Ruta por Canadá: Vancouver

Saludos cosmonautas,

como ya leísteis en el itinerario, Vancouver fue la primera parada de nuestro viaje, y también el punto de partida para la ruta en caravana. Teníamos algo más de un par de días enteros para descubrir una ciudad que es bastante más pequeña de lo que uno imagina. Y es que siendo la ciudad principal de la costa oeste de Canadá cabría esperar alguna metrópolis del tipo Toronto, pero lo cierto es que la ciudad no llega a los 700.000 habitantes (aunque si se cuenta el área metropolitana de Great Vancouver ya llegan a los 2.3 millones). Lo bueno de esto es que puedes visitar todo lo que te pueda interesar de la ciudad en poco tiempo (y a nosotros no nos sobraba).

La mayor parte de Vancouver tiene el mismo aspecto que las típicas ciudades norteamericanas: una cuadrícula de largas calles, sin nada especial que destaque. Nuestro hotel era el Holiday Inn Broadway, en una de las calles principales, que no estaba exactamente en el centro, pero que tiene el metro muy cerca, y cogiendo un “Aquabus” podías llegar al Downtown en pocos minutos. Allí es donde se encontraban la mayor parte de los intereses de la ciudad, tanto a nivel comercial como cultural, e incluso tienen ahí el Stanley Park (un parque entre urbano y natural de considerable tamaño que había sido habitado por nativos americanos – o First Nation como les llaman allí).

En esta foto (que no es nuestra), se puede ver perfectamente como el “Downtown” tiene un espacio bien delimitado, la pequeña “isla” verde es Stanley Park. 

Una vez en Downtown, la arteria principal es la calle Granville, donde se concentra la oferta de tiendas, restaurantes y locales nocturnos. Un sitio que se anima muchísimo durante la noche, de hecho, según las opiniones de algunos que se hospedaron en el Downtown, se anima demasiado (por eso nos quedamos en Broadway). Parte del jaleo proviene de la gran cantidad de “homeless” que pululan por el centro de Vancouver, algo que seguro sorprenderá a cualquiera, y que parece ser una de las principales preocupaciones de la ciudad. En alguna guía habíamos leído que podían llegar a ser conflictivos y peligrosos, pero en ningún momento presenciamos ninguna situación violenta y sólo en una ocasión llegamos a sentir algo de inseguridad (pasando al lado de un callejón donde se pasaban drogas sin pudor alguno), nos bastó con cruzar la calle.

No deja de sorprender que en un país tan rico como Canadá y donde no parece faltar el trabajo (por los anuncios que vimos en muchas tiendas y restaurantes) se vea tal cantidad de vagabundos en una ciudad relativamente pequeña como es Vancouver (casi llegan a los 2.000). Al parecer, el principal problema es que los precios de la vivienda son elevadísimos (en parte por culpa de las Olimpiadas de invierno), y eso es un problema cuando hablamos de una ciudad lluviosa con una media de 0ºC en invierno, y que puede llegar a bajar hasta casi 18 grados bajo cero.

Algo que también puede sorprender al viajero observando a los habitantes de Vancouver es la gran cantidad de asiáticos que hay. De hecho, según nuestra guía, más del 50% de los habitantes de Vancouver son de origen asiático (e incluso los modelos que se usan para los anuncios reflejan esa realidad). Huelga decir que muchos de ellos son inmigrantes de segunda, tercera, o cuarta generación, que seguramente hablan mejor el inglés que el chino. De hecho, aseguran que la Chinatown de la ciudad (a poca distancia de Downtown) existía incluso antes de que se formara Vancouver como ciudad. Es la segunda más grande de Norteamérica, después de la de New York, y allí encontraréis un montón de restaurantes de comida china, tiendas de souvenirs (canadienses o chinos), e incluso una tienda con figuras #TLQM que tiene unos precios escandalosamente altos (a pesar de su aspecto destartalado). También veréis incluso más vagabundos que en Downtown, ya que Chinatown está muy cerca de la zona donde se suelen concentrar la mayor parte de ellos.

A pesar del tema de los homeless que tanto escandaliza a algunos viajeros (por las opiniones que hemos podido leer en la red), parece que la gente de Vancouver es bastante civilizada. Sorprendentemente civilizada. De hecho, parece que los estadounidenses incluso se ríen de lo cívicos que pueden ser los canadienses (coñas de South Park aparte). Atención a como funciona el sistema de pago del metro de Vancouver:

http://www.youtube.com/watch?v=t1Lr-B09tDQ

Por último, una de las zonas que seguro utilizan los habitantes de Vancouver para desconectar es el Stanley Park. Pegado al Downtown, es un parque bastante grande y muy bien acondicionado para hacer largos paseos o pequeñas excursiones. Nosotros lo recorrimos en bicicleta, seguramente la mejor opción, y no creemos que merezca la pena dedicar demasiadas horas viéndolo a pie (hay varios sitios para alquilar bicicletas por el camino que va al parque saliendo desde el centro de convenciones).

Parece mentira que uno se encuentre a pocos minutos del mismo centro de Vancouver, ¿verdad?

No abandonamos Vancouver aún, en nuestro próximo post hablaremos de algunas de las tiendas #TLQM que pudimos visitar en Granville y otras partes del Downtown: ¡cómics y libros a cascoporro!