éste último ha sido un fin de semana culinario en la Arcadia. Teníamos el calendario bien marcado en rojo para celebrar distintas efemérides, ¿y cómo solemos celebrar las cosas en nuestra cultura? Pues sentados en una mesa.
Lo interesante de este fin de semana gastronómico ha sido el contraste de los dos restaurantes en los que hemos comido, un “kebab” primero, y después un caro restaurante de cocina de mercado.
La primera parada fue un restaurante de Mataró llamado “Best Kebab Pizza”, en el que ya os podéis imaginar lo que se cocinaba allí, kebab, falafel, durum, etc. Todo a muy buen precio y con poco uno quedaba bien harto de comida.
Normalmente se exagera con los tamaños, pero aquí se exagera menos de lo habitual. Mirad la siguiente foto (y pensad que las manos de Urías son grandotas…):
El local antes fue un restaurante de sushi japonés, y lo cierto es que no han hecho reforma alguna, simplemente han adaptado su decoración a lo que ya había…
Pero también había cosas realmente extrañas…
Salsa de yogur, salsa picante y ketchup, ¿dónde va cada una de ellas? ¿Lo adivináis?
Y si el viernes fue día de “comida guarra” tirada de precio, el sábado nos vestíamos con la ropa de los domingos para irnos a Argentona, al restaurante L’Orquestra (que celebran sus 15 años de cocina de mercado, original y siempre cambiante). El sitio es precioso (aunque la foto no hace justícia).
Es un menú cerrado que consta de 12 platos, y en el que debes de escoger cuatro de cada grupo de tres. Aunque nos olvidamos de la foto, lo primero que pedimos fue un tartar de caviar y otros delícias marineras.
El segundo fue un delicioso risotto de setas, de lo mejor de la noche.
El tercero fue un crujiente de lubina.
El cuarto era un filete de buey excelente.
Finalmente, lo que todos esperábamos, ya que los postres de L’Orquestra son lo más popular. Te traen un carrito a rebosar de postres, te dan una divertida y completa descripción de cada uno de los postres disponibles (tarda unos 3 minutos, lo tenemos en vídeo), y al final te dan dos opciones, o pides el que más te ha gustado (que suele ser una pequeña combinación de dos o tres elementos), o simplemente lo pides TODO. Lógicamente no te dan la misma cantidad que si pides un solo postre, pero eso te da la oportunidad de catar distintas delícias, todas ellas una maravilla. Eso sí, el pobre camarero tuvo que hacer siete veces la selección de postres… lo sentimos porque se pasó un buen rato con nosotros.
Una cena espectacular, y acabamos bastante llenos, así que para terminar una manzanilla es lo que toca.
Como os decíamos, el contraste culinario de viernes a sábado fue interesante, y lo cierto es que los dos sitios nos gustaron, disfrutamos de la comida, pero el precio no tuvo nada que ver, en el primero nos gastamos 4 euros y en el otro más de 50. ¿Qué os parecen estos contrastes? ¿Y la diferencia de precio? ¿Pensáis que suele estar justificada?
algunos puede que recordéis que hace un mes os mostrábamos un vídeo en el que Urías nos relataba su primera experiencia con un Animal Imaginado (haced click si no habéis visto ya el vídeo), más popularmente conocido como un tamagotchi. Para ellos dos han sido unas semanas muy intensas, en los que se han divertido mucho al mismo tiempo que aprendían sobre esta curiosa y caprichosa ridiculez que llaman vida. Desde sus primeros pasos Urías estuvo ahí, para agasajarle, para mimarle, enseñarle, pero también reñirle y limpiarle las cacotas. Urías también aprendió con Animal Imaginado, como por ejemplo que “la electrificación solo se aplica a los adultos”, o que hay que” aspirar bien al Animal Imaginado cuando se sienta débil”. Entre ellos se ha creado una unión inquebrantable, una amistad de las de verdad.
Pero tenemos una mala notícia…
Imágenes de su funeral, al que han asistido varias personalidades de lo blogesfera, los pequeños Kamen Rider, el Reverendo Gero, y tantos otros seres allegados:
En el momento de la emotiva ceremónia, el Reverendo Gero dando emotivo discurso sobre las cualidades pixelianas del fallecido.
Trágicas y tremendas imágenes exclusivas. Decade no pudo aguantar la presión, se abalanzó sobre el ataúd de Animal Imaginado.
Después de dar el espectáculo, Decade llora desconsoladamente en el hombro de Kiva.
Debemos confesaros que las dos últimas semanas están siendo bastante duras aquí en la Arcadia, la carga de trabajo que solemos tener durante el mes de Julio nos está poniendo las cosas difíciles para seguir con nuestro post diario. Pero aquí seguimos un día más, viendo aún un montón de tareas de reparación de la nave por hacer, pequeñas expediciones a planetas remotos que gestionar, y controlar al cocinero para que no acabe con todas las existencias de ron. Pero para momentos críticos como este existe la Arcadia Reloaded, una idea que tuvieron algunos de nuestros lectores más nuevos (y otros más veteranos), para que recuperásemos aquellos posts que habían quedado un poco en el olvido, allá en la “dimensión Blogger”. En esta ocasión queremos recuperar un texto muy interesante para todo aquel que se plantee aprender japonés (y de paso reivindicar de nuevo su traducción), así como unas muy entretenidas y curradas páginas que os ayudarán con ello. Como siempre, hemos añadido algo nuevo al post, para que no nos tachen de simples reposteadores (y para que no haya confusiones, el viaje a Japón que mencionamos en el post ya se ha hecho, y aunque el documental está algo estancado, prometemos que antes de acabar el año lo habremos terminado – ¡esperemos que mucho antes!).
Habréis notado que hace varios días que en la Arcadia de Urías las cosas están algo paradas, pero lo cierto es que entre bambalinas nos estamos moviendo mucho para preparar nuestra próxima y casi inminente expedición a Japón. Ya hemos contactado con un montón de personas que nos ayudarán en nuestro cometido (¡y algunos de ellos son bloggers muy reputados!) y tenemos prácticamente todo el viaje listo. Pero como toda expedición a un país lejano, es importante prepararse mínimamente para los encontronazos culturales, y una de las mejores maneras de caer en gracia a los nativos, es hablando el mismo idioma que ellos (o al menos hacerles ver que lo intentamos). Para ello, hemos puesto a Urías a estudiar como un loco, y lleva una semana no haciendo nada más que eso, aprender japonés. Le hemos dado un par de webs que sin duda alguna le ayudarán a aprender, al menos, algunas cosas básicas para desenvolverse en Japón, y que aquí recomendamos a todo cosmonauta que quiera visitar tierras niponas.En primer lugar tenemos Escucha Japonés, la web de Ale y Ai, (los integrantes de la Game Boy Rock Band Pepino) con unos fantásticos y divertidos vídeos llenas de frases más que útiles:
Y por cierto, que nos mencionaron en uno de sus episodios (¡uno muy útil!), ¡gracias Ai y Ale!
En segundo lugar tenemos Japoneando, el proyecto de David Esteban/Flapy, que también es una forma entretenida de aprender muchas frases y palabras útiles e imprescindibles. Y mientras que Ale está acompañado de la belleza de Ai, Flapy ha sido incluso más listo… ¡se ha rodeado de tres! ¡Menudo gambitero está hecho! ;-)
Ya sabemos que no es Navidad (en todo caso, con este calor, sería la Navidad australiana), pero con el siguiente vídeo veréis a todos los integrantes de Japoneando, y además a Flapy en uno de sus mejores momentos.
Nos ha parecido también interesante hablaros de la página web de NHK, la cadena nacional nipona, que a menudo tiene cursos de varios idiomas en su parrilla televisiva. Pero no solo proponen una ayuda a los japoneses para aprender otros idiomas, si no que también quieren que los extranjeros aprendan japonés de una forma amena y sencilla. Pinchando aquí, accederéis a su página web en español con una radionovela sobre Leo, un chico que va de viaje a Japón para aprender Aikido (recuerdo un poco a nuestro querido Tío “Karate” Tosca) y que por el camino va aprendiendo algunas expresiones. No hay duda de que tanto Escucha Japonés como Japoneando son bastante más originales y divertidos, pero no deja de ser una herramienta útil para ir escuchando el idioma.
Pero no corran tanto amigos, antes de empezar a aprender japonés, hay cuatro cosas que nuestros comsmonautas deberían saber. Para ello, os reproducimos a cotninuación un texto muy interesante que hace años corría en inglés por Internet (http://www-unix.oit.umass.edu/~thoureau/japanese.html, aunque ya no funciona), y que un servidor se puso un día a traducir al español (y cabe decir que por la red encontrarán dicha traducción adaptada a otras hablas hispanas, aunque sin dar crédito ninguno ni al original ni a la traducción…).
No os perdáis el texto, porque realmente vale la pena leerlo, sepamos o no japonés, queramos o no aprenderlo. Pero más que seguro que muchos se lo pensarán dos veces después de leerlo:
ASI QUE QUIERES APRENDER JAPONÉS…
Has comido en algunos restaurantes japoneses, visto algún anime, conocido alguien japonés, y tenido una novia japonesa. Y ahora, en una parte de tu pequeño cerebro, piensas que el japonés sería un buen idioma para aprender. ¡Podrías traducir videojuegos! ¡o manga! ¡o incluso anime! Conocer chicas japonesas, ¡impresionar a tus amigos! ¡Quizás vayas a Japón y te conviertas en un dibujante de anime! ¡Síi! ¡Suena como una gran idea!
Así que vas a la biblioteca, te llevas algunos libros con títulos como “Como aprender japonés estudiando cinco segundos al día mientras conduces tu coche de ida y vuelta a la oficina de correos” y “Japonés para completos, totales, y absolutos tontos que no deberían procrear”. Hey, ya aprendiste un par de palabras leyendo manga/viendo anime/en una página de Internet :)). Excitado e impresionado con tus nuevos conocimientos, empiezas a pensar: “Quizás, solo quizás, ¡podría hacer esto para vivir! ¡o buscar un título universitario en japonés! ¿Gran idea, no?
TE EQUIVOCAS.
No importa cuantos animes hayas visto, cuantas novias japonesas hayas tenido o libros hayas leído. No sabes japonés. No solo eso, obtener un título universitario en el idioma maligno no es DIVERTIDO o remotamente sensato. Prisioneros de guerra iraquíes son forzados a estudiar japonés. El término “holocausto” viene de las raíces latinas “holi” y “causm”, que significa “estudiar japonés. Se entiende la idea.
Así que, viendo tantos corderos yendo entusiasmados al matadero, creé esta Guía con CONSEJOS REALES para estudiar japonés. O, realmente, para NO estudiarlo.
Razón uno
Es muy difícil
Esto debería ser obvio.
A pesar de lo que te digan en libros, tutoriales en Internet o tus amigos, el japonés NO es simple, fácil o inclusive con sentido (el vocabulario japonés se determina tirando trozos de sushi a un tablero de dardos con las sílabas pegadas). Los japoneses esparcen este rumor para atraer a tontos Gaijin a sus garras.
No solo no es simple, probablemente sea uno de los idiomas más difíciles que se te puede ocurrir querer aprender. Con TRES escrituras totalmente diferentes (ninguna tiene sentido), multitud de inútiles y confusos niveles de cortesía, y una estructura gramatical completamente demente, el japonés ha destruido el alma de patéticos Gaijin desde su concepción. Veamos algunos de estos elementos mencionados antes así te haces una idea de a lo que me refiero.
El sistema de escritura japonés
El sistema de escritura está divido en tres partes diferentes y completamente dementes: hiragana (“las letras garabateadas”), katakana (“las letras cuadradas”), kanji (“cerca de cuatro millones de personificaciones de tus peores pesadillas”).
El hiragana se usa para escribir palabras japonesas usando sílabas. Está formado por muchos caracteres que son diferentes y que no se parecen entre si de ninguna manera. El hiragana se desarrolló juntando un grupo de japoneses ciegos, sordos y tontos para que dibujaran cosas en pedazos de papel sin tener idea de porque lo hacían. Los dibujos resultantes se llamaron “hiragana”. El príncipe que inventó estos caracteres, Yorimushi (hombre-arbusto-asno hediondo) fue inmediatamente asesinado a mazazos. Pero no te preocupes, porque no usarás hiragana casi nunca en la “vida real”.
El katakana es usado solo para escribir palabras extranjeras en un fuerte y mutilador acento japonés, así no tienes ni idea de lo que estás diciendo aunque esté en inglés (NdeT: y sepas inglés). Sin embargo, si recuerdas una regla simple para el katakana verás que puedes leer japonés muy fácilmente. Cuando encuentres algo escrito en katakana, ¡es una palabra en inglés! (nota: también se usa katakana para palabras extranjeras que no vengan del inglés. Y también sonidos, y palabras japonesas). Todos los caracteres katakana parecen iguales y es imposible, inclusive para los japoneses, notar la diferencia. No te preocupes, porque no usarás katakana casi nunca en la “vida real”.
Los kanji son letras que fueron robadas a los chinos. Cada vez que los japoneses invadían China (que era bastante a menudo) se llevaban algunas letras, así que ahora tienen como tropocientos millones. Cada kanji está compuesto por trazos que deben ser escritos en un orden específico, y tienen un significado específico, como “caballo” o “niña”. No solo eso, sino que se pueden combinar para formar nuevas palabras. Por ejemplo, si combinas los kanji para “pequeño” y “mujer” obtienes la palabra “carburador”. Los kanji también tienen diferente pronunciación dependiendo de la posición en la palabra, su antigüedad y que día sea. Cuando los colonizadores europeos llegaron a Japón por primera vez, los intelectuales japoneses sugirieron que Europa adoptase el japonés escrito como idioma “universal” entendido por todas las partes. Ésta fue la causa de la Segunda Guerra Mundial años más tarde. No te preocupes, porque no usarás kanji casi nunca en la “vida real”, ya que la mayoría de japoneses no leen desde hace mucho tiempo y en la actualidad pasan la mayoría del tiempo jugando a Pokemon.
Niveles de cortesía
Los niveles de cortesía tienen su origen en la antigua tradición japonesa de obediencia absoluta y conformidad, un sistema social de castas, y completo respeto por la autoridad jerárquica arbitraria, que muchas empresas estadounidenses creen que será muy beneficiosa cuando sea aplicada como técnica administrativa. Tienen razón, por supuesto, pero nadie es muy feliz por ello.
Depende de a quien le hables tu nivel de cortesía será muy diferente. La cortesía depende de muchas cosas, como la edad del interlocutor, edad de la persona a la que se habla, hora del día, signo del zodíaco, grupo sanguíneo, sexo, si son Pokemon de agua o de piedra, color de los pantalones, etc. Para un ejemplo de los niveles de cortesía en acción, fíjate en el siguiente ejemplo:
Profesor de japonés: Buenos días, Juan.
Juan: Buenos días.
Compañeros de clase de japonés: (gritos de horror y shock)
A fin de cuentas, comprender los niveles de cortesía está fuera de tu alcance, así que ni lo intentes. Simplemente resígnate a hablar como una niña por el resto de tu vida y reza a Dios para que nadie te pegue una paliza.
Estructura gramatical
El japonés tiene lo que se puede llamar una estructura gramatical “interesante”, pero también se podría llamar “confusa”, “aleatoria”, “falsa” o “maligna”. Para poder comprender esto bien examinemos las diferencias entre la gramática española y la japonesa:
Oración en español:
Juana fue a la escuela
Oración en japonés:
Escuela la Juana a fue Mono Manzana Carburador.
La gramática japonesa no es para gente de corazón débil o de mente lenta. Es más, los japoneses no tienen palabras para “mí”, “ellos”, “él”, “ella”, que cualquiera pueda usar sin ser terriblemente insultante (por ejemplo, la palabra japonesa para “tú”, escrita en kanji, se puede traducir como “espero que un mono te arranque la cara”. Es por eso que la oración “¡Él acaba de matarla!” y “¡Yo acabo de matarla!” suenan exactamente igual. Se supone que debes deducir esto del “contexto”, que es una palabra alemana que significa “estás jodido”.
Razón dos
Los japoneses
Cuando la mayoría de extranjeros piensan en los japoneses, piensan en una persona: educada, respetuosa, complaciente (seguramente también piense: chino). De todos modos es importante aprender donde empieza la verdad y donde terminan nuestros estereotipos occidentales.
Sería irresponsable de mi parte hacer generalizaciones de un grupo tan grande de personas, pero TODOS los japoneses tienen tres características: “hablan” inglés, se visten muy bonito y son bajitos.
El sistema escolar japonés está controlado por el gobierno japonés que, por supuesto, es imparcial (título de un reciente libro de historia japonés: Demonios blancos intentan arrebatarnos nuestra tierra sagrada, pero el poderoso padre-emperador los rechaza con vientos de Dios: La historia de la Segunda Guerra Mundial). Por eso todos los japoneses han tenido el mismo curso de inglés, que consiste en leer “Los cuentos de Canterbury”, mirar algunos episodios de M*A*S*H, y leer el diccionario de inglés de principio a fin. Armados de este extenso conocimiento del inglés, los niños japoneses emergen de la escuela preparados para participar en negocios y asuntos internacionales, exclamando oraciones notables y memorables como “You have no chance to survive make your time” (no tienes oportunidad de sobrevivir gana tu tiempo), y agregando a sus propios productos eslogans en inglés como “Just give this a Paul. It may be the Paul of your life” (Solo dale a esto un Pablo, puede ser el Pablo de tu vida), al lado de una máquina tragaperras.
En segundo lugar, todos los japoneses visten extremadamente bien. Esto coincide con la idea general del orden y aseo japonés. Todo tiene que estar en el lugar correcto para los japoneses o una pequeña sección del lóbulo derecho de su cerebro empieza a tener ataques y empiezan a exhibir comportamiento violento y errático hasta que el desorden es erradicado. Inclusive DOBLAN SU ROPA SUCIA. Estar desaliñado no es tolerado en la sociedad japonesa, y alguien con una pequeña arruga en su camisa, que pensó podía esconder usando un buzo con capucha encima (que posiblemente tiene escrita alguna frase pegadiza en inglés como “Spread Beaver, Violence Jack-Off” (“concha abierta, paja violenta”)), serán golpeados hasta morir con teléfonos móviles.
Por último, los japoneses son todos bajitos. Realmente bajitos. Es como gracioso. Como no quieren dejar que sean altos a los europeos y a los africanos, los japoneses sin ayuda de nadie han puesto de moda zapatos con suelas gigantes, así pueden parecer de altura humana real, cuando en realidad su altura sugiere que están relacionados con los enanos o los hobbits.
La cultura japonesa también es muy “interesante”, lo cual significa “confusa” y en muchos casos “peligrosa”. Su cultura esta basada en el concepto “dentro del grupo/fuera del grupo”, en el que todos los japoneses están “dentro” de un gran grupo, y TU estás “fuera” de ese grupo. Además de este sentido de alienación, Japón produce dibujos, y una amplia variedad de productos consumibles con los cuales te saturan 24 horas al día, siete días a la semana. A los japoneses también les gustan monstruos luchadores que viven en tus pantalones, bañarse con ancianos y suicidarse.
La comida japonesa es lo que alguna gente llama “exótica”, pero la mayoría de la gente la llama “repugnante”, o quizás, en algunas áreas, “basura”. La comida evolucionó en la antigüedad cuando el único ingrediente era el arroz. La gente se harto tanto del arroz, que empezaron a comer cualquier cosa que encontraban desde algas marinas hasta a otra gente. Esto derivó en la creación de maravillosas comidas como el “natto”, que es una especie de judía pero que sabe a ácido de batería, y el “Pocky”, que es un palito con diferentes tipos de cobertura, entre sus sabores están aserrín y fresa.
A pesar de la variedad de comidas, los japoneses han tenido éxito en hacer que cada cosa que coman, hasta las ciruelas, tenga gusto de carne ahumada.
Razón tres
Tus compañeros de clase
Como si aprender japonés no fuera poco, las clases de japonés tienden a atraer la clase de alumno que te hace desear que un enorme cometa choque contra la tierra. Hay algunos tipos básicos de alumnos que siempre te cruzarás en las clases. Entre estos están el Freak Del Anime, el Sabelotodo y el Ciervo Sorprendido En La Carretera.
El Freak Del Anime es el más común, y uno de los más molestos. Generalmente puedes notar un par de señales de alerta que te dejan identificarlo antes de que sea tarde: se pone la misma camiseta de Evangelion todos los días, tiene más de un llavero con motivos de anime, usa gafas, dice frases en japonés que obviamente no entiende (como “¡Sí!¡Nunca te perdonaré!”), se refiere a ti como “-chan”, hace referencias a puntos oscuros de cultura japonesa en clase, y generalmente no aprueba. Debes ser extremadamente cuidadoso para no dejarle oler tu miedo o lástima, porque si lo hace se te pegará y consumirá tu tiempo y paciencia, dejando una cáscara sin vida. Desesperado por compañía humana, te invitará a reuniones, exposiciones de anime, convenciones, y un montón de otras cosas que no te interesan.
El Sabelotodo generalmente tiene una novia o un novio japonés, y debido a esta “fuente interna” en la cultura japonesa, se ha convertido en un experto académico en todo lo que sea japonés, sin siquiera haber leído un libro en toda su vida. Usualmente lo puedes detectar buscando estas señales: tener una sonrisa arrogante, contestar más de su cuota de preguntas, la mayoría de ellas mal, hacen preguntas al profesor sobre varios temas y luego discuten las respuestas (un intercambio típico: alumno: ¿qué quiere decir “ohayô”?, profesor: quiere decir “buenos días”, alumno: mi novia dice que…), estar equivocado, hablar mucho de comida japonesa y estar equivocado, dar respuestas largas e innecesariamente detalladas que están mal y no aprobar.
El Ciervo Sorprendido En La Carretera es un alumno que tomó la clase porque: a) pensó que sería divertido, b)pensó que sería fácil, c) necesitaba un par de créditos para graduarse. Estos últimos tienen una máscara de terror y pánico desde el momento que entran en clase hasta que se van, porque todo lo que pueden oír en su cabeza es el agudo grito que hace su futuro mientras se va por el retrete. Generalmente no aprueban.
Aunque la mayoría de estudiantes de japonés son inteligentes, divertidos y trabajadores, ninguno estará en tu clase.
Conclusión
Si puedes superar la dificultad, sociedad y tus compañeros, encontrarás que el japonés es divertido y gratificante. Nosotros nunca lo sabremos, ya que no hemos llegado tan lejos. Pero estoy seguro de que TU eres diferente.
Nota del autor: Este artículo, aunque tiene algunos datos verdaderos, es una broma y debería ser tomada como tal. En realidad soy licenciado en japonés, aunque lo encontré difícil, amo el japonés y pienso que todos los que quieran aprender deberían probarlo.
Solo tendrías que estar preparado para sufrir mucho dolor.
en motivo de nuestra inminente expedición en tierras sureñas de la China, seguimos recordando el viaje que hace tres años nos llevó de Shanghai a Beijing. En esta ocasión queremos hablaros de una parte de la gran urbe Shanghai, una parte conocida como Old Town que se resiste como puede al paso del tiempo, y aunque una parte de este “pueblo viejo” se ha modernizado y adaptado al turismo masivo (tanto interno como externo), Urías y compañía se adentraron por esas calles que no acostumbran a constar en los tours turísticos. La mayoría de fotos son de los cosmonautas Quim, Sonia y alguna que otra de Urías. Os dejamos con su narración:
Es verano en la gran ciudad, y eso es algo que se nota simplemente con poner el pie en la calle, lejos del resguardo de los edificios con aire acondicionado a todo trapo. Cuando uno sale de esos iglús siente como si una masa invisible le cubriera todas las partes del cuerpo. Esa masa es la humedad, y en pocos segundos ya estás sudando. Pero poco puedes hacer al respecto, es pleno agosto y estás en Shanghai. Ese día nos levantamos con la intención de hacer la visita de rigor al turístico Old Town. Queríamos ver la casa de té milenaria, unos jardines, y tantas otras golosinas turísticas que aparecían en las guías… “Como no está muy lejos del hotel, ¿por qué no vamos andando hasta ahí y así vemos la ciudad?” Esa fue mi propuesta, que extrañamente fue aceptada sin reparos por mis compañeros de viaje, no estamos muy acostumbrados a ello. Así que salimos del YMCA (sí, has leído bien) y empezamos andar bajo ese sol abrasador, con las mochilas a la espalda y las cámaras en mano.
Transporte oficial del Old Town.
Con la guía en la mano y el dedo resiguiendo el mapa para no equivocarnos en la ruta íbamos avanzando, intentando tomar nota de en qué calle nos encontrábamos a cada momento. Pero de repente nos dimos cuenta que no estábamos tan orientados como pensábamos, levantamos la cabeza del mapa para empezar a mirar las calles de verdad y no las dibujadas, y nos encaprichamos de una. “A tomar por culo el mapa, ¡queremos ir por ahí!”
El calor de Old Town.
Cinco puertas, espacioso portaequipajes.
El paisaje había estado cambiando desde que salimos del hotel, pero de repente nos vimos en otro mundo. Nos habíamos topado con esa “China auténtica” que tantos occidentales ávidos de exotismos y “experiencias auténticas” deseamos. Algo que traducido a un lenguaje menos cargado de estereotipos y occidentalismos viene a significar, un barrio humilde, o directamente pobre. Pero por primera vez en el viaje empezamos a sentir que estábamos haciendo algo distinto de lo habitual, y ese Shanghai de rascacielos, grandes centros comerciales y de olor occidental parecía muy lejano. Mientras los fotógrafos empezaban a disparar por dóquier como si nos hubiéramos metido enmedio de una pelea de tríadas, Núria y yo contemplábamos con cara bobo todo lo que nos rodeaba, todo era nuevo, todo era curioso y diferente. Lo cierto es que, quizás, la mejor foto habría sido nuestro retrato con ojos como platos, que habría que titular “turistas embobados descubren China”.
Chinos embobados contemplan pollos.
Lo que más sorprendía a nuestra mirada urbanita era que la vida se hacía en la calle. Las casas, la mayoría de ellas antiguas, mal hechas y en considerable mal estado, eran tan pequeñas que en realidad no había más remedio que salir fuera para cualquier tipo de actividad (aunque eso no quitaba que avistáramos una enorme pantalla plana panorámica en una de ellas – que ocupaba casi toda la pared de la habitación).
Todo se aprovecha.
Escapando del calor para las labores del hogar.
En este barrio tenían ya experiencia en esto de resitir el calor sofocante, de forma que lo más cómodo y fresco de vestir era lo que se llevaba. Así pues, no era de extrañar encontrar hombres y mujeres luciendo sus calzoncillos o sus pijamas, dando otra muestra más de la cercanía de los vecinos, de la familiaridad que se respiraba en el ambiente (aparte de esos cuatro intrusos caucásicos, que despertaban la curiosidad de algunos locales).
Bienvenidos.
Paseando por esas calles uno se daba cuenta de otra cosa, una aparente falta de orden u horario. Fuera la hora que fuera uno podía encontrarse gente durmiendo enmedio de la calle, gente comprando, gente jugando, y otros comiendo o trabajando duro. La burbuja que parece que sea esa zona de Shanghai debe tener sus propias reglas, su propio ritmo, y poco entiende del ajetreo que hay al otro lado del Bund.
Contrastes.
El trabajo puede esperar…
El “más difícil todavía”.
Cualquier hora, cualquier momento, cualquier lugar. La siesta es la siesta.
Deporte nacional, el juego.
Lucha de titanes.
Otra de las cosas que pueden sorprender al viajero que pisa un país Asiático por primera vez es que allí, cualquier hora es buena para comer. Se dice que comer solo cuando apetece y la cantidad necesaria para saciarse es mucho más sano que la costumbre tan mediterránea de tener unos horarios fijos con unas comidas bien definidas en cuanto a cantidad y naturaleza. ¿Será por ello que se les ve tan saludables y tan longevos? Nuestro paseo errático por las calles recónditas nos proporcionó muchos paisajes humanos que deleitaban nuestra mirada hambrienta de cosas nuevas, pero no podemos olvidar el sentido que más memória tiene, el olfato. Extraños, deliciosos e incluso algunos nauseabundos, nuestro paseo fue también una excursión por el mundo del olor, algo de lo que aún no hemos podido desprendernos tres años después.
Difícil elección.
Su kung fu es muy bueno.
El té es toda una institución en Asia, pero uno no sabe hasta qué punto antes de descubrir la adicción de los chinos a la planta. Estuvimos viendo durante varios días a gente de todo tipo pasearse con unos botes, al estilo bote de garbanzos, que estaban llenos de algún líquido no muy atractivo, y un poso extraño. Aquí no existe la sofisticación de las máquinas de bebidas llenas de té de la marca Coca Cola o cualquier otra, aquí se lleva lo casero. Durante uno de nuestros viajes en taxi vimos el desastre que a veces supone llevar ese bote a todas partes, lo sentimos por su moqueta señor taxista.
El cuerpo del délito.
Fiel amigo.
Después de unas cuantas horas de dar vueltas sin un rumbo fijo, de quemar las tarjetas de memória hasta el límite, y de sudar, sudar y sudar, finalmente llegamos al Old Town de las guías y las rutas, ese Old Town que al empezar el día teníamos tantas de ver. Pero algo había cambiado, y esos palacetes tan bien arreglados, esa aparente limpieza y orden, nos sabían a poco. Habíamos aprendido más de China y de los chinos en un par de horas de paseo de lo que podríamos haber aprendido leyendo todos los paneles que explican la historia de los grande señores que habían construído esos grandes jardines enmedio de Shanghai. Queríamos volver, pero al mismo tiempo debíamos cumplir hasta cierto punto con nuestra agenda, así que nos despedimos del Old Town, pensando que quizás en otro momento podríamos volver a disfrutar de esos paseos, y lo cierto es que lo que nos esperaba en Beijing superós nuestras expectativas, pero eso, cosmonautas, es otra historia.
seguimos hoy con la segunda parte de la crónica sobre el Sonisphere 2009 (para rezagados, 1ª parte aquí), que tuvo lugar en el Fórum de Barcelona el 11 de Julio pasado (una fecha, además, muy importante en la Arcadia). En esta ocasión nos toca hablar de los tres últimos grupos que tocaron y que encabezaban el festival: Machine Head, Slipknot y Metallica.
Después de haber visto algo de Down, y de recoger nuestros “apetitosos” bocadillos para resistir las 6 horas que nos quedaban por delante, llegaba el momento de encontrar un buen sitio para contemplar los tres grupos principales del festival, algo que hay que meditar muy bien. Así que, después de estudiar el plano del recinto, la acústica de distintos puntos, las previsiones meteorológicas sobre el viento que tenía que soplar, la carta astral de James Hetfield y la normativa europea sobre seguridad en grandes eventos, decidimos que el mejor sitio para colocarnos era junto a la valla que había delante de los técnicos de sonido. Ahí conseguimos apoyarnos (después de algunas artimañanas para ahuyentar a sus colonos originales), y además hacíamos un favor al respetable ya que Urías, con sus dos metros, no iba a tapar a nadie durante el concierto (¡qué considerado!).
Machine Head aparecieron cuando aún teníamos luz natural, y como no podía ser de otra manera, con la intro de “The Omen” (La Profecía), que ya es casi tan clásico como el “Ecstasy of Gold” de Metallica (de la película “The good, the bad and the ugly”). Como es habitual también, el primero en aparecer en el escenario fue Dave McClain, el batería de la formación al que le cogimos un poco de manía hace unos años, después de una impertinente entrevista con él y Ahrue Luster (el exguitarrista de la banda y buena parte responsable de la debacle musical de la banda a finales de los 90 y principios del 2000). Empezaron con “Imperium“, el tema que les devolvió la vida allá por el 2003 (aunque uno siga teniendo la sensación que fue ayer), y es que después de sus flirteos bastante desastrosos con el Nu-Metal, su álbum “Through the ashes of empires” fue un retorno por la puerta grande (consiguiendo vender en una semana más copias que su anterior “Supercharger”). Por lo tanto, empezar los conciertos con este tema tan épico, largo y emocionante, tiene mucho sentido, y es un grito de Rob Flynn y compañía reclamando su antiguo puesto de reyes del Power Thrash (con el permiso de Pantera).
Aquí un fragmento de ese inicio de concierto:
El repertorio fue, a nuestro parecer, de muy buena elección, tocando todo los clásicos indispensables de esos dos primeros y tremendos álbumes, “Burn my eyes” y “The more things change…“, obviando prácticamente sus dos discos “malditos” (hicieron alguna concesión), y ofreciendo una buena selección de su dos últimos y aclamados “Through the ashes of empires” y “The blackening“. La actuación no fue una sorpresa, en todo caso, para los que hayan visto ya a Machine Head en alguna otra ocasión; Rob Flynn sigue con sus discursos de Metal y alcohol (soltando sus “salud”, uno tras de otro, cerveza en mano), y excitando al personal con la energía arrolladora que encontramos en tantas de sus canciones. Por otro lado, el fichaje de Phil Demmel, antiguo compañero de Flynn en Vio-lence y buena parte culpable del renacimiento de la banda, ofrece un panorama muy distinto al del ya mencionado exguitarrista, que en el escenario era más soso y arrogante que un chulo de playa. Así pues, entre la pasividad, pero siempre con simpatía, de Adam Duce y la discreción de Dave McClain, Phil ayuda mucho al ocupado frontman a animar el cotarro.
En definitiva, Machine Head fue una buena forma de empezar la recta final del Sonisphere, y aunque su sonido no fue el mejor de la velada, su Power Thrash levantó más puños de los que un servidor esperaba, especialmente después de haberlos visto a principios del siglo XXI, cuando muchos los daban por totalmente perdidos.
Caída ya la noche, y para acercarnos a la hora de las brujas, qué mejor que una horda de maníacos provinientes de Iowa, uno de los rincones más deprimentes de los Estados Unidos. Se han dicho y escrito muchas cosas de estos nueve enmascarados que actúan bajo el nombre de Slipknot, y muchas de ellas son bobadas. Con el tiempo han ido demostrando su valía más allá del impacto visual de sus máscaras, y posiblemente sea cierto que hacer su aparición enmedio de todo el batiburrillo Nu-Metal, al principio les ayudó tanto como les ha perjudicado después. Pero disco a disco se han hecho valer, e incluso se han atrevido a hacer cosas que otros grupos, en su posición, no habrían arriesgado, y han salido airosos.
Pero siempre serán un grupo al que muchos de los llamados “críticos musicales” y a tantos otros melómanos que gustan de escucharse a si mismos les gusta destripar. Así que no nos extraña que se haya dicho que el concierto del Sonisphere fuera flojo, algo con lo que estaríamos parcialmente de acuerdo, pero es que ahí faltaba Chris Fehn montando follón - a quien “vimos” hace poco en la Arcadia – y acabar una gira en un festival al aire libre no creemos que sea lo mejor para una banda como esta. Así que emplazaríamos a todo el mundo a ver a estos locos en un recinto más pequeño para que vieran porque Slipknot han conseguido convertir a tantos incrédulos después de haberlos visto en directo. Pero es que ya sabemos como se les llena la boca a muchos buitres hablando de declives de artistas, de como disfrutan con la palabra “decadencia”. Y aunque una banda esté dando muestras de lo contrario, siempre queda bien decirlo.
Concluyendo, tanto por su sonido como interpretación, el concierto de Slipknot fue de lo mejor que se pudo ver ese día en el Sonisphere, quizás no llegó a ser todo lo que uno puede esperar de Slipknot (y aún así sigue aplastando las actuaciones de muchos otros grupos). Ofrecieron la mejor selección de sus cuatro trabajos, y además otro clásico de sus conciertos, que os dejaremos ver a continuación… (podéis pasar directamente al minuto 5.00… sí, eso es la batería, ¡que sí! ¡que está del revés! ¡que da vueltas! ¡que síiiii, que sigue tocando!).
Y finalmente, llegaba el momento culminante de la noche. Después de cuatro horas de pie, con el frankfurt ya digerido, empezando a desvariar por la deshidratación, un poco cansado de la tierna inocencia de ciertos fans de Slipknot que teníamos cerca, con la valla marcada en la espalda, y con Urías que parecía haber hecho un amigo muy especial (o eso, o el sujeto había confundido durante todo el concierto a nuestro alto cosmonauta con una columna), después de todo esto y más, pasó esto…
Estamos seguros que incluso el más rancio de esos “críticos musicales” de los que hemos despotricado tanto sentía la emoción que despierta esta intro de Metallica, que puso la gallina de piel a 40.000 personas. Empezar con “Fight fire with fire”, uno de los temas más arrolladores que ha parido el cuarteto californiano es, sin duda, una de las mejores formas de ponerse al público en el bolsillo, aunque a Metallica les sobren recursos para conseguirlo.
Su repertorio basado en los clásicos de toda la vida (aunque siempre, siempre, siempre, faltarán algunos, a no ser que pretendan tocar durante varias horas seguidas), que obvió totalmente los discos más vilipendiados de su carrera (“Load“, “Reload” y “St. Anger“), con el añadido de cuatro temas de su más reciente trabajo, y que supone un retorno a las premisas de los años ochenta (pero no siempre a los resultados), da mucho que hablar, analizar, y criticar. Pero nos hemos cagado bastante hoy en ciertos personajillos, y preferimos hablar de otro concierto estupendo más de Metallica, otro concierto de esos que realmente te hace olvidar quien eres, de donde eres, y de que estás enmedio de 40.000 desconocidos, sudados y apestando (¡y parece que ni te importe!). Hay que reconocer que, entre la lesión de espalda de James (ya se sabe, la edad no perdona, huh-huh-huh), y que casi todos se acercan ya a los cincuenta tacos, Metallica ya no pueden lucir la energía de antaño, ni subir esas plataformas corriendo como hacían antes (en realidad lo hicieron pocas veces), pero aún así, aún así, siguen dándolo todo, siguen convenciendo, y siguen siendo una de las mejores bandas de Metal del planeta que uno puede ver en directo. ¿Será por el poder que tienen sus clásicos? Sí. Pero también recuerdo a chavales emocionados cuando tocaron los temas del último disco, demostrando que Metallica aún tienen algo que decir, y mucho que enseñar a las nuevas generaciones.
¡Eh! ¡Me compré esta camiseta! ¿¡Mola, eh!?
(Perdonad la falta de fotos en la crónica, pero la cámara decidió apagarse justo antes de empezar Machine Head, y gracias otra vez a los que subís vídeos a YouTube con tanta ligereza.)
como os decíamos la semana pasada, Urías estaba ansioso por asistir al festival Sonisphere que tuvo lugar el pasado 11 de Julio en el Fórum de Barcelona. Ahí se reunían algunos de los grupos favoritos de Urías y además algunos de los grupos que más han revolucionado la escena Metal en los últimos 10 años, como se decía por ahí, el Sonisphere de Barcelona tenía el mejor cartel de los distintos Sonisphere que se han realizado y se realizarán durante el verano en Europa, agárrense: Metallica, Slipknot, Machine Head, Down, Lamb Of God, Mastodon, Gojira, The Eyes y la algo sorprendre inclusión de Soziedad Alkohólika.
La verdad es que este era uno de los primeros eventos Metal a los que asistía Urías después de su larga carrera como redactor en la revista Hell Awaits, y todo hay que decirlo, esto de no tener ciertos privilegios y no entrevistarse con ninguno de los grupos se hacía un poco raro para él (pobre niño pijo), pero de cualquier forma había que ver de nuevo a Metallica, seis años después de su último concierto en Barcelona, comprobar que Slipknot seguían siendo una de las bandas más explosivas en directo, y que Machine Head de verdad “habían vuelto”. Así que… ¡empieza el Sonisphere! (y hoy os recomendamos que pinchéis los links para disfrutar mejor de la crónica)
Aunque puede parecer que esta foto se haya tomado al terminar el festival, por la suciedad acumulada, esto era apenas media hora más tarde de la apertura… ¡cuánto jebi guarro hay por el mundo y qué pocas papeleras había en el Sonisphere!
Ya que llegamos un poco más tarde de la hora de inicio del concierto, nos perdimos a los catalanes The Eyes, lo que parece ser una prometedora banda formada por miembros de otras bandas conocidas. Así que lo primero que pudimos ver fue la actuación de los franceses Gojira (que algunos ya saben que ese nombre es la pronunciación japonesa de Godzilla), estos chicos fueron también una banda prometedora que hoy en día ya es una realidad (y Hell Awaits estuvo apoyándoles desde el principio, se podría incluso decir que la revista fue parte responsable de su descubrimiento en España). De ellos podemos decir que su Metal pesado y moderno (y con esto no queremos decir que haya elementos electrónicos) es muy personal, lo que a veces se traduce en temas excesivamente parecidos (quizás), pero realmente son una banda muy potente en directo (nosotros nos quedamos prendados de ellos viendo su DVD antes que escuchando su álbum – que era muy dificil de conseguir por entonces), y en el Sonisphere demostraron que hay que seguir atentos a ellos.
No es que el cantante de Gojira se enfadara con nadie… ¡es que el Metal es así! ¡GROAR!
Su pelo parece un ventilador (pero lo mejor es esa viga metálica… ¡eso sí es METAL!)
Fans de Slipknot se dejan ver en el concierto de Gojira. ¿Quién dijo que esos niñatos no tienen buen gusto musical?
Como os decíamos antes, fue bastante sorprendente ver a Soziedad Alkohólika en el cartel del Sonisphere, ya que es una banda que no acabamos de asociar con la escena Metal, sea por el motivo que sea. Y aunque preferimos descansar un poco y pasearnos por los stands de merchandising durante su actuación, hay algo que nos llamó mucho la atención…
Soziedad Alkohólika patrocinados por Movistar, ya lo hemos visto todo, ya podemos morir. Un grupo que en su momento fue perseguido, boicoteado y vilipendiado por tantos medios de comunicación y ayuntamientos, que los tachaban casi de etarras, ahora son patrocinados por Movistar como unos Oreja de Van Gogh cualquiera (y que conste que esto no es ninguna crítica a la banda, sabemos como funcionan estas cosas…). Pero si algo nos llamó la atención de este festival fue el aire comercial y corporativo que se respiraba en cada rincón. Hasta cierto punto parecía más un festival de promoción de marcas que otra cosa. No solo nos metían anuncios entre concierto y concierto en las pantallas del escenario grande, si no que por todas partes se repartían estos colgantes de Movistar con la programación y las bios de los grupos. Había stands para tocar al Guitar Hero de Metallica, una plataforma para ver mejor el concierto a la que se podía acceder mandando un sms… Óbviamente nada de esto afectaba ni la música ni al disfrute con las bandas, pero sí parecía una intromisión bastante cargante.
Hacía mucho tiempo que no veía las clásicas camisetas de S.A., ese día me harté de verlas (y oiga, que ahora tiene algunas la mar de modernas).
Compadecemos a todos los fumadores por ser víctimas de tan cruel enfermedad, pero ese globo anunciando tabaco, que se podía ver desde cualquier rincón del festival, es tan divertido como triste.
Los siguientes en aparecer en el Escenario 2, donde era más fácil pillar buen sitio y sacar algunas fotos desde más o menos primera fila, fueron Mastodon. Para Urías han sido, sin dudarlo, uno de los grupos más originales, creativos y potentes en hacer acto de presencia en la escena del Metal de los últimos 10 años. Su segundo álbum, “Leviathan” (disco conceptual sobre “Moby Dick“) fue para muchos el mejor disco del 2004 (y estaríamos bastante de acuerdo con ello). Lo cierto es que es difícil definirles para que os hagáis una idea de como suenan, así que clickad los links que os hemos puesto para comprobarlo vosotros mismos (aquí una de nuestras favoritas). En todo caso lo suyo es una mezcla de estilos variados y con unos resultados muy particulares, con composiciones que van de lo simple y contundente a lo hipnótico y progresivo, una delícia para las orejas pero que quizás no funciona tanto en el contexto de un festival. Al menos esa fue nuestra sensación. Les recordábamos precisamente de haberles visto en directo durante la gira de “Leviathan” en un local pequeño como es Mephisto, y fueron unas auténticas béstias en el escenario (unos mastodontes vamos), con un directo aplastante y magistral, pero en el Sonisphere, con cierto exceso en los efectos de la voz, y con un sonido algo apagado y caótico, la cosa no impresionó tanto.
3/4 del Mastodonte en un solo plano ^_^
Cuando les vi por primera vez pensé que habían salido directos de una cabaña perdida de algún bosque de la América profunda… pero son de Atlanta (por cierto, ciudad hermanada con la Fukuoka de pepino).
¡Toma guitarrazo! ¡Mastodon en un momento brillante de su actuación!
Bien mirado, el estado de Georgia es principalmente montañoso…
Ya que no sabíamos cuando íbamos a hablar de Mastodon, ni si volveremos a hacerlo, no hemos podido resistir la tentación de colgar esta increíble foto de la banda con Borat (por cierto, ya se ha estrenado Bruno).
Después de Mastodon llegaba el momento de ver a Lamb of God, aunque fuera unos minutos. Lo cierto es que esta es una de esas bandas de las todo el mundo habla, todo el mundo los pone como ejemplo de una banda guai, pero a nosotros no han llegado nunca a convencernos del todo. Sí que creemos que son una buena banda, con muy buenos temas y discos, pero en nosotros no ha tenido ese impacto que parece haber tenido con tanta otra gente. Quizás fuera por eso que al final aprovechamos para hacer “la meadita del festival”, y es que en el Sonisphere uno tenía que meditar muy bien cuando quiere ir a hacer sus necesidades, ya que iba a perder al menos 20-30 minutos (en función de lo lejos que uno estuviera dispuesto a ir) haciendo cola en esos fantásticos retretes de alquiler. Señores y señoras organizadores del festival, si tenemos en cuenta que en el Sonisphere de Barcelona se presentaron unas 50.000 personas, cada una con su vejiga correspondiente, que la bebida oficial de estos festivales es la cerveza (con sus conocidas propiedades diuréticas), y que todos ellos van a pasar un montón de horas en ese recinto… ¿no podríamos haber pensado en alquilar unos cuantos meaderos más? Parece que este punto es algo de difícil comprensión entre los organizadores de festivales.
El cantante de Lamb Of God colabró con los Gojira cantando “Backbone”. El bajista de Gojira (a la derecha) parece sorprendido de verle… o quizás es, como tantos, muy fan de Lamb Of God. (Podéis ver un vídeo de la actuación pinchando aquí.)
Los siguientes en la lista eran Down, una reputadísima banda americana que mezcla Metal, Hard Rock, Sludge y tantas otras historias, que resumiría diciendo que lo suyo es un cruce entre Metal y Rock muy americano. De hecho, la genuinidad americana es algo que ya reclamaba para si Phil Anselmo en sus tiempos con Pantera, y siendo el cantante de Down no es de extrañar ese aire tan americano que tienen (bueno, eso y que además son americanos). Una vez más, podríamos repetir el discurso que hemos soltado respecto a Lamb Of God para hablaros de nuestro interés por Down, pero aquí habría que reconocer que tiene más que ver lo poco que hemos escuchado de ellos más que lo poco que nos atraen. Así que aprovechamos de nuevo para hacer otra de las cosas imprescindibles para cualquier festivalero, comer bocatas asquerosos con pan de hace una semana, para poder aguantar las más de seis horas que quedaban de festival con mucha energía. Fue también nuestra oportunidad de comprobar lo mal gestionadas que estuvieron las colas en el festival, eso parecía más un melée de los All Blacks que una cola, y nos costó unos cuantos empujones y mucho sudor conseguir esos “deliciosos” bocatas.
Pure American Blend. Down con el 50% de los míticos Pantera en su alineación, otro tanto por ciento de Corrosion Of Conformity, algo de Crowbar por ahí… ¡menudo cóctel!
Down reunieron un buen puñado de gente en el escenario pequeño, ¿no habría sido mejor ponerlos en el grande y a Lamb Of God en el pequeño?
Por muy poco Metal que esto suene, las canciones de Down consiguieron hacer salir el sol (mirad que contenta está esa enorme placa solar del Fórum de Barcelona).
Y hasta aquí la primera parte de nuestra crónica especial del Sonisphere de Barcelona. Nos reservamos los tres cabezas de cartel para mañana, Machine Head, Slipknot y Metallica (ya que hay mucho que hablar al respecto). Os dejamos con un vídeo de “Stone the crow” de Down en el mismo Sonisphere. Es increíble lo rápido que llegan hoy en día estos vídeos a YouTube. ¡Gracias a esos ciudadanos anónimos que hacéis posible estas cosas! :D
mañana puede ser un gran día a nivel musical para nuestro querido Urías. Y es que este 11 de Julio de 2009 llega el Sonisphere Festival a Barcelona, un festival de un solo día que contará con destacados grupos de Metal, un cartel realmente potente encabezado por Metallica, Slipknot, Machine Head, y después bandas como Mastodon, Down, Gojira, Lamb Of God, The Eyes y Soziedad Alkohólika. Lo cierto es que lo más habitual es que un cartel le convenza a uno por dos o tres bandas importantes, pero para Urías esta conjunción de astros cabezas de cartel, junto a unos grupos de soporte de lujo como son Mastodon, Down, Gojira y Lamb Of God (algunos de los grupos que más han dado que hablar en los últimos años) realmente lo convierte en algo muy excitante.
Pero el post de hoy no es tanto para hablar del festival (lo haremos la semana que viene) si no para mostraros otra faceta de la vida de Urías, la de periodista musical. Y es que este joven friki pasó 6 o 7 años escribiendo para la que seguramente ha sido la revista de Metal Extremo más destacable de España (y también bastante buscada en la América latina). Se llamaba Hell Awaits, una reputada publicación que pasó a mejor vida en formato papel ya hace un tiempo, y que después de un intento de resurgir como página web ha acabado, por desgracia, un poco en el olvido.
A pesar de todo, para Urías todo son buenos recuerdos. Su paso por la revista le permitió aprender mucho del Metal, conocer a centenares de bandas distintas, gente interesante, y además pudo entrevistar prácticamente a todos sus grupos favoritos, conociendo algunas de esas estrellas del Metal personalmente. Así pues, Urías ha podido charlar con gente tan dispar como Dave Mustaine de Megadeth, varios miembros de Slipknot, King Diamond, Fenriz de los True blackmetaleros Darkthrone, Max Cavalera de Sepultura y Soulfly, suecos como Opeth, Katatonia o In Flames, pero también Ministry, Slayer, Misfits e incluso el mismísimo Marky Ramone de The Ramones. Toda una galería de grandes estrellas del Rock, el Metal y el Metal Extremo, en definitiva.
Y aunque con muchos de ellos la comunicación solo era posible vía telefónica, giras, festivales y presentaciones de discos han dado pie a múltiples encuentros. A raíz del Sonisphere hemos pensado que era buen momento para introducir el pasado de Urías en Hell Awaits (y del que os contaremos más anécdotas e historias a partir de ahora), y finalmente mostraros las fotos que Urías se ha sacado con los cabezas de cartel del festival.
Aunque cueste de creer, al lado de Robert Trujillo, bajista de Metallica, está Urías haciendo los cuernos al estilo Spiderman más que al estilo Metal. (Foto hecha en el backstage del Doctor Music Festival 2003 en el que participó Metallica).
Urías con Chris Fehn de Slipknot, que hizo todo lo posible para que no se le viera la cara en las fotos. (Foto hecha en el backstage del concierto de Metallica en Zaragoza, curiosamente también con Slipknot de teloneros, y Lostprophets).
Ésta es la pinta que sí muestra Chris Fehn encima del escenario.
Urías y James Root, guitarrista de Slipknot y Stone Sour (foto hecha en el backstage de Razzmatazz durante la gira de presentación del debut de Stone Sour). Al salir de ahí alguna gente confundió a Urías con él y le pidieron autógrafos y púas (¿de verdad se parecen?)
La otra cara de James Root en Slipknot.
Urías, con el mismo jersey que antes, pero con Adam Duce de Machine Head (backstage de Razzmatazz durante la gira del aclamado “Through the ashes of empires”).
Robb Flynn, líder de Machine Head, saludando a Urías en el backstage después de la entrevista.
Hace poco que en el mando de la Arcadia hemos tomado la decisión de buscar una nueva base de operaciones terráquea, y aunque vamos a tardar un tiempo, ya hemos empezado poco a poco a hacer inventario. Buscando entre cajones y armarios hemos encontrado algunos tesoros de Urías que hemos querido compartir con vosotros.
En primer lugar tenemos esta Game Boy con el Tetris y el Gradius Interstellar Assault. Lo cierto es que Urías nunco tuvo una Game Boy, y ésta en realidad es de la Comandante Núria, que se la cedió durante un tiempo.
En lugar de Game Boy, lo que Urías tenía era esto, Tornado Handy Game 2 in 1, una maquinita comprada en Bangkok hace 16 años y que básicamente servía para jugar al Tetris, en dos modos diferentes. En realidad a Urías le bastaba con esto por entonces, y se conformaba con que alguien le dejara echar unas partiditas al Super Mario Land en largos viajes en autobús por Francia e Italia.
Esto no es para nada algo viejo, pero nos olvidamos de mencionarlo en el post sobre la colección Kamen Rider de Urías, y ahora lo hemos vuelto a encontrar. Se trata de una de esas maquinitas que usan un espejo para proyectar las imágenes, y ésta en concreto es de Kamen Rider Hibiki. La compramos por 100 yenes, en una “tienda guarra de segunda mano de carretera” a la que nos llevó Ale en Fukuoka (un día de estos hablaremos de esos sitios – se puede ver una breve imagen de la tienda – con Ale dentro – en el videoclip de Urías).
Finalmente, tenemos otro gran reencuentro. El MSX. En realidad, en su época, Urías utilizaba el MSX2, aún lo tiene pero no funciona, y el MSX de la foto cayó en nuestras manos hace ya bastantes años. Sigue funcionando, y con él podemos jugar a unos pocos juegos de cartucho (los de MSX2 no nos valen, claro).
Aquí tenéis dos cartuchos de los juegos a los que más jugaba Urías. USAS era su juego de plataformas favorito (y ahora no funciona), Monkey Academy le sirvió a Urías también para aprender algo de matemáticas, y aunque ahora funciona, la verdad es que se hace bastante aburrido (aunque un repaso de matemáticas elementales no le vendría mal a Urías). Estamos en proceso de colar en la base, de forma discreta, los juegos de MSX en cassette sin que se entere la Comandante, pero parece complicado por el momento…
Lo cierto es que la Comandante Núria es partidaria de que todo esto acabe en un momento u otro a la basura durante el traslado (cuando Urías no mire). Así que voy a tener que pedir a los Kamen Sentai Bloggerman que vigilen muy de cerca la mudanza, para que no se pierdan para siempre objetos tan preciados y valiosos para cualquier amante de aparatejos viejos, llenos de polvo y que apenas se usan, pero que quedan muy bonitos en cualquier armario… ¡y qué recuerdos, oiga! :D
iniciamos con el post de hoy una breve série de remakes de los posts iniciáticos de la Arcadia de Urías (en su primera y breve época en Blogger), ya que en nuestro post número 100 fueron varios los cosmonautas que pedían que recuperáramos algunas entradas que habían quedado en el olvido (básicamente porque al principio nos leían pocos y comentaban menos), hemos seleccionado algunos de los que más gracia nos hicieron. La intención no es simplemente repetirnos para no tener que hacer nuevos posts, si no que queremos darles a los antiguos una nueva oportunidad para que los comentéis, y al mismo tiempo añadiéndoles siempre algo nuevo (para no parecer tan vagos). Y en todo caso, si en Hollywood se pasan el día haciendo remakes de pelis japonesas o de sus propias pelis, ¿por qué no podemos hacerlo nosotros?
En esta ocasión empezamos hablando de lo malvada que es Nintendo, una compañía nipona de sobras conocida, pero de la que pocos saben que es una empresa islamista y demoníaca, pasen y vean, empieza La Arcadia Reloaded:
Después de años y años de jugar a sus exitosos juegos, de probar varias de sus plataformas, e incluso de ver una película infumable como la de Super Mario Bros., cuando pensábamos que ya lo sabíamos todo de Nintendo y su filosofía de contenidos sanos a la Disney, nos cae semejante bomba: existe un juego para la NintendoDS que está fomentando el islamismo entre los indefensos niños americanos.
Al parecer, una mujer de Indiana ha encontrado en el juego “Baby Pals”, que una de las frases que suelta el bebé del juego es “Islam is the light”, o lo que es lo mismo, “El Islam es la luz”. Pero la cosa no acaba ahí, y es que esa misma mujer no hace mucho también fue protagonista en los telediarios americanos al destapar que uno de los juguetes de Fisher Price soltaba las mismas proclamas islamistas (en realidad, era el mismo clip de sonido) y además añadía un bonito “Satan is king” (satán es el rey). Aquí tenéis el vídeo en el que aparece la mujer en cuestión, y esos dos juguetes del diablo:
Podéis pasaros también por YouTube para ver las decenas de vídeos que padres escandalizados han colgado denunciando a la muñequita por islamista y satanista (aunque ambas cosas sean algo contradictorias…).
Sirva esto de ejemplo del fenómeno de la percepción, y la implicación que tiene todo nuestro aprendizaje previo a la hora de interpretar los estímulos que llegan a nuestro cerebro, o en otras palabras: sirva esto de ejemplo de hasta qué punto el fundamentalismo religioso de Estados Unidos consigue lavar el cerebro de sus fieles para que acaben teniendo paranoias religiosas como la que hemos ilustrado (y con las que nos divertimos tanto, por ello, gracias). Y si seguís pensando que cabe la posibilidad de que esos mensajes sean reales e intencionados, aquí un vídeo que muestra los mensajes ocultos en español que hay en algunas canciones (nunca más volveréis a escuchar “Hotel California” sin pensar en un “chinito pecando”, y seguro que, como un servidor, reclamaréis ya un muñequito del “pingüino rodríguez”):
Cuando uno pensaba que lo de los mensajes ocultos y satánicos de los discos de Heavy Metal ya había pasado a la historia… pero lo cierto es que Estados Unidos son unas máquinas a la hora de encontrarlos (más bien, inventarlos), y en el enlace de about.com encontraréis otros ejemplos, como las denuncias hacia Tinky Winky por amenzar con pegar un tiro a un niño (¡y encima gay!), las denuncias a una muñeca por llamarle putón a una niña, o las denuncias a Elmo por amenazar a un niño de matarlo. ¿Seguro que el problema son los juguetes? ¿O padres paranoicos que paranoian a sus hijos? En todo caso, perlas como estas siguen llegando desde hace décadas desde el nuevo mundo…
Como colofón final a la historia (histeria) contra Nintendo, sirva para su asombro, indignación, pero también descojone, el siguiente vídeo de un predicador muy famoso en Internet por sus repetidos ataques a “los Nintendos”, la mítica Xuxa, Spider-Man y tantas otras cosas. Advertencia, los que se sulfuren con facilidad ante actos claros de demagogia, falsedad y desinformación, tomen precauciones antes de ver el siguiente vídeo. “¡Oh! ¡Dios mío! ¿Eso es un Pokémon? ¡Vamos a morir todos!”
¡Hey! ¿pero quién puede culpar a estos paranóicos, cuando Nintendo tiene 29 juegos dentro de los 50 más vendidos de la década de los 90, y que los 9 primeros sean suyos? ¡Está claro que pronto vamos a ser invadidos por esos pequeños seres que guardamos en nuestras pokeballs!
parece que nuestros stop-motion se han convertido en la insignia de la flota que acompaña cada semana esta nuestra Arcadia, y mientras seguimos pensando en nuevas aventuras de los pequeños Riders, hemos caído en la cuenta de que hace falta un nombre para la série. Hace un tiempo animamos a los lectores a proponer nombres, salieron bastantes, así que hemos escogido algunos de los que pensamos son mejores o más apropiados, y ahora proponemos una encuesta en la que vosotros tendréis la última palabra para dar nombre a nuestros stop-motion. Aquí o en los menús de la derecha, arriba del todo (encima de Mamonaku Films), encontraréis un link para ir a votar (no hemos descubierto porqué la aplicación ha desaparecido, y no sabemos como hacer que vuelva – ¿se habrá metido en un agujero negro? – seguiremos investigando).
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