La RAE sentencia: ¡Tú no eres manga!

Saludos, cosmonautas.

Menuda se ha liado en Twitter cuando se ha conocido la noticia de que la Real Academia de la Lengua Española había incluido en su diccionario el término “manga” (entre muchos otros, como “friki” o “gayumbos” – con lo cual ahora puedes decir “¡Mira a ese friki leyendo manga en gayumbos!”, sin necesidad de usar cursivas o comillas). La polémica de la noticia se encuentra en la malograda definición que los académicos han ofrecido de la palabra que hace 20 años utilizamos para designar los cómics procedentes de Japón:

manga3.

(Del jap. manga).

 1. m. Género de cómic de origen japonés, de dibujos sencillos, en el que predominan los argumentos eróticos, violentos y fantásticos.

2. adj. Perteneciente o relativo al manga. Videos, estética manga.

Seguramente cualquier otaku o aficionado al manga ahora mismo estará subiéndose por las paredes al leer semejante despliegue de prejuicios, estrechez de miras, imprecisiones, y demás tonterías. Pero vamos por partes, a analizar punto por punto dicha definición.

Empecemos por lo de “género de cómic de origen japonés”. Creo que estaremos todos de acuerdo en que una de las condiciones para que algo se considere “manga”, es su procedencia nipona. Aún así, la irrupción de autores no japoneses en el propio mercado japonés, así como todos esos dibujantes de “estilo manga” que publican en otros países, podría poner en cuestión dicha definición. De todos modos, esto del “estilo manga” sigue siendo un tema muy discutible.

Mi problema con esta primera frase se encuentra en la definición del manga como “género”. En definitiva están diciendo que el manga es un tipo específico de cómic (como puede ser el cómic de superhéroes), y por lo tanto, que todo el manga tiene algo en común más allá de su procedencia. Así pues, el manga tendrá un estilo particular, el manga tendrá unos argumentos comunes, etc.

Siguiendo la lógica de la definición del manga como un “género”, que nos lleva a pensar que casi todos los manga tratan unos mismos temas, llegamos a la tercera parte de esta definición, donde se toman la libertad de decir que en el manga “predominan los argumentos eróticos, violentos y fantásticos”. Se puede alegar que se limitan a decir que “predomina”, no que sean los únicos temas que trata, ¿pero por qué incluir esos tres temas y no otros? ¿Por qué precisamente el sexo, la violencia y la fantasía? ¿Por qué no la historia, el amor o el humor?

Por último, tenemos la gratuita observación de que el manga tiene unos “dibujos sencillos”. Aquí ni siquiera se han molestado en añadir algún “principalmente de”, “en su mayoría con”, o adverbios de algún tipo. El manga, según la RAE, es de dibujo sencillo. ¿Realmente es necesario rebatir esta idea? ¿Cuántos ejemplos de manga “elaborado” encontraremos? A patadas. Los dibujantes de manga, que se pueden contar por miles, tienen infinitos estilos, a cada cual más diferente. Y aunque es cierto que pueden existir algunos rasgos comunes y dominantes en muchas de las producciones (como pasa en cualquier forma de arte), es un auténtico despropósito hacer un valoración artística tan subjetiva y desinformada como esta en un diccionario. Es más, ¿qué demonios es un dibujo sencillo? ¿Uno que tiene pocas líneas? ¿Que se dibuja rápido?

Tanto lo del dibujo sencillo como lo de la violencia y el erotismo nos ha transportado en el tiempo. Más o menos veinte años atrás. Fue entonces cuando irrumpió el manga en nuestro país, y como la industria y la crítica se volcaron para desprestigiar tanto el manga como el anime, alegando precisamente lo mismo que dice ahora la RAE: que el manga y el anime son dibujos de baja calidad y los argumentos violentos y subidos de tono, es decir, nada apropiados para los niños o jóvenes.

Afortunadamente, y gracias a la labor de profesionales y fans, actualmente el manga goza de mayor prestigio, y se tiene un conocimiento mucho mayor de temáticas o estéticas Aunque ha sido difícil, ahora sabemos que el manga puede dibujarse con infinita variedad de estilos, que hay tantos temas o argumentos en el manga como puede haber en la literatura o el cine. En definitiva, que el manga no es otra cosa que un cómic. ¿Y cómo define cómic la RAE?

cómic.

(Del ingl. comic).

1. m. Serie o secuencia de viñetas con desarrollo narrativo.

2. m. Libro o revista que contiene estas viñetas.

Nos encontramos con la definición más sencilla y menos juiciosa posible. De hecho, muy parecida a la que nos hace Scott McCloud en su obra “Como se hace un cómic”. Aquí no nos hablan de temáticas, ni de estilos, de hecho apenas se intuye una mención al dibujo. Visto así, ¿por qué no se podía hacer una definición del manga parecida incluyendo sólo su procedencia japonesa?

Pues seguramente porque, a pesar de que deseamos que un diccionario nos ofrezca una visión objetiva e imparcial de la realidad, esto no siempre es así. Aquí hay políticas, aquí hay prejuicios, aquí hay valoraciones subjetivas. El manga ha sufrido un ataque ofensivo, proveniente de los prejuicios de una panda de académicos vejestorios y carcas, que han tardado dos décadas en aceptar un término que llevamos utilizando a diario desde que apareció Dragon Ball. Y en lugar de aportar el conocimiento generado a lo largo de estos 20 años, han preferido quedarse con esa visión estereotipada y errónea que se generó a principios de los años 90. UPDATE: y encima, ni siquiera es una visión propia, sino que se lo han copiado descaradamente del Diccionario de Ofxord.

Señores y señoras de la RAE, desde este humilde blog, queremos recomendarlos un post que hicimos explicando algunos de los títulos manga que se han publicado en este país, y que quizás pueden darles una idea de la variedad temática y estética de la que estamos hablando. Se llama: ¡Quiero leer manga! ¿Por dónde empiezo?

La RAE se ha cubierto de gloria. Y gracias a ellos, decenas de personajes desfilan ahora de vuelta a Japón o buscan nuevas editoriales no especializadas en manga que les quieran publicar ahora que ya no entran en la definición de manga.

Ahora podéis leer el post de Marc Bernabé, una de nuestras autoridades en manga, que analiza la situación y propone el hashtag #indignadosconlaRAE a modo de protesta.Y también el post de Roger Ortuño de Comer Japonés, que también tiene algo que decir sobre la definición de “sushi” que también ha hecho la RAE.