Archivos para 28 febrero 2011

28
feb
11

Entrevista Pirata: Andrés Palomino y Àlex Santaló

Saludos cosmonautas,

regresamos por fin a las Entrevistas Piratas, esa sección que mayor trabajo nos supone, y cuyo éxito es relativo. Pero sigue siendo una seña de identidad de este blog, y que nos encanta hacer, por el simple placer de entrevistar a aquellas personas que, por un motivo u otro, nosotros pensamos que son interesantes. Y este es el caso de los dos entrevistados de hoy, dos personajes que entre muchas otras cosas, tienen en común su amor por #TLQM, una poso culturalmente disperso, y además, ambos publican en Internet webcomics de humor. Uno hace tiras, el otro viñetas, pero ambos nos hacen reír con sus ocurrencias.

Andrés Palomino, también conocido como Blip, es el autor de las Crónicas PSN, unas tiras cómicas de las que ya os hablamos hace unas semanas. Además, también es un monologuista frikisexual excelente, que nos ha demostado en vivo y en directo su valía. Ah, y se gana la vida como guionista del Club Super 3, ¡mítico!

 

 

 

 

Àlex Santaló es, entre muchas otras cosas, el genio ilustrador detrás de la camiseta “Culturalment dispers” inspirada en “El año de la plaga” de Marc Pastor. Aparte, es también el responsable de las viñetas de Gol Sud y se gana el pan como diseñador gráfico. Pero además, Àlex es un Marvel Zombie, y sus ilustraciones de personajes de Marvel nos robaron el corazón un día.

 

 

Como veis, ambos han hecho méritos de sobras para que les entrevistemos en la Arcadia. Con ellos hablaremos de su profesiones, de los remakes de los 80, y de muchas más cosas culturalmente dispersas. Pero más adelante hablaremos de otra cosa que les une a ellos y a nosotros,  pero que por ahora mejor se quede dentro del armario…

 

 

25
feb
11

El “otaku” de los noventa no sólo vivía de manga/anime

Saludos cosmonautas,

hace unas semanas iniciamos un celebrado ciclo en el que a través de revistas y fanzines de los años noventa, relatábamos como fueron los primeros años de la mangamanía en el Estado. Hemos hablado de muchos temas, lógicamente todos relacionados con el manga y el anime, pero hoy para cerrar el ciclo queremos olvidarnos completamente de estos temas, y hablaremos de todo aquello que NO eran cómics o películas de animación japonesa.

Ya comentamos como todas estas revistas ejercieron un rol bastante importante a la hora de extender la fiebre por el manga, pero al mismo tiempo realizaron una labor didáctica entre un inexperto público, dando apuntes culturales imprescindibles para entender algunas de las historias y detalles de lo que se leía, y también formando a los inocentes otakus en muchas otras cosas que se salían del tema manga. Hoy queremos hablar de esto último, de todos aquellos artículos que nos hablaban de viajes a Japón, de tokusatsu, o del cine de Hong Kong (si tiene relación o no con el manga y anime, lo dejamos a vuestro juicio).

Empezamos por algo mucho más lógico, pero que no dejaba de ser muy especial: los reportajes sobre viajes a Japón. Hoy en día, esto de hacer largos viajes por el mundo parece algo mucho más accesible, ya sea por cuestiones económicas o porque se han superado algunos miedos. Pero en los años noventa, irse a Japón nos podía parecer una auténtica locura. Era caro, y estaba lejos, muy lejos.

Aquí tenemos un reportaje de “introducción a Japón” que nos encontramos en el número 1 de la revista Shogatsu. Lo cierto es que algunas de las cosas que nos cuentan nos pueden parecer de cajón hoy en día, pero por entonces apenas sabíamos nada del país del sol naciente.

Y de propina, una bonita cronología de la historia de Japón, con un grafismo de una sofisticación espectacular ;-)

Los de NEKO siempre se lo curraban un poquito más con sus reportajes, que por algo eran los referentes del mundillo. En este número nos maravillaron con un reportaje sobre una visita a Tokyo, que lógicamente pasaba por visitar los sitios más otaku de la ciudad. Pero no dejaban en ningún momento su labor didáctica, nos hablaban de los transportes, las costumbres, alojamiento… Lo cierto es que nos confirmaban lo caro que era Japón en los primeros párrafos, y si has viajado en la última década a Japón es probable que te hayas dado cuenta de que no hay para tanto. O realmente nuestro poder adquisitivo ha subido y el japonés ha bajado, o simplemente la inexperiencia de entonces les obligó a buscar alojamiento en sitios caros (hoy con Internet es mucho más fácil encontrar cosas baratas).

El clima, la moneda, la dificultad de los japoneses con el inglés… Y empezamos el repaso a tiendas interesantes, ¡y sorprende que empiezan por Harajuku y no por Akihabara! Pero es que por entonces, Akiba aún era “el barrio de la electrónica” y no lo que es hoy en día, así que en lugar de hablar del paraíso del “otaku”, nos hablan de la meca de los videojuegos (aún sigue Super Potato ahí para dar cuenta de eso).

¡Ups! Unas pequeñas imágenes sólo aptas para adultos. Nos ponen una pequeña nota con las típicas pegatinas de anuncios de “contactos”. ¿Real? Sí. ¿Gratuito? También.

Cambiamos de tercio, y entramos de lleno en aquellos artículos que querían presentarnos otros aspectos de la cultura nipona o asiática en general. Empezamos por KABUKI, y un reportaje titulado “Ciudadano Kamen” que, adivinad, nos hablaba de uno de nuestros géneros cinematográficos favoritos: el tokusatsu. Lo cierto es que este escueto reportaje empezó a sembrar el terreno para que unos cuantos años después nos convirtiésemos a la religión del látex y el spandex.

Mientras que hablar de Japón y su cine de género parece más o menos lógico, lo que sí puede llegar a sorprender ahora, es que se dedicaron algunas páginas a hablar del cine de acción de Hong Kong. Seguro que en cualquier revista o blog actual quedaría como un pegote, una cosa extraña que no le interesa para nada al fan de Naruto de turno, pero es bonito pensar que, por entonces, algunos éramos algo más abiertos en cuanto a intereses. De hecho, sigue siendo algo extraño que se hable de John Woo en las mismas páginas que se habla de Ranma 1/2, pero ciertamente había una razón. Los mismos responsables de editar algunos de los títulos más populares de Anime de los noventa fueron Manga Video, que a su vez, fueron los responsables de hacernos llegar el grandísimo cine de acción que desde hacía algunos años se estaba cociendo en la antigua colonia británica.

Lo cierto es que, entre anuncios y artículos, a mí ya me habían convencido. Por entonces iba menudo a un videoclub cercano a mi casa, que era a la vez una tienda de segunda mano (cómics, películas, sellos…), y que hoy en día seguro se ganaría la etiqueta de #TLQM. Aparte de comprar algunos TBOs muy antiguos, también me encantaba alquilar esas películas de muchos tiros, mucha sangra, y muchos mafiosos. Recuerdo “A better tomorrow” perfectamente. Y es una pena que sólo pudiese alquilarlas, porque serían un gran tesoro hoy en día. Pero el hecho de no tener acceso a todas las películas del catálogo también tuvo un efecto interesante. Idealicé esas películas, me formé una idea romántica sobre ellas. Y unos años después, cuando pude comprarme muchas de esas películas en DVD (y más), comprobé que no sólo me gustaban aquellas que no había podido ver, sino que las que sí había visto aún me gustaron más que a mis 15 años.

Aquí tenemos a dos de los grandes héroes de entonces: Jackie Chan (cuando aún no hacía tantas chorradas con Hollywood), y al grandísimo Chow Yun Fan, quítenese el sombrero. A Jackie Chan también le dedicaron unos cuantos artículos al realizar la película basada en “City Hunter”, que además tenía un delirante momento Street Fighter II.

Si no habéis visto la gran filmografía hongkonesa de John Woo no merecéis el aire que respiráis. El inventor del “bullet ballet”, quien influenció irremediablemente el cine de acción hollywoodiense (especialmente a Tarantino), y sigue haciéndolo aunque hayan pasado muchos años y su paso por Hollywood le haya estropeado más que otra cosa.

Aquí tenéis toda su filmografía. Para novatos, lo que no podéis perderos es: A Batter Tomorrow I & II, The Killer, A Bullet in the Head y Hard Boiled. IM-PRES-CIN-DI-BLES.

Y con esta recomendación, con cierto tono amenazante, concluimos esta bonito ciclo de “remember when…”. Al menos de momento, que en la Arcadia seguiremos haciendo arqueología culturalmente dispersa todo el tiempo que sea necesario.

Los otros posts de este “ciclo boom del manga”:

Más allá de Dragon Ball: los otros mangas del boom.

De cuando Son Goku se escribía Son Gokuh

Revistas francesas de manga de los 90: Dorothée

El 1er Salón del Manga y Las Guerras Fratricidas entre Otakus

 

 

 

24
feb
11

Mamonaku Films ha vuelto

Saludos cosmonautas,

teniendo en cuenta la reputación de “videoblog” que se ha ganado la Arcadia, probablemente a algunos les habrá extrañado que llevemos varios días sin sacar un vídeo nuevo (o en cualquier caso, que los últimos hayan llegado con cuentagotas). Aquellos que nos siguen vía Twitter ya se enteraron de que hemos estado librando una ardua batalla contra nuestra tarjeta gráfica. Una ya inútil ATI Radeon HD 2600 que nos ha hecho la vida imposible en estas últimas semanas. Esto hacía difícil que siguiésemos ofreciendo más Entrevistas Piratas y otros vídeos que tenemos en la cola. Ya empezábamos a estar algo preocupados…

Afortunadamente nuestra nueva tarjeta gráfica (una GeForce Gt 430 de nVidia) nos ha devuelto la sonrisa y la esperanza. No es un pepinazo de tarjeta, pero al menos podremos seguir editando como hasta ahora (si Vegas se comporta o no, ya es harina de otro costal). De todas formas, para hoy no hemos tenido mucho tiempo para ofreceros lo que habríamos querido, pero sí hemos podido recuperar un “material extra” de las dos últimas Entrevistas Pirata publicadas, las de Cels Piñol y Marc Pastor. Un simple ejercicio de montaje, no nos lo tengáis muy en cuenta…

Con estos dos vídeos os demostraremos que, estos dos personajes culturalmente dispersos, en realidad no son lo que nos quieren hacer creer que son…

Y muy pronto Mamonaku Films volverá con suculentas Entrevistas Pirata y nuevas incursiones en el aterrador mundo del Gatostiable… ¡ha vuelto a la Arcadia!

23
feb
11

Urías Rockstar: remojándome con una estrella del Metal

Saludos cosmonautas,

la semana pasada os contábamos nuestro pasado como auténtico Guerrero del Metal, comentando nuestra pequeña crisis de fe en los últimos años. Os pedimos ayuda para salir del pozo, pero parece que somos muchos los que compartimos que actualmente, el Metal, no está precisamente en un momento de esplendor, sino que vive de rentas. Un poco lo que hacemos hoy, contando una de nuestras batallitas como ex-reporter tribulete de una revista de Metal Extremo. Os dejamos un gancho en formato foto en ese post, y muchos entendisteis que todo era una excusa para que os contara como acabé en una piscina con una estrellita del Gothic Metal en brazos.

Corría el año 2005, y la señorita Helena Iren Michaelsen, conocida por ser la cantante de Imperia ( y ex Trail of Tears), se disponía a sacar un nuevo proyecto bajo el nombre de “Angel”. Hell Awaits, la revista para la que escribía, había concertado una entrevista aprovechando que la voluptuosa señorita iba a pasar por Barcelona para promocionar el álbum. Lo cierto es que nos sorprendió hasta cierto punto que alguien con una popularidad relativa hiciese una gira promocional de este tipo, pero no íbamos a decir que no a hacer una entrevista al lado de una piscina en la azotea de un hotel barcelonés.

La Bella Helena que la llamaban.

A menudo se tiene una imagen de que esto del Rock y el Metal es todo puro glamour, fiestas salvajes, etc. Y si bien es cierto en algunos casos, por nuestra experiencia podemos decir que no es la norma, y que todo es más serio y “normal” de lo que parece. Aventuras las justas, aunque también depende del “caché” del artista con el que te vayas a reunir. No esperábamos gran cosa de esta moza. Pero cuando llegamos a la azotea, ahí nos esperaba la chica, luciendo bikini y un vestido prácticamente transparente por el remojón que se estaba dando. Se la veía picarona, así que lo primero que hicimos fue una pequeña sesión fotográfica de la chica, con la que Jordi (director de la revista y fotógrafo) seguro disfrutó, o así lo parecía viendo la cantidad de fotos que le sacó.

El angelito en cuestión. “1, 2, 3… ¡Splash” se tituló la entrevista.

Una vez terminada la sesión fotográfica, era mi turno. Buscamos un lugar suficientemente cool para hacer la entrevista, donde quedaran bien las fotos. Un par de sillas de jardín y la piscina al fondo. Helena, descalza, con un cigarro en una mano y un vaso de vino tinto en la otra. La viva imagen de una estrella del Rock, con un glamour algo barriobajero.

La entrevista no fue nada especial. Lo cierto es que a mi me gustaba más su nuevo disco que su trabajo con Imperia, pero no sé si diría lo mismo años después. De todos modos Helena trataba de convencernos de que este disco de Angel era algo muy diferente y personal, en el que se mostraba ella más como persona que como artista, bla, bla bla… yo ponía cara de interés, no dejaba de tener un par de buenos argumentos.

Una vez finalizada la entrevista, la artista se lanzó a la piscina decidida. Haríamos algunas fotos más. Y fue entonces cuando la cosa empezó a liarse. Y sí, Helena tenía razón, hacía mucho calor y apetecía darse un baño. Con menos delicadeza de la que uno esperaría, nos invitó a unirnos a ella. Pero es que no llevábamos bañador. “Tírate en calzoncillos, no pasa nada” – insistía ella. Estábamos solos. Bueno, no del todo, ahí estaba Jordi cámara en mano. Él tenía muy claro que no iba a tirarse, y yo seguía resistiéndome a tirarme a la piscina, literalmente. Entonces tuvimos uno de esos arrebatos, un impulso que a menudo acaba en remordimientos por haber hecho el ridículo de tu vida. Me quité la camiseta. Me quité los pantalones. Y revelé al mundo que ese día había tenido la gran idea de ponerme los calzoncillos más ridículos que tenía en el armario. Unos que parecían demasiado juveniles para mis 25 años. Pero no había marcha atrás, así que para que nadie se quedara contemplando mi sofisticada ropa interior di un salto.

Ya estaba en la piscina, y Jordi no quiso desaprovechar en absoluto el momento. Así que improvisamos una nueva sesión fotográfica acuática, sacando algunas de las fotos más auténticamente rockstar que nos hemos sacado en la vida, y que, hasta hoy, no se habían hecho públicas. No es necesario que diga que me gané cierto rapapolvo después de subirlas en Facebook. Pero una nota para chismosos, chismosas y la prensa rosa bloggera: no es lo mismo tirarse a una rockstar en la piscina, que tirarse a una piscina con una rockstar.

Yo Tarzán, tú Jane.

¡Puro Glamour!

Qué bonito era todo cuando pensaba que iba a vivir algún día de esto…

Si os gustó el post, puede que os interese saber de mis aventuras junto a Dimmu Borgir (Parte 1 y Parte 2) o la gira con Soilwork y Children of Bodom (Parte 1 y Parte 2).

22
feb
11

Muy Interesante y los hikikomoris

EDIT: Rectificar es de sabios, y esto es algo que nos han demostrado la gente de Muy Interesante. Nos quejábamos de que no habían siquiera agradecido la correción que contamos en este post. Pero sí lo hizo la propia autora personalmente, y no nos dimos cuenta de que era ella. Fue a través de Twitter. Así que podéis obviar la parte en la que nos quejamos del comportamiento de Muy Interesante. Pero de todos modos, muchas de nuestras quejas siguen vigentes para otros medios, y seguimos reclamando mayor rigurosidad.

Saludos cosmonautas,

no es la primera vez que usamos este blog para meternos con la prensa profesional, y seguramente tampoco será la última (¿seremos unos periodistas frustrados y por eso les odiamos tanto?). Normalmente nos metemos con ellos porque, a pesar de ser unos “profesionales” (es decir, que cobran por lo que escriben/dicen), cometen grandes gazapos en todos aquellos temas que no dominan (la mayoría), ayudando a la desinformación, uno de los grandes males encubiertos en esta supuesta era de la información.

Entendemos que los periodistas no pueden dominar todos los campos, y que todos cometemos errores, especialmente si tratamos un tema que no conocemos. Pero demasiado a menudo, muchas de estas cagadas se podrían haber evitado con un poquito más de bibliografia, y en algunos casos, con una simple búsqueda en Wikipedia (¿la era de la información y eso?). Aún así, parece que les cuesta, que ya les basta con rasgar la superficie, y que se trata de impresionar al lector/espectador más que intentar darle una información fiable.

La rabieta de hoy nos llega gracias a la página web de la revista Muy Interesante. A través de Twitter llegamos a un breve artículo de una sección de preguntas y respuestas, en la que contestan a la pregunta: ¿qué significa hikikomori?

En esta entrada, que firma Elena Sanz, se definía al hikikomori como una persona adicta a la tecnología (videoconsolas, Internet, etc.), que no sale de casa por causa de esa adicción,  ya que le mantiene pegado a la pantalla descuidando totalmente su vida social y familiar. Además se añadía la ya clásica coletilla de que en Japón se calcula que hay un millón de personas que sufren esta enfermedad (no podemos reproducir el texto exacto porque ha sido cambiado).

Esta definición no encaja demasiado con lo que nosotros concebíamos como “hikikomori”, y aunque no somos unos expertos, llevamos ya unos cuantos años oyendo y leyendo cosas al respecto. Tal y como tenemos entendido, y así lo verifica una simple consulta a la Wikipedia, el hikikomori es alguien que se recluye en su habitación huyendo del contacto social, buscando el aislamiento por temor a enfrentarse a la sociedad. Un problema que surge, habitualmente, a raíz de algún tipo de fracaso a nivel social, como puede ser suspender unos exámenes o los abusos en el colegio/instituto (bullying). También aprendimos que esa famosa cifra “estimada” de un millón de habitantes (que se citó en un documental que “destapó” el asunto para los occidentales), son en realidad unos números muy poco fiables. Básicamente porque la vergüenza que supone para una familia tener un hijo hikikomori hace que no lo mencionen nunca, y que no busquen ayuda (lo cual agrava el problema). Visto así, parece difícil hacer una estimación.

Por otro lado, si el individuo en cuestión es o no un adicto a “las maquinitas” es algo secundario dentro de esta patología. Está claro que una adicción a la tecnología podría ser causa del aislamiento social (como lo pueden ser muchas otras adicciones), pero en ese caso hablaríamos de un problema de adicción y no de “hikikomoris”. De hecho, la palabra “hikikomori” significa “confinamiento” (sin tener connotaciones teconológicas). En defintiva, lo que se hizo en este artículo fue coger la parte por el todo, y podemos llegar a la conclusión que los prejuicios existentes sobre los japoneses, esas imágenes estereotipadas de frikis obsesionados por la tecnología, han hecho el resto.

En un afán por ayudar a la gente de Muy Interesante, y también riñiéndoles un poco (todo hay que decirlo), dejamos un comentario en su página web indicándoles su error en la definición del concepto, dándoles unas pistas de por donde tenían que ir los tiros. Lo sorprendente del caso es que, al cabo de unas horas, volvemos al post y lo habían corregido, dando una definición bastante más adecuada de la historia. Nos alegramos de que no se les rasgaran las vestiduras por hacer correcciones. Pero volvimos a decepcionarnos cuando nos dimos cuenta de que habían borrado nuestro comentario.

El artículo corregido.

Entendemos que, después de la corrección, nuestro comentario podía despistar ligeramente a quien se pusiera a leer los comentarios, pero quizás una respuesta por parte del administrador o moderador de la página web agradeciendo la corrección, o explicando el error habría sido lo normal. Hoy en día todo se edita y se corrige, borrando cualquier rastro de los errores, pero tampoco creemos que sea tan terrorífico tener una especie de “fe de erratas 2.0″. Aparte de esto, un comentario de agradecimiento es de recibo, ¿no? Pues por ahora, ni mu.

Y no es la primera vez que vemos algo parecido. Parece que a muchos de los “periodistas de verdad” les cuesta reconocer sus errores o citar las fuentes de su información (de hecho no hay ninguna mención a bibliografía en este artículo), y es bastante indignante ver como mucha gente que se dedica a comunicar cosas por pura afición, es mucho más ético y cuida mucho más los detalles de este tipo que alguien se supone está formado para hacerlo y cobra por ello.

En fin, no es que vayamos a pedirle a Muy Interesante que se conviertan en una revista científica académica, sabemos qué tipo de contenidos venden. Pero algo de educación tampoco les vendría mal. (EDIT: Cómete tus palabras Urías. Elena Sanz se ha disculpado. )

21
feb
11

Kamen Rider Girls

Saludos cosmonautas,

es preocupante que aún no hayamos hablado de una de las grandes celebraciones de este año, y es que este 2011 se cumple el 40 aniversario de la creación de uno de nuestros personajes fetiche… ¿es necesario que os digamos quién? El motorista enmascarado, el grillo motorizado, el héroe transformista, la mosca cojonera de los planes de dominación mundial de Shocker… ¡¡¡KAMEN RIDER!!!

Así es, en 1971 se pudo ver por primera vez el manga y la serie de TV de este héroe que marcó una época, prácticamente creó un género, y hoy en día sigue encandilando al público (aunque para ello ha tenido que cambiar un poco, pero lo suyo es la transformación…). Esto es algo que hay que celebrar, y son varios los proyectos que se han iniciado para rendir homenaje al personaje creador por el Rey del Manga, Ishinomori Shotaro.

Por un lado, tenemos una película que reunirá, por enésima vez, a todos los Riders que han aparecido desde 1971 hasta 2011. La película estará protagonizada por el Rider actual, Kamen Rider 000, y una de las enésimas encarnaciones del popular y cansino Kamen Rider Den-O. El aliciente de esta película será la presencia de algunos de los actores clásicos. Un gancho potente y necesario, si tenemos en cuenta el chasco que supuso la película de Kamen Rider Decade.

Pero hoy no queremos hablaros de este proyecto, sino de uno bastante más “original”, por no decir que se sale por la tangente, se sale de la órbita, o que se han tirado de la moto (¿lo pilláis? Festival del humor). Han cogido algunas  chicas monas y han creado… ¡una banda de Pop!

Cosmonautas, con todos ustedes… ¡¡¡las Kamen Rider Girls!!!

 

Estas cinco chicas representan cada una de ellas a cinco de los Riders de la era Heisei, y si os fijáis, veréis que llevan los cinturones correspondientes. Si funcionan o no, aún está por ver. No sabemos si esto ha sido idea de Asahi TV, de Toei, o de Ishinomori Pro, pero por ahora nos ha parecido una auténtica chorrada sin sentido, aunque también una idea muy nipona. En cualquier caso, no se puede negar que han llamado la atención, y si eso sirve para que el 40 aniversario sea más celebrado, entonces bienvenidas sean las Kamen Rider Girls. Pero si la intención era crear un nuevo grupo de idols tipo Morning Musume o similares, esperemos que no se hayan gastado mucho dinero en ellas. Por ahora han sacado un par de canciones: 恋のライダーキック(Love’s Rider Kick) y (ハート)の変身ベルト (The Heart’s Transformation Belt). Podéis escucharlas en la página web oficial.

De izquierda a derecha: Kamen Rider Kiva, Kamen Rider Den-O, Kamen Rider Ryuki, Kamen Rider 000, Kamen Rider Blade.

¿Es realmente necesario que valoremos la música? Básicamente se reduce al típico producto Dance-Pop, con voces agudas al unísono, y con la misma originalidad con la que nos sorprende cualquier grupo de idols de baja estofa. Pero seamos sinceros, ¿a quién le importa? Los niños tragarán lo que sea, y a los más creciditos le verán “otro interés” al asunto (pero mejor lo dejamos aquí, que ya sabemos como acaban estos posts después). En realidad, hasta ahora parece que tampoco han hecho mucho ruido, y si somos sinceros, después de ver su presentación en sociedad, no les auguramos un gran futuro como cantantes ni bailarinas… ¿pero cómo quieren que un Kamen Rider se ponga a luchar con esos taconazos?

Como ya hemos dicho, es una forma diferente de celebrar el aniversario de Kamen Rider, pero nosotros, si hay suerte, podremos celebrarlo este verano pisando el fabuloso museo del maestro Ishinomori Shotaro.

 

 

18
feb
11

Yo fui un jebi

Saludos cosmonautas,

hoy voy a hacer una confesión. Para muchos no es nada nuevo, y para otros, puede que les sorprenda: yo era un jebi.

Mejor lo matizamos. Yo era, y creo que sigo siendo, un gran fan del Metal. Pero no de los de largas melenas, tachuelas, cuero, y chaquetas tejanas abarrotadas de parches. Claro que llevé el pelo más o menos largo durante algún tiempo, y para muchos mi estética era un cruce entre el grunge y el metalero americano de los noventa. Pero no me he considerado nunca un “jebi”, porque no encajaba en ese estereotipo de “jebi ochentero” que tan de moda se puso hace unos añitos a modo de revival (innecesario). En cualquier caso, pude ser un “jebi” a ojos de muchos que sólo necesitan una camiseta y poco más para imaginarse que tienes una vida de noches de borrachera y Manowar (¡ugh! ¡no!). Yo siempre preferí lo de “metalero”, aunque mis gustos musicales son realmente eclécticos, lo cual me ha conllevado ser toda la vida la “oveja negra” de cualquier grupo. Si iba con gente más Pop-Rock, yo era el jebiata chungo, pero cuando estaba con gente jebiata yo era el “popero”. En fin…

Entrevista con Apocalyptica.

Después de tanto rollo, os estaréis preguntando a dónde quiero ir a parar con esto de que fui un jebi, pero ya no lo soy, aunque nunca lo fui. El caso es que hace ya varios años que no estoy al día en todo lo que pasa en la esfera del Metal. Ni me entero de discos nuevos, ni de los conciertos, y mucho menos de las nuevas bandas que puedan aparecer. Estoy totalmente desconectado. En cambio, hace no tantos años, estaba metido de lleno en el cotarro. Siendo redactor de la difunta Hell Awaits Magazine, la información musical me bombardeaba cada día, ya fuese comentando discos nuevos, yendo a conciertos de gorra, o entrevistando a estrellas, estrellitas y mindundis del mundo del Metal. Cuando eso terminó (¡Internet, yo te maldigo!), no quise, o no supe, mantenerme al día. Quizás era falta de ganas después de años de saturación (escuchar los discos buenos es muy guai, pero en realidad el 80-90% de música que tienes que tragar es horrible o simplemente tediosa sin nada que aportar), puede que también fuese que estaba muy bien acostumbrado, las noticias llegaban a mí, no tenía que salir a buscarlas.

Entrevista con Chris Fehn de Slipknot.

Podrías decir que desde hace unos 3 años, ya no soy un “jebi”, soy un fan del Metal retirado, o mejor dicho, en stand-by. Porque uno no se olvida de 20 años escuchando Heavy Metal de un día para otro, suena a cursilada, pero es algo que se lleva dentro (porque hábitos como el de hacer headbanging o hacer los cuernos con la mano ya se han convertido en actos reflejos). Aún así, desde que dejé The Bleeding Sun, corté casi totalmente la poca conexión que seguía teniendo con “la escena”. Ahora mismo me encuentro en una fase de poca música y mucho más texto, y todo lo que me apetece escuchar son principalmente los clásicos de “la banda sonora de mi vida”. En definitiva, me he convertido en una de aquellas personas que despreciaba, los que se quedan estancados en una época musical de su vida y no salen de ahí, incapaces de asimilar cosas nuevas (como un Víctor Negro pero en Metal). Siempre me había dicho a mi mismo que estaría en la cresta de la ola, que siempre sería abierto de mente, como lo fui siempre con los experimentos musicales y los “nuevos estilos”. Y ahora, aunque me esfuerce, la cosa no funciona, no hay nada que escuche que realmente me motive o me sorprenda. ¿Será culpa de LA EDAD? Es posible que mis sinapsis hayan dejado de ser tan maleables como antes, les cuesta mucho más hacer nuevas conexiones, y las vainas de mielina se han deteriorado cosa mala (sí, también fui psicólogo, aparte de jebi).

Entrevista con Zakk Wylde.

Pero nos penséis que me he rendido. De vez en cuando hago pequeñas incursiones en alguna que otra página, intentando captar un poco qué se está moviendo por el reino del Metal. Y no sé si el problema soy yo que no sé donde hay que mirar o en qué debo fijarme, pero desde hace un tiempo me ronda una idea en la cabeza. Quizás no sea la desconexión, quizás no sea la edad ni la mielina… ¿no será que no hay nada nuevo en el panorama del Metal?

Por supuesto que me pasaría un poco de vacilón si me pusiera a analizar y concluir sobre el estado de la escena Metal sin estar dentro, o sin haberla observado con detalle durante los últimos 3 años. Pero algo va mal cuando te encuentras que casi todos los festivales, casi todas las noticias, críticas de discos, conciertos, son de bandas que llevan ahí toda la vida (Iron Maiden, Motorhead, ACDC o Judas Priest), otras que ya se pueden considerar veteranas (Slipknot, In Flames, o incluso Mastodon), y finalmente, las que más rabia dan, todas aquellas bandas que en los últimos diez años han tenido la “genial” idea de volver a los escenarios. ¡Joder! Podría haber estado crionizado veinte años y al salir no notaría la diferencia: Metallica, Megadeth, Slayer y Anthrax tocando juntos como si el Thrash Metal acabase de nacer, Manowar siguen siendo unos tipos musculados, feos y jebis de cojones (¿o era jebis y feos de cojones?), y te encuentras con que van a salir discos nuevos de Sodom, Deicide, o Destruction.

Entrevista con Fear Factory y Chimaira.

Intentado deshacerme de mi limitada visión, llevo tiempo preguntando a gente que compartió mi época metalera y que sigue más o menos en el ajo: “¿qué hay de nuevo aparte de lo de siempre?” Y la respuesta siempre es dubitativa, no hay mucho que decir. “¿No hay un nuevo Nu-Metal? ¿Un nuevo Metalcore? ¿Una nueva ola de Black Metal o Death Metal moderno?” Nada. Antes, más o menos siempre había una tendencia en boga, algo por lo que apostaban todos los sellos. Pero parece que todo está mucho más fragmentado ahora, y que ningún sello va a apostar fuerte por sacar adelante una banda nueva. Y es que a la sequía de ideas hay que añadirle que las discográficas no pasan por su mejor momento, y prefieren apostar por los valores seguros, por aquellas bandas que todos conocemos y que tendremos menos reparos en comprar que una banda nueva que apenas conocemos. Si hay que hacer experimentos, los haremos descargando el disco por Internet, y no hace falta decir que la industria musical aún no ha cambiado lo suficiente para adaptarse a esta nueva situación.

Entrevista con Paul Gilbert.

Pero a pesar de que podemos culpar la coyuntura socio-económica yuxtapuesta a demandas de un mercado en transformación, cuya crisis de valores tiene un impacto en el desarrollo artístico de unidades creativas emergentes, impidiendo la creación de una corriente musical homogénea (¡toma ya! quizás sea jebi, ¡pero sé palabras raras!), todo lo nuevo que me han hecho escuchar me ha parecido falto de originalidad, aburrido, soso,  y en definitiva más de lo mismo. Una pena. Aunque reconozco que no tengo la paciencia que tenía antes, y a veces es necesario ponerse a escuchar varias veces un trabajo musical para poder apreciarlo bien. Pero serán las prisas, o la falta de originalidad, pero aún no me ha dicho nada ninguno de los grupos nuevos que he escuchado.

Aún así, podría seguir equivocado, podría ser sólo problema mío y mi falta de perspectiva, así que os pregunto a vosotros, cosmonautas, ¿qué está pasando con el Metal actualmente? ¿Realmente no hay nada nuevo?  ¿Vamos a tener que encontrar una forma de mantener en vida a Rob Halford para que sigamos teniendo un Diós al que adorar? ¿Tendremos que conformarnos con un James Hetfield cantando desde una silla de ruedas y con la bombona de oxígeno? ¡Ayudadme! Este post es un grito a la desesperada para que pueda volver a la senda del auténtico guerrero del Metal. ¿Por dónde puedo volver a empezar?

¿Entrevista? con Helena Iren Michaelsen de Imperia. ¿Queréis saber la historia de la foto?

Banda sonora para la redacción de este post: Megadeth, Black Sabbath, Children of Bodom, Iron Maiden, Kreator, At The Gates, Savatage, Mercufyl Fate, The Haunted, Ozzy Osbourne, Carcass.

17
feb
11

“Una de vampiros” de Martín Piñol

Saludos cosmonautas,

parece que últimamente nos hemos vuelto muy literarios, y es que ya será la segunda entrada en sólo un par de meses que dedicamos a hablar de libros… esos grandes desconocidos. Pero no os preocupéis, todas estas novelas siguen ostentando orgullosamente las etiquetas #TLQM y #culturalmentedisperso por méritos propios, así que son recomendables para todos los cosmonautas sin excepción. Si antes os hablamos de invasiones de ultracuerpos, esta vez seguimos hablando de “literatura de género”, aunque nos metemos más en el campo del terror que en el de la ciencia ficción. Y es que la historia que nos quiere contar Martín Piñol con su última novela es… “una de vampiros”.


Lo cierto es que el Sr. Piñol es un tipo valiente y cobarde a la vez. Cobarde porque últimamente los vampiros están de moda gracias a esas sagas romántico-gótico-apollardadas que llenan las estanterías y las carteleras dedicadas a los “teenagers”, e incluso a algunos más “agers”. Así que sacar un libro de la temática parece una apuesta segura. ¿O no? También es valiente porque “Una de vampiros” no tiene absolutamente nada que ver con esa perversión de los mitos vampíricos. Ni brillan, ni hay líos amorosos y zoofílicos con una emo rural. Los vampiros de Piñol se queman con la luz del sol y el agua bendita les jode a base de bien. ¡Como tiene que ser! Madre mía… vampiros que brillan a la luz del sol… ¿a quién se le ocurrió semejante bobada?

El argumento de “Una de vampiros” parece sacado de cualquier película de vampiro-exploitation de los años 80, y eso es lo que nos gusta. Nos situamos en Hollywood, donde unos vampiros empiezan a hacer snuff movies para poder financiarse su propia peli de vampiros. Además, los “jóvenes ocultos” secuestran a un chaval a quien Costales, el protagonista de la historia, tenía como misión proteger. A este percal sumadle una especie de Van Helsing ex-marine, mafiosos barceloneses con apellido poético, todo el glamour de los rodajes indie de Hollywood, y ya tenéis una historia de vampiros con gran sabor a serie B y, además, divertidísima. Porque hay sangre, hay insultos, hostias por todos lados, pero también mucho sentido del humor; no podíamos esperar menos de uno de los monologuistas de Paramount Comedy.

Lo cierto es que con lo dicho le sobran méritos a la novela para que entre en nuestra definición de TODO LO QUE MOLA, pero es que a todo esto hay que añadirle su lado culturalmente disperso. Porque de forma parecida a lo que hizo Marc Pastor en “El año de la plaga“, Martín Piñol nos he llenado “Una de vampiros” de un buen número de referencias frikoides para el disfrute del personal. ¿Acaso es la fórmula del éxito que tan de moda han puesto algunas series? Es posible, pero a nosotros no nos ha chirriado en absoluto, porque está hecho de forma natural, porque como le pasa al otro Piñol, cuando uno es fan, no puede evitarlo. Ah, por cierto, Cels Piñol y Martín Piñol no son parientes (por si alguien se lo preguntaba…).

Estamos a pocas páginas del final y ya pensamos en una posible continuación, porque nos gustan los antiheroes como Costales, y porque él mismo pide explícitamente que su historia se convierta en trilogía. Esperemos que así sea, porque harán falta más que una de vampiros, para poder darle una patada y adiós definitivo a los vampiritas de pastel que nos han invadido últimamente. ¡A por ellos Costales! ¡A tu lado, Blade es un simple aprendiz!

Os dejamos con el vídeo de presentación de “Una de vampiros”, pero no sin antes deciros que, muy pronto, tendremos a Martín Piñol en la Arcadia:

 

 

16
feb
11

Nuestros mangakas de los noventa

Saludos cosmonautas,

hoy retomamos ese viaje al pasado que iniciamos hace unas semanas para recuperar, a partir de revistas de manga y anime de la época, el llamado boom del manga que se forjó a principios y mitad de los años 90. Por ese entonces, gracias a la dragonballmanía, un sinfín de publicaciones aparecían en los quioscos y librerías especializadas, intentando informarnos y educarnos en cuanto a manga se refiere. Y es que por entonces estábamos muy verdes.

Pero hoy no vamos a hablaros de nada que tenga que ver con artistas japoneses, y es que a raíz de la mangamanía, en todos los rincones del Estado empezaron a salir muchos dibujantes que renunciaban a intentar sacar el nuevo Mortadelo o triunfar en Estados Unidos dibujando superhéroes en mallas. Eran aficionados al manga con auténtico talento para el dibujo, y que encontraron en las formas de hacer japonesas su inspiración.

Lo más curioso de todo es que todas estas revistas apostaron por tener a muchos de estos dibujantes en plantilla, que amenizaran las páginas con historias propias. Incluso hubo editoriales que apostaron por publicar sus trabajos, siendo “Sueños” de Glénat, la primera obra “estilo manga” de autores españoles (y con cierto éxito, lo guarrindongo vende y vendía much entonces). Pero Norma Editorial también apostó por ello con un concurso, y Camaleón Ediciones tuvieron la valentía de sacar de golpe toda una serie de títulos que ahora mismo nos recuerdan a la Línea Gaijin actual, también de Glénat. La mayoría de estos autores nos eran familiares precisamente por aparecer en revistas como NEKO, OTAKU o KAME, donde principalmente se les contrataba para hacer parodias de los mangas de éxito del momento. Lo cierto es que, en esto de la parodia, nuestros dibujantes están muy curtidos, y a veces parece que en este país sólo funcionan los cómics que parodian otras cosas. El caso más claro es “Dragon Fall”, uno de los éxitos de la época, pero ahora también tenemos “Pardillos”, entre muchos otros ejemplos. Si un autor quiere hacer algo completamente original parece que tiene que irse lejos de aquí… En fin, ya basta de reflexiones, vamos al lío.

Empezamos por unas páginas que se publicaron en la revista KAME, tituladas “Otaku Files”, guionizadas por el Estudio Inu, y dibujadas por el gran Cels Piñol.

Vale, apostar por Cels Piñol como reclamo no era algo muy atrevido, ya que por entonces gozaba de gran popularidad. Pero lo interesante es ver como Cels trasladó su espíritu “Fan Letal” al mundo del manga.

Nos vamos a NEKO ahora, con una de las habituales parodias que aparecían en cada número. En esta ocasión los autores son Kokomos Studio, y se tiran al recurso fácil, una parodia de “Video Girl Ai”, el manga que lo petaba por entonces.

Veamos ahora otra de las obras que estaban muy de moda entonces, y que me parece que su publicación se ha alargado y aletargado hasta hace poco… Bastard!! A un servidor le gustaba al principio, especialmente por sus continuos guiños al Heavy Metal.

Ahora nos vamos a la revista de Norma Editorial, OTAKU, en la que uno de los autores más populares de entonces, o al menos de los más vistosos y aparentemente con más proyección, nos hablaba de lo estresante que podía ser trabajar para una editorial. Roger Ibañez a los lápices.

 

En las páginas de NEKO intentaron animar a su público para que mandara tiras cómicas. Para animar a los lectores, empezaron a publicar ellos una propia que al final fue sección fija, se le unieron un par más de habituales, y al final, lo de las tiras de los lectores quedó relegado a la anécdota. Y bueno, casi que mejor viendo la calidad de algunas…

No podía faltar en este repaso una página del mítico Pachún, la mascota de NEKO que casi todos recordamos aún. Era un bonito dibujo de uno de los autores de Mondo Lirondo, una publicación a reivindicar.

Y ahora volvemos a la KAME, donde nos encontramos a un autor con un estilo muy personal, y aunque tampoco era muy “manga” que digamos, se hizo con un lugar en esa oleada de mangakas ibéricos. David Ramírez y su “niñotaku”.

Un bonito repaso a los referentes de entonces, ¿no os parece? En cualquier caso, reiterar lo fugaz que fue este fenómeno, en el que seguramente muchas de las colecciones de estos autores no pasaron del primer o segundo número (tenemos varios de ellos, por no decir todos). ¿Qué habrá pasado con la Línea Gaijin? ¿Habrán cambiado los prejuicios y gustos del personal? ¿O cualquier iniciativa parecida está destinada al fracaso? No es que sea la mejor época para hacer experimentos precisamente, pero tampoco sabemos como ha funcionado por ahora, esperemos que mejor que en los noventa.

15
feb
11

9/11: cómics ante la adversidad

Saludos cosmonautas,

aunque a muchos nos choque decirle, este año ya se cumplirá el décimo aniversario del ataque terrorista del 11-S, el que dicen que dió el pistoletazo de salida al siglo XXI, el momento en que el mundo cambió de una forma drástica. No es en absoluto nuestra intenciòn hacer un lección de historia, lecturas políticas ni nada similar. En la Arcadia hablamos mucho de cómics,  y en esta ocasión queremos mostraros de un proyecto que unió a un gran número de dibujantes de cómic, ilustradores o guionistas en una obra titulada “9/11 Artists Respond“, que quería rendir homenaje a los muertos y damnificados del atentado de las Torres Gemelas de New York.

Creedlo o no, nosotros tenemos los dos tomos que se editaron.

Atenció a la lista de nombres, y sólo os ponemos algunas cogidos a la tuntún: Frank Miller, Jeph Loeb, J. Scott Campbell, Richard Corben, Dave Gibbons, Will Eisner, Liniers, Mike Mignola, Dave McKean, Robert Kirkman, Alan Moore, Kurt Busiek, Sergio Aragonés, Brian Azzarello, Dan Jurgens,  Jim Lee, Neil Gaiman, Geoff Johns, Joe Kubert, y el mismo Stan Lee.

Dentro encontraremos un poco de todo, el primero de ellos no tiene ni siquiera introducción y encontraremos un montón de historias o ilustraciones de estils muy dispares. Algunos autores optan por un dibujo alegórico, otros por un mensaje claro, sencillo y efectos, muchos otros optan por contarnos una historia. Y sí, quizás sea fácil emocionar tocando un tema así, pero cuando unes tantos sentimientos con el talento, algo interesante puede salir de ahí.

Las contundentes páginas de Frank Miller.


El segundo volumen está ligeramente más organizado. Una vez más encontraremos una variedad total de estilos e historias, pero ahora todo organizado de forma temática, y en el que veremos ya a personajes conocidos, como el Superman que abre el volumen, que deja claro que él sólo es un personaje de cómic, y que los héroes auténticos están fuera de ellos. E incluso encontraremos un historia de “Astro City”

Dave Gibbons, con un mensaje claro.

Sergio Aragonés nos lo explicaba con hormigas trabajadoras.

Como es lógico, podremos ver mucha bandera americana y patriotismo en estas páginas (¿y quien les puede culpar por eso?), pero en realidad hay todo tipo de voces y opiniones. Incluso hay lugar para reflexiones acerca de los inmigrantes musulmanes, o simplemente con aspecto árabe, y todo el odio que tuvieron que sufrir muchos de ellos a pesar de ser ciudadanos americanos.

Otro canto a la unión,  la comprensión, el amor…

Uno de los tantos homenajes a los “héroes de verdad”.

Dave MckEan.

En definitiva, se trata un documento excepcional de la historia reciente, que retrata muy bien todo lo que pasó, todo lo que cambió ese fatídico día. Además, en muchas de estas páginas los autores demostraron el poderoso lenguaje que puede ser el cómic.

Más información: Wikipedia.




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