pega en un sentido más que literal, que da auténtica vergüenza ajena, no sólo por la falta de respeto (es de muy mal gusto la escena en la que abren la tumba de Billy Lo, descubren que es un muñeco y le rompen la cabeza), sino por la poca pericia y descaro con el que se hicieron algunos de los apaños. Una película que nos dio una de las imágenes más características de Bruce Lee, pero que en el fondo no deja de ser un “brucexploitation” de muy mal gusto, y encima con carácter “oficial”.

¿Y a qué viene ahora este arrebato con las películas de Bruce Lee? Pues resulta que hemos podido ver un interesante film basado precisamente en la creación de “Game of Death”. Con el título “Finishing the game”, esta producción americana nos propone un falso documental sobre un casting que pretende reclutar al actor que interpretará a Bruce Lee en “Game of Death”.

Es una producción de 2007 que se presentó en el Festival de Sundance, y que se rodó en sólo 18 días, pero el resultado no es en absoluto proporcional al tiempo que le dedicaron.

Destaca en primer lugar lo trabajada que está la ambientación setentera. Ya sea por la apariencia de los actores, o porque está rodada de forma que parezca realmente una película de los años setenta (diríamos que el efecto está más conseguido que en el “Death Proof” de Tarantino). Incluso aparecen pequeños fragmentos de falsas series televisivas que darían completamente el pego al lado de Starsky y Hutch, o una falsa película llamada “Fists of Fuhrer”, hilarante homenaje al “Fists of Fury” de Bruce Lee.

En este mockumentary seguiremos a varios de los aspirantes al papel, desde una consolidada estrella del cine de Kung Fu hasta un auténtico novato, pasando por un hindú que pretende pasar por chino, un hijo de padre blanco y madre asiática, pero cuya apariencia es completamente caucasiana, y también un actor de televisión cuya carrera se fue a pique al morir, en “curiosas circunstancias”, su compañero de reparto.

La película, dicen, es una reflexión sobre los estereotipos raciales de los asiático-americanos existentes en Estados Unidos, pero al mismo tiempo también es una parodia de como funciona un casting en Hollywood (el personaje de la directora de casting es genial), y como no, un homenaje a Bruce Lee en toda regla. No os diremos que sea uno de los mejores “mockumentary” que existen (ese honor se lo dejamos a “Spinal Tap”), pero tanto si eres fan de Bruce Lee como no, es un interesante ejercicio de recreación setentera y a la vez una reflexión sobre la “brucexploitation”, que estamos seguros hará que te pique el gusanillo por recuperar al Bruce Lee, el auténtico, e imitable, por mucho que se empeñen, Pequeño Dragón.

PD: Si alguien tiene intención de disfrutar de “Game of Death”, aunque sea sólo para ver esos 11 minutos, os recordaremos que en una edición especial de “Operación Dragón” se incluyó “A warrior’s journey”, un documental que recuperó muchos más minutos del metraje grabado por Bruce Lee, y está montado siguiendo de la forma más fiel posible las ideas de su autor.

 

22
feb
11

Muy Interesante y los hikikomoris

EDIT: Rectificar es de sabios, y esto es algo que nos han demostrado la gente de Muy Interesante. Nos quejábamos de que no habían siquiera agradecido la correción que contamos en este post. Pero sí lo hizo la propia autora personalmente, y no nos dimos cuenta de que era ella. Fue a través de Twitter. Así que podéis obviar la parte en la que nos quejamos del comportamiento de Muy Interesante. Pero de todos modos, muchas de nuestras quejas siguen vigentes para otros medios, y seguimos reclamando mayor rigurosidad.

Saludos cosmonautas,

no es la primera vez que usamos este blog para meternos con la prensa profesional, y seguramente tampoco será la última (¿seremos unos periodistas frustrados y por eso les odiamos tanto?). Normalmente nos metemos con ellos porque, a pesar de ser unos “profesionales” (es decir, que cobran por lo que escriben/dicen), cometen grandes gazapos en todos aquellos temas que no dominan (la mayoría), ayudando a la desinformación, uno de los grandes males encubiertos en esta supuesta era de la información.

Entendemos que los periodistas no pueden dominar todos los campos, y que todos cometemos errores, especialmente si tratamos un tema que no conocemos. Pero demasiado a menudo, muchas de estas cagadas se podrían haber evitado con un poquito más de bibliografia, y en algunos casos, con una simple búsqueda en Wikipedia (¿la era de la información y eso?). Aún así, parece que les cuesta, que ya les basta con rasgar la superficie, y que se trata de impresionar al lector/espectador más que intentar darle una información fiable.

La rabieta de hoy nos llega gracias a la página web de la revista Muy Interesante. A través de Twitter llegamos a un breve artículo de una sección de preguntas y respuestas, en la que contestan a la pregunta: ¿qué significa hikikomori?

En esta entrada, que firma Elena Sanz, se definía al hikikomori como una persona adicta a la tecnología (videoconsolas, Internet, etc.), que no sale de casa por causa de esa adicción,  ya que le mantiene pegado a la pantalla descuidando totalmente su vida social y familiar. Además se añadía la ya clásica coletilla de que en Japón se calcula que hay un millón de personas que sufren esta enfermedad (no podemos reproducir el texto exacto porque ha sido cambiado).

Esta definición no encaja demasiado con lo que nosotros concebíamos como “hikikomori”, y aunque no somos unos expertos, llevamos ya unos cuantos años oyendo y leyendo cosas al respecto. Tal y como tenemos entendido, y así lo verifica una simple consulta a la Wikipedia, el hikikomori es alguien que se recluye en su habitación huyendo del contacto social, buscando el aislamiento por temor a enfrentarse a la sociedad. Un problema que surge, habitualmente, a raíz de algún tipo de fracaso a nivel social, como puede ser suspender unos exámenes o los abusos en el colegio/instituto (bullying). También aprendimos que esa famosa cifra “estimada” de un millón de habitantes (que se citó en un documental que “destapó” el asunto para los occidentales), son en realidad unos números muy poco fiables. Básicamente porque la vergüenza que supone para una familia tener un hijo hikikomori hace que no lo mencionen nunca, y que no busquen ayuda (lo cual agrava el problema). Visto así, parece difícil hacer una estimación.

Por otro lado, si el individuo en cuestión es o no un adicto a “las maquinitas” es algo secundario dentro de esta patología. Está claro que una adicción a la tecnología podría ser causa del aislamiento social (como lo pueden ser muchas otras adicciones), pero en ese caso hablaríamos de un problema de adicción y no de “hikikomoris”. De hecho, la palabra “hikikomori” significa “confinamiento” (sin tener connotaciones teconológicas). En defintiva, lo que se hizo en este artículo fue coger la parte por el todo, y podemos llegar a la conclusión que los prejuicios existentes sobre los japoneses, esas imágenes estereotipadas de frikis obsesionados por la tecnología, han hecho el resto.

En un afán por ayudar a la gente de Muy Interesante, y también riñiéndoles un poco (todo hay que decirlo), dejamos un comentario en su página web indicándoles su error en la definición del concepto, dándoles unas pistas de por donde tenían que ir los tiros. Lo sorprendente del caso es que, al cabo de unas horas, volvemos al post y lo habían corregido, dando una definición bastante más adecuada de la historia. Nos alegramos de que no se les rasgaran las vestiduras por hacer correcciones. Pero volvimos a decepcionarnos cuando nos dimos cuenta de que habían borrado nuestro comentario.

El artículo corregido.

Entendemos que, después de la corrección, nuestro comentario podía despistar ligeramente a quien se pusiera a leer los comentarios, pero quizás una respuesta por parte del administrador o moderador de la página web agradeciendo la corrección, o explicando el error habría sido lo normal. Hoy en día todo se edita y se corrige, borrando cualquier rastro de los errores, pero tampoco creemos que sea tan terrorífico tener una especie de “fe de erratas 2.0″. Aparte de esto, un comentario de agradecimiento es de recibo, ¿no? Pues por ahora, ni mu.

Y no es la primera vez que vemos algo parecido. Parece que a muchos de los “periodistas de verdad” les cuesta reconocer sus errores o citar las fuentes de su información (de hecho no hay ninguna mención a bibliografía en este artículo), y es bastante indignante ver como mucha gente que se dedica a comunicar cosas por pura afición, es mucho más ético y cuida mucho más los detalles de este tipo que alguien se supone está formado para hacerlo y cobra por ello.

En fin, no es que vayamos a pedirle a Muy Interesante que se conviertan en una revista científica académica, sabemos qué tipo de contenidos venden. Pero algo de educación tampoco les vendría mal. (EDIT: Cómete tus palabras Urías. Elena Sanz se ha disculpado. )

17
feb
11

“Una de vampiros” de Martín Piñol

Saludos cosmonautas,

parece que últimamente nos hemos vuelto muy literarios, y es que ya será la segunda entrada en sólo un par de meses que dedicamos a hablar de libros… esos grandes desconocidos. Pero no os preocupéis, todas estas novelas siguen ostentando orgullosamente las etiquetas #TLQM y #culturalmentedisperso por méritos propios, así que son recomendables para todos los cosmonautas sin excepción. Si antes os hablamos de invasiones de ultracuerpos, esta vez seguimos hablando de “literatura de género”, aunque nos metemos más en el campo del terror que en el de la ciencia ficción. Y es que la historia que nos quiere contar Martín Piñol con su última novela es… “una de vampiros”.


Lo cierto es que el Sr. Piñol es un tipo valiente y cobarde a la vez. Cobarde porque últimamente los vampiros están de moda gracias a esas sagas romántico-gótico-apollardadas que llenan las estanterías y las carteleras dedicadas a los “teenagers”, e incluso a algunos más “agers”. Así que sacar un libro de la temática parece una apuesta segura. ¿O no? También es valiente porque “Una de vampiros” no tiene absolutamente nada que ver con esa perversión de los mitos vampíricos. Ni brillan, ni hay líos amorosos y zoofílicos con una emo rural. Los vampiros de Piñol se queman con la luz del sol y el agua bendita les jode a base de bien. ¡Como tiene que ser! Madre mía… vampiros que brillan a la luz del sol… ¿a quién se le ocurrió semejante bobada?

El argumento de “Una de vampiros” parece sacado de cualquier película de vampiro-exploitation de los años 80, y eso es lo que nos gusta. Nos situamos en Hollywood, donde unos vampiros empiezan a hacer snuff movies para poder financiarse su propia peli de vampiros. Además, los “jóvenes ocultos” secuestran a un chaval a quien Costales, el protagonista de la historia, tenía como misión proteger. A este percal sumadle una especie de Van Helsing ex-marine, mafiosos barceloneses con apellido poético, todo el glamour de los rodajes indie de Hollywood, y ya tenéis una historia de vampiros con gran sabor a serie B y, además, divertidísima. Porque hay sangre, hay insultos, hostias por todos lados, pero también mucho sentido del humor; no podíamos esperar menos de uno de los monologuistas de Paramount Comedy.

Lo cierto es que con lo dicho le sobran méritos a la novela para que entre en nuestra definición de TODO LO QUE MOLA, pero es que a todo esto hay que añadirle su lado culturalmente disperso. Porque de forma parecida a lo que hizo Marc Pastor en “El año de la plaga“, Martín Piñol nos he llenado “Una de vampiros” de un buen número de referencias frikoides para el disfrute del personal. ¿Acaso es la fórmula del éxito que tan de moda han puesto algunas series? Es posible, pero a nosotros no nos ha chirriado en absoluto, porque está hecho de forma natural, porque como le pasa al otro Piñol, cuando uno es fan, no puede evitarlo. Ah, por cierto, Cels Piñol y Martín Piñol no son parientes (por si alguien se lo preguntaba…).

Estamos a pocas páginas del final y ya pensamos en una posible continuación, porque nos gustan los antiheroes como Costales, y porque él mismo pide explícitamente que su historia se convierta en trilogía. Esperemos que así sea, porque harán falta más que una de vampiros, para poder darle una patada y adiós definitivo a los vampiritas de pastel que nos han invadido últimamente. ¡A por ellos Costales! ¡A tu lado, Blade es un simple aprendiz!

Os dejamos con el vídeo de presentación de “Una de vampiros”, pero no sin antes deciros que, muy pronto, tendremos a Martín Piñol en la Arcadia:

 

 

08
feb
11

Gràcies Amics (Palau de la Música, 7 Febrer 2011)

Saludos cosmonautas,

(en català, español más abajo)

“Quina nit la d’aquell dia!” Sens dubte això ho podrem sentir durant anys en boca dels 2.000 amics que ahir van fer trontollar el Palau de la Música amb la seva energia, la seva felicitat, els seus cants, alguna llagrima, i en definitiva, amb la magia de les vetllades musicals memorables. Però amics, i permeteu-me el recurs fàcil, ahir vam fer un cim, un 8.000, ahir a la nit vam fer quelcom dificilment igualable i oblidable.

115 concerts a l’esquena en poc més d’un any per un grup que ha passat en un tres i no res del Do It Yourself en un pis d’estudiants a marcar una època, la del nou Pop català. Però no ens equivoquem, perquè si això segueix com fins ara podem estar segurs de que Els Amics de les Arts seran quelcom més que un grup dins una “nova moda” o “onada musical” (una primer símptoma és que al concerts podem veure a gent de totes les edats, dels més petits als més grans). I és que hi ha coses difícils d’explicar, aquest “amiguisme” s’ha escampat per terres catalanes amb més rapidesa i virulència que la grip A o la moda de les plantes d’eucaliptus. El seguiment que han fet molts dels seus fans de la gira “Bed & Breakfast” no sabem si té precedents en altres grups catalans, però és fàcil trobar persones que en menys d’un any han vist entre 5 i 10 concerts dels Amics (fins i tot n’hi ha que han superat la vintena o quarantena). I aquesta febrada va culminar ahir a la nit amb un Palau de la Música catalana que, malgrat la seva imponència, es va tornar petitíssim, en una perfecta fusió entre els músics i un públic entregat des del minut 0.

Els Amics de les Arts, Palau de la Música Catalana (2011/02/07)

Evidentment, Els Amics això ho tenien garantit, es podria dir que jugaven a casa i sense rival. Però és que aquesta nit no havien de demostrar res a ningú, ja ho havien fet amb el centenar de concerts d’aquest gira, ara tocava celebrar-ho amb tots aquells que els han ajudat a arribar a on son. I malgrat tot, van ser capaços d’oferir un concert ratllant la perfecció en cada moment (us ho diu algú que els ha vist en tots els escenaris possibles, del més gran al més petit). Els assajos dels últims concerts dels monòlegs van donar els seus fruits, i els vam veure més eloqüents que mai, però Amics, “a vegades”, no tot es pot planificar. I és que la cançó que va encendre la metxa del fenomen Amics va convertir-se en un dels moments més emotius de la nit, amb tot el Palau dempeus, oferint a la banda uns aplaudiments que no acabaven mai. Malgrat que fessin l’intent de parlar per a continuar amb el concert, no hi va haver manera, i les cares d’en Dani, l’Eduard, en Joan Enric i en Ferran,  amb una expressió entre la felicitat i la incredulitat (i alguna llagrimeta) van resumir el que s’estava vivint aquella nit.

Va ser el triomf de la forma de fer dels Amics, de la fórmula 2.0 de la proximitat que els ha portat a crear una base de seguidors molt fidels i orgullosos, alguns dels quals van sorprendre la banda amb les gomets verds/confetti gegant de “L’home que treballa fent de gos”, o les imatges i fotocòpies de Bola de Drac per la versió bilingüe de “Per mars i muntanyes”. Sens dubte, ahir es va recollir el que havien sembrat, i la collita no podia haver sortit millor.

I ara què? Els Amics van abandonar el Palau amb la promesa de que ara tocava posar-se a treballar de nou, però entre bambalines. Tenen una missió molt difícil, les expectatives són enormes, i la pressió del proper treball és palpable. Però fins ara Els Amics de les Arts han sabut estar a l’alçada de tots els reptes que s’han proposat, ja fos cantar en japonès o omplir el Palau de la Música. Són el Barça del Pop català, que segueix trencant motlles dia rera dia, i amb el seu 4-3-3, i el bon onze inicial que tenen, estem segurs que podran marcar-se de nou tres punts de glòria, i entrar per la porta principal als anals de la història.

Finalment, volem dir que ha estat per nosaltres tot un honor i una alegria poder participar, encara que hagi estat en alguns detallets insignificants, en aquest “any Amics” tan fabulòs que hem viscut. Un any que segur guardarem en un racó privilegiat de la nostra memòria, i passi el que passi a partir d’ara, quan se’ns pregunti d’aquí a uns anys per “aquell concert dels Amics al Palau” podrem dir orgullosos: “jo hi era, nano”.

GRÀCIES AMICS

Foto de Xavier Mercadé. (A veure si em trobeu per l’esquerra.)

PD: “El Código Da Vinci!!!” Perdoneu, però algú ho havia de dir. (Foto de Xavier Mercadé)

Podeu veure tots els videos “Amics” del blog als següents enllaços:

Els Amics de les Arts: post introductori

Els Amics de les Arts: Concert Garrinada Argentona

Entrevista Pirata: Part 1, Part 2, Part 3, Parts 4 i 5.

Els Amics de les Arts canten en japonès

“Umi o koete, yama o koete” al Saló del Manga

Els Amics de les Arts a l’Fnac

Bed & Kanjis: Tutorial japonès

 

(español)

“¡Qué noche la de aquel día” Sin duda esto es algo que podremos escuchar en boca de los 2.000 amigos que ayer hicieron temblar el Palau de la Música con su energía, felicitad, sus cánticos, alguna lagrima, y en definitiva, con la magia de las veladas musicales memorables. Pero amigos, y permitidme el recurso fácil, ayer hicimos cumbre, un 8.000, ayer por la noche hicimos algo difícilmente igualable y olvidable.

115 conciertos a la espalda en poco más de un año para un grupo que ha pasado en un plis plas del Do It Yourself en un piso de estudiantes a marcar una época, la del nuevo Pop Catalán. Pero no nos equivoquemos, porque si esto sigue como hasta ahora podemos estar seguros de que Els Amics de les Arts serán algo más que un grupo dentro de una “nueva moda” u “onda musical” (el primer símptoma es que tienen público de todas las edades). Y es que hay cosas difíciles de explicar, este “amiguismo” se ha esparcido por tierras catalanas con más rapidez y virulencia que la gripe A o la moda de las plantas de eucaliptus. El seguimiento que han hecho muchos de sus fans de la gira “Bed & Breakfast” no sabemos si tienen precedentes en otros grupos catalanes, pero es fácil encontrar personas que en menos de un año hayan visto entre 5 y 10 conciertos de Els Amics (incluso los hay que han superado la veintena o cuarentena. Y esta fiebre culminó ayer noche en un Palau de la Música Catalana que, a pesar de su imponencia, empequeñeció, en una perfecta fusión entre músicos y un público entregado desde el minuto 0.

Evidentemente, Els Amics tenían la garantía de ello, se podría decir que jugaban en casa y sin rival. Pero es que esta noche no tenían que demostrar nada a nadie, ya lo habían hecho con el centenar de conciertos de esta gira, ahora tocaba celebrarlo con todos aquellos que les han ayudado a llegar donde están. Y a pesar de todo, fueron capaces de ofrecer un concierto rallando la perfección en cada momento (os lo dice alguien que les ha visto en todos los escenarios posibles, del más grande al más pequeño). Los ensayos de los últimos conciertos de los monólogos dieron sus frutos, y les vimos más elocuentes que nunca, pero Amigos, “a vegades”, no todo se puede planificar. Y es que la canción que encendió la mecha del fenómeno Amics se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la noche, con todo el Palay de pie, ofreciendo a la banda unos aplausos que no terminaban nunca. A pesar de que ellos hiciesen el intento de hablar y continuar el concierto, no hubo manera, y las caras de Dani, Eduard, Joan Enric y Ferran, con una expresión entre la felicidad y la incredulidad (y alguna lagrimita), resumieron lo que se estaba viviendo esa noche.

Fue el triunfo de la forma de hacer de els Amics, de la fórmula 2.0 de la proximidad que les ha llevado a crear una base de seguidores fieles y orgullosos, algunos de los cuales sorprendieron a la banda con sus “gomets verds” en “L’home que treballa fent de gos”, o las imágenes y fotocopias de Dragon Ball para la versión bilingüe de “Per mars i muntanyes”. Sin duda, ayer por la noche se recogieron los frutos que habían sembrado, y la cosecha no podría haber salido mejor.

¿Y ahora qué? Els Amics abandonaron el Palau con la promesa de que a partir de ahora tocaba ponerse a trabajar de nuevo, pero entre bambalinas. Tienen una misión muy difícil, las expectativas son enormes, y la presión con el próximo trabajo es palpable. Pero hasta ahora Els Amics de les Arts han sabido estar a la altura de todos los retos que se han propuesto, ya sea cantar en japonés o llenar el Palau de la Música. Son el Barça del Pop Catalán, que siguen rompiendo moldes día a día, con su 4-3-3, y el buen once inicial que tienen, estamos seguros de que podrán marcar de nuevo tres puntos de gloria, y entrar por la puerta principal en los anales de la historia.

Finalmente, queríamos decir que para nosotros ha sido todo un honor y una alegría poder participar, aunque haya sido en algunos detalles insignificantes, en este “año Amics” tan fabuloso que hemos vivido. Un año que seguro guardaremos en un rincón privilegiado de nuestra memoria, y pase lo que pase a partir de ahora, cuando se nos pregunte dentro de unos años por “ese concierto de Els Amics en el Palau” podremos decir orgullosos: “yo estuve ahí, chaval”.

GRÀCIES AMICS

 




¿Quieres contactar con El Capitán?

mailonpix.com

Haz click para recibir los últimos posts sobre TLQM en tu email

Únete a otros 1.682 seguidores


Sigue nuestras travesías en Twitter

Bookmark and Share

Reportaje sobre bloggers en Japón

CAMISETAS TLQM

Archivo de naufragios

Tesoros enterrados

BlogUniverso

Nyusu.fm BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog Add to Technorati Favorites Bitacoras.com
Wikio – Top Blogs – Ocio
Creative Commons License

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 1.682 seguidores