Saludos cosmonautas,
para pasar el resacón lolicon de ayer, volvemos a la carga con uno de nuestros posts viajeriles para rememorar el paseo de Urías, en Mayo de 2008, por uno de los destinos turísticos de Japón ineludibles. Estamos hablando de Miyajima, una pequeña isla justo delante de Hiroshima que se cuenta entre una de las 3 mejores vistas del país nipón. Estamos seguros que si sois lectores habituales de blogs sobre Japón, o si habéis podido viajar hasta ahí, la imagen del torii flotante os debe de sonar… Pero que es lo cuente el propio Urías…
Lo especial de esta isla es que se considera que es sagrada, toda ella, y por lo tanto está repleta de templos sintoistas y budistas por todas partes, y a pesar de ser un sitio muy explotado turísticamente se ha sabido respetar su encanto natural. Muchos que la han visitado recomiendan pasar la noche ahí, no solo para poder quedarse más tranquilo en la isla cuando se va el último ferry, si no para poder contemplar la belleza del lugar a lo largo de todo el día. Además, la isla invita a dar largos paseos y en unas pocas horas no hay tiempo suficiente.
En mi caso, no tuve la ocasión de poder pasar la noche en la isla, y es que ese viaje del 2008 fue una auténtica locura (fui de Osaka a Kochi, de Kochi a Tokyo, de Tokyo a Osaka, y de Osaka a Miyajima en una semana más o menos). A pesar de todo el cansancio acumulado, pronto por la mañana llegaba a Hiroshima y me dirigí hacia el embarcadero. Por unos pocos segundos perdía el ferry, ¡maldita sea! Pero al poco tiempo ya salía otro, prácticamente vacío. De hecho, en la parte de arriba, donde se podían contemplar las mejores vistas, solo estábamos una chica y yo, y debajo unas pocas parejas de jubilados. Pero al rato, los que estaban abajo empezaron a subir armados con sus cámaras, y es que ya se empezaba a divisar esto:
Unas cuantas fotos al torii después, llegabamos al embarcadero de Miyajima, la isla sagrada. Entonces me di cuenta de lo afortunado que era de haber escogido ese día para ir a Miyajima, y es que era el día después de que se acabaran las fiestas de la Golden Week, con lo cual la isla estaba casi desierta. No tendría la oportunidad de pasar la noche ahí como me hubiese gustado, pero al menos tendría la oportunidad de pasear tranquilamente, hacer fotos, vídeos sin tener que cruzarme apenas con nadie, ¡una gozada! De hecho, había más ciervos que personas.
Rápidamente el reducido grupo de visitantes que llegamos con el ferry nos disipamos, yo puse la directa hacia el torii, dispuesto a sacar fotos desde todos los ángulos posibles. En seguida dejaba atrás a la mayoría con mis grandes zancadas, y me seguía maravillando por la tranquilidad que se respiraba en el lugar, y esa sorprendente ausencia de gente en uno de los lugares más turísticos de Japón, ¡y eso es mucho turismo!
En seguida me planté delante del torii y empecé a mosquearme un poco. Y es que una especie de “tour guiado” con un pequeño bote, llevaba a algunos turistas a pasearse por debajo del torii, chafando mis intentos de hacer la foto del torii en todo su esplendor. Esperé un buen rato, y al final se marcharon, pero en muchas de las fotos que guardo de mi visita, aparece la barquitas de marras.
A pesar de seguir fascinado por ese torii flotante, al girar la vista atrás uno se daba cuenta de que estaba en el templo de Itsukushima (del cual forma parte el torii), una preciosa construcción sintoísta sobre las aguas que es patrimonio de la humanidad. La verdad es que la sensación de pasear por ese lugar sagrado, con el agua bajo los pies, con toda serenidad, invitaba a la meditación… pero no tenía tiempo, tenía que seguir con mi excursión, eso sí, sin correr, con paso solemne, disfrutando cada una de mis zancadas.
Lo que no os he contado es que cuando baja la marea, el torii es accesible desde este templo a pie, una experiencia que nos guardamos para la próxima visita que hagamos (y prometemos quedarnos en esta mágica isla a pasar la noche).
Seguimos disfrutando un buen rato del templo, y es que cualquier rincón parecía fotografiable y/o grabable, pero una de las cosas que más ilusión me hizo encontrarme ahí fue lo siguiente:
Se trata de un antiquísimo teatro Noh, una antigua forma de teatro (por decirlo de alguna manera) del cual hice un trabajo mientras estudiaba literatura japonesa. Un trabajo que disfruté mucho, leyendo algunas de las obras clásicas del género, y aprendiendo los entresijos del Noh, algo difícil de entender si no tienes la formación/información adecuada. Sé que Ale está aprendido algo de Noh últimamente, y estoy esperando que nos cuente algo un día de estos.
A través de las fotos queda claro que éramos muy pocos los que ese día pisábamos la isla, y eso era una gran ventaja, sin duda alguna. Pero para alguien como yo, que viajaba solo por esos mundos de Dios (o de los dioses, en este caso), también fue una desventaja cuando quise sacarme la foto de rigor con el torii detrás. Estuve un rato paseando por la orilla, esperando que alguien se acercara y poderle pedir el favor, y costó lo suyo. Al cabo de un rato me encontré una pareja de salaryman haciéndose fotos (en realidad uno de ellos sacaba fotos al otro, que claramente parecía ser su superior), y así tuve la papeleta solucionada (aunque me sacó la foto con una cara un poco rara).
Llegados a ese punto, con el torii fotografiado desde todos los ángulos, llegaba el momento de adentrarse en los bosques de la isla, y prácticamente ser uno más entre los ciervos (recordé todo lo aprendido viendo Bambi, me até bien las zapatillas, y andando que es gerundio).
En ese momento, mientras andaba por pequeños caminitos enmedio del monte, estaba pletórico. Estaba andando completamente solo, disfrutando de unos paisajes maravillosos. Era una de esas sensaciones que uno puede tener cuando viaja solo y está haciendo algo muy especial, cuando uno se siente satisfecho consigo mismo, pero al mismo tiempo, se echa en falta el poder compartirlo con otras personas (aunque esto, en realidad, forma parte de esa misma sensación). Así que aparte de los puntuales turistas con los que me podía cruzar, los únicos compañeros de viaje eran los ciervos, y la verdad es que no tienen grandes dotes de conversación, y en seguida caíamos en los tópicos de siempre (que si el calor, que si la poca afluencia de gente, etc).
Pero aparte de paisajes y colores increíbles, Miyajima también ha aparecido en muchos blogs por otras razones. Un clásico de la blogosfera del Nexo Japón, los carteles “engurish”. En las que uno no puede evitar sonreír o incluso reírse a carcajadas de algunas de las fabulosas traducciones de los carteles turísticos.
Pero en Miyajima también hay lugar para carteles simpáticos y muy cachondos, es todo un clásico, el rey de los carteles turísticos de Miyajima, el famoso cartel: La estación del teleférico a 8 minutos andando (¡6 si corres un poquito!).
Después de haber recorrido unos cuantos caminitos, y sentarnos a disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad de Miyajima, decidimos que ya era hora de llenar el estómago. Así que bajamos de nuevo al pueblo para degustar una de las especialidades de la isla, las ostras rebozadas. La verdad es que no estaban nada mal, aunque me empacharon un poco. Una vez acabé de comer, justo enfrente del restaurante me encontré con una bonita pagoda. Para variar, como la mayoría de pagodas que me he encontrado en mis distintos viajes a países asiáticos, no se podía entrar. Así que me quedé contemplándola desde fuera, sorprendido también por esa palmera sujetada por cuatro palos.
Justo delante había un templo que parecía muy antiguo, todo de una madera ya oscurecido por el paso del tiempo. Ahí dentro me topé con unos fabulosos dibujos que me sorprendieron mucho, tenían una gran expresividad y mucho movimiento. ¡Parecía un manga!
Otro rato de paseo para bajar la comida, unas pequeñas compras en una tienda de souvenirs (también vacía para variar), y el tiempo empezaba a apremiar, tenía que volver al ferry y volver a Hiroshima para poder ver el museo, pero eso es algo que quizás os cuente otro día. Por ahora, nos depedimos de los cervatillas, pero no es un adiós, si no un hasta pronto, porque os aseguro que a Miyajima voy a volver.
Ai Urías, qué cursi eres, hijo mío…





























Que cambio de registro del pornotaku de ayer a la paz interior que derrocha el post de hoy. En el poco tiempo que llevo leyendo esta bitacora no he parado de sorprenderme cada día, después de ver ayer como los videos de Morning Musume hacen salir el otaku pervertido que guardamos en nuestro interior, hoy descubro el valor de Bambi como documental de la naturaleza, tipo el último superviviente.
Voy a aprovechar para darle un vistazo a las entradas antiguas, seguro que me sorprendes.
Por cierto, me surge la duda de que es el teatro noh.
Coincidencia, estoy viendo en Viajar el documental Horizontes dedicado a Japon y recorren Miyajima.
Muchas gracias Raulgs por tus palabras, y bienvenido a la Arcadia, que como bien dices se caracteriza por la variedad de contenidos, aunque siempre con algunos nexos de unión. Disfruta del repaso a los posts antiguos.
Respecto al teatro Noh, es una forma bastante distinta del más conocido Kabuki. Aquí hay unas normas bastante rígidas (en cuanto a escenografía y la forma de actuar), y también se caracteriza por ser bastante lento y dramático. Puede que un día de estos me anime a hablar de ello, a riesgo de que se duerma la mitad de la audiencia xD
Dios, la única representación de noh a la que he ido fue un tormento! XDDD
He escuchado la pieza de flauta de noh en pepinismo instantaneo y, junto con vuestros animosos comentarios, ya veo que deben ser representaciones apasionantes. Aún así espero que te animes a comentar sobre ello, aunque sea corto.
Reconozco que de no haber estudiado un poquito el Noh, y de haberlo visto sin apenas saber nada, me habría parecido un tostón xD
Joer , creo que eso no es un palmera sino la cyca más grande que he visto nunca 0.o te cojo prestada la foto para preguntar a un amigo.
Buen post por cierto.
Yo ando muy pez de botánica xD ¡Gracias!
Mola, a ver si la próxima vez que vaya por allí visito Miyajima…
Es lo bueno de ser turista, que se pueden visitar los sitios los dias que la gente suele estar trabajando y lo encuentas todo más tranquilo.
La torii esa medio sumergida me recuerda a la que hay en el lago Ashi, en el parque nacional de Hakone.
Por cierto, ¿los ciervos de Miyajima son igual de acosadores como los de Nara o son de alguna especie mas pacífica? XDDD
La verdad es que he estado en Japón durante la Golden Week y el Obon, o sea, 2 de las 3 épocas NO recomendadas para viajar al país. Y la verdad es que no ha sido nunca demasiado agobiante (me he visto más apabullado viajando por Europa en Semana Santa).
Los ciervos no eran tan pesaditos, la verdad es que no. Había algunos que eran realmente esquivo.
Precioso el sitio, y que tranquilidad poder caminsar a tus anchas por los alrededores. Espero tener ocasión de visitar Miyajima en un próximo viaje por Japón, es un must ;)
Es un must, no hace falta añadir nada más. ¡No te lo pierdas la próxima vez!
Lugar pendiente de visita que tenemos !! Tenemos planeado ir un día a Hiroshima y de paso, visitar Miyajima.
Me he reído mucho con el cartel: 8 minutos andando, 6 si corres un poco !!
Las fotos, preciosas :)
Una abraçada !!
Lo tuyo tiene delito!
Ese cartel es un clásico ^_^
Moltes gràcies, abraçada!
Soy otro que dejó Miyajima para un segundo viaje a Japón. Y eso que estuve casi un mes la primera vez, pero de Kyoto-Osaka-Nara tiré para el norte.
El post te ha quedado muy bonico, y muy relajante :)
Yo también lo dejé para la segunda vez, y si volviera a hacer un itinerario de una “primera visita” a Japón, creo que antes pondría a Miyajima que Nikko :P
¡Muchas gracias!
Yo también he viajado sólo alguna vez y se disfruta mucho recorriendo con calma monumentos vacíos de gente, intentando explorar todo lo posible porque nunca se sabe cuando podrás volver. Se ve que aprovechaste al máximo tu estancia en la isla, aunque te ha quedado la espinita de pasar la noche. Seguro que a un sitio como este vuelves algún día. ;)
También soy de los que deja atras el grupo de turistas a zancadas para encontrar la tranquilidad.
Muy bonito el post y las fotos.
Más aprovechada imposible, aunque iba con cierta prisa, incluso cuando me tomaba unos minutos para “relajarme y disfrutar” estaba pendiente del reloj, hahahah. Por eso tengo que volver.
¡Gracias!
Solo he estado una vez en Miyajima, creo que en el año 2000, y la verdad es que me encantó el sitio. Hace mucho tiempo que tengo ganas de volver, pero no se presenta la ocasión. ¡A ver si lo solvento un día de estos!
Creo que tú lo solventarás rápido, ¿verdad? :P
Miyajima es mi asignatura pendiente con Japón, pero estando tan pocos días no tuve manera de bajar. Así tengo una excusa para volver ;)!
Saludos!
Suele pasar, yo fui en el segundo viaje, hehehe. Y SIEMPRE hay que dejarse algo por ver, para tener que volver ^_^
Gran entrada!!! El Torii esta clavado o es verdad que flota?=S
Ahora ya tengo otro destino que visitar cuando vaya a Japón!=D
Está clavao!
¡Lo has clavao!
Ya me parecía a mi… digo, quizás esté con cadenas enganchado al fondo y que tenga una estructura que lo mantenga rígido o algo!!xDD
Para el Capitan: de Urasawa no me faltan todos, esta semana me compré los tomos del 5 al 8 de 20th Century Boys y la pasada del 1 al 4!=)
Cuando acabe supongo que tiraré para el Kanzenban de Monster o quizás empiezo por Pluto q es mas economico y solo hay 8..
Y lo que falta es actualizar la lista!!xD
Jejejeje, 6 minutos si corres un poco”,no me acordaba del cartel hasta que lo he visto ahora, jé, qué humor negro tan graciosillo, no?
Cunado yo fuí, un año antes que tú, la isla también estaba bastante desierta, raro para ser mayo, conseguimos poder quedarnos a dormir y si que merece la pena.
Personalmente es uno de los lugares que más me gustó de Japón, aunque parezca tópico, pero la verdad es que como no había casi nadie la tranquilidad era total.
La próxima vez, sube al monte Misen y baja caminando, es un paseo maravilloso!!!
Te dejo mi pequeño relato…
http://www.nuala.es/sakura/?p=304
A leerlo que voy! Sin duda hay que repetirlo, que yo fui bastante atropellado por ahí.
Preciosas fotos, tomo nota para cuando pueda volver a visitar los japones.
Por cierto, hay Ukiyo-e que parecen tiras de comic, busca y verás.
Sí, sí, siempre se ha dicho que era uno de los “orígenes” del manga, hehehe :)
heyyy, hacía tiempo que no me pasaba yo por aquí a chafardear!! (fiestas, trabajos, y ahora, examenes de final de carrera…mátame =D)
En fin, que unas fotos geniales!!
¡Reholas entonces! ^_^ ¡y muchas gracias!
¡Qué bonito! *_* Anda que no me gustaría estar allí.
Por cierto, Capi, en la foto que te hicieron los Salari-man sales con una camiseta que yo también tengo :-) Nos la regalaron los de Cine Asia, que son amigos nuestros.
Besos.
Pues yo la gané mandando el sms de marras cuando se pasó la peli en cines. La verdad es que tenía bastantes expectativas de ganarla, porque siendo una peli coreana, seguro que la mayor parte de la gente pasaría totalmente, pero mira… :)
Y ya que les conoces (yo solo de vista, de comprarles pelis cada año en Sitges), ¿sabes si tienen intención de volver con la revista?
Yo también la vi en el cine y me gustó mucho :-)
Pues la cosa esta chunga, no sé si harán una revista mensual con más contenido o algo así… aun no sabemos nada.
Mi novio colaboraba con una columna en las páginas del final, y me hacía mucha ilusión cuando nos mandaban la revista por correo.
Siempre que nos veían, nos hacían algún regalo. ¡Son muy majos!
Quería decir anual, perdon ^_^U
Ya sería algo, era mi referente para ver cine asiático, y seguro que he leído a tu novio entonces, tengo todos los números, TODOS, TODOS ^_^
¡Ha! Ya sé quien es tu novio, y me gustaban mucho sus artículos (¡conozco el blog, por supuesto!)
Muchas gracias por compartir este viaje, aunque nunca he estado en Japon (aun), he disfrutado cada parada, paso, brinco, carrera y zancada.
¡Gracias a ti por leer y por comentar! En breve voy a hacer un post con un video de Miyajima para hacer aún más intensa la experiencia :)