ya sabéis que uno de los hobbies favoritos de los acólitos al #TLQM es hacer memoria de todas aquellas cosas que le han llevado a ser como es. Un gran ejemplo es este blog, así como los posts que invadieron la blogosfera el Día del Orgullo Friki. Nosotros ya hicimos una en su momento para hablar de nuestra japonofilia, y repasándola nos hemos dado cuenta de que faltaba un elemento importante en nuestra formación de expertos en #TLQM de Japón, un programa de televisión.
Estamos hablando de “Japanorama”, un programa de la BBC que desde el 2002 y durante tres años, estuvo descubriendo a su público algunas de las cosas más frikis y molonas de la cultura popular de Japón. Cada temporada constaba de seis episodios, y cada uno de ellos llevaba una palabra por título, que indicaba el tema a tratar. No eran monográficos en realidad, ya que cada palabra se explotaba de distintas maneras.
Por ejemplo, el primer episodio se titulaba “Ciencia Ficcion”, y tanto se hablaba de la película cyberpunk “Tetsuo”, como de “Astro Boy”, los robots en general, o “IKU”, una peli porno inspirada en Blade Runner. Y con esta fórmula, a lo largo de tres temporadas, Japanorama nos habló de la juventud japonesa (Battle Royale, Waterboys, Pop Idols), de crimen (Takeshi Kitano, Takashi Miike… o Pizzicato Five), de espadas (Zatoichi, El Lobo Solitario y su cachorro), el cine de terror japonés, el tokusatsu, los otakus, y muchísimos temas más (podéis consultarlos en la wikipedia).
Pero lo mejor de todo es el cariño y el cuidado con el que se hacía el programa. No estábamos ante el típico show para puros neófitos, con los topicazos de siempre, o la ignorancia de aquel que no tiene ni idea de lo que está hablando. Jonathan Ross, el presentador e ideador, es un auténtico apasionado de la cultura japonesa, y eso se nota mucho por la forma y el contenido de Japanorama. De hecho, no hace falta más que ver como empieza el programa para darse cuenta de ello.
¿Alguien pondría en duda su grado de frikismo cuando lo primero que hace es visitar el rodaje de Ultraman y reivindicar que se emita en UK? Seguramente no había mejor forma de empezar. Pero hay muchos más detalles que convierten este programa en algo especial. Por ejemplo, la mayor parte del diseño gráfico del programa está hecho por la mismísima Junko Mizuno, a quien ahora conocemos por su particular estilo sádico-kawaii del cómic “Cinderella”.
El renombre de los invitados es envidiable (Mamoru Oshii, Shinya Tsukamoto, Takeshi Kitano, e incluso Hard Gay o Demon Kogure entre muchos otros). Además, para explicar algunas de las palabras japonesas que tratan en el programa (kawaii, otaku…), cuentan con la ayuda de una cosplayer profesional. Y si el hecho de que Jonathan Ross, este veterano presentador televisivo inglés, aparezca vestido igual que Robotto Keiji no es suficiente para vosotros, ¡quizás es que aún os falta mucho por aprender! ;-)
Podríamos seguir contando lindezas de este programa, pequeños detalles que lo convierten en un programa perfecto para aquellos que quieren introducirse en la cultura popular japonesa, pero buscan algo más que lo típico y tópico. Podemos decir que a nosotros nos ayudó a expandir un poco más nuestro campo de acción dentro de los frikismos japoneses. Y si con esto no tenéis suficiente, el mismo Jonathan Ross produjo después una serie de programas llamados “Asian Invasion” en los que nos hablaba del cine japonés, el coreano y el de Hong Kong. Muy recomendables también. Además, este señor fue también el productor del original “Adam & Joe Go To Tokyo”, otro interesante programa de los creadores de “The Adam & Joe Show“.
PD: Lo único que le podemos criticar a Jonathan Ross es que cometiera un grave error, podríamos decir imperdonable, en su episodio dedicado a lo “kawaii”. Ya que tuvo la mala idea de irse a “gatostiablelandia” y casarse ahí con su mujer. Jonathan, Jonathan… ¿acaso quieres recibir una visita de los Gatostiable Hunters?
hoy tenemos una especie de post doble, ya que vamos a hablaros de dos cosas distintas, un músico y una película, pero que para nosotros están estrechamente ligadas.
Vamos a empezar por a película, “Harold and Maude“, que sin duda estaría en nuestro Top Ten de películas favoritas de todos los tiempos, y por muy “gafaspasta” que suene, es una película poco conocida y que con los años se haya convertida en una de esas pelis de culto para cuatro cinéfilos.
La película se estrenó en 1971, y su premisa llegó a ser tan escandalosa que según tenemos entendido, en el Reino Unido estuvo unos cuantos años censurada. ¿Qué escandaliza tanto? Seguramente la cantidad de suicidos que hay en el film así como las relaciones sexuales entre un jovencito de 19 años y una mujer de 79.
El film empieza con la historia de Harold, este chico rico de 19 años bastante excéntrico, que acostumbra a simular suicidos ante su madre para llamar su atención, especialmente cuando ésta le trae chicas a casa para que las conozca y empiece a forjar un futuro exitoso. Pero aparte del suicidio, una de las grandes aficiones de Harold son los entierros, y no duda en tunear su coche para que parezca una vehículo de la funeraria, y en acudir a funerales por el simple placer de hacerlo (sin que conozca los difuntos). En uno de estos, acaba conociendo a Maude, la viejecita de 79 años que también es aficionada a los funerales. Y sí, aunque parezca mentira, surge un romance entre ellos dos.
“Harold & Maude” es una película muy especial, con un humor negro exagerado e hilarante en muchos momentos, y con un plantel de personajes secundarios cais tan carismático como sus protagonistas. Un film que no recomendaríamos a todo el mundo, y esto hace que aún tenga más valor para nosotros, ya que aquellos que puedan disfrutar de la película lo harán con creces.
¿Y qué relación tiene esto con el músico que decíamos al principio? No es que Cat Stevens tenga un papel en la película, al menos no de la forma convencional. Pero sí podemos decir que su música es un elemento más de “Harold & Maude”, sobrepasando el mero acompañamiento y ayudando a contar mejor la historia. De hecho, compuso dos canciones expresamente para la película (y no estamos hablando de composiciones clásicas precisamente).
Para nosotros, hasta que no vimos la película, Cat Stevens era una portada de un disco que teníamos en casa (concretamente la de su famoso “Tea for the Tillerman”). Grabado tenemos en la mente ese vinilo, apoyado junto a uno de los enormes bafles de madera, y cuyo dibujo nos llamaba la atención, aunque nunca nos atrevimos a ponerlo (preferíamos poner Queen, Led Zeppelin y otras lindezas Rock). Pero después de ver la película, la cosa cambió, y las canciones de Cat Stevens empezaron a hacerse un hueco en nuestra memoria musical.
Gracias a Spotify, finalmente hemos podido recuperar sus canciones (a saber por donde andan los vinilos), y se ha convertido a día de hoy, en uno de nuestros músicos de cabecera. Quizás esto sorprenda a los que nos consideran unos metaleros empedernidos, pero nunca nos hemos cerrado a ningún tipo de música (al menos de entrada). Pero sí, tenemos que reconocer que este cantautor no parece algo que nos pegue demasiado.
Brevemente podríamos resumir la carrera del compositor en tres etapas, marcadas también por dos incidentes casi mortales. En la primera (1966-1970), se dice que fue una especie de estrella del Pop adolescente, y que vivía intensamente la vida de excesos y fama.
De esa época tenemos canciones bastante enérgicas y con mucho acompañamiento, emulando un poco los musicales que solía escuchar desde el tejado de su casa, ya que vivía cerca del barrio de los teatros.
Pero en 1968, con apenas 19 años, Cat Stevens acabó ingresado en un hospital, al borde de la muerte, afectado por tuberculosis. Durante más el año y pico que pasó hasta recuperarse del todo, Cat Stevens meditó mucho sobre su forma de vivir la vida. Algo que irremediablemente iba a cambiar su música. Un ejemplo, “Trouble”, canción que compuso durante su estancia en el hospital (y que se utilizó precisamente para “Harold and Maude”).
Estamos hablando, además, de finales de los 60 y principios de lo 70, cuando el movimiento hippie era un auténtico boom, y cuando los cantautores salían de debajo las piedras. Cat Stevens fue seguramente uno de los mejores.
Father & Son (uno de sus hits – la calidad de sonido es pésima, pero al menos es el video original)
Podemos decir que esta época fue la que dejó la mayor parte de temas míticos de su carrera, y la que más éxitos le supuso, convirtiéndose en un artista global e indispensable para entender la música de la época… ¡y de dónde salía tanto hippie!
A pesar de haber sufrido ya una experiencia traumática y haber dado un giro vuelco en su vida, parece que la metamorfosis de Cat Stevens no era completa. Tuvo que sufrir una nueva experiencia cercana a la muerte para dar un último paso. Estuvo a punto de ahogarse mientras nadaba en el mar, pero en ese momento pidió ayuda a Diós, y le prometió servirle si le salvaba. Una providencial ola le ayudó a salir del agua, y eso elicitó su último gran cambio, su conversión al islam.
La nueva religión también supuso un nuevo cambio de identidad artística, y ahora se le conoce por el más que explícito nombre Yusuf Islam. Su carrera discográfica prácticamente acabó aquí, y se dedicó básicamente a labores humanitarias, conciertos benéficos, etc., y es algo que sigue haciendo en la actualidad. Aún así, bajo el nombre de Yusuf Islam ha sacado algunos discos con toques muy espirituales y cargadas de temas religiosos.
Si queréis saber más sobre su carrera y su conversión, aquí os dejamos este “Behind The Music” de VH1 (dura 36 minutos), ¡aprovechad mientras siga en YouTube!
Y hasta aquí este breve repaso a una de nuestras películas favoritas y a nuestro cantautor de cabecera, que un día se unieron para crear una de esas relaciones especiales que pocas veces se repiten (¿quizás con “Mrs. Robinson” en “El Graduado”?). Pero es que en realidad hay algo que tanto el artista como la película tienen en común, su defensa de la libertad de vivir la vida como a uno le apetezca. Y eso, cosmonautas, es sin duda #TLQM.
hoy queremos emular a nuestro amigo Roger de Comer Japonés y hablaros de gastronomía japonesa. Lo haremos para presentaros un bizcocho japonés que ha dado muchas vueltas para volver de nuevo a su lugar de origen, la península ibérica.
Estamos hablando del カステラ (kasutera) o Castella, un dulce postre esponjoso a base de azúcar, huevo, harina y un tipo de sirope. Además, puede haber algunos con sabor a té verde, y otras variedades. Según la wikipedia, este postre es habitual encontrarlo en puestos callejeros y festivales de Japón.
Al igual que la tempura, se dice que el kasutera fue introducido en Japón en el siglo XVI de manos de los portugueses, como el “Pão de Castela”, es decir “pan de Castilla”, nombre que nos indica de una forma bastante evidente su auténtica procedencia (de hecho, en Francia, Italia o Grecia lo llaman “Pan de España”).
El caso es que desde no hace mucho nosotros descubrimos el “kasutera” en nuestra tasca nipona favorita de Barcelona, “Una mica de Japó”, y desde entonces nos hemos convertido en unos fans del postre. Lo curioso de esto es que cuando lo probamos no teníamos ni idea que su nombre “kasutera”, significaba “Castilla”, y que este bizcocho, a lo largo de varios siglos, había dado la vuelta al mundo a través de Portugal y Japón, y de nuevo a España, y a Barcelona finalmente.
Podríamos llamarlo el “pastel Heidi”, ya que Heidi no dejaba de ser una historia europea que nos volvió de Japón, y que llegamos a conocer gracias al anime (a veces ignorando su auténtico origen). Una peculiar muestra de la globalización que ya existía en siglos pasados, pero que lógicamente iba mucho más lenta que ahora.
En Barcelona, no sólo encontraremos kasutera en “Una mica de Japó”, sino que la pastelería Ochiai también nos ofrece porciones… e incluso pasteles para cumpleaños. Aquí tenemos una muestra de lo poco que queda de los dos pasteles de cumpleaños de Urías… y os podemos asegurar que 4 días después, ¡sigue estando igual de bueno!
Un postre muy sencillo, de sabor muy suave, y que encima parece fácil de hacer. Aquí encontraréis la receta en inglés. Y si queréis ver más cosas sobre especialidades culinarias niponas, aquí tenéis un post que dedicamos a la gastronomía japonesa.
después de la resaca del Día del Orgullo Friki que vivimos intensamente en la Arcadia, parece que nos siguen llegando regalos a la Arcadia por el cumpleaños de Urías, y además tienen que ver con algunos de los elementos del collage #TLQM. Nos ha llegado un paquete de Japón que nos ha hecho mucha ilusión recibir. Un paquete que nos ha mandado Marc Bernabé, que tiene mucho que ver con un interesantísimo proyecto que lleva entre manos ahí en Japón, y que además le tiene muy ocupado últimamente.
Supongo que a estas alturas deberíamos cortar el rollo y mostraros exactamente qué contenía este misterioso paquete… ¡atentos los amantes del manga clásico!
De entrada, esto parece que sólo es uno de los trabajos del padre del gekiga, Yoshihiro Tatsumi, del cual el propio Marc Bernabé hizo una reseña. Pero si yo no puedo leerlo… ¿por qué me lo ha mandado? Mejor si lo abrimos…
Aunque puede parecer una ilustración más del manga… pero está hecho del puño y pluma del mismo Tatsumi, que gracias a Marc se curró un dibujo para la Arcadia. ¡Incluso tiene su sello!
Pero hay más cositas. Aquí tenemos un anuncio de la próxima película de animación basada en su vida que tenemos muchas ganas de ver, también autografiado, y unas viñetas de “Black Blizzard” (mítico manga que ya comentamos aquí).
¿Alguno de vosotros es uno de los 500 de “Aula a la deriva“? Nosotros sí, y es por eso que nos hace una ilusión tremenda haber conseguido este enorme autógrafo de Umezz (¿o Umezu?), el excéntrico mangaka, con auto-caricatura incluída (en la parte de arriba). ¡Otra auténtica joya!
¿Recordáis la visita de Marc Bernabé a una tienda de tokusatsu femenino que nos llevó a hacer un post sobre el género? Pues parece que aparte de mandarnos unas fotos, Marc también consiguió una carátula de DVD con el autógrafo de la propia estrella tokusatsera. No, muy famosa no es, ¡pero anda que no tiene gracia esto!
Por último sólo me queda agradecerle a Marc enormemente todos estos detallazos que ha tenido conmigo, ¡mil millones de gracias!
PD: ¡Nos ha dicho un pajarito que podemos esperar otro paquetito de Japón! Y también queremos enseñaros otro par de regalos y autoregalos muy arcadienses, pero todo a su debido momento :)
finalmente ha llegado el momento de celebrar el Día del Orgullo Friki en la Arcadia de Urías y el NEXO #TLQM (Todo Lo Que Mola). Como ya os anunciamos, hoy nos hemos coordinado con un montón de blogs para mostraros desde distintos puntos de vista y a través de múltiples facetas lo que es el fenómeno otaku. Desde residentes en Japón a gente que aún sueña con su primer viaje, ilustradores, futuros directores de cine, y sobretodo muchos aficionados al manga y al anime, todos juntos rindiendo homenaje a un concepto, a veces polémico, pero sin duda referente para todos nosotros.
Al final del post tenéis la lista completa de blogs que han participado de la iniciativa (aseguraros de visitarlos todos).
Ya que hoy dedicamos un post al mundo otaku, hemos creído que lo más apropiado era hablaros de una serie de TV que realmente consiguió cambiar la percepción que muchos japoneses tenían del fenómeno, y que seguramente hizo mucho por el orgullo del otaku japonés; se trata de “電車男 / Densha Otoko” (el hombre del tren).
En “Densha Otoko” nos cuentan una supuesta historia real en la que un otaku intenta hacerse con el corazón de una chica despampanante, mientras va superando así todos sus complejos y se convierte también en mejor persona. La historia empieza con este pobre chaval, otaku de pies a cabeza (o “akihabero” como dicen en la serie – “akibakei”), quien después de una tarde de compras frikis vuelve a casa con la famosa línea Chuo de Tokyo. Ahí se encuentra “un ángel”, una chica preciosa que le encandila de mala manera (y a la que le gusta leer Dan Brown en inglés). Pero de repente, un borracho irrumpe en el vagón y empieza a tomarla con el pasaje. A la chica le toca el premio gordo y el viejo borracho empieza a toquetearla… y en un arrebato de rabia y sentido de la justicia otakeril, nuestro friki protagonista se levanta del asiento en una épica y gloriosa escena para decirle que la deje en paz. Ahí empieza una breve y ridícula pelea que acaba alertando las autoridades y terminan llevándose al borracho detenido.
El chico vuelve a su casa, sintiéndose un poco imbécil por el mal papel en su pelea, pero de todas formas se decide a contar su vivencia en un foro de Internet para “solteros amargados”. Y ahí empieza el fenómeno, alguna gente se interesa por su historia y le felicita por su valor, otros simplemente lo ven como un ejemplo más del “patetismo otaku“. Pero todo cambia cuando el protagonista recibe una juego de tazas de la marca Hermes de la chica del tren, en agradecimiento por su gesto. Siendo un regalo muy caro, y teniendo en cuenta lo importante que es el valor de un obsequio para los japoneses, la red se revoluciona, y todo el mundo empieza a fantasear con la posibilidad de que el otaku protagonista inicie un romance con la chica en cuestión, bautizada como “Hermes” a partir de entonces. Ahí empezará todo un proceso para convertir al akibahero en un hombre hecho y derecho que sea capaz de nquistar el corazón de Hermes, siempre con la ayuda, los consejos y el apoyo de los foreros del hilo de solteros amargados.
Esta ha sido una de las primeras series de TV japonesas que llegamos a ver de cabo a rabo (ayuda mucho que hagan sólo 12 episodios y terminen – gracias por hacer las series así), y aunque es cierto que el protagonista es a veces demasiado exagerado, que la cantidad de azúcar le daría un subidón mortal a cualquier diabético, lo cierto es que disfrutamos mucho con “Densha Otoko”, incluso llegamos a encariñarnos con los carismáticos personajes. En realidad es una serie muy dinámica, con muchas cosas pasando al mismo tiempo, muchos personajes, y mucho, mucho humor. Si encima todo ello está rodeado del mundo anime, manga, etc., creemos que es un producto muy #TLQM (todo lo que mola) en varios aspectos . Y casi os podemos garantizar que os engancharéis con el primer episodio y querréis saber lo que pasará en el siguiente, por muy obvio que parezca todo (hemos podido comprobar el fenómeno con estudiantes de japonés, y también con frikis, otakus y no otakus – el 80% se han enganchado).
Pero hablar sólo de la serie sería quedarse algo corto, y es que en realidad deberíamos hablar de lo que fue “el fenómeno Densha Otoko“. Como apuntábamos antes, se supone que la historia está basada en hechos reales, y dicen que realmente existió un hilo en el famoso foro japonés 2chan contando toda la historia al tiempo que ocurría. Es decir, Densha Otoko y Hermes son personajes que en principio existen. Nosotros conseguimos hacernos con el libro que supuestamente reune todas las conversaciones del foro (creemos que se ha traducido al inglés recientemente) y que fue un auténtico best-seller en el momento de la publicación a pesar de su curioso formato literario (en dos meses consiguió vender medio millón de copias).
Aquí tenéis las fotos del libro, no fue nada caro, y aunque poco podemos leer, sigue siendo interesante ver algunas cosas que reconocerán a la primera los que han visto la serie.
Aquí tenemos el arte ASCII que le puso nombre al otaku en cuestión.
Los Hanshin Tigers (que no “henshin”), y otros dibujitos.
El libro dio el pistoletazo de salida y lo primero que se hizo fue llevar la historia a los cines. En marzo de 2005 se estrenaba la película ” Densha Otoko” (The Train Man) y consiguió mantenerse varias semanas entre el TOP10 de películas más vistas. El estilo de esta película es muy distinto al de la serie de TV, mucho más sobrio y pausado (parece una película europea en ocasiones), y sus personajes y situaciones no llegan a ser tan exageradas (aunque alguna que otra ida de olla veremos). Lo bueno que también tiene es como llegan a explicar e integrar el arte ASCII en la película (haciéndolo más comprensible a los neófitos).
No son ni de lejos las tazas de Hermes, es nuestro pack de la edición especial de Hong Kong de la película.
El protagonista de la película hizo un brev cameo en el dorama, siendo él quien acaba apresando al borracho del tren, dejando que el otaku soltara a modo de guiño la frase “que mal he quedado yo y que bien ha quedado él”. A pesar del gesto humilde, lo cierto es que fue la serie de TV la que acabó “partiendo la pana”, su éxito tremendo lo acompañaron también 6 premios de la Academia de las Series de Televisión Japonesa (mejores actor y actriz – aunque no para Hermes, mejor director, mejor opening, y finalmente mejor dorama). Aparte de todos sus adaptaciones audiovisuales, cabe mencionar que “Densha Otoko” tuvo también adaptaciones teatrales y hasta cuatro versiones distintas en manga (algunos posts del NEXO os hablarán de ello).
Hay muchos homenajes al mundo otaku a lo largo de la serie. En realidad fue aquí donde nosotros conocimos el personaje de Keroro (aún no se había editado aquí), ya que el personaje principal siempre llevaba camisetas o colgantes para el móvil de nuestro sargento raneril preferido (que a su vez es un personaje muy apreciado por lo otakus fans de Gundam por sus múltiples homenajes a la serie que, según algunos, dio origen al término “otaku” aplicado a los “frikis”.
Por otro lado, el opening que se llevó el premio es un homenaje muy #TLQM, ya que imitaba una secuencia que realizaron unos primerizos estudios Gainax para una convención de ciencia ficción (¡más friki imposible!)
Opening “Densha Otoko”
Openings “Daicon III & IV” (¡intentad reconocer todos los personajes que aparecen!)
¿Pero por qué hemos escogido “Densha Otoko” en este post dedicado al otaku? Aparte de ser una de nuestras series favoritas de TV, pensamos que el impacto que tuvo esta serie en la imagen que tiene el japonés medio del fenómeno otaku fue realmente importante. Creemos que la enorme popularidad de la historia hizo que el interés por esta subcultura se convirtiera en algo que empezaba a vender de verdad, y prueba de ello es que en las televisiones empezaron a dedicar buenos ratos a hablar de ello. Este redescubrimiento del fenómeno otaku hizo también que se suavizaran las connotaciones negativas que siempre se habían asociado en Japón a los susodichos otakus, pero también que Akihabara se convirtiera de repente en un sitio interés para aquellos que antes ni siquiera se atrevían a pisar el barrio. ¿Tuvo algo que ver también con el boom de los Maid Cafe? Nosotros creemos que en parte algo hizo.
Y no somos sólo nosotros los que pensamos que el fenónemo Densha Otoko tuvo un impacto en Akihabara, los mismos creadores de la serie reflejaron esa nueva situación con un episodio especial de la serie, meses después de que terminara. En esta episodio de hora y media de duración, se mostraba como al hacerse pública la historia la gente “normal” empezaba a invadir Akiba y las televisiones iban a la caza y captura de los otakus. Éstos se vieron relegados entonces a trasladar sus actividades al subsuelo, para poder seguir con sus vidas anónimas y de reclusión. Lo cierto es que el episodio es completamente infumable, sólo apto para auténticos fanáticos, pero esos primeros momentos son impagables.
Aquí son las propias AKB48 las que persiguen a los otakus y no al revés.
Y próximamente os hablaremos de Akihabara@Deep, otra serie dedicada a los otakus de Akiba con constantes homenajes #TLQM. Seguramente mucho menos famosa que Densha Otoko pero… ¿qué pensarán ellos de esta historia?
Ahora ya sabéis que tenéis un montón más de blogs a los que acudir para seguir celebrando el Día del Orgullo Friki, ¡no os dejéis ni uno de ellos, todos se lo han currado!:
¡Muchísimas gracias a todos los blogueros por unirse a la inciativa, por su entusiasmo y dedicación, y por convertir esto en un éxito de participación!
algunos ya sabréis que ayer, 23 de mayo, celebrábamos el cumpleaños del ya no tan pequeño Urías (ahora ya empieza a equipararse su altura con su edad). De hecho, ha llegado a una de esas edades en las que ya no se le pueden perdonar ciertas cosas por su juventud e inexperiencia. A pesar de todo, vuestro Capitán sigue pensando que Urías está hecho un chavalín, aunque sea más por dentro que por fuera.
Pero no se trata hoy de hacer un post sobre la vida y milagros de Urías, si no de mostraros uno de los regalos que recibió y que no podía ser más #TLQM de lo que es. Pero mejor que lo veáis:
(Podéis hacer click sobre la imagen para verla a mayor tamaño.)
Se trata, ni más ni menos, que un enorme collage con un montón de cosas que han formado parte de la vida #TLQM de Urías, y que hasta cierto punto recogen su trayectoria vital: desde su niñez y temprana juventud como jugar de baloncesto hasta la creación de la Arcadia, pasando por la revista Hell Awaits, su ya ex-grupo The Bleeding Sun, los cómics, series de TV, películas, videojuegos y tantas otras cosas #TLQM que han formado parte de su vida. ¡Podéis pasar un buen rato identificando cosas!
Un regalo muy currado y entretenido, y con un valor sentimental muy grande, tanto por lo que se puede ver en el regalo, como por quienes han sido los promotores y diseñadores del regalo. Moltíssimes gràcies!!!
PD: Aquí tenéis una foto del cuadro tal y como ha quedado.
seguramente muchos de vosotros ya sabréis que el 25 de mayo es una fecha señalada para todos aquellos que se autodenominan frikis u otakus, y por extensión, también puede serlo para muchos de los acólitos a #TLQM. Para los que no, decirles que hace unos pocos años se fijó el 25 de mayo como el Día del Orgullo Friki, coincidiendo con el día en que se estrenó la primera de las películas de la saga Star Wars (se dice que fue entonces cuando nacieron los frikis, nerds, y el fandom en general).
Hasta ahora, el NEXO #TLQM, formado por un conjunto de blogs con temáticas afines, había organizado semanas temáticas dedicadas a un interés común para todos, ya fuera el tokusatsu o los videojuegos. Pero esta vez es diferente, la ocasión es distinta, y es por ello que hemos hecho un llamamiento general para unirnos con varios blogs en celebración del Día del Orgullo Friki.
Ya que todos los que han querido participar en esta iniciativa están centrados o sienten una gran afinidad por Japón, era de recibo que dedicáramos nuestros posts al tema “otaku“, que tanto se puede entender como “el friki japonés” (allí), como “el friki de las cosas japonesas” (aquí).
Éste será uno de los grandes protagonistas en la Arcadia y otros blogs.
Así pues, el próximo martes 25 de mayo, una larga lista de blogs van a dedicar un post al tema otaku, cada uno desde su punto de vista particular, desde el terreno que más domina o que más le puede interesar a su autor/es y a sus lectores. ¡Esperamos que visitéis todos los posts, seguro que vale la pena!
Lista de blogs participantes confirmados a día de hoy:
hoy voy a salirme completamente de la temática de este blog para hacer algo que hasta ahora apenas he hecho, por no decir que nunca he hecho algo así en la Arcadia. Voy a publicar un video realmente personal. ¿Por qué es diferente a todas las otras cosas que he podido subir aquí? Porque aquí me sincero, hablo en primera persona, y os cuento aquellas cosas que forman parte de mi vida terrenal, lejos de la Arcadia.
Como algunos habréis leído ya antes por aquí, he estado durante 9 años en una banda de Metal llamada The Bleeding Sun. Una banda con la que he podido tocar infinidad de veces en conciertos de todo tipo, desde los más humildes, a festivales de modesta envergadura, e incluso acompañando a algunos grupos punteros. Durante este tiempo he podido editar con The Bleeding Sun dos CDs, que a pesar de haber recibido siempre buenas críticas, nunca llegaron a editarse en ningún sello (os hablo de cuando el panorama discográfico andaba más optimista que ahora). En definitiva, ha sido un bonito viaje.
Pero después de uno o dos años de muchas dudas, reflexiones, idas y venidas, al final he tenido que tomar una decisión. Y esta vez, sin que sirva de precedente, he querido compartirlo. ¿Por qué? No lo tengo muy claro, pero sí sentía la necesidad de decirlo en voz alta, y quizás me sirva a mí mismo para purgarme y a otros para reflexionar un poco. Aunque el video está editado para hacerlo menos largo, no me he permitido censurar nada de lo que dije en su momento. Quizás faltaría decir muchas cosas, y también es verdad que sólo estoy mostrando un lado de la historia, pero he también he intentado corregir eso al final (aunque con una calidad bastante dudosa).
Lo que debería quedar claro aquí es que los motivos de mi salida de la banda son una mezcla de mi falta de tiempo y motivación en el plano musical. Además, las cosas caen por su propio peso, y justo cuando un servidor quiso decir que se largaba, la banda también había concluído que era mejor separar nuestros caminos. Simplemente me arrepiento de no haberlo decidido antes, porque les habría hecho un favor, pero sinceramente no lo tenía claro, me costaba mucho decir definitivamente adiós a nueves años de tocar juntos.
Ahora sólo me queda desearles mucha suerte a The Bleeding Sun para que sigan adelante, esperando que tengan mucha más suerte de la que han tenido hasta ahora. Y para cualquier cosa seguiré aquí, surcando los mares espaciales.
hace ya unos meses empezamos a escavar profundamente en los rincones de nuestra Arcadia para encontrar algunos viejos tesoros, muchos de ellos llenos de polvo, moho y otras sustancias no identificadas. Lo hicimos en un afán de recuperar todo lo que mola de nuestra infancia, y que sigue molando hoy en día igual, o incluso más. Ya os mostramos nuestros tesoros en varias ocasiones, y también los primeros que nos mandaron algunos cosmonautas. Hoy seguimos en esta segunda parte con las aportaciones de otros acólitos de #TLQM.
En primer lugar, tenemos una curiosísima aportación de Adrià Montiel, a quien conocéis por su gran blog Publicidad Japón. Se trata del “Ordi Baby”, un artilugio de la marca Educa, que fue el primer “ordenador” al que tuvo acceso Adrià. Una buena manera de empezar a forjar el geek interior.
Adrià nos lo explica en sus propias palabras: “El primer ordenador que tuve. Me lo regalaron cuanto tenía 5 años. Tenia fichas de plástico de todo tipo, no sólo musicales. La colocabas encima del ordenador, apretabas la ficha cuadrada roja y aún no se como, reconocía las actividades especificas de cada una de las distintas fichas de plastico. Había actividades como saber lo que es peligroso y lo que no (un chico comiendo muchos cacahuetes de golpe era peligroso xD), Hacer retratos robot a partir de caras de gente.. etc.. Creo que gracias a este ordenador he aprendido más. Lo digo en serio.”
Ahora vamos a por una cuantiosa contribución de Battosai (de Dos Mineros en Japón, blog con el que seguro os habéis cruzado los que navegáis por el “nexo Japón”), quien nos enseña una amplia colección que hará levantar la ceja a más de uno. Lo que tenemos aquí es un incunable ZX Spectrum (¡también teníamos uno! ¡no sabíamos qué hacer con él!), la Atari 2600, unos cromos de Bola de Dan, uno de los secuaces de Skeletor (malo maloso de He-Man Masters del Universo), y un Mickey Mouse vestido de la selección española de fútbol, ¡eso sí es una frikada!
Pero no acaba aquí la cosa, y seguimos con más cromos de Dragon Ball, una colección bastante fea que nosotros también tenemos (pero es que no había mucho más entonces), también uno los míticos “Tois”, cromos graciosos que antes estaban muy de moda y que ahora nos parecen tan inocentes, y un ejemplar de Don Miki, revista de cómics de Disney (casi todos de cierta edad hemos tenido alguna).
Aquí tenemos otra curiosidad #TLQM, una figurita de Son Goku, que si no recuerdo mal era una goma de borrar. Seguramente vendría con algunos cereales, patatas, o algo así, ¿no?
Y por último… un gran libro, uno de mis favoritos de cuando era pequeño, y un libro al que Battosai parece tenerle bastante aprecio… ¡El libro de los Gnomos! ¡David el Gnomo!
Una auténtica delicia de libro, en cuanto a ilustraciones y explicaciones. Battosai ha tenido el detalle de hacerle una foto a algunas de sus páginas.
Ahora vamos con otra gran aportación de Sara. No voy a decir la tontería de que “las chicas también saben lo que mola” (o algo así), porque es más que evidente (aunque mierda, ya lo he dicho). Le cedemos la palabra a Sara para que nos cuenta qué es cada cosa (destacar que se ha currado las fotos con unos fondos apropiados a cada caso).
“La muñeca de la marinera mercurio. Qué recuerdos cuando echaban SM en… Tele5, era? Bueno, el caso es que mi madre, al ver que me gustaba tanto la serie y aprovechando el boom, me compró esa muñeca. La verdad, es que de las Sailor Moon esa siempre es la que me pareció la más sosa pero con el tiempo le he ido cogiendo cariño. Los guantes y las botas hace años que por desgracia pasaron a mejor vida. Una de las cosas que más me llamó la atención de la muñeca en cuestión fue su “cuerpo”. Mientras el resto de mis muñecas tenía un pecho descomunal esta era mucho más realista.” (Un servidor añadiría, que era más japonesa – ¡que nadie se ofenda! xD)
“El tazo del dragón Shenron. He leído el artículo de Marc Bernabé sobre las fotocopias de DB y qué decir… el boom de esta gran serie yo también lo viví, pero de una forma no tan apasionada. Des de que tenía uso de razón que miraba DB en la televisión. A mis padres les encantaba y nunca me prohibieron verla pese a su violencia y a mi corta edad. Recuerdo que este tazo lo conseguí de una bolsa de patatas Matutano y de lo pringoso de aceite que estaba al cogerlo. Lo que no recuerdo es si llegué a comerme o no alguna patata de esa bolsa xDD” (¡Hey! El Profesor Hurías también habló de ello.)
“Los power rangers. Me encantaba la serie, a pesar de ser a imagen real (de pequeñita no solían gustarme ni las series ni las pelis de imagen real) aunque no recuerdo mucho más. Mi favorito era el rojo. Será por eso que me lo regalaron mis abuelos? Pulsando al cinturón se le abre un compartimento en el cual se esconde la cabeza humana. Ambas cabezas se pueden ir rotando según se desee. Los dos más pequeños, los conseguí de regalo con una especie de petit-suis.” (Yo creo que tenía el amarillo, pero no sé si era de los Power Rangers, o si salió incluso antes cuando echaron Bioman en televisión – ¿alguien sabe si sacaron muñecos entonces? Yo no recuerdo tener los símbolos de los Dinozords en el pecho de mi figura).
“El gremlin. De éste no puedo decir mucho, ya que a pesar de haberlo conservado durante años, todavía no he visto la peli. Mi abuelo me lo dio y dijo que a pesar de que la peli era muy antigua, no importaba, pues era buena y las buenas pelis nunca caducan. Supongo que debería hacerle caso.” Y nosotros ya le dijimos a Sara que es casi obligatorio ver los Gremlins… Gizmo… ¡CACA!
Y por último, aunque no por ello menos importante, JIVARE nos presenta una auténtica pieza de coleccionista para todos los fans de Bruce Lee, y nos contamos entre ellos. El cómic dice, Javier, es del 84-85, y se lo compraron sus padres en un viaje que hizo a Barcelona.
Aquí os mostramos alguna páginas, pero si a Javi no le importa, supongo que le podemos hacer llegar el cómic a cualquiera que esté interesado.
Y hasta aquí una nueva entrega de “Los Tesoros Retro de los Cosmonautas“, una sección en la que podéis seguir colaborando mandando contribuciones a nuestro email: laaarcadiadeurias (@) gmail com
¡Muchísimas gracias a todos los que habéis contribuido!
hace ya unas semanas hicimos un post sobre nuestra apacible visita en las sagradas tierras de la isla de Itsukishima, más conocida como Miyajima, e identificada por su famosísimo torii flotante. Lo cierto es que en aquella ocasión quisimos redondear la tarea con un video, pero por falta de tiempo no pudo ser.
Hoy volvemos para cerrar el círculo, y queremos mostraros de una forma mucho más gráfica y personal como vivimos un paseo por Miyajima bastante especial, ya que prácticamente estábamos a solas caminando por la isla. El video fue grabado en 2008, durante nuestro segundo viaje en tierras japonesas, y el primero que hacíamos en solitario (o casi en solitario).
Si os perdistéis el primer post, podéis completar el paseo clicando aquí.
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