YouTube nos ha jugado una mala pasada hoy, no dejando que pudiésemos ofreceros una nueva entrega de la Entrevista Pirata, pero no por ello vamos a dejar de agasajaros en el día de hoy. Además, esto nos sirve de excusa para hacer un post regulero, que servirá de antesala a uno mucho más elaborado que hace tiempo estamos cocinando, sobre el tan cacareado tema de la industria musical, la SGAE, y demás calaña retrógrada y acomodada.
A modo de introducción, nada mejor que un breve video de la apertura del Foro de las Industrias. La “popular” Ministra de Cultura que ha conseguido que se bautice una ley con su nombre, y cuando pasa eso normalmente no es para bien, hace un pequeño discurso de apertura con unas reflexiones caducas e incluso demagógicas. Lo que seguramente no se esperaba la Ministra, o quien fuera que invitó al célebre Eduard Punset a la inauguración, es que le saldría el tiro por la culata, y que este divulgador del conocimiento le daría un bonito tirón de orejas a la Ministra.
Por cierto, un servidor, aunque parezca mentira, es socio de la SGAE. Aunque hace tiempo que quiero darme de baja… pero quiero hacerlo BIEN, ¿alguna idea? :D
¡hoy nos vamos de picnic! Aprovechando que recientemente han abierto un obrador de tofu en Barcelona llamado Tofu Català, y que venden comida para llevar, nos hemos decidido a empezar a disfrutar del sol y las temperaturas primaverales comiendo al aire libre. Y no lo hemos hecho solos, claro que no, ¿y qué mejor compañía para degustar comida japonesa que tres ilustres del NEXO JAPÓN y el NEXO TLQM? José Berengueres de Harriken, Adrián Montiel de Publicidad Japón, y Roger Ortuño de Comer Japonés se unen a nuestro picnic para probar algunas de estas delicias.
Tal y como han hecho recientemente Oskar con el natto, y Flapy y Ale con el Calpis, hoy podréis ver como probamos estos dos productos, pero también os presentaremos algunos otros platos de la gastronomía japonesa tan buenos como interesantes. ¡Dentro video!
hacía mucho tiempo que no sabíamos nada del gatostiable, parecía que había desaparecido de nuestras vidas y que los Gatostiable Hunters habían triunfado… pero eso está lejos de ser verdad, y es que el bichejo aboquil vuelve a la carga con una serie de productos alimentícios que, sinceramente, nos toca los huevos se mancillen con su nombre. Urías, como buen Gatostiable Hunter, se sacrifica por nosotros y ha probado estos productos, intentando advertirnos de sus peligros… Sobretodo, ¡no os perdáis el final!
hoy nos ponemos en plan locales y promotores de la cultura y las tradiciones para hablaros de una muy bonita, curiosa y literaria que tiene lugar en Mataró durante las celebraciones de Sant Jordi. Se llama “El Llibre Gegant de Mataró” (El Libro Gigante de Mataró), y es una bonita forma de incentivar la lectura y la escritura entre los más pequeños. Pero mejor os lo contamos con un video…
hace poco más de 15 años vivimos en nuestras propias carnes el boom de los llamados “juegos de cartas coleccionables“, básicamente fue la aparición de “Magic: The Gathering” lo que inició una gran moda dentro de los círculos de los juegos de rol, pero que se extendió mucho más allá, y durante un buen número de años no era nada raro ver a chavales jugando a “Magic” (nadie decía “The gathering”) en los institutos o en las universidad. En realidad, aprovechando ese boom, aparecieron un montón de juegos de cartas de todo tipo, era una auténtica fiebre, y así de memoria podemos citar los juegos de cartas de “Vampire: The Masquerade”, “On the edge”, “Spellfire” (de Dungeons & Dragons), “Star Trek: The Next Generation”, “El Señor de los Anillos”, e incluso la mítica marca Fournier se sacó de la manga “La Ira del Dragón”, con cartas ilustradas por Luís Royo, entre otros artistas. La inmensa mayoría de estos juegos no tuvieron éxito alguno y desaparecieron rápidamente del mercado. A día de hoy está claro que ha sido “Magic” el que ha ganado esa batalla y sigue siendo un juego popular y conocido por todos.
Pero fue también durante esa época cuando apareció un juego distinto, un juego que no era “coleccionable”, si no que consistía en un solo mazo. Llegaba de las manos del mismísimo Richard Garfield, el gurú de los juegos de cartas de Wizards of the Coast, los creadores de “Magic”. El juego se llamaba “The Great Dalmuti” (o “El Gran Dalmuti”). Su sencillez, ya que no contaba con maná, ni cartas con poderes mágicos, ni puntos de ataque o defensa, etc., sumado a que entonces solo se publicó en inglés, seguramente hizo que pasara algo desapercibido. Pero por ese entonces (os hablamos de 1995), Urías andaba bastante obsesionado con los juegos de cartas coleccionables, y se compraba prácticamente cualquier novedad que apareciera en el mercado (lógicamente, no todo el mundo hacía lo mismo, y tuvo que comerse los mocos con la mayoría de las barajas).
Esta es la versión en castellano que sacó Devir hace un par de años. Pero en 1995 ya se podía conseguir la versión en inglés, la que nosotros compramos y con la que empezamos a jugar (y que algún desalmado acabó quedándose).
Lo que descubrió con el Gran Dalmuti fue un juego cerrado, con una baraja de 80 cartas que representaban distintas profesiones o estamentos sociales de la Edad Media y que básicamente consistía en intentar ser el primero en deshacerse de todas las cartas para convertirse en Gran Dalmuti para la siguiente partida. En la baraja nos encontraremos cartas con los números del 1 al 12, y aparte dos bufones (los jokers). La numeración de la carta también nos dirá el número total de cartas iguales que hay en la baraja, es decir, si la carta de los Campesinos es la 12, eso significa que hay 12 cartas iguales, y si el Arzobispo es el número 2, entonces solo encontraremos dos Arzobispos.
El Gran Dalmuti, la carta más cobejada y única en su especie, pero debes jugarla bien…
Con el ejemplo quizás os habréis dado cuenta de que las cartas de mayor valor (es decir, los números bajos) son las que representan las clases sociales más altas, y al mismo tiempo las más escasas. Tenemos un montón de campesinos, cocineras, albañiles o picapedreros, pero hay muy pocos sheriffs, arzobispos, baronesas, y sólo hay un Gran Dalmuti. Básicamente, y como decíamos al principio, esto viene a reflejar las distintas clases sociales, algo que podría ser simplemente anecdótico en el juego, pero no lo es, y es que una de las grandes bazas de El Gran Dalmuti es que requiere cierta dosis de juego de rol. Al empezar una partida, sacando cartas al azar, se van a decidir las distintas posiciones en la mesa, que además otorgarán a cada uno un papel. Así el más afortunado será el Gran Dalmuti, el siguiente el Pequeño Dalmuti, después tendremos los comerciantes, y en los escalafones más bajos, al Pequeño Peón y al Gran ComemierdaGran Peón. Este último será el encargado de barajar y repartir las cartas, y también el que tendrá que limpiar la mesa cada vez que ha terminado una ronda. Además, una vez ha repartido, a modo de impuestos, tendrá que entregarle al Gran Dalmuti sus dos mejores cartas, mientras que él a cambio le dará las dos que quiera. Lo mismo pasa con el Pequeño Dalmuti y el Pequeño Peón (pero en este caso con solo una carta).
Aquí tenemos las clases modestas del juego, normalmente no te gustará tener muchas de estas, aunque tu posición social puede ayudar…
Como podéis ver, si normalmente los juegos de cartas se juegan en igualdad de condiciones, en este caso no es así, y os vamos a citar una de las frases de las instrucciones del juego que reflejan muy bien el espíritu de este juego:
“Puede que tras el reparto algunos jugadores tengan más cartas que otros. Esto es perfectamente normal. Al fin y al cabo, la vida es injusta.”
Esto acaba convirtiendo el juego en toda una lucha de clases sociales, y una carrera para escalar posiciones. Todo el mundo quiere llegar a ser el Gran Dalmuti, y éste, tiene que hacer lo posible para mantenerse. Como hemos visto, y como en la vida misma, para los más poderosos es más fácil mantenerse arriba del todo, y para los más pobres, salir del agujero es complicado. Pero también es cierto que, cuanto más arriba, más dura es la caída. A todo esto, las instrucciones del juego nos dan consejos para hacer que la partida sea mucho más divertida. Sugieren que cada uno se comporte en función de su rango; con los comerciantes haciendo la pelota a los Dalmuti, con los pobres siendo serviciales o desafiantes, y los Dalmuti comportándose como auténticos déspotas o gobernantes magnánimos. También se pueden reflejar con los asientos las distintas categorías, dejando que el Gran Dalmuti se siente en la mejor silla y el Gran Peón en la peor, incluso llegan a sugerir que juege sentado en el suelo, encima de una maleta o de pie.
Las cartas más poderosas, pero también las más escasas.
En la última partida que jugamos en la Arcadia, un servidor, El Capitán, acabó como Gran Peón sentado encima de una caja de herramientas, mientras los Dalmuti estaban en cómodas y blandas sillas (¡inadmisible!). Además, también acordamos que el Gran Peón eenía que obedecer las órdenes de los Dalmuti, y entre otras cosas, podía pasarse el rato sirviendo bebidas o tenía prohibido abrir la boca. Pero hay que ir con cuidado con la forma en que uno trata al pueblo bajo, ya que nunca se sabe cuando pueden cambiar las tornas, y es posible que alguien tenga ganas de venganza (en nuestra partida, el Dalmuti que decidió poner la caja de herramientas, acabó sentado en ella al siguiente turno, ¡ZAS!).
Aunque el tipo de baraja y algunas reglas son lógicamente una invención del creador de “Magic”, lo cierto es que la mecánica del juego no se ha creado desde cero. El propio Richard Garfield nos cuenta como le enseñaron a jugar al Dalmuti en la universidad, descubriendo después que existía en varios sitios y con distintos nombres: “Hombre Rico, Hombre Pobre” en Alaska, “Escoria” en Utah o “Los campesinos” en Japón. Indagando un poco más descubrió dos posibles ancestros, un juego chino llamado “Zheng Shang You” u otro japonés llamado “Dai Hin Min” (Garfield sugiere que “Dai Hin Min” podría ser el origen de la palabra “Dalmuti”).
Es posible que nuestras explicaciones den la impresión de que jugar “The Great Dalmuti” puede ser algo complicado, pero en verdad la mecánica del juego se coge en seguida, y las reglas son harto sencillas (descartar cuantas más cartas sea posible y ser el primero en quedarse sin). En la primera ronda fácilmente habremos aprendido a jugar, pero eso no significa que no haya una buena dosis de estrategia y aprendizaje en este juego, ya que habrá que estar atento a las cartas que van saliendo, saber cuando tirar cartas altas y cartas bajas, etc. Además, todo ese juego de rol con el que se adornan las partidas hace que sea muy divertido y a la vez adictivo (os puedo asegurar que Marx y Maquiavelo tenían mucha razón con lo de la lucha de clases). Os podemos asegurar que si empezáis a jugar pueden pasar dos o tres horas sin que os enteréis. ¡Advertidos estáis!
PD: Si no encuentras “El Gran Dalmuti” en ninguna tienda, no te preocupes, puedes coger tres barajas de cualquier juego de cartas y montarte tu propia baraja de El Gran Dalmuti (instrucciones, sugerencias y más información al respecto clicando aquí).
hoy es Sant Jordi, hoy es fiesta grande en Catalunya. Hoy salimos a la calle a comprar rosas, a comprar libros, y a pesar de lo que dicen de nosotros, lo hacemos para regalarlo a los demás. Hoy también es un día en que casi todos intentamos escaparnos del trabajo antes, o incluso durante la jornada, para ver si podemos evitar la muchedumbre que se suele reunir en las varias ramblas barcelonesas, y que ese día parecen mucho más pequeñas de lo que son (pero ojo, que esta fiesta no es patrimonio de Barcelona, ¡qué se habrán creído!).
Además, el día de Sant Jordi es otra fecha “celebrada” en la Arcadia, y es que fue cuando decidimos traspasar nuestro blog de Blogger a WordPress. Y aunque parezca una tontería, para este blog fue un auténtico punto de inflexión. El cambio se dió unos días después nuestra vuelta de un viaje a Japón en el que conocimos en persona a muchos bloggers (Alejandro, Jose, Micko y Oskar), y al volver, fue el propio Ale el que nos convenció de que nos pasaramos a WordPress. Tanto con la ayuda en forma de links y posts de estos bloggers, y creo también que por una navegación y un aspecto más agradable que ofrece WordPress (nadie me paga por decir esto), la Arcadia se disparó en visitas, pasamos de contar las visitas diarias por unidades a contarlas por decenas, y ahora casi podríamos decir que se cuentan por centenas. A día de hoy, y después de un año del cambio, hemos superado las 84.000 visitas, y para nosotros, que pensamos que nuestro blog es demasiado raruno y caprichoso como para llegar al gran público, nos parece que no está nada mal.
Aquí tenéis un gráfico en el que se puede ver la evolución del número de visitas mes a mes (empezamos con menos de 1000 mensuales y ahora nuestro pico está en casi 11.000). Esta subida es gracias a todos los cosmonautas que nos siguen a diario, los que hacen spam de nuestro blog a menudo, y también gracias al post guarrete de las Morning Musume.
Aquí os dejamos también el link del primer post que hicimos expresamente para WordPress (el de Sant Jordi ya venía de Blogger): el mechero de Saddam Hussein.
Pero este sigue siendo un post de Sant Jordi, y como tal, deberíamos recomendaros algunas lecturas que a nosotros nos parecen interesantes, y que podéis aprovechar para conseguir hoy, el Día del Libro, con sus correspondientes descuentos… ¡vamos allá!
La caza del carnero salvajeHaruki Murakami (Ed. Anagrama)
No se trata de ninguna novedad del que debe ser escritor japonés más leído fuera de Japón (y bastante menos dentro). En realidad es uno de los primeros libros suyos que se publicaron aquí, pero pocas veces se habla de otros que no sean Norwegian Wood (con el infame título Tokyo Blues en catalán y español) o Kafka en la playa.
En realidad es una de sus primeras obras, la que le permitió ganarse una reputación con esto de la escritura, y se podría decir que es un proyecto de sus futuros libros, ya que en mayor o menor medida se incluyen algunos de los recrusos típicos de Murakami: un protagonista treintañero desencantado, personajes “lynchinianos”, y también situacions surrealistas a más no poder. De hecho, el argumento es bastante curioso, aunque no deja de ser, al fin y al cabo, una historia detectivesca (aunque sin detectives por medio). El protagonista es un publicista que un día publica un sencillo anuncio con una foto. En esa foto aparecen varios carneros, y entre ellos, uno que supuestamente no debería existir. Un poderoso grupo empresarial y político, que guarda cierta relación con la imagen de ese carnero, empieza a chantajear al protagonista, y le amenaza de arruinarle la vida si en un mes no encuentra el lugar y el carnero que aparecen en la foto.
Con esta peculiar premisa empieza una especie de road-movie detectivesca que nosotros hemos disfrutado bastante, con dosis de surrealismo mucho más digestivas que lo habitual en Murakami, y con el estilo que todos los fans del autor reconocerán. Se considera una obra menor, pero quizás sea una buena formar de introducirse en el mundo de Murakami sin pegarse un batacazo. Por cierto, ha aparecido la versión de bolsillo.
NonNonBaShigeru Mizuki (Astiberri)
Sant Jordi es la mejor excusa para comprar aquellos cómics que por precio consiguen que nos lo pensemos un par de veces antes de decidirnos. Además, también queda bonito regalar manga que “viste bien” (por su encuadernación) y que es un poco más “gafaspasta” (por lo de los premios en Angouleme y esas cosas de gafaspasta). Pero es que más allá de todo esto, NonNonBa es una oportunidad de adentrarse en el fabuloso mundo de los yokai del mítico Shigeru Mizuki, autor que muchos conocerán ya por Hitler (no confundir con Adolf de Tezuka), y también por la inminente publicación de su obra más emblemática, GeGeGe no Kitaro.
Decimos que NonNonBa es una buena introducción a este autor porque estamos hablando de una pseudo-autobiografía. ¿Por qué pseudo? Primero porque el protagonismo se reparte tanto entre el propio autor como la abuela NonNonBa, pero también porque la aparición de los yokai lo convierte todo en algo más fantasioso (aunque quién sabe, ¡quizás es verdad que Mizuki se encontró con tantos yokai en su niñez!). Aparte de esto, en este manga solo se nos cuenta una parte de la vida del pequeño Mizuki, cuando vivía en un pequeño pueblo, empezaba a dibujar, a enamorarse, y a descubrir el fascinante mundo de los yokai gracias a NonNonBa.
Lo que más nos gustó de este manga es esta mezcla entre realidad y fantasía, que de forma sútil nos sirve para aprender el porqué de la existencia de estos monstruos fantásticos, su auténtica función. Mizuki no nos lo explica de una forma directa, pero creemos que deja entrever como estas apariciones actúan de la misma forma que lo hacen las fábulas, que lo que hacen en realidad es darnos lecciones de comportamiento y de moral. Así pues, si no limpias la casa, te aparecerá el yokai tal, si eres despistado o chafardero, el yokai cual, etc.
Manga. La era del nuevo cómic. Paul Gravett (Ed. H. Klickzkowski)
Esto fue una auténtica sorpresa para un servidor. Durante mucho tiempo habíamos visto este enorme libro en varios sitios, y ese tamaño, y la cantidad de ilustraciones nos hacía sospechar que este era otro de esos típicos productos diseñados para engañar al fandom, y que prometen mucho menos de lo que ofrecen. Seguramente mucha gente pensaría lo mismo, o por otro lado, nadie le da importancia a un libro que trate sobre la historia del manga, pero el caso es que un día la gente de la Fnac decidió rebajar el precio hasta los 5,95 euros. Esto lo convertía automáticamente en una ganga, aunque solo fuera por el valor de algunas de las ilustraciones que lo acompañaban. Así que nos lo llevamos a casa y al poco tiempo empezamos a leerlo.
Nos sorprendió gratamente. El libro empieza con unas interesantes observaciones sobre el impacto del manga en Occidente, desde la sorpresa al descubrir que en Japón los adultos seguían leyendo tebeos, a proclamas tan ignorantes como que la alfabetización en Japón era muy baja porque la gente prefería leer mangas y no libros… En realidad no dejan de ser cuestiones imprescindibles para entender el fenómeno en el mundo occidental, y aunque algunas de las proclamas que se mencionan son pura vergüenza ajena, lo cierto es que algunas concepciones no han cambiado tanto desde entonces.
El autor después seguirá con un interesante capítulo sobre algunas cuestiones culturales japoneses que explican el fenómeno manga en su lugar de origen, para después abordar su historia desde muy al principio, remontándose al siglo XII, a Hokusai y el ukiyo-e, repasando después las tiras cómiacs de influencia estadounidense de finales del siglo XIX, hasta llegar a la época que podríamos llamar pre-manga, con Norakuro como su máximo exponente. La historia seguirá lógicamente con la vida y milagros del padre del manga moderno, Osamu Tezuka, y luego se adentrará en el gekiga de Yoshihiro Tatsumi y otros autores, los heroes de Shotaro Ishinomori, la mítica Sazae-san, Ashita no Joe… Además, también hay espacio para dedicar algunos capítulos a géneros como el Shoujo, el Shonen, y también los manga para adultos, en ambos sentidos de la expresión.
En definitiva, se trata de un repaso exhaustivo y muy documentado de la historia del manga, abarcando un gran número de autores, obras, géneros, y además con una extensa selección de imágenes de viñetas y portadas que ilustran muy bien el texto. Nosotros hemos aprendido mucho sobre la historia del manga gracias a este libro, y creemos que será del agrado de cualquiera que tenga un mínimo de interés por el origen y la evolución del manga.
Si queréis ver las recomendaciones del año pasado, y que siguen vigentes, podéis hacerlo aquí.
los que seguís nuestro Twitter, y también los que leistéis el FABULOSO post de ayer (hehehe), ya sabréis que hemos pasado un par de días en Bilbao. Ha sido por motivos de trabajo, es decir, que no nos ha sobrado el tiempo para visitar la ciudad. Aún así, no nos hemos ido con las manos vacías. Hace pocas semanas ya estuvimos ahí, y aunque en esa ocasión si tuvimos tiempo de patearnos media ciudad, nos dejamos el que ahora es uno de sus rincones más emblemáticos. Esta vez no hemos querido dejar escapar la oportunidad de pasarnos por el Museo Guggenheim de Bilbao… aunque eso sí, ¡por fuera! ¡no había tiempo para más! (Y no, no son muy buenas las fotos xD).
Alguien se ha dejado el papel de plata tirado por ahí de cualquier manera…
Estaba esperando que en cualquier momento se materializará un T-1000…
Pero nada, por mucho que lo mirase fijamente, ahí seguía, inmutable, esperando el momento…
También hubo tiempo de visitar algún monumento religioso. ¡La Catedral! ¡Aupa Atlethic!
La famosa arañita, que también se puede encontrar en Tokyo, ¡igualita, igualita! Suponemos que Oskar debe pasarse por ahí cada vez que está con morriña, ¿no? ;-)
Para el final hemos dejado las fotos más impactantes, ¡el combate que todos estábamos esperando!
podríamos decir que el post de hoy es una continuación, o quizás la segunda entrega de lo que podría ser una serie, del post que hicimos sobre nuestro sorprendente encuentro con un manga de 1958 en Barcelona. Pero en esta ocasión, en lugar de hacer de arqueólogos del manga japonés, nos adentramos en un mundo más reducido, aunque quizás no tan documentado, y que son los inicios del manga en España.
Esta semana hemos pasado un par de días en Bilbao, y como no podía ser de otra manera, hemos aprovechado para visitar algunas de las tiendas de cómics de la ciudad. Hay una muy especial, una tienda llamada Librería Totem, que es un paraiso para cualquier amante del mundo de la “historieta”. En su escaparate, en lugar de encontrarnos las tipicas novedades mensuales, nos encontramos con un montón de cómics antiguos, novelas Pulp gastadas y tantos otros artículos retro.
Una vez entras dentro, no decepciona. Algo menos de la tercera parte de la tienda está dedicada a las novedades, justo en la entrada. Pero si entras un poco más te encuentras cajas y cajas, estanterías y estanterías a rebosar de ejemplares que pueden tener entre 10 y 50 años. Hay de todo, desde los clásicos de Marvel y DC, hasta los cómics de Roberto Alcázar y Pedrín, pasando también por una buena muestra de cómic underground, con revistas como El Víbora, Címoc,1984… Y al fondo de todo, un montón de libros polvorientos que harían las delícias de los amantes del Pulp y la serie B.
Parece extraño que en lugar así, donde el manga ocupa poquísimo espacio, seamos capaces de adentrarnos en la historia del cómic japonés en España. Pero es que el tema está en donde hay que buscar, y no fue precisamente en la sección de manga que encontramos el siguiente ejemplar.
Se trata del número 58 de la mítica revista El Víbora, uno de los abanderados del Estado en cómic underground o comix, o como quieran llamarlo. Y aunque no se sepa, parece ser que son los responsables de publicar a nuestro queridísimo Yoshihiro Tatsumi por primera vez. Y lo hicieron cuando apenas sabía nadie qué demonios significaba la palabra “manga”, en 1984.
En este caso concreto, se trataba de la primera entrega que se hacía de “Hiroshima”, una historia sobre la tragedia nuclear de manos de Tatsumi, donde nos cuenta la historia de un fotógrafo que vivió la tragedia a través sus ojos y los de su cámara.
Supimos de la existencia de esta publicación de Tatsumi en El Víbora repasando un folleto del Saló del Cómic de Barcelona de 1993, (que os mostramos aquí) donde se hablaba de los primeros pasos del manga en España. Así que íbamos a Totem Cómics con una idea clara de lo que buscábamos. Lo que no nos imaginábamos es que iba a ser tan fácil.
Mientras paseábamos por la tienda nos encontramos un caja llena de distintos cómics y revistas en bastante mal estado. Ahí asomaba un ejemplar de El Víbora. Nos fijamos un poco más, y detrás vimos los colores de la portada del número que buscábamos, y es que los teníamos grabados en la cabeza. Y sí, como dirigidos por una mano invisible, encontramos el número 58. El problema es que estaba bastante estropeado, y encima alguien había tenido la delicadeza de pintarle un bigote al protagonista de la portada… Pero queríamos comprarlo igualmente, claro. De repente pensamos, “si ha sido tan fácil encontrar esto aquí… ¿seguiremos teniendo suerte si buscamos un poco más? Seguro que no, pero oye, por probar…” Así que nos pusimos a revisar la caja de El Víbora… y sí señor, ahí estaba, el número 58, en muy buen estado. ¿Y lo mejor de todo? Solo nos costó 1,50 euros.
Está claro que este descubrimiento no es todo lo excepcional que puede ser el del manga de 1958. Seguro que encontrar este número de El Víbora no debe ser tan difícil. Pero no deja de ser sorprendente que, una vez más, la casualidad haya jugado cierto papel en esto. Y es que eso de encontrarse con una sola mirada lo que estás buscando (el número 58 de una publicación que ya tiene unos 300 números), es una feliz casualidad. ¡Y encima te lo encuentras dos veces!
Para los más chafarderos, deciros que no es solo esto lo que compré en Totem Comics, también me hice con una versión en cómic del clásico entre los clásicos de la literatura robótica, el “Yo, Robot” del grandísimo Isaac Asimov (tendríamos que hablar de él un día de estos).
PD1: Si queréis saber más sobre la arqueología del manga en España, podéis pasar por el blog de Marc Bernabé, concretamente este post, y los relacionados (¡leed también los comentarios!)
PD2: Por cierto, en Bilbao volví a tener un encuentro alienígena. Podéis verlo en mi Posterous.
si el volcán islandés y su nube de ceniza lo han permitido, hoy se supone que estaremos en Bilbao, pero eso no significa que no podamos ofreceros una pequeño post para comentar una novedad en el mundo de nuestro querido mangaka Leiji Matsumoto (autor de Galaxy Express 999 y Capitán Harlock, entre otras).
A través de Misión Tokyo nos hemos enterado de que Matsumoto ha realizado recientemente un video clip para la que es una de las mejores canciones de la historia del Rock, “Bohemian Rhapsody” de Queen. “¿Es esto la realidad? ¿Es esto una fantasía?” dice la canción, pero no, parece ser que los integrantes de Queen solicitaron a Matsumoto que hiciera un videoclip para el tema en celebración del 18º aniversario de la muerte de Freddie Mercury, y utilizando los personajes de su nuevo manga, “Out of galaxy Koshika”, nos ha ofrecido un mini-anime fantástico con la mejor de las bandas sonoras. Toda una fantasía para nosotros ya que junta dos de nuestras grandes pasiones, la música de Queen y el dibujo de Matsumoto, en definitiva, el anime y el Rock con respectivos representantes de lujo.
La mayoría de fans de Matsumoto ya sabrán que no es la primera vez que el mangaka trabaja en proyectos musicales de esta índole. Incluso es posible que muchos de vosotros conozcáis ese trabajo sin haberos dado cuenta de que era suyo. Os estamos hablando de la película-videclip-largo-del-copón-space-opera titulado “Interstella 5555″, que no es más que un anime basado en el disco “Discovery” de Daft Punk.
En su momento, pudimos ver los video-clips de los Singles “Aerodynamic” o “One More Time”, pero en realidad eran simplemente fragmentos de la película. Aquí tenéis los primeros 7 minutos de “Interstella 5555” que incluyen “One More Time y “Aerodynamic”.
escribo este post apenas diez minutos después de enterarme de la muerte de Peter Steele, quien fue el carismático líder de Type O Negative, una banda de estilo inclasificable (decían que era una mezcla de Black Sabbath, Sisters of Mercy, Pink Floyd y The Beatles… ¡toma ya!), y que sin duda forma parte de la banda sonora de nuestra Arcadia.
Peter Steele (1962-2010)
Estas notícias siempre son inesperadas, te dejan en cierto estado de estupefacción, y se hace extraño que desaparezca de golpe una de esas “constantes” de tu vida. Mi historia con Type O Negative empezó en 1993 o 1994, cuando por primera vez pude ver la MTV en casa, y más concretamente el mítico y original programa metalero Headbanger’s Ball. Justo entonces Type O Negative se encontraba en su máximo apogeo, cuando se sacó de la manga sus dos discos más populares que sonaban a todas horas. Provocadores videos como el de “Christian Woman” me dejaron fascinado. Pero si algo destacaba ahí era Steele, tanto por su profunda voz como por su apariencia.
Type O Negative, 2003
Peter Steele era todo un personaje, una mole de poco más de 2 metros, como un servidor pero dos veces más ancho y tres veces más musculado. Era un tío que daba miedo, pero aún así en parecía un tío agradable, y cuando uno seguía sus trabajos musicales se daba cuenta en seguida del sentido del humor que tenía. Eso sí, humor negro casi siempre. En realidad no podía ser de otra forma, la etiqueta de “Gothic” siempre caerá en cualquier descripción de Type O Negative, por esa atmósfera oscura que envolvía sus composiciones, muchas de ellas largas y densas, también por esos teclados fantasmagóricos, las voces profundas y susurrantes de Steele, y también por su temática, cuyos ejes principales eran el sexo y la muerte a partes iguales, juntos y a menudo revueltos. Pero, como hemos dicho, casi siempre con ironías y sarcasmos.
El sonido de los Type O era inconfundible, no había ninguna otra banda que sonara como ellos, y pocas las que se parecían (por no decir que ninguna). Era su propio estilo, e incluso se decía de ellos, como algo positivo, que “Type O Negative es una banda que nunca cambia”. Aunque es evidente que desde sus primeros a sus últimos trabajos existió una evolución, es cierto que siempre estaba presente ese sonido denso, atmosférico e hipnótico tan característico; la esencia de Type O Negative estaba presente en cada trabajo, y esto es algo que no todas las bandas consiguen.
Peter Steele en el centro, mostrando su faceta menos conocida y más Heavy Metal en 1985.
Pero hubo vida antes de Type O Negative. Ya en 1979, Peter Steele y Josh Silver (teclista de Type O), fundaron su primera banda llamada Fallout, pero la cosa no duró demasiado. Así, en 1982 Peter formaría Carnivore, una banda de Thrash Metal (o Crossover dicen algunos), que sí conseguiría cierto impacto, a pesar de su limitada discografía, el suficiente como para convertirse en una banda de culto y que, a pesar de su disolución, fueran dando conciertos de vez en cuando para todos los nostálgicos, incluyendo un regreso en el mítico Wacken Open Air de 2006.
En 1989, y habiendo dejado Carnivore aparcado indefinidamente, Peter se reencontró con su antiguo compañero en Fallout, Josh Silver, para formar finalmente Type O Negative. Su primer disco, “Slow, Deep and Hard” era el embrión de lo que tenía que venir después, aún recogiendo algunas de las sonoridades de Carnivore, aquí se mezclaban el Doom Metal al más puro estilo Black Sabbath, algo de Punk, Gothic, Thrash Metal, e incluso la música Industrial. Una de las particularidades de este disco es que en la portada aparecía el esfínter del ano de un hombre, supuestamente el del mismo Peter Steele.
Slow, Deep and Hard (1991)
Después de gastarse en vodka la mayor parte del dinero que la discográfica les había dado para grabar un disco en directo, volvieron a regrabar este primer trabajo añadiéndole sonidos de público, e incluso una fingida amenaza de bomba que detuvo el concierto, para ver si colaba. No coló, pero el sello decidió sacar el disco igualmente, aunque algunos de los títulos de las canciones cambiaron. Entonces, la mítica “Unsuccessfully coping with the natural beauty of infidelity” (encajando sin éxito la belleza natural de la infidelidad) pasó a ser la más directa “I know you’re fucking someone else” (sé que te estás follando a otro), otro claro ejemplo de la acidez del señor Steele, y que hacía referencia a un episodio de su vida sentimental.
Bloody Kisses (1993)
El gran ascenso de la banda de Peter Steele no llegaría hasta el tercer álbum (o segundo, depende de como se mire). El mítico “Bloody Kisses” fue el primer álbum de Roadrunner Records en convertirse disco de platino, y además sigue siendo hoy en día uno de los discos más valorados de Type O Negative. Aquí se dió casi forma definitiva al sonido y estilo de Type O Negative después de la experimentación que supusieron los dos primeros trabajos. Así pues, canciones como “Christian Woman” o “Black Nº1″ son auténticos clásicos de la música gótica, y todo un ejemplo de buen hacer musical y de provocación; en “Christian Woman” Steele habla de una cristiana que llega a masturbarse pensando en Dios, (no hace falta decir lo censurada que estuvo esta canción y su correspondiente video), y “Black Nº1″ parece una mirada irónica a toda la parafernalia gótica que ellos mismos, como banda, podían representar.
Como era lógico dado el impacto que tuvo ese disco, la banda vivió unos años de mucha popularidad. El carismático Steele era invitado a programas televisivos americanos de máxima audiencia (como The Jerry Springer Show), haciendo declaraciones escandalosas de todo tipo. Fue también en esa época cuando Peter Steele acabó mostrando todos sus atributos en la revista Playgirl, para arrepentirse después al enterarse que solo el 23% de los suscriptores de la revista eran mujeres…
Portada de Playgirl con Peter Steele (para aquellas o aquellos a los que les interese, buscando en Google Images “Peter Steele” encontraréis las explícitas fotos).
Pero al mismo tiempo, la banda supuestamente recibía presiones de la discográfica para sacar su lado más melódico y comercial en su próximo trabajo. Tres años después del existoso “Bloody kisses” fue el momento de sacar la lógica continuación del álbum de platino, y aunque “October Rust” (1996) no llegó tan lejos, sí se convirtió en disco de oro y llegó a entrar en el Billboard. Una de sus canciones más famosas fue la cachonda “My girlfriend’s girlfriend”, una especie de mezcla de música gótica y Pop sesentero realmente interesante. Respecto a este álbum, el propio Steele dijo que lo habían hecho más melódico con la simple intención de hacer más dinero. ¿Bromeaba o no?
Seguramente el éxito de sus dos anteriores discos acabó pasando factura a Steele y a la banda. Aunque la calidad de las canciones es equiparable a su discografía anterior, la música recuperaba las sonoridades más oscuras de sus primeros trabajos y las letras se volvieron bastante más pesimistas y negativas, dejando de lado el tema del sexo y la provocación para pasar a la muerte, los suicidios, las adicciones. El título de este álbum de 1999 es suficientemente explícito, “World is coming down” (el mundo se viene abajo), como también lo son los títulos de las canciones: “Everyone I Love is Dead”, “Everything Dies”, “Who Will Save the Sane?”…
Y después de haber estado en lo más alto, sufriendo las consecuencias, se hizo el silencio. Muchos les dieron por muertos entonces, y durante cuatro años así lo parecía. Seguramente jugando con esto idearon la portada de su retorno con “Life is Killing Me”, en el que se podía ver lo siguiente…
Life is Killing Me (2003)
A pesar de que “la vida les estaba matando”, la banda volvió una vez más partiendo de donde lo habían dejado con “World is coming down”. Pero a pesar de su regreso, lo cierto es que muchos se preguntaban si este iba a ser su despedida, ya que el álbum iba a titularse “The dream is dead” (el sueño está muerto), y además coincidía con la finalización del contrato con su discográfica de toda la vida. Incluso un servidor llegó a creerlo en su momento, sobretodo por las declaraciones del propio Peter Steele. Pero Johnny Kelly, batería de la banda, en una entrevista que le hicimos al salir el álbum, nos hizo notar que Steele siempre decía lo mismo para cada disco, que sería el último si no triunfaba… Aún así, Kelly admitió que este disco había sido duro de terminar, que habían acabado casi muertos de tantas discusiones.
Y una vez más se hizo el silencio. Fueron cuatro años más sin saber nada de Type O Negative, pensando de nuevo que esto era el fin. De hecho, que Steele fuese encarcelado brevemente por posesión de narcóticos y su terapia de desintoxicación no hacían presagiar nada bueno. De hecho, en 2005 se llegó a rumorear su muerte. Pero entonces volvieron de nuevo, y con otro título apropiado, “Dead Again” (2007). Esta vez sí sería definitivamente el último, ya que la súbita muerte de Peter Steele, según dicen cuando empezaban a preparar su regreso después de otros cuatro años de silencio, nos dejó sin saber qué ocurrencia tendría Peter esta vez.
Johnny Kelly nos dijo lo siguiente en la entrevista que le realizmos en 2003: “Yo siempre he visto como algo bueno tener cosas consistentes en tu vida; sea tu rutina matutina, tu mujer, tu novia, tu trabajo, algo en lo que siempre puedes contar, que Type O Negative esté allí y que hagamos nuestras cosas.” Pero el 14 de Abril de 2010 Peter Steele nos dejaba, esta vez no era otra de sus bromas macabras, y lo más probable es que Type O Negative dejaran de existir en el mismo momento en que el corazón de Peter dijo basta. Aún así, por muy tópico que sea, lo que es cierto es que ahora y para siempre nos queda un fantástico legado musical.
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