los que no habéis emigrado durante el verano y habéis seguido la Arcadia estos meses sabréis que a nivel musical nuestra nave ha tenido unos amos indiscutibles: Els Amics de les Arts.
Hicimos un post presentando la banda que ha sido el más visto durante el verano, el segundo más leído en estos casi dos años de blog, y además se ha convertido ya en uno de los habituales en el TOP5 diario (aunque pocos superan el polémico post de las Morning Musume). Además, parece que incluso gustó a los propios artistas, que hablaron de nosotros en su blog (¡todo un honor!). Viendo esto, estaba claro que había que llevar esta conexión un poco más lejos…
En estos meses veraniegos Els Amics de les Arts habrán realizado un total de 45 conciertos, una media de 1 concierto cada tres días (¡una media!) y eso es una agenda de auténtica locura. A pesar de todo, pudimos encontrar un hueco para realizar esta gran Entrevista Pirata que os presentamos a continuación. Empezaremos por una necesaria introducción, pero en próximos posts la cosa irá a más, con algunos juegos, la filosofía DIY de els Amics, el blogging…
Los habituales notaréis un ligero cambio en el formato de la Entrevista Pirata que inaugura esta nueva temporada, ¡esperemos que os guste!
Algunos puede que os estéis preguntando si algún día podremos ver a Els Amics de les Arts fuera del circuito catalán, y esto es lo que nos contestó Eduard en un email:
“Sería muy guai. Sabemos que la música no tiene fronteras y sería muy guapo poder tocar en otras partes de España o incluso en el extranjero, pero pensamos que es difícil. De todos modos hoy en día con Internet no hay fronteras y todo es posible. Las ideas y la música fluyen sin barreras idiomáticas. Sabemos que hay gente de otras partes de España e incluso del extranjero que nos sigue día a día en el blog y que disfrutan de nuestra música. Ojalá llegue ese día en la que el público que nos sigue fuera del área lingüística catalana (Catalunya, Illes Balears, València) sea lo suficientemente grande para poder montar un gira fuera.”
Próximamente la segunda parte de la entrevista donde nos explicarán porqué se consideran una banda 3.0, y ya os avanzamos que más adelante nos veremos las caras en una gran partida al Street Fighter II de la mítica Super Nintendo.
poco antes de que prácticamente medio mundo se fugara de las ciudades, se refugiase bajo sombrillas u hoteles rurales en la montaña, olvidara lo que era un blog y qué demonios significa “twittear”, en este blog espacial publicamos una Entrevista Pirata con Aleix Saló, un dibujante/viñetista/ninotaire catalán que nos robó el corazón y el dinero cuando compramos su fantástica obra “Els Fills dels 80″.
Nos encontramos en su estudio y nos dimos cuenta de que Aleix, aún siendo bastante joven, es alguien que tiene las cosas claras… y muy meditadas. Disfrutamos mucho con esa entrevista, y ahora, por fin, tenemos la segunda parte. (Si aún no has visto la primera, clica aquí.)
Antes de despedirnos queremos darle las gracias a Aleix por mandarnos en un tiempo récord su propio auto-retrato “keniata”, ¡una fantástico dibujo que ilustra uno de nuestros gags recurrentes! Gràcies Aleix!
aunque para la mayoría las vacaciones de verano han acabado hoy, lo cierto es que a un servidor aún le queda algo de tiempo libre por disfrutar. Esto, en condiciones normales, significaria que el blog volvería a estar a pleno rendimiento durante esta semana, pero no va a ser posible recuperar el ritmo hasta dentro de unos días. Como ya saben la mayoría de los que nos siguen en Twitter (¿a qué esperas para hacerlo?), estamos inmersos en un largo y tortuoso proceso de mudanza.
Movemos la Arcadia de sitio. Hemos encontrado un nuevo hangar donde dejarla reposar cuando no esté surcando los mares negros del espacio, pero hay que adaptar bien el lugar para que se sienta a gusto ahí y eso lleva su tiempo. Así pues, con un viaje por Istanbul enmedio, la cosa se ha ido atrasando un poco.
De todos modos esto no significa que estemos completamente parados. Nos estamos moviendo entre bambalinas para sacar cosas interesantes. Y precisamente hoy vamos a hacer una entrevista a los protagonistas del que ha sido nuestro “post del verano“. Además, esta semana publicaremos la segunda parte de la entrevista al gran viñetista Aleix Saló, así como uno de nuestros videos en Istanbul. Así que, seguimos con el ritmo algo bajo, pero no abandonamos la nave.
poco a poco iremos soltando prenda de lo que ha dado de si esta semana en la que hemos dejado litros y litros de sudor por las calles de la antigua Constantinopla. Pero creemos que sería bueno empezar por una breve valoración global del viaje, que nos sirva para ordenar en nuestra cabeza la experiencia vivida.
Pongámonos en antecedentes. Llevamos desde el 2006 haciendo viajes largos, 3 veces a Japón, un par a China, un viaje a Estados Unidos por enmedio, y otras fugaces escapadas a algunas capitales europeas. No podemos quejarnos del ritmo y la distancia cubierta, pero este año con una mudanza por enmedio tocaba hacer algo más corto (y barato). Y aunque hubo cierta dicusión, al final se decidió ir a Istanbul (y aquí el precio fue un argumento de peso). Debemos confesar que no íbamos con mucha predisposición, estábamos llenos de prejuicios, y lo que más temíamos era que nos metiésemos en una especie de trampa para turistas. Pero en seguida, y a través de Twitter, muchos nos animaron y nos aseguraron que Estambul nos iba a gustar, que nos sorprendería. Y nos convencieron, nos íbamos con mayores expectativas.
Estos siete días se conviertieron en una especie de travesía por el desierto. Primero, por el calor sofocante. Segundo, porque apenas encontramos lo que estábamos buscando, aunque en realidad tampoco sabíamos lo que era. No ayudaba en absoluto que los turcos apenas sepan lo que es el aire acondicionado. Y es que cuando uno sufre tanto calor, el viaje puede verse condicionado por la falta de energía y las constantes búsquedas de sombra y refresco. Pero vamos, que aún así nos pegamos horas y horas de pateadas cubriendo largas distancias.
Como siempre hay una primera vez para todo, el mismo día de nuestra llegada pusimos nuestros pies descalzos por primera vez en una mezquita. Y hacerlo en una de las grandes mezquitas que hay en Istanbul es hacerlo por la puerta grande. Fue de lo que más nos gustó del viaje. A pesar de la cantidad de visitas, se puede captar esa tranquilidad, esa atmósfera que invita a la meditación y la contemplación. Aparte de esto, en la famosa Mezquita Azul también se puede captar el horrendo tufo de pies de los miles de turistas que pisan sus alfombras cada día, ¡yeargh!
A esto le siguieron las visitas al museo de Aya Sofia, el Palacio de Topkapi (del que os recomendamos que paséis directamente al harén), los bazares y otras partes de la zona de Sultanahmet, la zona turística por excelencia de la que algunos visitantes apenas llegan a salir durante su estancia. Seguramente es la parte més “exótica” de la ciudad, pero al mismo tiempo es también la más turística, y por lo tanto, la más explotada y de las menos “auténticas” de Estambul. Es cierto que hay un pedazo viviente de historia en cada rincón, pero esta todo tan bien puesto, tan bien arreglado, y tan lleno de gente… En definitiva, es de las partes que menos nos gustaron, y a pesar de sus esplendorosos monumentos, tanto turisteo acaba con las ganas que tiene uno de visitar y explorar.
Maria, fiel cosmonauta, nos advirtió que nos iba a gustar mucho más la zona moderna (léase occidental) de la ciudad, y no se equivocó. Cruzamos el puente de Galata en varias ocasiones para dirigirnos hacia la zona de Taksim, donde encontramos una gran calle comercial, también turística, pero que se comparte con los turcos de a pie, donde hay menos exotismo, pero se puede apreciar mejor como viven algunos de los habitantes de Estambul.
Sin duda, este es uno de los grandes contrastes que siempre se mencionan en cualquier guía, blog, o conversación sobre esta ciudad a caballo entre Europa y Asia. Al oír esto, nos vino a la mente el país en el que más contrastes entre lo moderno y lo tradicional hemos encontrado, Japón. Pero después de una semana ahí, después de habernos paseado por las zonas más turísticas, por zonas residenciales de clase media y baja, por la parte europea, por la parte asiática… la conclusión a la que llegamos es que más que contrastes culturales, lo que existe en Estambul son diferencias económicas. Es decir, la gente adinerada (o clase media alta) vive de una forma mucho más occidental, viste y vive como tal. Por otro lado, aquellos con menos recursos lo hacen todo de una forma más “tradicional”, eufemismo para decir que viven de forma pobre. Y parece que incluso Orhan Pamuk, el Premio Nobel de Literatura originario de Estambul, está de acuerdo con nosotros.
No es que nos aterre o no vaya con nuestro estilo visitar zonas menos desarrolladas, de hecho lo hicimos en nuestro viaje a Shanghai y fue precisamente en el Old Town donde más nos sorprendió la ciudad, pero lo cierto es que las zonas más pobres de Estambul lo eran en todos los sentidos, y ni siquiera parecían ofrecer ese toque “exótico” (otro eufemismo) que uno puede encontrar en otras zonas deprimidas del mundo. En muchos viajes nos dejamos llevar, improvisamos, nos salimos de la ruta para dejarnos sorprender, pero aquí, cada vez que lo hacíamos, el tiro nos salía por la culata y acabábamos andando bajo el sol por barrios decadentes (sin encanto) y con menos vida de la que uno esperaba.
Esto no significa que Estambul no tenga nada de interesante, quizás nosotros hemos tenido mala suerte esta vez. También es posible que nuestros anteriores viajes a países más lejanos hayan puesto nuestro listón demasiado arriba. Tampoco es cuestión de engañarse, Estambul es el exotismo barato para los europeos. Es decir, con vuelos de poco más de 3 horas, y a unos precios ridículos, uno puede viajar a un sitio “exótico” y en principio muy diferente culturalmente, pero en el fondo no es para tanto.
Estamos seguros de que muchos de los que han viajado a Estambul y han leído este artículo podrán rebatir nuestra opinión, y eso esperamos que hagan en los comentarios, pero para nosotros este es el primer viaje en el que, al volver a casa, no hemos sentido en ningún momento la sensación de que aún teníamos cosas pendientes por ver o hacer en Estambul. De todos modos, y aunque parezca mentira que lo diga después de esta parrafada, Estambul tiene encantos y tiene cosas interesantes e incluso #TLQM (ya vimos el Museo del Juguete), así que os seguiremos ofreciendo algunos posts con fotos y videos de lo más destacable de nuestra visita. Porque sí, porque nos lo pasamos bien (y porque cuando uno vuelve de un viaje, casi siempre olvida todo lo malo – o casi todo).
tenemos que confesar que no esperábamos que nuestro post sobre Els Amics de les Arts tuviese el “éxito” que está teniendo (clica aquí si no lo has leído). Lo escribimos con muchas ganas, pero como suele pasar con los posts así, asumíamos que iba a ser poco leído, aunque sólo fuera porque era agosto. Pero al final, entre retweet y retweet, se ha convertido seguramente en nuestro post más leído del verano, con un constante degoteo de visitas. Así que gracias a todos, incluídos los protagonistas, por vuestros retweets y vuestro feedback.
Reaccionando a esta buena respuesta, también en parte como agradecimiento por vuestra publicidad desinteresada, y para celebrar sobretodo las buenas críticas a la reseña, hoy queremos presentaros un par de videos que resumen de forma extensa lo que fue el concierto de Els Amics de les Arts en la Garrinada de Argentona. Todo un conciertazo que incluso emocionó a los mismos músicos por la respuesta del público (aquí lo explican ellos mismos). A grandes rasgos, esto es lo que pasó…
Como extra os dejamos uno de los momentos de la noche, cuando el público ayudó a Els Amics de les Arts a hacer el “Código Da Vinci” más grande hasta el momento, es decir, una especie de canon a cuatro voces que va cantando los títulos de algunos best-sellers literarios.
Y próximamente, Entrevista Pirata con esta gran sensación del Pop catalán.
ya estamos de vuelta de nuestro viaje, y después de unos más que necesarios días de reposo, volvemos a las andadas para hablaros de nuestra aventura turca. Esta vez lo hacemos para hablaros de la cosa más #TLQM que hemos encontrado en Estambul, un museo del juguete. Lo cierto es que en esta ciudad no parece haber mucho espacio para nuestra idea de “todo lo que mola”, ya sea por su grandísima explotación turística, o porque su población no goza de los privilegios de otras sociedades y, por lo tanto, ciertas aficiones no se pueden cultivar.
Así pues, enterarnos de que en Estambul podíamos encontrar un museo dedicado al juguete, fue como agua de mayo para un servidor, y eso que en Agosto no llueve ni por asomo. El descubrimiento lo hicimos a través de la revista Time Out Istanbul, y es que este museo no aparece en ninguna de las guías que hemos consultado. Suponemos que al encontrarse algo lejos de los circuitos turísticos habituales (está en la parte asiática y lejos de cualquier punto turístico), y que esté más pensado para turcos antes que para turistas (tienen la web en inglés, pero su personal no lo habla), no es extraño que nadie se haya molestado en incluirlo. Pero cosmonautas, eso es una ventaja. Durante nuestra visita al museo estuvimos solos la mayor parte de la visita, coincidiendo unos pocos minutos con unos japoneses, y otros pocos con una madre y sus dos hijos.
Para situaros un poco, este museo se llama Istanbul Yuncak Muzesi y es propiedad del poeta y escritor turco Sunay Akin, quien inauguró el museo un 23 de Abril de 2005 en su casa familiar. En el museo se nos cuenta una curiosa historia del propio Sunay Akin, quien a los 5 años se sacó unas fotos para immortalizar el día en que iba a ser circuncidado. El fotógrafo le prestó un barco para sacarse la foto, pero Sunay pensó que se lo estaba regalando, y cuando le dijeron que no era así tuvo un gran disgusto. 37 años después encontraría el mismo tipo de barco en un anticuario alemán.
La foto de Sunay Akin con su preciado barco.
Actualmente tiene en exposición 4000 juguetes (y tiene 3000 más en su colección), pero aparte de esto, toda la decoración de las salas está hecha con mucho esmero y dedicación. Aunque estaba prohibido grabar video y sacar fotos, no pudimos resistir la tentación. Esto es algo que hay que compartir y que servirá para animar a todos aquellos que piensen viajar a Estambul a visitar este precioso museo. Pero tenemos que pedir disculpas por la mala calidad de algunas fotos… y es que hacerlo a escondidas no siempre es fácil.
No sabemos exactamente qué pintaba este señor ahí enmedio, pero mola.
Una gran colección de “Teddy Bears”, cuenta con un ejemplar en negro que se hizo poco después del hundimiento del Titanic como homenaje.
Un Teddy Bear “warholiano”. ¿Sabíais que lo de “Teddy” viene de Theodore Roosevelt, Presidente de los EUA?
¡Bang, bang! ¡Lucky Luke! Indios y Cowboys, todo un clásico.
¿Se supone que es Godzilla? No lo tenemos muy claro.
¡Eh! Nosotros también tenemos todos estos… aunque fuera de la caja… y no eran turcos.
Star Wars, El Planeta de los Simios… sólo falta Star Trek, ¡pero no me molesté en fotografiarlos! ¡Malditos trekkies!
Aquí podéis ver un ejemplo de la ambientación del museo. En muchos escapartes había ejemplares de revistas originales ilustrando los juguetes y su época.
Es normal encontrarse soldaditos en una colección de juguetes…
…pero esto no deja de ser algo chocante.
E.T. y Kennedy… y más abajo el coche del asesinato de JFK, con el periódico de la notícia detrás.
El juguete que más nos hizo reír: las botas lunares.
No podían faltar los robots japoneses. Lo cierto es que una buena parte de la colección consistía en piezas de Japón.
¡No podía faltar el dúo maravillas!
¡Fantástico! ¡Quiero uno igual!
Está claro que esto de las figuras de músicos no es nada nuevo.
Aportación española al catálogo. También os puede sonar del museo de Figueres.
Esto es casi como el Catolicismo Guai de “Dogma”.
Y hablando de religiones… las mascotas de los mundiales y un balón firmado por Pelé.
La habitación de los trenes, perfectamente ambientada con ventanas, asientos y puertas de trenes reales.
De camino al baño… una última sorpresa.
¡Y esto es el pasillo que lleva al lavabo!
Y aunque parezca mentira, detrás de esas escotillas hay peces de verdad.
así es lo que uno se encuentra cuando intenta entrar en YouTube estando en Turquía:
Y esto es hace, parece ser, desde hace tres años, en la que se tomó una decisión judicial de bloquear el sitio a raíz de un video que ha sido considerado difamatorio al padre de la patria turca: Mustafa Kemal Ataturk.
Según la notícia de 20minutos, una especie de guerra cibernética encubierta con Grecia fue el origen de un video publicado en YouTube que decía que Mustafa Kermal Ataturk era homosexual. Esto, en Turquía, supone un insulto grave a la figura institucional más grande que tienen, y aparte de tocar el orgullo de los turcos está penado, ya que existen estrictas leyes que condenan cualquier ataque a la patria turca.
Lo cierto es que hemos podido comprobar que la figura de Ataturk es una constante en cualquier lado de Estambul. Recuerda mucho al culto que aún se le rinde a Mao en China. Esto significa que en las casas y cualquier tipo de negocio es muy habitual encontrarse un retrato de Ataturk colgado, o también se pueden comprar todo tipo de souvenirs con las distintas imágenes de este militar y luego político turco.
Imagen de Ataturk entre la bandera turca y el cartel de neón del establecimiento.
Su apodo “Ataturk” (padre de los turcos), se le otorgó por ser el responsable de la creación de la República Turca, poner fin a la dinastía otomana, y “occidentalizar” Turquía. Él convirtió el país en un estado laico, eliminó el uso del alfabeto árabe, prohibió el velo y el fez, también cerró las madrasas, se cargó la prohibición islámica de veer alcohol, y trató de occidentalizar incluso la ropa de los turcos. Aunque cabe decir que algunas de estas cosas las hizo a la fuerza, y los kurdos tuvieron que sufrir la persecución de lengua y cultura. De forma destacada, igualó totalmente los derechos de hombres y mujeres ya en los años 20.
No deja de ser curioso que en el siglo XXI parezca que se hayan dado algunos pasos atrás en algunas de estas cuestiones, y es que ha habido en los últimos años un avance del islamismo político en Turquía. Aunque, por suerte para los más progresitas, el islamismo ha tenido que moderarse, ya que el poder militar sigue siendo fiel a los principios de Ataturk. Paradójicamente, el poder que tiene el estamento militar es uno de los puntos que tiene en contra Turquía para entrar en la Unión Europea.
primera toma de contacto con la capital no oficial de Turquía, y el choque cultural ha sido, de momento, menor de lo esperado. ¿Será porque ya estamos acostumbrados al Lejano Oriente y el Próximo es, eso, más próximo?
Lo que viene a continuación es una serie de impresiones primerizas, de las que no podremos asegurarnos hasta dentro de unos días, pero básicamente diríamos lo siguiente:
- Hace calor. Suponemos que la cosa ronda los 40 grados. El sol pica mucho. Pero no es excesivamente húmedo el ambiente, y con el viento que hace (viene del Bósforo, el río), pues es bastante soportable si no te molesta en exceso el sudor.
- Los turcos no parecen ser muy escandalosos. Esperábamos que sí, especialmente en los bazares, pero la verdad es que no hay tantos gritos. Aunque los comerciantes te llaman mucho la atención (la mitad o más de las veces en español), no son tan pesados como en países del sudeste asiático o China. Ya veremos más adelante el tema del regateo.
- El tráfico. Parece que es lo peor de esta ciudad de 14 millones de habitantes. Mucho tráfico, bastante caótico, y hay que ponerle morro a la hora de cruzar. Pero una vez más China se lleva la palma. Aquí hacen tonterías, pero son más calmados conduciendo.
- Nunca habíamos entrado en una mezquita. Y la primera vez ha estado bien. Son buenos lugares para descansar un poco cuerpo y mente.
- Hablan mejor el español que el inglés.
- De momento, hay poco #TLQM.
- YouTube está censurado.
- Y el pequeño problema que estamos teniendo con el estómago parece que tiene más que ver con comer y pasear al sol que con la comida en si. El Shish Tavuk estaba bastante bien.
Y hasta aquí estas primeras impresiones, que ya veremos como van cambiando en los próximos días. ¡Hasta pronto cosmonautas!
ha sido algo in extremis, una decisión tomada poco más de una semana antes del día de partir, y no hemos conseguido alojamiento y billetes de avión hasta pocos días antes, pero ya podemos confirmar que vamos a trasladar la Arcadia, durante una semana, a la tierra en la que se cruzan Asia y Europa, Estambul.
Teniendo en cuenta que estamos enmedio de una mudanza, no teníamos muy claro si nuestro cofre del tesoro iba a estar lo suficientemente lleno para salir de viaje este verano, pero precisamente ha sido el precio asequible de Turquía lo que ha decantado la balanza. Esto significa que por primera vez desde 2005 no haremos un viaje que nos lleve lejos de Europa, siendo Asia el continente que ha dominado de forma aplastante en nuestros itinerarios… y podemos decir que el continente asiático se puede apuntar un pequeño tanto ya que, como sabréis, en Estambul hay una parte europea y otra asiática (sólo hay que cruzar un puente).
No sabemos casi nada de Estambul, aparte de algunos apuntes históricos (tiene un pasado apasionante) y de conocer de refilón algunos de sus monumentos principales, pero lo cierto es que será casi la primera vez que vamos a un viaje sin tener apenas una breve preparación. Ni un escueto planning, ni una pequeña lista de “must see/must do”, y de hecho, pocas expectativas. En realidad, tenemos más miedos que esperanzas, ya que la ciudad tiene un gran tirón turístico, y no somos muy amigos de aglomeraciones ni de colas. Pero a través de twitter muchos insisten en que es un sitio que gusta a todo el mundo… a ver si es verdad.
La otra novedad es que, por primera vez, pisaremos tierras “musulmanas”. Lo hacemos poquito a poco, ya que a pesar de que el 98% de los turcos parece que se declaran musulmanes, el Estado sigue siendo laico. Aún así, no deja de ser una novedad para nosotros, y nos preparamos para el choque cultural que podemos sufrir (sea grande o pequeño). En realidad, la pequeña guía que nos hemos agenciado describe situaciones que son muy similares a las que podríamos vivir en China o cualquier otro país más o menos exótico, así que confiaremos en nuestro criterio viajeril que hemos ido puliendo en los últimos años.
No dudéis que vamos a llevarnos nuestra cámara y que a la vuelta pondremos imágenes y palabras a esta nueva expedición de la Arcadia de Urías. Ya sea desde Estambul o desde la nueva sede de la Arcadia, os mantendremos informados.
como Capitán de la Arcadia, debo advertir que este post ha sido iniciativa de Urías, y aunque nosotros nos hemos resistido a publicarlo argumentando que no encaja con nuestra línea editorial (aunque en realidad es por puro esnobismo), se ha puesto tan pesado que hemos tenido que ceder… al fin y al cabo, este blog se llama La Arcadia de Urías, y no La Arcadia del Capitán. Así que os dejamos con el propio Urías, para que os cuente en primera persona quienes son estos “Amics de les arts” (amigos de las artes):
Hemos hablado a menudo de Metal, de JRock, Visual Kei, de grupos japoneses, americanos, australianos, ingleses, suecos… pero no recordamos haber hablado jamás de un grupo catalán que no fuesen nuestros propios proyectos (Urías, Las Ardillas Country Band o The Bleeding Sun), y mucho menos de un grupo que se etiqueta a si mismo como Electro-Avant-Pop de Autor: Els Amics de les Arts.
Nos ha costado un largo tiempo tomarnos en serio esta banda, y es que tenemos que reconocer que en los últimos 10 años le hemos dado la espalda a la mayoría de bandas que cantan en catalán, pura y simplemente porque el llamado “Rock Català”, un movimiento que tuvo su sentido en su momento, nos parecía ya totalmente falto de originalidad o personalidad. Pero hace ya uno o dos años nos topamos por pura casualidad con un video clip de Els Amics de les Arts en televisión, y aunque por aquel entonces no les hicimos nada de caso, nos dimos cuenta de que algunas cosas estaban cambiando en el panorama de la música catalana… además, con estos chicos ya no hablábamos de “Rock Català”, ya era otra cosa…
Pero no fue hasta hace unas semanas que les descubrimos de verdad, y a regañadientes. Tenemos que reconocer que en ocasiones somos un poco pedantes, y si algo se ha convertido en “la sensación del momento”, entonces seguramente miraremos para otro lado. Y es lo que pasa ahora con Els Amics de les Arts, son el grupo catalán de moda, y alguna gente puede ponerse muy pesada e insistente con ellos. Pero al final, incluso les podremos estar agradecidos por llevarnos a un concierto suyo, que hizo que empezara a cambiar de verdad nuestra actitud e incluso opinión sobre ellos. No es que pensáramos antes que su música no valiese para nada, simplemente teníamos una imagen algo más frívola y oportunista de la banda.
Así pues, fuimos a unos de los conciertos de la gira en la que presentaban “Bed & Breakfast”, su existoso trabajo que ha dado mucho que hablar cosechando éxito de crítica y público (e incluso algunos premios). ¿Y cuál es el secreto de “els amics”? Según ellos, haber sido capaces de hacer canciones que tu mismo podrías hacer – pero que nunca harás. Lo suyo es una mezcla para nada homogénea de estilos, desde el Pop más acústico pasando por temas de puro Electro-Pop, baladas pianísticas, e incluso varias piezas que podrían haber salido de un musical londinense. Y aún así, “Bed & Breakfast” sigue sonando como un álbum equilibrado y coherente, que tanto te hace reir, como pensar, o incluso enchufarte una buena dosis de melancolía agridulce.
Pero el mérito no se encuentra sólo en la música, ya que Els Amics de les Arts apuestan el 50% de su capital en las letras (o incluso más del 50%), siendo seguramente uno de los mayores atractivos para el grueso de su público. Nos hablan a menudo de historias de amor, o mejor dicho, desamor, de éxitos y fracasos en el ligoteo, de personajes perdedores pero con un punto de héroes (o antihéroes). Todo ello plagado de referencias culturales de todo tipo, pueden hablar de Son Goku y de Perdidos, pero se centran especialmente en el mundo más gafapasteril o kumbayá que ve películas francesas, come shawarmas a diario, habla del reciclaje, o que encuentra en un viaje a suramérica la realización personal. Pero lo hacen casi siempre con ironía, e incluso sarcasmo, y eso no quita que veamos en todo ello un auto-retrato con un toque de parodia. Y saber reírse de uno mismo tiene mucho mérito, más si eres algo “gafaspasta”.
Els Amics mostrando su lado más friki trabajando como fans de Lost.
Está claro que todo el aspecto letrístico es algo que se les escapará a nuestros queridos cosmonautas que no entienden el catalán, e incluso puede ser difícil a la hora de entender algunos de los referentes o juegos de palabras. Pero aún asi, estamos convencidos de que son bien capaces de salvar estos osbtáculos (y ellos mismos se han presentado en español y en inglés en su página web). Si podemos encontrar un montón de gente que se ha aprendido canciones en japonés sin tener ni puñetera de lo que dicen, ¿por qué no van a poder entender a un grupo cantando en catalán?
Otra de las grandes bazas de “els amics” son sus conciertos, seguramente el secreto de una banda que se ha nutrido mucho del boca a oreja. Amenizan las partes entre canción y canción con pequeñas historias, monólogos o bromas, que a menudo son una excusa para presentar el tema que viene a continuación. Parte de la gracia se encuentra en la propia historia real de la banda, quienes se conocieron en un viaje a Eivissa, que fue el origen de la banda, pero también de su convivencia en un piso de la calle Muntaner de Barcelona. Esto les da un montón de recursos para esas historias que acaban casi siempre arrancando la sonrisa, o la carcajada, y la total complicidad del espectador. Eso engancha, y lo pudimos comprobar en el concierto de la Sala Privat de Mataró, al que nos tuvieron que arrastrar, ya que nos resistíamos a caer presos en sus redes.
Después del concierto, aún sin reconocerlo públicamente, acabamos satisfechos de haber asistido, así que finalmente nos picó la curiosidad y empezamos a investigar un poco. Descubrimos con satisfacción que la banda había compartido todos sus primeros trabajos de forma gratuita, y que su blog les convertía en una banda muy 2.0. Eso era un punto a favor. Nos enteramos de que Els Amics de les Arts dieron el pistoletazo de salida a su carrera con un EP titulado “Catalonautes”, un título que nos gusta mucho por obvias razones que entenderán los habtiuales de este blog. Pero lo más importante es que aquí se incluye la canción “Flequers nocturns”, que fue uno de los temas que hizo clic en nuestro cerebro para que empezaramos a apreciar esta banda…
Recomendamos que os bajéis la canción para escucharla mejor.
Nos sorprendió la intensidad final del tema, algo que ya no se ve en sus temas actuales, y también el tono “post-apocalíptico” que había en “Mecanoscrit del segon origen” (ahora rebautizado y regrabado como “Liverpool”), y aunque mal esté decirlo, nos recordaba un poco a cosas que habíamos hecho en nuestro proyecto musical Urías.
“Roulotte Polar”, ya en 2007, era otra vuelta de tuerca con toques surrealistas tan hilarantes como es la participación de un “pingüino” en la canción “L’Antàrtida és freda”:
A continuación os traducimos la letra para aquellos que el catalán es todavía una asignatura pendiente ;-)
La Antártida es fría, buenos días señor pingüino
La Antártida es fría. ¿Y usted qué hace por aquí?
He venido a analizar mil especias animales
Porque parece que día a día su país se hace pequeño
La Antártida es fría, tengo mucho trabajo señor pingüino
La Antártida es fría. Hay algo que le tengo que decir…
No hace falta que analice nada. ¿Acaso cree que pierdo el tiempo?
Es que los del tratado de Kyoto sólo querían salir en la foto.
Y Mickey Mouse ni siquiera se presentó.
La Antártida es fría, que le vaya bien señor pinguino.
La Antártida es fría. Pues que le vaya bien la mañana.
Y que haga lo que tenga que hacer y que nadie le moleste.
Y si acaba y quiere un té puede pasar por mi iglú.
(Este trozo ya no aparece en el video, y es el mejor)
La Antártida quema. ¡A las armas hermanos pingüinos!
La Antártida quema. “Com més pingüins més endins”.
Juntos tenemos que ahuyentar esta roulotte polar.
Porque es verdad que día a día este país se hace pequeño.
Un año después aparecía “Castafiore Cabaret”, disco con el cual empezaría de verdad el éxito de la banda. En este trabajo ya se perfilaba mucho más lo que iba a ser su siguiente álbum, con unas composiciones Pop algo más convencionales, pero no por ello peores, aunque se mantenían algunos extraños experimentos como “El Código Da Vinci” o el rap de “Exercici Seixanta”. Lo que sí quedaba mejor definido eran las temáticas de las letras, con constancias referencias a “gabacherías”, el “costumbrismo urbano”, o la vida de los estudiantes de letras con aspiraciones y en paro.
Y después de “Castafiore Cabaret” llegó “Bed & Breakfast”, cerrando así nuestro repaso a la carrera de Els Amics de les Arts, un grupo que se une a aquellos pioneros (pienso en gente como Antonia Font) que han conseguido darle algo que le faltaba a la escena de la música cantada en catalán, originalidad y diversidad. Está claro que el Rock ha sido a menudo el motor de muchos cambios sociales, y siempre se ha llevado de maravilla con los adolescentes. Pero el mismo público que creció escuchando el Rock Català de Els Pets, Sopa de Cabra o Lax ‘n’ Busto ya se ha hecho mayor. Se han independizado, licenciado, casado, divorciado, reconvertido y reinventado, y esto es lo mismo que han hecho Els Amics de les Arts con su música y la escena musical catalana.
Para acabar, os dejamos con una balada llamada “Per mars i muntanyes”, que por motivos obvios es la canción más friki y Todo Lo Que Mola de este grupo de amigos. El video lo realizó uno de sus fans.
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