Archivos en la Categoría 'Anime'

26
abr
12

Ashita no Joe: del manga al icono social


Saludos cosmonautas,

hoy saldamos una deuda que tenemos con los cosmonautas desde hace tiempo, y especialmente con Marc Bernabé (ahora os contamos porqué). Hace ya bastante tiempo nos pusimos a leer uno de los mangas deportivos más importantes y populares de la década de los 60, “Ashita no Joe” (“Joe del mañana”) de Tetsuya Chiba e Ikki Kajiwara (seudónimo de Asaki Takamori). Y aunque Marc tuvo la gentileza de prestarnos unas bonitas fotos para ilustrar el post, terminamos olvidándonos. Así que vamos a corregir esto.

“Ashita no Joe” empezó a publicarse el 1 de Enero de 1968 y se alargó durante cinco años, hasta el 13 de Mayo de 1973. En 1970 fue adaptado al anime por primera vez, después vendría una película de animación en 1980 y una segunda serie de anime poco después. Más recientemente, hace poco más de un año, se pudo ver una versión live-action sobre la vida boxeadora de Joe Yabuki (aunque tenemos sospechas de que se hizo alguna otra en los setenta). Y aunque este nivel de impacto que hacen suponer todas estas adaptaciones es bastante habitual en la mayoría de mangas de éxito, os podemos asegurar que lo de “Ashita no Joe” es un caso aparte, Joe se convirtió en un icono para muchos japoneses.

El manga nos cuenta la historia de un joven conflictivo llamado Joe Yabuki, que se dedica a robar y crear problemas por todas partes. Durante una pelea, Danpei Tange, un exboxeador, se fija en él y propone entrenarle. Joe Yabuki termina aceptando, pero en realidad acaba tomándole el pelo a Tange, y después de varias trifulcas es detenido por la policía y mandado a un reformatorio. En lugar de tirar la toalla, y con la esperanza de convertir a Joe en un gran boxeador, Tange acaba consiguiendo entrenar a Joe incluso estando encerrado. Allí empieza a forjar amistades y enemistades con otros boxeadores, que le animarán a entrenarse para convertirse en un boxeador de verdad cuando salga del reformatorio (aunque él, desde el minuto uno, siempre cree que es el mejor). Hasta aquí la premisa inicial del manga, que lógicamente seguirá avanzando y creando un par de momentos históricos del manga, desde el propio final hasta la muerte de uno de sus personajes.

La historia no avanza tan rápido como puede ocurrir en mangas más modernos. Se toma su tiempo para explicarnos quienes son los personajes y definir su personalidad, y al leerlo tienes la sensación de estar acompañándoles día tras día, sin perderte casi nada. No se trata de una de esas historias en las que año tras año el protagonista se va enfrentando a nuevos retos, con grandes elipsis, sino que todo se condensa en una época muy determinada de la vida de Joe. Gracias a esa proximidad, a ese contacto más cercano, empiezas a tenerles una estima considerable, y son capaces de emocionarte (lo cual explica el revuelo que causó el manga).

Como os podéis imaginar, siendo un manga de los 60, a día de hoy el dibujo puede parecer anticuado ante los ojos de cierto tipo de lectores. Lo cual no significa que no sea bueno. De hecho, pensamos que Chiba hizo un grandísimo trabajo, con un estilo claro y muy pulido, e incluso con algunas reminiscencias tezukianas evidentes (y con una representación de la acción mucho más comprensible que en algunos mangas deportivos más modernos). Las influencias de Tezuka también se notan en el tipo de humor que se utiliza a lo largo de la obra (bastante inocente, a veces incluso “fujiko-fujiosea”), y que le quita hierro a una historia que en muchos casos es realmente dramática y triste. Los contrastes entre la comedia y el drama son continuos, y eso le da un toque especial al manga.


Como os decíamos, “Ashita no Joe” se convirtió en todo un icono para ciertas clases sociales niponas, que en los años sesenta se encontraban inmersos en un período agitado, pasando por el crecimiento económico, pero también por la lucha estudiantil y muchas protestas que acabaron en nada. De hecho, como nos cuenta Marc Bernabé en su post en Mangaland, el llamado Ejercito Rojo japonés (extrema izquierda armada), al secuestrar un avión se autoproclamaron como los “Joe del mañana” (ya véis, en Japón, hasta los terroristas son otakus).
Pero quizás más increíble que esto, fue la cuestión del funeral. Aunque es de dominio popular, no os diremos quien es el muerto, por si acaso. El caso es que fue tan traumática la muerte de ese personaje, hubo tantas protestas, que se acabó organizando un funeral real para éste. Los fans querían desperdirse de un personaje que habían llegado a querer tanto, que no podían dejarle ir sin dedicarle una ceremonia budista, que tuvo lugar en la misma editorial del manga.

Estos dos ejemplos dejan muy claro hasta qué punto la historia de Joe Yabuki caló entre los japoneses, y porqué es seguramente uno de los manga más recordados de todos los tiempos. Y además, todo un hito en los llamados “spocon”, los mangas deportivos. Aunque os podemos asegurar que el típico “espíritu de sacrificio” no es algo que encaje mucho con Joe, que tiene una forma muy particular de enfrentarse a los retos.

Seguramente jamás veremos una traducción en español del manga, pero al menos podréis encontrar la versión anime. De todos modos, intentad haceros de alguna manera con él, porque es historia del manga en mayúsculas, y además, con disfrute garantizado. Y es que a pesar de lo gamberro, chulo, soberbio,  y tantos otros defectos del malcarado Joe, este bala perdida se hace querer.

 Fotos de una escena muy especial del manga, sacada en Nakano (cerca del Mandarake), cortesía de Marc Bernabé, y que por fin me he decidido a subir.

13
mar
12

Moebius y los amos del tiempo

Saludos cosmonautas,

no nos consideramos unos expertos en manga, menos en cómic americano, y casi podríamos decir que somos unos completos ignorantes en cuanto al cómic europeo. Pero como aficionado al cómic en general es imposible no haberse cruzado en más de una ocasión con Jean Giraud “Moebius”. El suyo es uno de esos nombres que cualquier lector de cómic debería conocer. No es necesario que guste, simplemente hay que ser consciente de que existió y que su obra tuvo un gran impacto. Con esto será suficiente, y no te merecerás que te lancen piedras la próxima vez que entres en una tienda de cómics.

Jamás hemos leído Blueberry, y El Incal sigue siendo una asignatura pendiente, pero a lo largo de nuestra historia como lectores alguna que otra vez nos hemos cruzado con alguno de sus cómics (por no mencionar todos aquellas obras que se han inspirado descaradamente en su forma de hacer). Pero curiosamente, si ha habido un trabajo suyo que nos ha impactado y dejado un recuerdo imborrable en nuestra mente, este ha sido “Les Maitres du Temps”, que no era un cómic, sino una película de animación.

La vimos seguramente en televisión en los años ochenta, y al recuperarla más de 20 años después, nos hemos dado cuenta de lo bien que recordábamos a algunos de sus personajes. Lo mejor, es que sigue siendo una buena película, con una buena historia, mejores diseños, y un final fantástico.

Conocida aquí como “Los amos del tiempo”, se trata de una película dirigida por René Laloux estrenada en 1982. La historia está basada en una novela de 1958 de Stefan Wul titulada “L’Orphelin de Perdide” (el huérfano de Perdide), y para su versión animada contó con los reconocibles diseños de Moebius. La historia es realmente sencilla. Un chico acaba solo y perdido en un planeta llamado Perdide con la única ayuda de una especie de walkie-talkie interespacial que le pone en contacto con un amigo de su difunto padre, Jaffar, capitán de una nave fugitiva que cambiará todos sus planes para poder rescatar al pequeño Piel.

Adoraba estos “robotitos”, aunque ahora he descubierto que en realidad son unos seres telepáticos.

En esta película los aficionados a Moebius reconocerán fácilmente su característico estilo, especialmente por esa mezcla de Ciencia Ficción, el mundo onírico y esas criaturas extrañas, por no decir surrealistas. Un estilo que, como ya hemos dicho, otros autores europeos han hecho propio (o al menos esa es nuestra impresión de neófitos), y que para nosotros es la estética típica europea cuando hablamos de ciencia ficción. Pero la obra de Moebius no sólo tuvo impacto en la órbita de la bande dessinnée, se requirió su talento en varias producciones de Hollywood, desde Alien hasta The Abyss, pasando por Willow, Masters del Universo, Tron, El Quinto Elemento y una pequeña colaboración en El Imperio Contraataca (además, una de sus historias inspiró claramente a Ridley Scott en Blade Runner). Incluso llegó a Japón, más concretamente al Studio Ghibli. Hayao Miyazaki siempre ha reconocido la fuerte influencia que tuvo Moebius en la estética de “Nausicaä del valle del viento” (comparad ambas películas y os daréis cuenta). Al mismo tiempo, Moebius le puso a su hija el nombre de Nausicaa, demostrando que la influencia era mutua. (En este link encontraréis una charla entre los dos – en inglés.)

Más claro imposible.

Y aquí el homenaje a la inversa.

Y finalmente juntos.

Ambos genios en su exposición conjunta.

Pero quizás más sorprendente que esta afinidad Moebius/Miyazaki, sea la que tuvo con el propio Stan Lee de Marvel Comics. A priori, el estilo europeo de Moebius parece estar a las antípodas de cualquier cosa parecida al cómic americano de superhéroes, pero no pensaban lo mismo estos dos autores. Encontraron un personaje que perfectamente podía amoldarse a la forma de contar historias de uno, y a la forma de dibujarlas del otro, y así nació “Estela Plateada: Parábola”. De reciente adquisición, es una mini-série que se lee en un visto y no visto, pero que se disfruta a muchos niveles. Ya sea por el guión comprometido de Stan Lee (hablar de Dios no es tan fácil para un americano como para un europeo), como por ver la fantástica interpretación visual de Moebius, que le da ese toque personal a Estela Plateada que le va como anillo al dedo.

Es una pena que tenga que morir un autor para que muchos le descubran o le redescubran, pero echando mano del tópico, más vale tarde que nunca. Jean Giraud “Moebius” murió el pasado 10 de Marzo de 2012 a los 73 años, dejando tras de si un legado artístico de incalculable valor.

Moebius 1938-2012

11
ene
12

Un nuevo proyecto: 20 años de manga y anime

Saludos cosmonautas,

ya hace tiempo que venimos insinuando a través de Twitter que la infame productora Mamonaku Films tenemos un nuevo proyecto de documental entre manos. Es más, incluso hemos dejado caer alguna pista en letra cursiva en algunos de los posts más recientes. Después de la gran experiencia que supuso para “Crónicas desde Cipango“, empezando por el viaje y todas aquellas personas que conocimos, y terminando dando tumbos por toda la geografía española para presentar el proyecto en varios salones del manga, nos quedamos con las ganas de volver a emprender un proyecto parecido, e intentar hacerlo con algo más de calidad (y experiencia). ¿Y qué íbamos a hacer? La primera idea fue hacer un reportaje sobre un próximo viaje a Japón, que nos llevaría a visitar algunos sitios menos típicos… pero documentales de viajes hay cientos, y quizás necesitábamos tener una idea algo más personal.

La respuesta la encontramos en el último Saló del Manga de Barcelona, concretamente en la misma sala de actos donde, un año antes, habíamos presentado “Crónicas desde Cipango“. Con mucho interés acudí a una mesa redonda con el título “20 años de manga y anime en España”, que con la ayuda de algunos de los pesos pesados de la industria del manganime, iba a dar un repaso a los 20 años de trayectoria que tenía el manga y el anime en España, y que más o menos coincide con la estrena de Dragon Ball en las televisiones autonómicas, y el estreno de Akira en cines. Genís de Misión Tokyo había reunido en una misma mesa a pioneros como Óscar Valiente, Manu Guerrero, Jose Luís Puerta, y a dos traductores de la “segunda ola”, Marc Bernabé y Ángel Ybañez.  En principio, una mesa de lujo y con un grandísimo potencial para desgranar estos 20 años, pero que por desgracia apenas pudo entrar en materia por culpa del tiempo limitado. Por supuesto que se habló de cosas muy interesantes, pero al salir de ahí me quedé con ganas de saber más sobre una época que nosotros vivimos con mucha intensidad. Esos primeros años del manga, las primeras ediciones de Dragon Ball, Ranma 1/2, Video Girl Ai o Kimagure Orange Road (entonces Johnny y sus amigos), de la ahora impensable cantidad de anime que se podía ver en las cadenas generalistas (que entonces eran las únicas), y por supuesto, las fotocopias. Pero también tenía mucho interés en saber como había evolucionado todo este mundillo que salió de la nada y para el cual nadie “respetable” dentro de la industria auguraba un futuro (“esto va a durar cuatro días”).

Estaba claro, lo teníamos decidido, íbamos a hacer un documental sobre estos 20 años de historia del manga y el anime. Muy bien, fantástica idea, ¿y ahora qué?

Desde hace ya varios meses estamos recopilando todo tipo de información de la presencia de anime y manga en la geografía española, ya fuesen datos sobre los animes que se han visto en cines o televisiones, como todos esos fanzines que aparecieron por todas partes, normalmente con una portada dedicada a Dragon Ball (y de donde salieron muchos de los profesionales actuales del sector). Algo que en realidad llevábamos un tiempo haciendo, pero sin tener muy claro para qué (algunos recordaréis los posts que hicimos sobre esos fanzines, o sobre Shonen Mangazine). Al final, todas esas búsquedas infructuosas en mercadillos o tiendas especializadas, tenían su razón de ser. Nuestra idea es poner orden, cronología y testimonios a estos 20 años. Y es que hay mucho que contar, sobretodo a las nuevas generaciones de lectores que casi nacieron con Internet bajo el dedo índice, y que apenas saben lo que es un fanzine de fotocopias “de toda la vida”, o aquellos que ahora dan por sentado que en toda tienda especializada en cómics hay una sección dedicada al manga (cuando antes apenas encontrabas 4 o 5 títulos). Así que para conseguir todo esto tendremos que hacer un gran trabajo de documentación y conseguir tantos fanzines y revistas como sea posible.

Pero aún más importante que esto ha sido contactar con aquellas personas que tomaron parte activa en la creación de la escena manga española, ya que sin ellos el proyecto no tiene sentido alguno. Poco a poco, y con la ayuda de buenos amigos, hemos podido conocer a algunas de estas personas que muy amablemente se han ofrecido a ayudarnos. Aunque aún nos faltan muchas más por contactar y convencer, y es a lo que dedicaremos nuestro tiempo en los próximos meses. Pero tal y como hicimos con “Crónicas desde Cipango”, para que la cosa no se eternice, vamos a marcarnos un objetivo concreto: estrenar el documental en el próximo Saló del Manga de Barcelona. ¿Lo conseguiremos?

Ojo, esto no termina aquí. Esta historia es demasiado ambiciosa para que se pueda explicar en profundidad en 50 minutos (el formato más adecuado para presentarlo en los salones), así que nuestro objetivo final es que esto acabe convirtiéndose en un libro, donde podremos contar con mucho más detalle como surgió, como explotó, y como evolucionó el manga y el anime en nuestro país. No será fácil, pero seguro será apasionante.

Para empezar vamos a ordenar cronológicamente todo esto… ¿alguien me ayuda?

17
oct
11

Menos peli y más sueño en este Sitges 2011

Saludos cosmonautas,

una año más, la Arcadia cumple con su cita ineludible en Sitges con el cine fantástico (y de género). Una edición que para nosotros ha sido algo más corta por temas de calendario, y que nos ha obligado a tirar de maratones nocturnas para saciar nuestra hambre de cine. Esto se ha traducido en menos horas de sueño, así que nuestro aspecto rivalizaba con la de las hordas zombies de la ya cansina Zombie Walk.

VIERNES 14 OCTUBRE

La toma de contacto con el festival había sido el día anterior, pero fuimos para realizar una Entrevista Pirata, y nos quedamos sin tiempo para ver películas. Así que el viernes al mediodía hicimos nuestro “estreno” cinéfilo con una producción de IG.

A Letter to Momo

Una película que así en broma podríamos llamar “A letter to my neighbour Totoro”, y es que es prácticamente imposible no hacer paralelismos, así como es muy difícil valorar la película sin tener en cuenta esa obra maestra del estudio Ghibli. El planteamiento es casi idéntico: una chica joven se muda a un pequeño pueblo costero después de la muerte de su padre (quien le dejó una carta sin terminar antes de morir), allí tomará contacto con algunas criaturas fantásticas que están ahí “por algún motivo”. Aunque hay ciertas diferencias que le dan un giro a la idea de Totoro (los personajes tienen un carácter totalmente diferente), hay escenas que son prácticamente idénticas, incluso el final es tremendamente parecido al de la película de Miyazaki. Aún así, sigue siendo una bonita historia, hecha con bastante mimo (7 años de producción del estudio IG y completamente hecha a mano), y que seguro que cualquiera podrá disfrutar, sea o no un aficionado al anime.

Sector 7

El 3D es una realidad del cine actual, y aunque a muchos no nos guste, parece que tendremos que lidiar con ello una buena temporada. La mayoría de producciones no aprovechan el formato, y lo único para que sirve es para cobrar la entrada más cara. De vez en cuando hay excepciones, y Sector 7 parece que sí le saca algo de partido al formato, aunque no es en absoluto imprescindible.

Se ha vendido esta película como la nueva “The Host”, pero lo único que tienen en común es la nacionalidad coreana y la presencia de un monstruo. Las expectativas que la comparación han creado seguramente han jugado una mala pasada a una película que no es tan mala como la pintan, pero que ni de lejos se puede comparar a la fantástica “The Host”. La película es muy sencilla, y flojea en muchos aspectos, pero no es aburrida, y el final divierte por lo exagerado que es. Cine palomitero al que no hay que darle más vueltas. Si vas sin expectativas, pasarás un rato entretenido.

Tomie: unlimited 

Nuestra primera maratón del fin de semana empezó con muy mal pie. Debido a las contradicciones de los distintos programas, así como el precedente de esta maratón unos días antes, veníamos con la idea de ver “Karate-Robo Zaborgar” primero, y luego “Ninja Kids!” (pasando de “Yakuza Weapon” y “Tomie: unlimited” para irnos a dormir), pero para esta maratón decidieron colocar “Tomie” en primer lugar.

Después de haber oído las críticas a la novena versión de este manga de Junji Ito, no teníamos ningunas ganas de verla, pero tuvimos que tragar (no sin soltar algún insulto). Y nos costó lo suyo tragar con esta cinta de bajo presupuesto y nulas aspiraciones. Pero nos resignamos, y acabamos incluso riendo en una mezcla de sentimiento de vergüenza ajena y “no puedo creer lo que estoy viendo”. Lo único que nos gustó fue que la estética y la música nos recordaron un poco a nuestros inicios en esto del cine de terror japonés de hace 10 años, algo que se debe sobretodo al bajo presupuesto. Pero por lo demás, un film totalmente prescindible, que no aporta nada a una saga que, a pesar de tener tantas entregas, no parece haber convencido a nadie en todos estos años. Ah, y que no os la vendan como una película de terror, más bien es “gore absurdo”.

Karate-Robo Zaborgar

Como ya os contamos anteriormente, uno de nuestras mayores ilusiones de esta edición era ver “Karate-Robo Zaborgar”, la adaptación a cine de una serie clásica del Tokusatsu de los años 70. Dirigida por Noboru Iguchi, el mismo de “Tomie: unlimited”, afortunadamente nos encontramos con una factura muy distinta. Aún teniendo los precedentes de Takashi Miike con “Zebraman” o “Yatterman”, creemos que “Zaborgar” es el mejor homenaje que se ha hecho al tokusatsu televisivo. Y es que se ha hecho con la intención de recrear fielmente lo que fue la serie de TV, evitando totalmente “modernizar” la historia o los diseños de los personajes. De no ser por algunos de los efectos especiales y el uso del ordenador para ciertas secuencias (como el “henshin” de Zaborgar), podríamos fácilmente caer en la ilusión de estar ante una producción de los años setenta (con “pausa comercial” incluida que separa las dos partes de la película). Pero también delata su origen el elevado nivel de autoparodia que encontraremos en la cinta, y que deja claro al espectador que el tokusatsu es diversión, y que uno no debería tomárselo demasiado en serio. Creemos que este es una de las reivindicaciones de “Zaborgar”, huyendo de la reformulación del producto huye también de intentar dotar de excesiva seriedad el género (algo que en Hollywood se hace continuamente con los superhéroes). Esto es tokusatsu, es divertido, y si no lo has entendido, quizás no deberías estar aquí.

Al haber empezado con “Tomie”, la incursión de Miike en el cine infantil/familiar iba a empezar casi a las 5 de la mañana, así que a pesar del buen feedback que había recibido, tuvimos que retirarnos a descansar. Por cierto, la nota negativa de la maratón, los descerebrados que ahora se dedican a sacar fotos en el cine (con flash y lucecita roja incluida) y que ya nos encontramos en la proyección de “Superman” en Phenomena. Una nueva y absurda moda que no acabamos de comprender, y mucho menos tolerar. Panda de anormales.

SÁBADO 15 DE OCTUBRE

Aunque teníamos entradas para ver “Red State”  a las 9.30h de la mañana, después de la maratón nocturna, fuimos incapaces de levantarnos. Afortunadamente, “Red State” se volvía a proyectar en una maratón al día siguiente, y podríamos recuperarla. Pero esto también significaba que hasta las 21h no íbamos a ver ninguna película, así que improvisamos y compramos entradas para “Beast”.

Beast

El periódico del festival vendía la película como la transformación de un danés en hombre lobo, debido a la furia por las infidelidades de su mujer. Con esa idea fuimos a ver la película, y aún estamos esperando que aparezca el hombre lobo por algún sitio. La transformación del personaje es más metafórica que real, y aunque a lo largo de la película parece estar construyéndose un clímax que lleve a un final apoteósico y salvaje, lo único que le queda al espectador al terminar la película es un colosal WTF (what the fuck?). La película no deja de ser un drama nórdico de pareja, con un protagonista muy pesado, una mujer apática, y un giro inesperado totalmente absurdo que sólo el guionista nos podrá explicar. Quizás pueda gustar a algún gafaspasta, pero lo de la transformación de hombre lobo que nos vendieron los del periódico del festival parece una estratagema para atraer al público de Sitges hacia una película que no sabemos muy bien qué pinta aquí.

Tatsumi

Otra de las películas que más ganas teníamos de ver era “Tatsumi”, la película de animación (pero no “anime”) que supone la adaptación de “Una vida errante”, el gekiga autobiográfico de Yoshihiro Tatsumi, el creador del “manga adulto”, y todo un referente para la Arcadia. Lo curioso es que haya sido un director de Singapore el que haya hecho la adaptación, pero también es cierto que el estilo de Tatsumi no encaja con el de los típicos estudios japoneses de animación.

La película será una delicia para cualquiera de los fans de Tatsumi. La animación es tremendamente sencilla y rudimentaria, sin ningún artificio, y sigue fielmente el estilo del mangaka (quien a la vez es el narrador principal de la película). El argumento es una especie de resumen de “Una vida errante”, pero se mezcla con algunas de las historias cortas del autor, convirtiendo la película en una perfecta carta de presentación para aquellos que no conocían al padre del gekiga.

Tenemos que reconocer que al final de la película nos emocionamos, y es que “Tatsumi” es un grandísimo homenaje, hecho con mucho cariño, con mucho mimo, por una figura vital dentro de la historia del manga, pero que muchos aún desconocen. ¡Imprescindible!

Killer Joe

Una vez más en nos tocaba maratón nocturna, y empezábamos con la película sorpresa del festival: Killer Joe. El film de William Friedkin (El Exorcista, French Connection) nos cuenta una historia que muchos comparan con el cine de los hermanos Coen o incluso el de Quentin Tarantino, la de una familia white trash que pretende eliminar a la madre para cobrar el seguro de vida. Para ello contratan los servicios de Killer Joe, un policía que en su tiempo libre se dedica a matar por dinero, interpretado por un Matthew McConaughey fantástico, y difícil de reconocer fuera del registro de “chico guapo”. Su papel, junto al de la familia de personajes bobos y disfuncionales, crean una pequeña pero divertida historia con un clímax final genial, violento e hilarante a la vez. Quizás el problema sea que la primera parte de la película no es tan intensa como la segunda, y puede hacerse algo larga, pero al menos puedes estar seguro de que terminarás de verla con buen sabor de boca.

Juan de los Muertos

¿Una película de zombies cubana? ¿En serio? “Juan de los Muertos” ha sido seguramente una de las películas más vistosas del festival precisamente por esta curiosa unión de conceptos. El resultado, totalmente satisfactorio, si bien sorprende menos de lo esperado. En cierto modo, “Juan de los Muertos” es la respuesta cubana a “Shaun of the Dead”, y seguro que la elección del nombre no es casualidad. Aquí predomina la comedia, y los antihéroes son los protagonistas de una historia simple, previsible, y con muchos clichés, pero que a pesar de todo, funciona muy bien (hay grandísimos momentos). El sentido del humor cubano, e incluso parte de crítica social, convierte “Juan de los Muertos” en un producto interesante a la vez que divertido. No hay revolución cubana, pero no te arrepentirás de haberla visto, todo lo contrario.

DOMINGO 16 DE OCTUBRE

El domingo el festival se considera “clausurado” después de haberse entregado los premios la noche anterior, pero para muchos es el mejor día para ver todo aquello que se ha perdido, con las maratones de 5 películas que empiezan a las tres de la tarde (aunque ahora ya se hacen algunas por la mañana). Nosotros tuvimos suerte, y pudimos comprar entradas para una de las más demandas, precisamente la que proyectaba tres filmes premiados: “Red State” como mejor película, “The Yellow Sea” como mejor director, y “Attack the block” con el premio de la crítica y también del público (que por una vez se han puesto de acuerdo). Por temas logísticos solo nos daba tiempo a ver las tres primeros, y tendremos que dejar “Attack the block” para otra ocasión, ¡lástima!

Red State

Casi todo el mundo que sabe que has ido al Festival de Sitges te pregunta si has visto la película ganadora (como si no se proyectaran otras decenas), pero puede que sea la primera vez que podemos responder afirmativamente. La hemos visto, y encima, nos ha gustado. Ya habíamos confesado antes nuestra admiración por Kevin Smith, pero lo cierto es que después de la saga de New Jersey le perdimos la pista, y las malas, malísimas críticas de sus últimos trabajos nos han apartado de él. Pero el sorprendente giro hacia el thriller que ha realizado el director con “Red State” por fuerza tenía que interesarnos.

Aunque la película ganadora de cualquier festival siempre será cuestionada por parte del público, que considerarán que hay otras películas mejores, parece que a muchos les ha dolido sobremanera que “Red State” se llevara el galardón. Y sinceramente, no acabamos de entender que a algunos les haya disgustado tanto esta película. Cierto es que venderla como una “película de terror” es un error flagrante, porque no lo es en absoluto, pero no por ello deja de ser un ejercicio interesante por parte del creador de “Clerks” y “Dogma”.

Hay que reconocer que Kevin Smith ha jugado con fuego al crear una película que puede pasar de la tensión a la comedia en medio minuto, arriesgándose a que el espectador no entienda qué es lo que está viendo. Pero a nosotros nos parece que ese es uno de los mayores atractivos de “Red State”, la mezcla de una historia cruel con diálogos y situaciones cómicas que rebajan la tensión y te hacen soltar la carcajada. Además, la cinta no deja en ningún momento de estar cargado de una crítica directa al fundamentalismo, ya sea el religioso (el más obvio), como el de la “american way of life”. Y es que aquí no se salvan ni los cristianos locos sectarios, ni el gobierno de los Estados Unidos.

La mezcla de tantas cosas puede resultar algo extraña, pero creemos que Kevin Smith ha sido muy valiente con “Red State” y ha conseguido un resultado que nadie esperaba de él. Quizás no sea la mejor del festival, pero se merece elogios como muchas otras.

A lonely place to die

Hace tres de años, coincidieron en la cartelera de Sitges dos películas con premisas similares, “Eden Lake” y “Long weekend”. Aunque los resultados fueron totalmente opuestos, parece que esto abría la puerta al género que bautizaremos como “follones de montaña”, donde ubicamos “A lonely place to die”. La premisa es sencilla: un grupo de montañeros encuentra a una niña enterrada viva en un bosque al más puro estilo “Buried”. Al rescatarla, empiezan a perseguirles los responsables del secuestro, con nefastas consecuencias. Un auténtico alegato al “no te metas donde no te llaman”.

La película empieza como muchos telefilmes del género montañero, aunque con algún giro interesante y algunas escenas impactantes. Pero al igual que les pasa a algunos de los protagonistas, lo que viene luego es una caída en picado con resultado fatal. La película, de premisa muy sencilla al principio, acaba complicándose de mala manera con nuevos personajes, historias totalmente absurdas, y algunas escenas irrisorias que vuelven a poner el film en su contexto apropiado: un sábado por la tarde en Antena3. Un despropósito semejante al que vivimos con “Long weekend”.

The Yellow Sea

La última película que veríamos del festival, y seguramente de las mejores, por no decir la mejor (se llevó el premio al Mejor Director). La historia de un joseonjok (coreanos que viven en China) que en un intento de recuperar a su esposa acabará involucrado en un asesinato y perseguido por dos bandas mafiosas distintas y la policía. El resultado, un thriller de más de dos horas que llega a hacerse corto por lo trepidante de la cinta, pero que va mucho más allá de ser una cinta de acción pura y dura, mostrando la realidad de estos coreanos marginados tanto en China como en Corea. Pero tranquilos, que acción la hay a raudales, empezando por unas persecuciones de coche de vértigo (con el fantástico uso de cámaras estratégicamente situadas para mostrar los choques), y algunas escenas de violencia que son salvajes, y en algunos casos divertidas al mismo tiempo. En definitiva, la película lo tiene todo.

Nuestra selección particular: “Tatsumi”, “The Yellow Sea”, “Red State”, “Karate-Robo Zaborgar” y “Juan de los Muertos” (en este orden). 

Y aquí termina nuestro repaso de las películas vistas en Sitges este 2011, que algunos dicen ha sido flojo, si bien nosotros no estamos de acuerdo: hemos visto películas muy interesantes, y parece que nos hemos perdido las mejores. Así que ahora toca recuperarlas.

01
ago
11

Xi Avant: o el día que ayudamos a crear un Anime de Barcelona

Saludos cosmonautas,

este es un post que lleva meses en la recámara, pero las cosas en palacio van despacio, y si este palacio se encuentra en Japón, aún más. A estas alturas, es posible que muchos de vosotros hayáis visto ya el cortometraje publicitario titulado “Xi Avant”, una pequeña obra del reputado director de anime Kenji Kamiyama (Ghost in the Shell, Higashi no Eden…), que curiosamente transcurre en una Barcelona de un futuro no muy lejano.

Los más enterados sabréis que Marc Bernabé, junto a otros blogueros que os sonarán de Crónicas desde Cipango, como son José Manuel de Un Gato Nipón o Micko de Predicando en el desierto, fueron los encargados de poner voces en español y en catalán para darle un ambiente más auténtico al tema. Pero lo que seguramente no sabréis es que tanto Marc como nosotros colaboramos de otra forma en la creación del anime.

Si conocéis Barcelona y habéis visto ya “Xi Avant”, habréis notado que ha habido un esfuerzo considerable en conseguir que los lugares que aparecen en el corto fuesen reconocibles. Para ello, el equipo de Kenji Kamiyama necesitaba algo de ayuda, y ahí fue donde entramos nosotros. En fechas navideñas, Marc y yo nos dirigimos al aeropuerto de Barcelona para grabar uno de los planos secuencia más largos que habrá grabado alguien, todo el itinerario desde el Aeropuerto del Prat hasta la Sagrada Familia, para luego continuar con muchas otras localizaciones típicas de Barcelona. Varias horas de material en vídeo que sirvieron al equipo de Kenji Kamiyama para recrear Barcelona. Aquí tenéis el resultado, que finalmente se ha subido entero a YouTube:

Fue interesante participar, aunque fuese de una forma indirecta, en la creación de un Anime (y encima de un director tan reputado). ¡Y  parece que nuestras imágenes realmente les sirvieron de algo! A continuación podéis ver algunos fragmentos de nuestro trabajo, comparados con el corto en cuestión, y con el bonus añadido de ver algunas imágenes del doblaje (que tuvo lugar justo después del terremoto del 11 de Marzo en Japón, y que obligó al equipo a desplazarse a Osaka, donde se habían “refugiado” – del amarillismo – algunos de los dobladores).

16
may
11

Un Salón del Manga con viaje de papas (Jerez 2011)

Saludos cosmonautas,

aunque nosotros acabamos de volver de Alicante, os debíamos un vídeo-repaso de lo que fue el Salón del Manga de Jerez. Un salón cuya fama le precede, y hace mucho que los compañeros de Ramen Para Dos nos hablan maravillas del lugar. Y no se equivocaban. Mucha gente, muchas actividades, mucha diversión… ¡y mucho colesterol! Una auténtica fiesta para los amantes del manga… ¡y de la misma fiesta! Lo pasamos en grande.

Lo único que empañó el tema fue que la proyección de “Crónicas desde Cipango” salió algo accidentada por el mal sonido (bastante peor que en el resto de proyecciones que hemos hecho), y por ello debemos pedir disculpas a todos los que asistieron y que se perdieron bastantes detalles. Pero al mismo tiempo queremos agradecer la paciencia y las ganas que pusieron muchos de los que se quedaron hasta el final. Con la cantidad de proyecciones que se han hecho hasta la fecha, hemos llegado a la conclusión que lo mejor es no jugársela, así que hemos subtitulado todo el documental (ya que tampoco podemos mejorar mucho más el sonido original, y menos controlar el sonido de la sala). En cualquier caso, creemos que el viaje valió la pena. ¿Queréis ver un resumen? ¡Seguro que sí! (¡Aunque os aseguramos que hay mucho material que nunca saldrá a la luz!)

¡Gracias a Diana y Cosmo por todo!

 Uno de los momentos de la dicharachera charla de Marc Bernabé y un servidor sobre blogs, Japón, terremotos y periolistos. 

01
mar
11

Un templo japonés se anuncia con estilo Anime

Saludos cosmonautas,

hoy os hablaremos de una de esas ocurrencias que de vez en cuando saltan a los medios en Japón, y que tanto ayudan a crear esa imagen de país bizarro y loco que tenemos desde aquí. En esta ocasión vamos a mezclar anime y religión.

Cierto es que la seriedad y la intransigencia que suele mostrar la religión católica apostólica romana es algo que no se puede aplicar a como los japoneses se toman sus varias religiones (sintoísmo, budismo…). Son mucho más pragmáticos en comparación (o más supersticiosos que creyentes), y seguramente es por eso que se puedan producir fenómenos como del Shōeizan Ryōhōji (松栄山 了法寺), templo budista de la rama Nichiren de Hachiōji, ciudad de la región metropolitana de Tokyo.

Hace poco descubrimos que este templo tenía una peculiar forma de encontrar adeptos, publicaron una canción con un videoclip al estilo anime.

¿Alguien se imagina un anuncio de la iglesia de su pueblo al son de Melendi y con un videoclip protagonizado por un Jesucristo dibujado por Francisco Ibañez? Tal y como se ha puesto Intereconomía quizás ahora es más fácil de creer, pero estamos seguros de que si alguna parroquia se atreviera a hacer algo parecido se llevaría más de un improperio.

Gracias a Ale, quien nos ha proporcionado un montón de información sobre este templo, descubrimos que este videoclip es la culminación de algo que empezó de una forma más tímida y anecdótica, pero que poco a poco ha ido digi-evolucionando hasta el producto JPopero-Akiba-kei que es ahora.

El templo empezó a llamar la atención ya en 2009 gracias a unos dibujos que utilizaba para promocionar el templo, al más puro estilo manga/anime. Eso tuvo bastante éxito, y crecieron las visitas, especialmente de hombres  jóvenes(¿otakus?). Parece ser que la hermana del monje encargado del templo, había echado mano a sus contactos de estilo Akiba-kei, y consiguió que Ayu Toromi (dobladora de videojuegos e ilustradora) les hiciese esos bonitos y atractivos dibujos, muy kawaii y moe, que se convirtieron en una auténtica sensación.

El cartelito en cuestión (clica aquí para ver un vídeo con más detalles del templo).

Las distintas divinidades “moeizadas” para el templo: Torobenten (とろ弁天), que representa a la diosa Benzaiten (弁財天); Mama (まま) que representa a Kishimojin (鬼子母神); Chibinen (ちびねん) que representa al monje encargado del templo, entre otros.

Todo esto podría haberse quedado en una simple anécdota, pero parece ser que el éxito hizo que el monje, con esa mentalidad tan pragmática que decíamos, pensara en explotar mucho más este curioso enfoque publicitatario. De hecho, y eso de lo más chocante, el templo montó uno de los clásicos “meido cafe”, que tanto triunfan en Akihabara, que contó con la presencia de Toromi.

Promocionando el meido cafe del templo. (Clicando aquí podréis ver un vídeo con del evento)

Con el paso de los meses, y una oportuna anécdota del hombre que encontró trabajo después de visitar el templo, se llegó a la canción de marras… Pero la cosa tampoco se quedó ahí, también se creó una estátua de la diosa Benzaiten (弁財天), que presentó en sociedad la misma ilustradora, quien también había puesto la voz del Single, y se había vestido de Benzaiten para la ocasión.

La estatuilla de Torobenten (とろ弁天), representando a la diosa Benzaiten (弁財天)

Ayu Toromi caracterizada de Benzaiten en la presentación de la nueva imagen del templo.

Una está haciendo cosplay, el otro no, es el monje que ha hecho posible todo esto.

En fin, sacad vosotros mimos las conclusiones, que a veces nos ponemos demasiado pesados con nuestras reflexiones. En cualquier caso es algo que merece estar aquí por su alto componente #TLQM. Lo próximo… ¿un templo dedicado a Kamen Rider?

Os dejamos con la traducción de Ale de la letra de la canción del templo y la presentación de la imagen (pregaria y actuación “en directo” incluídas):

¡Flechazo por el Templo! ¡El Ryōhōji del amor!

Después de cosechar una vida de amor
Las almas descansan en el Ryōhōji

(rezando)

* Ahora mismo tenemos una gran promoción
de oraciones por tu vida amorosa.
Sea tu amor correspondido o no,
o incluso si es adúltero,
cumplimos los deseos de todo el mundo.
Por cierto, también reservamos
espacios en nuestro cementerio.
Tera! (con eco)

Nos ocupamos de sus difuntos
Los guiará la luz de Buda
Y déjennos rezar por su amor
Si nos visita cien veces su amor será correspondido

(rezando)

Estás preocupado, ¿verdad?
Estás sufriendo, ¿verdad? ¿verdad?
Ven ahora mismo, ven corriendo
En el cerebro no hay “flags” (tipo aventura gráfica)

Flechazo por el Templo
Flechazo por el Templo
El Ryōhōji del amor del amor del amor

Canta, ríe, baila
Tu deseo de amor se cumplirá

Hachiōji del amor del amor del amor
Déjà vu, no hay problema
Abraza el paraíso
Toro Toro Torobenten, ¡sí sí, sisisí!

Gracias a todos por todas vuestras oraciones de hoy
Estoy muy, pero que muy contenta
Os quiero, de verdad, no es mentira
Seguid viniendo a rezar
al Ryōhōji en el que canta Torobenten

Flechazo por el Templo
Flechazo por el Templo
Flechazo por el amor
Ryōhōji

(¡Gracias Ale por tu ayuda imprescindible!)

 

 

25
feb
11

El “otaku” de los noventa no sólo vivía de manga/anime

Saludos cosmonautas,

hace unas semanas iniciamos un celebrado ciclo en el que a través de revistas y fanzines de los años noventa, relatábamos como fueron los primeros años de la mangamanía en el Estado. Hemos hablado de muchos temas, lógicamente todos relacionados con el manga y el anime, pero hoy para cerrar el ciclo queremos olvidarnos completamente de estos temas, y hablaremos de todo aquello que NO eran cómics o películas de animación japonesa.

Ya comentamos como todas estas revistas ejercieron un rol bastante importante a la hora de extender la fiebre por el manga, pero al mismo tiempo realizaron una labor didáctica entre un inexperto público, dando apuntes culturales imprescindibles para entender algunas de las historias y detalles de lo que se leía, y también formando a los inocentes otakus en muchas otras cosas que se salían del tema manga. Hoy queremos hablar de esto último, de todos aquellos artículos que nos hablaban de viajes a Japón, de tokusatsu, o del cine de Hong Kong (si tiene relación o no con el manga y anime, lo dejamos a vuestro juicio).

Empezamos por algo mucho más lógico, pero que no dejaba de ser muy especial: los reportajes sobre viajes a Japón. Hoy en día, esto de hacer largos viajes por el mundo parece algo mucho más accesible, ya sea por cuestiones económicas o porque se han superado algunos miedos. Pero en los años noventa, irse a Japón nos podía parecer una auténtica locura. Era caro, y estaba lejos, muy lejos.

Aquí tenemos un reportaje de “introducción a Japón” que nos encontramos en el número 1 de la revista Shogatsu. Lo cierto es que algunas de las cosas que nos cuentan nos pueden parecer de cajón hoy en día, pero por entonces apenas sabíamos nada del país del sol naciente.

Y de propina, una bonita cronología de la historia de Japón, con un grafismo de una sofisticación espectacular ;-)

Los de NEKO siempre se lo curraban un poquito más con sus reportajes, que por algo eran los referentes del mundillo. En este número nos maravillaron con un reportaje sobre una visita a Tokyo, que lógicamente pasaba por visitar los sitios más otaku de la ciudad. Pero no dejaban en ningún momento su labor didáctica, nos hablaban de los transportes, las costumbres, alojamiento… Lo cierto es que nos confirmaban lo caro que era Japón en los primeros párrafos, y si has viajado en la última década a Japón es probable que te hayas dado cuenta de que no hay para tanto. O realmente nuestro poder adquisitivo ha subido y el japonés ha bajado, o simplemente la inexperiencia de entonces les obligó a buscar alojamiento en sitios caros (hoy con Internet es mucho más fácil encontrar cosas baratas).

El clima, la moneda, la dificultad de los japoneses con el inglés… Y empezamos el repaso a tiendas interesantes, ¡y sorprende que empiezan por Harajuku y no por Akihabara! Pero es que por entonces, Akiba aún era “el barrio de la electrónica” y no lo que es hoy en día, así que en lugar de hablar del paraíso del “otaku”, nos hablan de la meca de los videojuegos (aún sigue Super Potato ahí para dar cuenta de eso).

¡Ups! Unas pequeñas imágenes sólo aptas para adultos. Nos ponen una pequeña nota con las típicas pegatinas de anuncios de “contactos”. ¿Real? Sí. ¿Gratuito? También.

Cambiamos de tercio, y entramos de lleno en aquellos artículos que querían presentarnos otros aspectos de la cultura nipona o asiática en general. Empezamos por KABUKI, y un reportaje titulado “Ciudadano Kamen” que, adivinad, nos hablaba de uno de nuestros géneros cinematográficos favoritos: el tokusatsu. Lo cierto es que este escueto reportaje empezó a sembrar el terreno para que unos cuantos años después nos convirtiésemos a la religión del látex y el spandex.

Mientras que hablar de Japón y su cine de género parece más o menos lógico, lo que sí puede llegar a sorprender ahora, es que se dedicaron algunas páginas a hablar del cine de acción de Hong Kong. Seguro que en cualquier revista o blog actual quedaría como un pegote, una cosa extraña que no le interesa para nada al fan de Naruto de turno, pero es bonito pensar que, por entonces, algunos éramos algo más abiertos en cuanto a intereses. De hecho, sigue siendo algo extraño que se hable de John Woo en las mismas páginas que se habla de Ranma 1/2, pero ciertamente había una razón. Los mismos responsables de editar algunos de los títulos más populares de Anime de los noventa fueron Manga Video, que a su vez, fueron los responsables de hacernos llegar el grandísimo cine de acción que desde hacía algunos años se estaba cociendo en la antigua colonia británica.

Lo cierto es que, entre anuncios y artículos, a mí ya me habían convencido. Por entonces iba menudo a un videoclub cercano a mi casa, que era a la vez una tienda de segunda mano (cómics, películas, sellos…), y que hoy en día seguro se ganaría la etiqueta de #TLQM. Aparte de comprar algunos TBOs muy antiguos, también me encantaba alquilar esas películas de muchos tiros, mucha sangra, y muchos mafiosos. Recuerdo “A better tomorrow” perfectamente. Y es una pena que sólo pudiese alquilarlas, porque serían un gran tesoro hoy en día. Pero el hecho de no tener acceso a todas las películas del catálogo también tuvo un efecto interesante. Idealicé esas películas, me formé una idea romántica sobre ellas. Y unos años después, cuando pude comprarme muchas de esas películas en DVD (y más), comprobé que no sólo me gustaban aquellas que no había podido ver, sino que las que sí había visto aún me gustaron más que a mis 15 años.

Aquí tenemos a dos de los grandes héroes de entonces: Jackie Chan (cuando aún no hacía tantas chorradas con Hollywood), y al grandísimo Chow Yun Fan, quítenese el sombrero. A Jackie Chan también le dedicaron unos cuantos artículos al realizar la película basada en “City Hunter”, que además tenía un delirante momento Street Fighter II.

Si no habéis visto la gran filmografía hongkonesa de John Woo no merecéis el aire que respiráis. El inventor del “bullet ballet”, quien influenció irremediablemente el cine de acción hollywoodiense (especialmente a Tarantino), y sigue haciéndolo aunque hayan pasado muchos años y su paso por Hollywood le haya estropeado más que otra cosa.

Aquí tenéis toda su filmografía. Para novatos, lo que no podéis perderos es: A Batter Tomorrow I & II, The Killer, A Bullet in the Head y Hard Boiled. IM-PRES-CIN-DI-BLES.

Y con esta recomendación, con cierto tono amenazante, concluimos esta bonito ciclo de “remember when…”. Al menos de momento, que en la Arcadia seguiremos haciendo arqueología culturalmente dispersa todo el tiempo que sea necesario.

Los otros posts de este “ciclo boom del manga”:

Más allá de Dragon Ball: los otros mangas del boom.

De cuando Son Goku se escribía Son Gokuh

Revistas francesas de manga de los 90: Dorothée

El 1er Salón del Manga y Las Guerras Fratricidas entre Otakus

 

 

 

03
feb
11

El 1er Salón del Manga y las Guerras Fratricidas Otakus

Saludos cosmonautas,

hoy vamos a seguir con nuestro repaso a lo que fue la primera prensa especializada en manga, centrándonos en el cubrimiento que hicieron algunas de ellas de lo que fue el 1er Salón del Manga de Barcelona (hace ya 15 años). Ahora es uno de los mayores actos culturales y comerciales que podemos ver en la provincia barcelonesa, pero por entonces parece que nadie las tenía todas consigo. Unos meses antes, y como experimento, se celebró la 1a Convención del Manga de Barcelona, y por lo que nos cuentan, parece que funcionó:

Así nos lo contaron los de la revista KABUKI en su número 3, y ya os advertimos que os fijéis en el estilo que tenían de contar las cosas, para lo que os contaremos después. Pero volvamos a estos primeros eventos. Montar unas “jornadas” o una “convención” era una cosa, pero montar un salón ya era harina de otro costal; ¿sería un fracaso como muchos vaticinaban? ¿O en 1995 las cosas ya estaban encaminadas para lo que vendría después?

Evidentemente, ese primer salón no tenía ni la envergadura ni el volumen de asistentes que podemos ver actualmente, se celebró en la Estació de França, siendo un evento mucho más modesto. Aún así, tuvieron que añadirle la coletilla de “y el videojuego” para ver si eso atraía a más público. En el número 1 de SHOGATSU nos contaban que el salón estuvo bastante bien, pero que le faltaba mucho para ser un evento importante. Muy centrado en el apartado “comercial” (¿pero qué salón no lo está?), con exposiciones realmente mal hechas (no como algunas que vemos ahora), parece que lo salvó la afluencia de público y el entusiasmo con el que se vivieron las charlas y mesas redondas. Creemos que esto último demuestra las ganas, ilusión y pasión con la que se vivían esos primeros años mangamaníacos.

Los de la popular NEKO dedicaron cuatro páginas a cubrir el primer Salón del Manga, y abrían su artículo con una interesante reflexión, recordemos, en 1995: los superhéroes americanos llevan años siendo los reyes del cómic, pero a pesar de esto no han conseguido un evento dedicado exclusivamente a ese género. Una cosa está clara, el cómic americano ya tenía al consolidado Salón del Cómic para promocionarse y reunir a sus fans, así que tampoco es extraño que no hiciese falta un salón específico para ello, pero sí era cierto que el manga se había convertido en algo especial, no era simplemente un “cómic japonés”, llevaba algo más en la maleta. Algo que es evidente hoy en día si nos fijamos en el “submundo” en el que se ha convertido el Salón del Manga de Barcelona.

Y para los más nostálgicos, esto es lo que se “estrenó” en ese primer Salón, en el que uno de los reyes fue Manga Video: el anime de “Street Fighter II”, la barrabasada que ya os contamos del anime-cómic de Sailor Moon, el manga “Dominion Conflicto” de Shirow, mucha producción nacional de manos de Camaleón ediciones (ya os hablaremos de esto), “X 1999″ de las Clamp o “Cyber-Tokyo” de Pure (el “otro Shirow”). Por cierto, ¿sabíais que el Salón del Manga tenía mascota? La tenéis en la siguiente página… ¡Makako!

Pero vamos a la parte morbosa del post, y es que en este primer evento dedicado al manga se pudo vivir un episodio que demostraba que, a pesar de toda esa ilusión que mencionábamos también había polémicas y rencillas entre los aficionados, aunque sobretodo, entre la prensa del momento. La provocación tenía nombre, se llamaba KABUKI. Esta revista, editada por Glénat, se hizo un hueco dando hostias por todos lados. Su estilo entre lo cachondo, lo impertinente, y lo simple y llanamente maleducado, se ganó fans, pero también muchos enemigos. El episodio en cuestión se vivió en la presentación de la revista en el Salón del Manga, cuando un par de chicas fanzineras se apoderaron del micro, empezaron a soltar improperios contra KABUKI, rompieron algunos ejemplares, y se largaron dejando a todo el mundo pasmado.

Aunque quizás no compartiríamos la actitud de estas chicas, se puede llegar a entender tanta rabia leyendo algunas pocas secciones de la susodicha revista. En esa época aún estaban en boga las secciones de correo de lectores, y en KABUKI estaba una chica llamada Akemi Pérez (dicen que podría haber sido un chico en realidad), que tenía un estilo muy particular de contestar a los correos, y no tenían problema en replicar a aquellos que les dejaban de chulos para arriba (con el doble de chulería).

Para escribir tanta porquería y tan seguida se necesita seguir entrenamiento especial o ser bastante negado en el arte de hacer funcionar la masa encefálica.”

Si hemos herido vuestros sentimientos, lo sentimos, en próximas ocasiones (esperemos que las hayan) intentaremos destruirlos del todo.”

[Fulanito] es un viciosillo de dieciséis tacos que casi me acosa sexualmente con sus procaces preguntas, y que desea cartearse con otros mangamaníacos.”

Aparte, también estaba la que seguramente sería la sección que más encendía al personal, en la que se dedicaban a comentar otras revistas y fanzines sin cortarse un pelo en cuanto a sus opiniones. A esto hay que sumarle que el director de la revista, Jorge Riera, tiene pinta de que fuese uno de esos personajes que se hacían notar allá donde iban, como una especie de Mourinho del mundo del manga. Lo curioso es que todo esto se diera en una revista que publicaba una editorial.

Todo este tipo de polémicas y actitudes nos parecen más propias de fanzineros incendiarios, aunque está claro que, si lo que querían era llamar la atención con su nueva revista, de verdad lo consiguieron, al mismo tiempo que le daban personalidad y actitud a un mundo que, por lo general, no era demasiado crítico ni autocrítico (¿podríamos decir que fueron los primeros gafaspasta/snobs del manga? ¿existe algo así?). Aún así, sigue pareciendo bastante lamentable que, fuera del bando que fuera, se mostraran actitudes tan lamentables. Tantas envidias y ataques personales no debieron favorecer en absoluto lo que importaba, que era la divulgación del manga… ¿o sí lo hicieron? (Hemos encontrado un post de hace algunos años en el que se habla del “caso Kabuki”, de como evolucionó la revista y donde nos cuentan que en otro Salón del Manga llegaron a asaltar el stand de Glénat para destripar más revistas. Aquí lo tenéis.)

De todos modos, sería divertido que cualquiera de los fanzineros de la época se dejara caer por aquí y nos contara cuatro chafarderías al respecto (aunque no es nuestra intención reavivar polémicas). Lo curioso es que 15 años después, se siguen dando el mismo tipo de follones y actitudes pueriles entre fans, redactores, y otra gente relacionada del mundillo… Shame on you!

Otros posts de este “ciclo boom del manga”:

Más allá de Dragon Ball: los otros mangas del boom.

De cuando Son Goku se escribía Son Gokuh

Revistas francesas de manga de los 90: Dorothée

01
feb
11

Más allá de Dragon Ball: los otros manga del boom


Saludos cosmonautas,

Antes de empezar con el tema de hoy, un pequeño apunte. ¡Y es que ayer llegamos a la friolera cantidad de 10.000 comentarios en el blog! El responsable del comentario 10.000 fue Jockey de Genjutsu, pero os tenemos que agradecer a todos los que comentáis día a día en este humilde blog por vuestra constancia y todo el aprecio que nos mostráis. Visto lo visto, nos consideramos muy afortunados de que tengamos tal cantidad de comentarios en cada post, nos encanta ver cada día a los habituales al pie del cañón (como Deka Black que en un 95% de las ocasiones comenta el primero), pero también leer a los que lo hacen de uvas a peras, los que lo hacen una vez en la vida, y también a todos los que nos insultan de forma regular en el fabuloso post de las Morning Musume Porno. ¡1o.000 gracias a todos!

Y ahora seguimos con la semana dedicada a explicar el boom del manga en los noventa a través de publicaciones profesionales y amateurs. Si ayer hablábamos de Dragon Ball y su capacidad para generar ventas, hoy queremos hablaros de todo lo que no es Dragon Ball, es decir, todos esos otros manga que muchos descubrieron a partir de revistas como NEKO, KABUKI o KAME entre ingente cantidad disponible. Está claro que la mayor parte del atractivo de estas publicaciones era todo lo que tenía que ver con Son Goku (no hay más que ver que muchas perecieron cuando se agotó el filón), pero hay que reconocerles el gran mérito de haber sido uno de los motores de la creación de la “escena manga” en nuestro país. No hay que subestimar la labor divulgativa que realizaron hablando de mangas totalmente desconocidos que ni siquiera se habían publicado aquí (algunos llegarían a hacerlo, otros no), así como los muchos “dossiers” o reportajes especiales que dedicaban a ciertos autores o géneros. Como por ejemplo…

Aquí tenemos un dossier dedicado al Jidaimono, el género de los samurais, que realizaron los de NEKO en su número 15. Aquí introducían un buen número de mangas tan míticos como “El lobo solitario y su cachorro”, “Kamui”, “La Espada del Inmortal” e incluso el “Dororo” de Osamu Tezuka. Nótese como ya entonces nos empezaban a poner “notas culturales”, como el significado de samurai, que entonces eran totalmente desconocidas, y poder informarse de todo esto costaba más que un simple click. Ofrecer un contexto y unas explicaciones sobre una cultura aún muy desconocida creemos que fueron uno de los factores que llevó a que esta afición por el cómic japonés se convirtiese en “algo más”, y muchos acabasen sintiendo una especial atracción por Japón.

Pero lógicamente estas revistas no se dedicaban sólo a hablar de obras no publicadas. Aunque estábamos lejos de los números que se manejan hoy en día (a pesar de que hayan caído en picado las publicaciones), ya se empezaban a ver cada vez más títulos y una variedad considerable en temáticas. Seguramente podríamos hablar de cierta experimentación, se tanteaba un poco el terreno. Y es que estaba claro que a la gente le gustaba Dragon Ball, ¿pero qué le iba a gustar al público español de la estratosférica cantidad de obras que se publicaban en Japón? Uno de estos valientes experimentos fue…

¡Gamma! Hace tiempo hicimos un post junto a Ale de Pepinismo (replicado por Marc Bernabé) hablando de esta obra que a algunos nos marcó muchísimo, pero que a pesar de ello, su éxito fue tan clamoroso que duró sólo 11 números, costándole a Norma Editorial su dinerito y una gran decepción con el público español (argumentaban que el público español aún no estaba preparado para obras así, ¿lo está ahora?). Debemos confesar que nosotros fuimos de los primeros a quien las portadas de Gamma tan poco “manga”, en nuestra limitada visión de entonces, nos echaron para atrás. Pero con artículos como este de la KAME nº3, y tantos otros que le dedicaron el resto de revistas, nos convencieron. Descubrimos a este pobre dependiente de supermercado y también que en Japón no todos los cómics hablaban de gente con superpoderes (o habilidades casi sobrehumanas como las de Oliver y Benji). Y nos encantó, entusiasmo, nos abrió un mundo. Aunque esto ya lo contamos en ese post.

No todo fueron experimentos raros. Aquí tenemos un página que nos habla de “¡Estás arrestado!”, la obra de Fujishima Kosuke, autor también de “¡Ah!, mi diosa” (¿qué le pasaba con las exclamaciones?). Pero lo interesante es ver el párrafo inicial, donde nos hablan de algunos de los autores de renombre de entonces. Empezando por Takada Yuzo de “3×3 Ojos”, uno de los míticos mangas de la época que nos parece que ya no se recuerda mucho, y también Egawa Tatsuya y su más reivindicado “Golden Boy”. Para muchos, estos títulos fueron de lo primero que leyeron fuera de la órbita de Son Goku y Ranma 1/2, educándose en la narrativa del manga, sus tópicos y su obsesión por vestir a chicas de uniforme (casi al mismo tiempo se publicó “Siempre es domingo”, también con una chica policía de protagonista).

Pero sí las revistas fueron importantes, el papel de la televisión fue crucial a la hora de convertir el manga y el anime en “trending topic” durante muchos años. Las revistas también comentaban los estrenos televisivos, al mismo tiempo que se escribía un artículo tras otro quejándose del mal trato que recibían las series (continuas reposiciones, la clásica polémica de los nombres traducidos, etc.), o se publicaban cartas airadas de los fans en contra de Antena3 y Tele5 principalmente. Una da esas series también míticas de esos tiempos, y que se recuerda muchísimo en Catalunya fue una de las primeras obras del ahora aclamadísimo autor de culto Urasawa Naoki.

¡Yawara! O “Cinturó Negre” que se llamaba en Catalunya. Con “Ginger” de protagonista (recordad lo de los nombres), y su mítico abuelo cascarrabias, el maestro Inokuma. Fijaros en la introducción del artículo (Kame nº3), para que veáis como estaban los ánimos por entonces. Lo curioso es que han tenido que pasar casi 15 años para que se llegara a publicar el manga (en catalán), y esto es algo que veremos con los siguientes ejemplos; a pesar de lo que ha crecido el público y el mercado del manga, se siguen rescatando algunos de los hits de hace dos décadas.

En el Kabuki nº2 nos hablaban de la obra posterior de Otomo Katsuhiro, el autor de “Akira”, del que por entonces apenas conocíamos nada más que el anime, pero que tan importante fue su llegada. A nivel personal, esta fue otra de las obras que nos cautivaron… y que acabó sin publicarse por completo. Afortunadamente hace un par de años Norma la rescató del olvido y volvió a editarla. Y como os decíamos, parece que ha tenido mucho más éxito, ya que al menos esta vez se ha podido publicar en su totalidad. Así pues, tenemos ejemplos de manga que sucumbieron en seguida y de otros que tuvieron un éxito (relativo) que se ha mantenido en el tiempo. Pero ahora vamos a hablaros de un caso extraño, el de un mocoso y su familia disfuncional…

¡Shin Chan! Seguramente ya lo habremos contado en alguna ocasión, pero nos hacemos mayores y nos gusta contar batallitas. A raíz de este artículo fuimos seguramente de los pocos que se animaron a comprar la primera edición española que se hizo de las tiras cómicas de Shin Chan (que se publicaron con el formato habitual de recopilatorios de tiras cómicas). Shin Chan no duró más de tres números. Pero es que si Gamma parecía una apuesta arriesgada… Shin Chan podía parecer una locura. Un dibujo “extraño”, un humor muy particular, y encima, eran tiras cómicas. ¿Cómo podía aceptar eso un público más preocupado por la nueva transformación de Son Goku o cuántos penes metálicos aparecían en Urutsukidoji? Pues no lo hicieron, pero el boom posterior, gracias a la serie de animación (bastante más light que el manga), demostró que todo es cuestión de cuando y como se publica algo, y como esto puede marcar la diferencia entre un fracaso de 3 números y un éxito que ha marcado varias generaciones de espectadores (pequeños y mayores).

A principios de los noventa todo el anime se medía a partir de “Akira”, era el zénit de las producciones de animación, y había que ver si los nuevos productos estaban o no a su altura. Hasta que llegó un nuevo anime que volvió a ponerlo todo patas arriba.

“Ghost in the shell”, por supuesto. Y no estamos hablando ni de segundas partes, remasterizaciones ni nada parecido. El auténtico y original que puso el anime en otro sitio, en un terreno mucho más adulto. “Akira” ya era para adultos, pero a algunos les faltaba un empujoncito más para convecerse de que esto no eran unos simples dibujos animados para niños. Y además, en cuanto a técnica, una maravilla para la vista. Aunque hay que hacer notar que el autor, Shirow Masamune, no era un desconocido, ya que aquí ya conocíamos muy bien “Appleseed” (uno de mis manga favoritos en esa época), o con “Dominion Tank Police”. Pero juntarse con Oshii Mamori fue un grandísimo acierto. Y el resto, ya es historia.

En su afán por dar a conocer un mundo desconocido a quilómetros y quilómetros de distancia, los de NEKO llegaron incluso a traspasar las fronteras niponas para irse al “país del centro”. Nos advertían de que llegaba… ¡el cómic chino! Y a pesar del entusiasmo con el que nos lo presentaron, con un artículo que no hizo nadie de la redacción pero que tuvo un montón de páginas, la cosa tampoco fraguó.

Como comentan en el artículo, ya había habido un tímido desembarco de cómics chinos en España con “Tigre Wong” y “Drunken Fist”, aunque desaparecieron sin pena ni gloria. Pero nos aseguraban que esto era el próximo boom… una cagada más, con perdón. Pero si bien es cierto que ha habido durante un tiempo algo de mercado para el cómic chino, y sobretodo coreano, actualmente, después de la debacle de la crisis, parece que ya no queda ni un título que se publique en la actualidad (que sepamos, vamos). De todos modos, un artículo muy interesante incluso hoy en día.

En próximas entregas llegaremos aún más lejos analizando este afán divulgativo de algunas de estas revistas, que les llevó incluso a empezar hablar de cine, especialmente el de Hong Kong, o de hacer sus primeros artículos sobre viajes a Japón (que ahora nos parecen tan inocentes). Pero con este post esperamos haber podido mostraros esas ganas que había de descubrir un nuevo mundo, no sólo en cuanto a manga se refiere, sino también en cuanto a la cultura nipona. Editoriales y revistas lo intentaban, querían crear un mercado/escena que abarcase una gran variedad de títulos y géneros. Y está claro que algo consiguieron. Aún así, parece que seguimos teniendo ciertas limitaciones en cuanto a cultura manga se refiere, si esto lo sumamos a la crisis en general, y a la editorial en particular… pintan bastos.

Pero bueno, si se nos ha agotado la gallina de los huevos de oro, y a la gente no le interesan las cosas nuevas o diferentes… siempre podemos confiar en el maestro Toriyama.

¿Alguien se acuerda de esto?




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