Una de las particularidades de esta franquícia es que con algunas excepciones de los primeros años, en cada nueva temporada (que suele durar un año entero) se presenta un nuevo héroe, es decir, un nuevo Kamen Rider. Así pues, cada nueva serie tiene su propio argumento, sin relación alguna con los anteriores, dando rienda suelta a sus creadores para reinventar cada año el personaje. Como es lógico hay algunas reglas, y cosas que prácticamente todos los Kamen Rider tienen en común, pero con el paso del tiempo también se ha visto como algunas de ellas han sido totalmente obviadas.
En resumen, los pasos a seguir suelen ser los siguientes:
1.- El protagonista tiene que ser un chico joven. Y añadiríamos que guapo también. Además, parece que en los últimos años están intentando atraer al público femenino, y más concretamente, a las madres de los niños que siguen la serie, utilizando actores muy jovencitos y guapetones.
2.- De alguna forma u otra, se “convierte” en un héroe con armadura (usando un cinturón y gritando la palabra “henshin”, que significa “transformación” o “cambio”). Interesante la importancia aquí de la tecnología para dotar al héroe de poderes – sin transformarse no tiene poder alguno – , especialmente si lo comparamos con los clásicos superhéroes americanos que tienen sus poderes todo el tiempo (normalmente de origen alienígena o por alguna mutación extraña).
3.- La mayoría de trajes están inspirados en saltamontes (una de las reglas que más se ha obviado en los últimos años).
4.- El Kamen Rider utiliza una motocicleta (aunque en algunos casos solo de forma anecdótica).
5.- Prácticamente todos los Kamen Rider pueden mejorar sus habilidades y transformarse en una versión superior de si mismos.
6.- Todos los Riders tienen un “golpe definitivo”, que para casi todos siempre ha sido la famosa “Rider Kick” (algo que ya hemos visto en otras series Tokusatsu, como Ultraman).
7.- El héroe lucha contra una organización con oscuras intenciones que normalmente tiene que ver con su transformación en Kamen Rider.
KAMEN RIDER KABUTO (2006)
Sin duda alguna, desde el punto de vista de este capitán que les habla, estas franquícias no dejan de ser una mera excusa para que año tras año se saquen nuevos productos de merchandising (como las figuras de Bandai, uno de los clásicos sponsors de Kamen Rider), ya que no valen las del año anterior. Pero Urías, que es más positivo que yo y que también empieza a convertirse en un gran coleccionista de dichos productos (una pobre víctima más), piensa que la franquícia aporta más cosas positivas al personaje que una simple remesa de muñequitos cada año. La libertad creativa que da el hecho de que no hay ninguna atadura argumental con épocas pasadas, ha hecho que cada nueva temporada se vea como algo nuevo y excitante, y también ha dado cancha para que algunos de los guionistas y creadores de Kamen Rider se hayan podido lucir con propuestas originales y diferentes. Sería el caso del famoso director de Tokusatsu
Amemiya Keita, que oscureció al personaje y lo dirigió a un público más maduro con sus Kamen Rider ZO, Kamen Rider J o Kamen Rider Shin(hablaremos del director también en otro momento).
KAMEN RIDER BLACK (1988)
Podemos decir entonces, que Kamen Rider es un héroe que ha sabido adaptarse a los tiempos como pocos han hecho y sin que eso suponga demasiados traumas para su público fiel. Además, también ha dejado un legado de casi 40 años (con algún paréntesis importante), que hacen que haya Kamen Rider para casi todos los gustos. Busca el tuyo, y a disfrutarlo, incluso escépticos como este capitán que les habla han podido encontrar alguno de su agrado.
KAMEN RIDER KIVA (2008)
Y que nadie le diga a Urías que Kamen Rider es hortera… o tendremos una larga discusión sobre los prejuicios con las series japonesas y su parecido con otras occidentales a las que no se le reprocha que un chavalín se ponga una armadura o unas mallas y se vaya a salvar el mundo por ahí (léase Iron Man, Superman, o el mismísimo Robocop, plagio de un personaje japonés).
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